Entrevista con The Jungle Giants
- Lilith Jaime

- hace 1 hora
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The Jungle Giants regresan con ‘Experiencing Feelings of Joy’, un álbum que transforma las heridas en música. Después de atravesar una etapa marcada por el desamor, la introspección y un profundo proceso de sanación, la banda nos cuenta en 10 canciones su proceso de duelo y superación en una de las etapas más turbulentas de su vida. Además, nos enseña como una ruptura amorosa puede cambiar procesos creativos y formas de concebir el arte.
Tuvimos la oportunidad de platicar con Sam Hales, vocalista de la agrupación, sobre la creación de su nuevo disco, un trabajo que nació de la necesidad de transformar emociones reales en música y que representa un camino de regreso hacia la alegría. Durante la conversación, el músico compartió detalles sobre las canciones que marcaron la identidad del álbum, el proceso creativo detrás de esta nueva etapa musical, así como la conexión especial que mantienen con sus fans mexicanos y la emoción por su próxima visita a la capital.
Este nuevo álbum nos muestra un nuevo lado de la banda que, a como lo percibí, no había sido explorada del todo. ¿Qué fue lo que los motivó a adentrarse en ello en este momento de la carrera de la banda?
SH: Creo que hay un par de factores. Primero, una de las cosas que cambió fue que hubo un gran crecimiento personal. Pasaron cinco años desde el último disco, y eso es mucho tiempo. Es más de lo que yo hubiera querido. Pero ocurrieron varias cosas importantes. Tuve una ruptura amorosa muy fuerte, así que sufrí un gran desamor. Además, formaba parte de otra banda llamada Confidence Man y decidí dejarla. Fueron dos acontecimientos muy importantes en mi vida.
Después tuve que iniciar un proceso de sanación. Estaba con el corazón roto y quería escribir música, pero cada vez que componía una canción que no trataba sobre mi exnovia o sobre ese desamor, sentía que no era auténtica. Así que necesité tiempo para sanar y prepararme para poder escribir de verdad. Por eso el proceso tomó tanto tiempo.
Finalmente, cuando empecé a escribir música, después de haber procesado todo, cuando volví a sentirme feliz o al menos fui capaz de compartir esa experiencia en lugar de guardármela, empecé a escribir letras que hablaban exactamente de eso. Eran reales. No eran metáforas ni mensajes ocultos; era la verdad. Y para mí eso fue muy liberador. Ya no me sentía limitado. Creo que eso me ayudó mucho a crecer como compositor, porque por fin podía contar la historia real.
Una vez que empecé a hacerlo, cuando ya era capaz de compartir esa historia auténtica, la música comenzó a reflejar las letras de una manera mucho más profunda. Antes componía primero la música y luego escribía la letra. En este disco fue, principalmente, al revés: primero surgieron las letras y después la música. Ese fue un enfoque completamente nuevo para mí.
La verdad es que disfruté mucho trabajar de esa manera. Y creo que, de ahora en adelante, cuando piense en el próximo disco o incluso en los dos siguientes, lo que aprendí durante este proceso se quedará conmigo para siempre. Siento que ahora voy a querer escribir letras que sean verdaderas, que hablen exactamente de lo que estoy viviendo. No sé, siento que adquirí una nueva habilidad, y eso es muy gratificante.
No sabía que primero componías la música y después las letras También pude notar que la producción de este disco es bastante ambiciosa y creo que también sigue conservando la esencia de The Jungle Giants. ¿En algún momento dudaron sobre qué dirección creativa tomar mientras grababan este álbum?
SH: Es una buena pregunta. Es curioso porque, volviendo un poco al tema del desamor, cuando te rompen el corazón, al menos en mi caso, también pierdes algo de confianza en ti mismo. Sentía que no estaba en mi mejor momento ni tenía toda mi seguridad. Pero una vez que reuní las diez canciones, pensé: “Está bien, estas son las diez canciones”. Aun así, seguía reconstruyendo mi confianza. Por eso, esta vez decidí trabajar con un coproductor. Normalmente nunca produzco con otra persona, pero busqué uno precisamente por esa razón: quería asegurarme de que los sonidos y la producción reflejaran realmente lo que imaginaba.
Así fue como conocí a Michael Belsar, un productor de Melbourne. Pasábamos mucho tiempo simplemente hablando: de qué trataba cada canción, qué necesitaba transmitir y qué debía acompañarla. De esa manera, cuando llegó el momento de grabar, ya habíamos construido una base muy sólida, y el disco terminó sintiéndose mucho más completo y logrado.
Así que sí, entré al proceso pensando: “Vaya, este ha sido un viaje muy largo”. Estas canciones eran difíciles de escuchar porque hablan de experiencias muy duras. Pero, para cuidar el disco y hacerle justicia, decidí colaborar con alguien que fue de gran ayuda. Y ahora me encantan los sonidos que conseguimos. La realidad es que yo produzco de una manera muy distinta a la de él, pero juntos logramos complementarnos muy bien. La verdad, estoy muy orgulloso del resultado.
Ahora hablemos del título del álbum ‘Experiencing Feelings of Joy’. Como el nombre lo indica, gira en torno a la idea de experimentar la felicidad. Para ti, ¿cuál ha sido el momento más alegre que has vivido recientemente en relación con este disco?
SH: Oh wow, qué buena pregunta. La verdad es que desde que salió el disco he vivido algunos de los mejores momentos de mi vida. Ha sido una experiencia increíble. De hecho, me gusta describir este álbum como “diez pasos de regreso hacia la alegría”. Son diez canciones distintas: algunas son tristes, otras están llenas de esperanza, pero todas representan mi camino de vuelta a la felicidad, mi proceso para reencontrarme conmigo mismo, recuperar el rumbo y volver a sentir que estaba en el camino correcto.
Y me he dado cuenta de que, desde que el disco salió, han pasado cosas realmente hermosas. Por ejemplo, volví a enamorarme de alguien. Eso ocurrió mientras el álbum empezaba a ver la luz, y fue algo que jamás me esperaba, ¿sabes? Siento que el disco me liberó del desamor que había vivido antes. Al publicarlo, pude dejar atrás esa etapa y conocí a alguien. Y ahora estamos enamorados. Es como un reflejo de lo que significa sacar todo lo que llevas dentro, dejarlo en el pasado y abrir espacio para un nuevo amor. Así que sí, diría que en este momento hay mucha alegría y mucho amor en mi vida. Desde que salió el disco, una cosa bonita ha llevado a otra, y eso ha sido simplemente maravilloso.
Me alegra saber que el disco terminó trayéndote cosas buenas después de una etapa tan difícil en tu vida. Y justamente quería hablar de eso. Creo que en el álbum hay canciones sobre el desamor, pero también sobre la esperanza, la felicidad y la tristeza. ¿Cuál fue la parte más difícil de profundizar en todas esas emociones y convertirlas en canciones?
SH: Creo que tiene que ver con que, incluso cuando ya has procesado una experiencia, una canción es como una carta dirigida a ese momento exacto. Por ejemplo, al final del disco hay una canción llamada “World's Getting Smaller”. Esa canción representa, básicamente, el punto más profundo de la tristeza después de una ruptura muy importante y de todo lo que vino con ella. Cuando la vuelvo a escuchar, ya no necesariamente siento esas emociones, pero recuerdo perfectamente cómo me sentía en ese momento. Por eso, a veces es difícil escucharla otra vez, porque funciona como un recordatorio. Es una ventana directa hacia ese instante de mi vida.
Al mismo tiempo, eso es una de las cosas que más me gustan del álbum. Siento que capturé pequeñas instantáneas de cada una de esas emociones. Y sí, a veces es complicado volver a colocarte mentalmente en ese lugar. Pero creo que, más que en cualquier otro disco anterior de The Jungle Giants, en este álbum plasmé exactamente cómo me sentía en cada canción. Ya fueran las más tristes, las más esperanzadoras o incluso aquellas que hablan del autoengaño o de la ilusión; cada una refleja un estado emocional muy específico. Ahora todo se está volviendo más fácil porque hago entrevistas sobre el disco o conversaciones canción por canción, y, no sé, hoy siento mucha más alegría que antes. Ya puedo disfrutar el álbum por lo que es, en lugar de dejar que las canciones me afecten por completo cada vez que las escucho.

Ya que mencionas que cada canción es como una ventana directa a un recuerdo, quería preguntarte por “Lovesick”, que es uno de los sencillos principales del álbum. ¿Crees que terminó definiendo el rumbo que iba a tomar el disco o, más bien, la temática ya estaba completamente establecida y los sencillos fueron desarrollándose alrededor de esa idea central?
SH: Es una buena pregunta. Normalmente, cuando construyo un disco, sigo una estructura que llamo “las cuatro esquinas del álbum”. Generalmente hay una primera canción que escucho y pienso: “Sí, definitivamente tiene que estar en el disco”. Esa sería la esquina superior izquierda. Después aparece otra que también siento que debe formar parte del álbum, pero que tiene un sonido distinto. Entonces me doy cuenta de que necesito tender un puente entre esas dos canciones mediante otros temas, sonidos o ciertas ideas. Al final hay cuatro canciones que, para mí, terminan definiendo la estructura y el marco conceptual del disco.
Creo que “Lovesick” es una de esas canciones. No es la que resume todo el álbum, pero sí es una de las que establece su identidad. Además, fue literalmente una de las primeras canciones que escribí para este disco. Siento que esa fue una de las primeras veces en que realmente empecé a soltar todo lo que llevaba dentro. Cuando mi ex y yo terminamos la relación, ella se mudó a Londres. Por eso, en la canción canto: What time is it for you, baby? You've been gone so long. Siempre me ha gustado mucho esa frase: “¿Qué hora es para ti?”. Porque ella está al otro lado del mundo. Yo no sé dónde está, qué está haciendo ni qué hora es allá, pero aun así siento que le estoy hablando en ese preciso instante. Esa era la sensación que quería transmitir. Para mí, una vez que esa canción quedó definida, supe que todo el álbum tenía que seguir ese mismo enfoque: ser completamente honesto, vivir el momento y expresar las emociones exactamente como las estaba sintiendo.
Y en ese mismo sentido, ¿crees que hay una canción que represente mejor el concepto del disco o piensas que todas se complementan entre sí y que cada una aporta una parte esencial de la historia que cuenta el disco?
SH: Diría que sí. Es curioso porque, en realidad, creo que hay un par de canciones que podrían representar muy bien el álbum. Tal vez elegiría “Where Can I Put All My Love”, porque siento que define muchos de los elementos del disco. De alguna manera, recupera la esencia de mi forma de componer: la escribí únicamente con una guitarra acústica, pero al mismo tiempo tiene un ritmo bailable y una base muy marcada.
Además, me encanta la forma en la que canto esa canción. Disfruto muchísimo interpretarla y también me gusta mucho el mensaje que transmite. Así que, si tuviera que escoger una canción que represente el sonido del álbum, probablemente sería “Where Can I Put All My Love”. Aunque, por otro lado, también diría que “How Can I Replace You” representa muy bien el concepto del disco. La diferencia es que, en términos de producción, esa canción es mucho más aventurada; se adentra en lugares más extraños y experimentales. Así que es difícil elegir solo una. Pero sí, creo que “Where Can I Put All My Love” es la canción que mejor sostiene y representa la esencia del álbum para mí.
Personalmente, me gusta muchísimo “Is It Love?” Hay una parte de la letra en la que cantas: Tell me how I'm supposed to let go when I barely got a handhold. Creo que, para mí, esa es una de las mejores líneas de todo el álbum. Quería preguntarte si recordabas la memoria exacta que te impulsó a escribirla.
SH: Me encanta esa letra, sí. “Is It Love?” habla de ese momento justo antes de una ruptura, o cuando una relación empieza a desmoronarse. Es como preguntarse: “¿Seguimos enamorados?”. Esa es la gran pregunta. Antes lo estábamos, pero ¿lo seguimos estando? Siento que es el momento en el que dices: “Tenemos que hablar de esto. Tenemos que hablar de cómo nos sentimos ahora mism”. Y, poco a poco, empiezo a perder el control de algo que antes creía que era infinito. Cuando estás realmente enamorado, piensas que va a durar para siempre. Pero cuando todo empieza a romperse, de pronto te preguntas: “¿Qué está pasando?”. Ya no te sientes seguro en ese lugar, y precisamente de eso habla esa frase.
“¿Cómo se supone que debo dejarte ir?” también refleja una etapa posterior. Es como decir: “Necesito dejar atrás este desamor. Necesito soltar todo este dolor”. Pero apenas consigo aferrarme a lo que antes era. Ya no me siento seguro, así que ¿cómo voy a dejarlo ir sin sentir que voy a caer para siempre? Esa era la idea detrás de esa letra. Así que sí, me alegra mucho que te guste esa línea. También es una de mis favoritas.
Creo que esa frase tiene una imagen muy poderosa. No sé si podría llamarse una metáfora, quizá ni siquiera lo sea. Pero entiendo perfectamente ese miedo a soltar algo a lo que has estado aferrado. Realmente conecté con esa idea. Me quedan tres preguntas. Ahora que el disco ya está terminado, ¿qué reflexión haces sobre todo el proceso creativo? Es decir, mirando hacia atrás, ¿cambiarías algo o te sientes completamente satisfecho con el resultado final?
SH: Estoy realmente satisfecho. No cambiaría absolutamente nada. De verdad creo que todo lo que ocurrió tenía que pasar para que yo pudiera crecer. Y hoy me encuentro en un lugar donde me siento muy seguro de mí mismo. Siento que adquirí nuevas herramientas que voy a aplicar durante el resto de mi vida. Sin duda, este ha sido el disco más difícil que me ha tocado hacer, y me alegra mucho haber superado todos esos desafíos. El hecho de haberlos atravesado y salido adelante hace que ahora formen parte de mí, y siento que mi confianza está más alta que nunca.
Necesitaba vivir esas experiencias. Hoy me siento despierto, enfocado, y gran parte de eso se lo debo a este álbum. Este disco me hizo un regalo: me permitió enamorarme otra vez de escribir música y, al mismo tiempo, me devolvió una enorme confianza en mí mismo. Así que no, no cambiaría absolutamente nada.
Me da mucho gusto escuchar eso. Ahora bien, en octubre regresarán a México en para presentar el disco. ¿Qué es lo que más te emociona de tocarlo en vivo?
SH: Antes que nada, me encanta tocar en México. Es increíble. Nuestros fans allí son muy expresivos y apasionados, así que siempre disfruto muchísimo verlos. De hecho, hay algo que me muero por descubrir: quiero saber cuál de las canciones van a cantar con más fuerza. ¿Sabes a qué me refiero? Tengo muchas ganas de ver cuál provoca la reacción más grande del público. Y, además, no puedo esperar para volver a México. También porque nos encanta la comida mexicana. ¡Nos encantan los tacos! De hecho, hay un taco que me fascina. Sé que esa no era exactamente la pregunta, pero me encantan las gringas. Esas que llevan queso. Me vuelven loco. Así que sí, estoy emocionado por volver a convivir con nuestros fans en el país, descubrir qué canciones conectan más con ellos y también salir a explorar, comer buena comida y escuchar música de otros artistas.
De verdad, estamos deseando tenerlos de vuelta en México. Para terminar la entrevista, siempre me gusta hacerles a los artistas una pregunta un poco más divertida. En esta ocasión sería: ¿cuál es el festival con el que más sueñas tocar y por qué?
SH: ¿Sabes? Creo que eso cambia todo el tiempo, pero diría que me encantaría tocar en el Fuji Rock Festival. Y, bueno, todavía no hemos tocado en Coachella, así que ese también está en la lista de festivales con los que sueño. Quién sabe, quizá este año… o el próximo. Sería un sueño hecho realidad.




