Entrevista con Jalen Ngonda
- Jessica Campos

- 23 jun
- 9 min de lectura

Escribirle y cantarle al amor es un trabajo que requiere de una honestidad brutal por parte del intérprete, para poder así escuchar con claridad los mensajes del alma que viene a compartirse con la humanidad. Ahora bien, hacer del amor una doctrina, es una tarea aún más compleja y demandante, cuyo compromiso requiere que dicho talento y presencia sean infatigables. Por lo tanto, tras el lanzamiento de ‘Doctrine of Love’, el segundo álbum de estudio de Jalen Ngonda, no solo estamos ante una revelación del artista en su faceta más pura y honesta consigo mismo, sino también ante una declaración de verdad. Una entrega en la que se volcó a la apuesta de perseguir sus propios instintos para crear una serie de canciones que se alejan de los géneros, las etiquetas y las expectativas, entrando así en el exquisito terreno de la genialidad.
Y así, tras una bonita e íntima entrevista con el músico y compositor de Estados Unidos, el artista nos habló de la forma en que concretó los sonidos que aparecieron en su mente desde la producción de ‘Come Around and Love Me’ (2023), y que tras ser fragmentos de composiciones cada vez más completas, hasta hoy ya han sido bien recibidas —y aplaudidas— por el mundo…
Hola Jalen. Estamos muy contentos por el lanzamiento de tu nuevo álbum, y de haber podido concretar esta emocionante reunión contigo. Así que para comenzar, quisiéramos saber si tras el gran impacto que tuvo ‘Come Around and Love Me’ (2023) entre tus escuchas, llegaste a sentir algún tipo de presión al momento de crear ‘Doctrine of Love’ o si por el contrario, entraste completamente libre de toda expectativa al estudio…
JN: Siendo honesto debo decir que no sentí ningún tipo de presión al momento de crear este nuevo álbum, y de hecho creo que me habría sentido presionado si no hubiera escrito nada o no hubiera hecho ninguna grabación entre uno y el otro. Ya sabes, ‘Come Around and Love Me’ y ‘Doctrine of Love’ me mantuvieron ocupado porque, previo al lanzamiento del disco, saqué tres o cuatro sencillos entre los dos álbumes; por lo tanto, escribir y grabar resultó una actividad constante en mi vida… Además, creo que cuando creamos ‘Doctrine of Love’ fue simplemente una continuación de las sesiones de escritura que ya teníamos, y como a veces sucede que olvidas que estabas trabajando en un álbum, y de pronto descubres que ya tienes suficientes canciones como para crear otro; así que debo decir que no, no sentí ningún tipo de presión.
También hemos escuchado que has dicho que canciones como “Doctrine of Love” surgen más como accidentes —o sin tenerlo previsto— que como una planificación metódica… Y por esa misma razón, queremos saber si te sorprende el impacto que tuvo dicha canción para tu trayectoria, e incluso para convertirse en la materia prima de todo este nuevo lanzamiento…
JN: Bueno, sobre la canción, sí. La cita que se menciona en muchos de los artículos se toma de una manera muy literal y, en cierto modo, es verdad que malinterpreté la palabra doctrine como doctorate. Si escuchas la letra, dice: 'doctrine of love', pero sabiendo esto, la canción toma un sentido distinto pese a seguir transmitiendo una idea similar… Ahora bien, como disco, yo no considero que ‘Doctrine of Love’ un álbum conceptual de ninguna manera. Las canciones no tienen una correlación entre sí, más allá de que fueron escritas más o menos en la misma época y comparten temas comunes como el amor o el desamor. Así que, simplemente, “Doctrine of Love” fue una de las diez canciones elegidas para el proyecto, y el disco como tal es otra cosa…
Ahora bien, ahondando en este tipo de detalles, me gustaría saber si en este punto de tu carrera, crees que la música puede influir en la forma en que las personas se relacionan unas con otras, o no…JN: “Doctrine of Love” podría ser la canción del primer baile de alguien, pero “Doctrine of Love” también podría ser la canción a la que alguien recurre para salir de una relación. No lo sé. Dejo que sea el público quien, de alguna manera, le dé a cada canción el significado o simbolismo que tenga para ellos.
Sobre este disco, también tenemos referencias a la música de los 60s y el Nueva Orleans de los 50s, así que dime qué fue lo que más disfrutaste de explorar todo este archivo sonoro, y los estilos musicales de esa época… JN: Bueno, esa época siempre ha sido mi tipo de música favorita para escribir y para inspirarme, así que creo que con el primer álbum, ya sabes, yo era nuevo en Daptone y en gran parte del sello... y los productores tenían una idea muy clara de lo que sería. Y, por supuesto, también llegué con mis propias ideas, porque realmente queríamos ir por algo aún más temprano. Ni siquiera sé cómo decirlo, porque al final todo es música soul. Trato de no diferenciar demasiado las cosas por sus especificidades, pero creo que el primer álbum tiene ese sonido soul de Filadelfia de finales de los 60s y principios de los 70s, mientras que este álbum es un poco más mío porque muchas de las canciones fueron escritas fuera de Nueva York... Refleja más lo que yo siempre estaba escuchando, que era rock and roll de principios y mediados de los años 60, así que simplemente llegué con muchas más canciones de las que tenía para el disco anterior, en el que gran parte del material lo escribí junto con los mismos músicos…

…Y al experimentar esta idea de ser tú mismo, y de hacer tu propia música para satisfacer tu creatividad, ¿cómo encuentras el equilibrio para honrar a todas esas influencias, pero al mismo tiempo definir quién eres ahora, la música que creas, y tu propio sonido?… ¿Es difícil? JN: Puede serlo. Puede ser muy difícil, porque ya sabes, la música... Los oldies, como se suele decir, la música antigua de los años 60s y 70s, es algo que creo que seguiré escuchando durante el resto de mi vida, junto con otras cosas. Claro, no escucho únicamente música de los 60 pero sí es principalmente eso… La manera en que trato de equilibrarlo todo es simplemente intentando no copiarlos, ¿sabes? Mantenerlos como una influencia y hacer mi mejor esfuerzo por escribir algo original. Porque a veces intento pensar qué haría si realmente estuviera viviendo en aquella época, si estaría compitiendo con todos los demás, y si trataría de crear mis propias canciones… Así que me veo a mí mismo primero como compositor y escritor de canciones, más que como un fanático de los años 60.
Por otra parte, también hay muchos niveles de detalle muy destacables en los arreglos de cuerdas, las voces y la instrumentación de ‘Doctrine of Love’, por lo que quisiera saber si eres el tipo de artista que llega al estudio con una visión muy clara de lo que quiere, o para este álbum preferiste descubrir las canciones mientras las creabas…
JN: Diré que es una mezcla de ambas cosas, porque hay ciertas canciones en las que la idea ya está bastante definida desde el principio, como “Good, Good Love” que ya la tenía completamente arreglada, y prácticamente lista cuando se la mostré al sello discográfico, al igual que “I Can't Ever Leave You” y otras más… Pero canciones como “Hannah, What's the Matter?”... bueno, hay un poco de las dos cosas. También hay canciones que ya están terminadas cuando llegas al estudio, y hay otras que necesitan un desarrollo adicional para realmente conectar con el corazón de los fans —por decirlo de alguna manera—, así que creo que depende de la canción, y de lo que sea que quieras lograr con ella.
¿Y cómo te sientes cuando ves el resultado de seguir tu propio instinto y de que el crear todas estas canciones bajo tus términos resultara un éxito?
JN: Bueno, simplemente trato de concentrarme en mi oficio. Ver y escuchar opiniones es inevitable. Durante y después de hacer una canción, siempre vas a recibir comentarios de amigos, colegas, personas con las que trabajas y, por supuesto, también de los fans, los críticos y de todo el mundo en general… Pero yo intento enfocarme únicamente en mi trabajo como compositor y como intérprete. Trato de mantener eso como mi principal prioridad y no preocuparme demasiado por cómo va a ser percibido lo que hago. Ya sabes, simplemente concentrarme en crear y en desempeñar bien mi labor, sin obsesionarme con la reacción que esto pueda generar…
Y vemos que da resultado, porque también te estás uniendo a la gira europea de Olivia Dean, sin mencionar la implacable cantidad de escuchas que se suman a tus listas e incluso parecen estar viviendo una especie de transformación junto contigo, así que dime, ¿crees que existe una conexión profunda entre tus expectativas, la gente que te sigue, tu futuro y las decisiones que estás tomando ahora o simplemente es producto de la intuición?
JN: Bueno, sí. Definitivamente nunca doy por sentados a los fans que han estado ahí desde el primer día, ni tampoco a los que se van sumando en el camino, incluso ahora que estoy llegando a una audiencia más amplia con todo lo relacionado con Olivia Dean. Y sí, a veces pienso en hacia dónde puede ir mi música más allá del soul —o de cualquier etiqueta que se le quiera poner—, pero definitivamente mi objetivo principal es agradar a la gente... Quiero crear cosas que hagan sentir bien y felices a las personas. También me importa, por así decirlo, la satisfacción del público. Quiero asegurarme de que quienes son seguidores de mi música reciban algo que disfruten y valoren, porque mi trabajo consiste en darles buenas canciones... Ya sea que eso ocurra dentro de un estilo determinado o de otro distinto, lo importante para mí es la calidad de las canciones… Perdón, ¿estoy respondiendo bien a la pregunta?, creo que me desvié del tema [ríe]...
…Completamente. De hecho, me gusta tu respuesta porque creo que sucede una especie de obra maestra cuando la gente logra descubrirse a sí misma dentro de la música, y ya que tú te encuentras a ti mismo haciendo música para la gente, es como entrar en sintonía… una especie de correlación...
JN: Sí, una relación. Estoy completamente de acuerdo con eso.
Ahora bien, mientras muchos artistas contemporáneos buscan sonar modernos, tú has construido tu carrera explorando sonidos clásicos y, más importante aún, tus propios recuerdos vinculados a la música con la que has crecido. Entonces, ¿alguna vez has sentido que ese enfoque fue un riesgo o te preocupó que, al terminar un proyecto, la música no reflejara del todo la mejor parte de ti?... ¿Es eso una especie de temor?
JN: A veces se me pasa por la cabeza esa idea, así que creo que sí, sí es un riesgo, aunque también depende de lo que quieras lograr... Si lo único que quieres es tocar en algunos conciertos locales y en festivales pequeños, entonces no hay ningún riesgo porque al final solo existe la alegría de hacer lo que quieres hacer, pero si tu objetivo es llegar a un público masivo, entonces sí hay un riesgo pero que no está en tus manos porque está más bien en manos de los sellos discográficos y de las personas que trabajan en la radio… Como artista, todo lo que puedo hacer es crear y expresarme, y en eso no hay ningún riesgo, sino que creo que el problema es que muchas estaciones de radio sienten que están asumiendo un riesgo al programar cierto tipo de música, y olvidan que la música es simplemente música al final del día. No importa cómo suene o de qué época parezca ser. Puedes poner cualquier canción de Motown a un niño de cinco años y no va a pensar que es algo viejo; simplemente la va a escuchar como música, ¿sabes?

¿Pero sí te has llegado a sentir estresado mientras haces discos como ‘Doctrine of Love’, o no?
JN: ¡Completamente! [ríe] Quiero decir, eso siempre pasa cuando escribes. Siento que, cuando piensas en las mejores canciones de todos los tiempos, y estás haciendo un álbum, inevitablemente te dices: “Voy a intentar hacer la mejor canción de todos los tiempos”, aunque también creo que eso ocurre cada vez que escribes una canción… Sin embargo, cuando estoy sentado en casa con la guitarra, pienso: “¿De verdad voy a escribir la mejor canción de todos los tiempos? No lo sé, vamos a verlo”, ya sabes, diez de cada diez veces, esa no termina siendo la mejor canción del mundo [ríe], pero de igual modo, trato de no pensarlo demasiado e intento no imponerme expectativas demasiado altas, dejándome guiar mejor por mi intuición y por aquello que se siente bien... Me baso más en una sensación que en preguntarme constantemente: “¿Esto es bueno?” o “¿Esto es lo suficientemente bueno?”. porque creo que es difícil escribir canciones cuando estás escuchando discos como ‘Pet Sounds’, ‘What 's Going On’ o ‘Sgt. Pepper 's Lonely Hearts Club Band’… Es difícil no compararse de alguna manera, y ya sabes, piensas cosas como: “Nunca voy a estar a la altura de esas obras”, y ese camino puede resultar algo complicado.
Para terminar la entrevista, me gustaría saber a qué momento o recuerdo especial pertenecería para ti ‘Doctrine of Love’, si el disco formara parte de una banda sonora que acompaña esas memorias especiales de tu vida, y por qué…
JN: Diría que el momento que siempre recordaré al pensar en esta canción o en este álbum es cuando escribí “Doctrine of Love”... Había escrito la letra y la canté en el coche para mi banda. Mi equipo de management también estaba allí; todos íbamos juntos en una furgoneta camino a algún concierto en California. Recuerdo haberles cantado la canción, y que en ese momento no pensaba que fuera algo especialmente interesante... De hecho, creía que la canción no tenía nada extraordinario, pero la canté de todas formas, como diciendo: “Esto es lo que tengo”... Cuando estaba esperando que me respondieran algo como: “Está bien, sigue trabajando en ella”, la sorpresa fue que a todos les encantó, y recuerdo que incluso se quedaron bastante sorprendidos después de escucharla… Eso me dio mucha más confianza en la canción, así que sí, ese sería el recuerdo que asocio con “Doctrine of Love”.




