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Entrevista con Triathalon

Actualizado: 13 ago


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La larga amistad entre Adam Intrator, Chad Chilton y Hunter Jayne fue lo que los llevó a formar la banda Triathalon. Conocidos por sonidos lo-fi y una producción limpia y elaborada, la agrupación de New York ha consolidado 5 álbumes de estudio en el periodo de 2014 a 2022. Sin embargo, este año las cosas han tomado un giro bastante oscuro y maduro. Lo que comenzó con una plática causal sobre la vida, se convirtió en una reflexión sobre la muerte y la dualidad de perspectivas que existen alrededor del tema. Si bien, para muchos es un tópico sensible y delicado, los tres músicos decidieron abordar esto con libertad, creatividad y cero presiones.

Tuvimos la oportunidad de conversar con Triathalon acerca de su más reciente álbum Funeral Music, su concepto central, el cambio que hubo en términos sónicos y dinámicos al momento de concebir este material tan único con las letras cargadas de emociones nostálgicas, pero optimistas. Además de su próximo show el 12 de septiembre en el Foro Indie Rocks!

Hola, chicos. Encantada de conocerlos. ¿Cómo se encuentran hoy?

AI: Tengo tantas ganas de decirlo, pero de verdad muero por ir a la Ciudad de México y tocar allá, muchísimo. Estoy muy emocionado de hacer esta entrevista contigo. Y nuestros oyentes son, creo que la mayoría, de México, específicamente de la Ciudad de México. Estoy realmente muy emocionado por estar allá en septiembre.

Nos encantará tenerlos por acá. El público mexicano es muy energético y tanto el clima como la comida son cosas que les encantarán.

AI: Por supuesto. Todos mis amigos que han tocado allá solo han dicho cosas hermosas. Ustedes tienen esos mini peluches que lanzan al escenario. ¿Cómo se llaman?

Es un personaje conocido en México que se llama Dr. Simi. Es la imagen de una farmacia muy famosa. En este punto, ya se ha vuelto un ritual icónico que los artistas se lleven el suyo después de un show. Ten por seguro que algún fan les hará llegar el suyo.

AI: Lo esperamos con ansías.

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Pasando a otro tema, en esta entrevista me gustaría que habláramos de su nuevo álbum, su dinámica como banda y sus próximos shows. Empecemos con Funeral Music. El concepto de este empezó a tomar forma cuando pensaron en las canciones que se tocarían en su funeral. ¿Qué fue lo que los llevó a tener esa conversación?

AI: El nombre Funeral Music para el disco ha existido desde hace un par de años. Realmente me encantaba ese nombre y concepto. Pero creo que para este último álbum tenía aún más sentido, simplemente porque se sintió como un renacer para nosotros, una forma nueva de acercarnos a la música, a nosotros mismos, a nuestra relación. Fue una forma de renovar la vida y el arte en sí. El concepto de la muerte no siempre tiene que ser algo triste. Puede tener un lado positivo, depende de cómo lo veas. Pero es algo con lo que todos tenemos que lidiar, es parte de la vida. También sentí que Funeral Music es un nombre ridículo, y me encanta lo divertido que puede llegar a ser, como que no se toma demasiado en serio. Pero al mismo tiempo, creo que cualquiera puede entender lo que significa sólo con escuchar el nombre. No quería algo demasiado difícil de digerir, sino algo directo y claro.

CC: En el disco pasado, Adam había mencionado ese concepto o algunas de esas palabras que ya habían surgido antes. Era algo más bien interno de lo que hablábamos entre nosotros como una posible idea para titularlo. Pero cuando llegó el momento de realmente decidir el nombre del álbum, creíamos que se tenía que llamar así. No había otro título posible. Hay partes de mí que lo toman de forma más literal. Como al hacernos mayores: ganamos experiencia en la vida y eso conlleva lidiar con ciertas cosas. Como dijo Adam: los comienzos y los finales. Ya sea el cierre de una etapa o, literalmente, la muerte de alguien cercano. Creo que el título puede interpretarse de muchas formas, y eso es lo que lo hace interesante. Es como que puede tomar por sorpresa, o al menos esa era mi intención. Aunque al mismo tiempo, cada uno puede aplicarlo a su propia perspectiva. Puede ser el fin de algo, o la sensación misma de morir. Así que, sí, al final fue simplemente eso. No había forma de superar ese título. Se sentía único, interesante y simplemente encajaba.

Al entender el concepto de la muerte como una dualidad de ideas, buenas y malas, me imagino que también experimentaron cierta vulnerabilidad en su proceso creativo. ¿Cómo fue trabajar con estos temas oscuros y pesados?

AI: Esa es una gran pregunta. Creo que, conceptualmente todos nos conocemos desde hace muchísimo tiempo. Más de diez años, incluso más. Así que muchas cosas ya no hace falta decirlas. No siempre tenemos que hablar de todo, y eso también se refleja en la manera en que trabajamos juntos. Entonces, incluso en lo conceptual de este disco, ya había como una especie de entendimiento tácito sobre la dirección que íbamos a tomar. Y siento que el proceso creativo fue un poco diferente esta vez. Hubo muchos momentos de trabajar juntos, pero también muchos de trabajar por separado, y creo que eso fue algo muy saludable y único en esta experiencia.

Muchas veces estamos siempre juntos resolviendo cada detalle en grupo, pero en esta ocasión hicimos muchas cosas por separado, en nuestros propios espacios, y pudimos sentarnos con las ideas, dejar que respiraran.

HJ: Eso fue muy importante para el proceso. Además, esta fue la primera vez que grabamos un álbum completo y completamente producido por nosotros mismos. No hubo una cuarta persona. Éramos solo nosotros, cada quien, en su espacio, o en nuestro propio estudio. Y fue un proceso muy interesante porque, por un lado, te sientes solo, pero por otro, hay menos interferencias y distracciones. No sé si íntimo sea la palabra exacta, pero sí siento que eso se refleja en el disco. Y como dijo Adam, nos conocemos tan bien que ya sabemos las manías de cada uno y lo que nos molesta, pero también hemos aprendido a aceptar esas cosas. Creo que eso se tradujo en un material realmente bueno.

¿Creen que fue terapéutico trabajar con sus memorias, conceptos pesados y su larga amistad?

AI: Absolutamente. Otra gran pregunta. Fue un proceso muy terapéutico y sanador. Yo creo en la terapia, pero esto fue una forma increíble de dejar que todo respirara, de sentarnos con el contenido y permitir que las cosas crecieran, incluso musicalmente. Los tres aportamos ideas distintas, conceptos, melodías, estructuras y las compartimos entre nosotros para este disco. Así que todos tuvimos que pasar tiempo solos con ese material y dejar que resonara individualmente en nosotros. A través de eso —junto con las letras y todo el contenido emocional—, personalmente siento que al final del proceso fue un disco realmente sanador. Muchas cosas fueron creciendo en mí y encajaron tan bien, que de verdad sentí como si me hubiera quitado un gran peso de encima, pero en el mejor sentido. No porque ese peso fuera negativo, sino porque fue una forma muy saludable de liberar todas esas emociones que uno va cargando. Así que sí, fue definitivamente muy terapéutico.

CC: Fue increíble también poder sentarnos con el trabajo del otro, empezar el proceso desde nuestros departamentos, haciendo maquetas y escribiendo canciones. Y como dijo Adam, tener la oportunidad de no limitarse desde el inicio, sino simplemente dejar que hubiera un montón de pistas en las que todos podíamos trabajar. Primero exploramos por nuestra cuenta, pero luego colaboramos empujándonos mutuamente. Eso es de lo más increíble de hacer esto con ellos: siempre terminamos haciendo cosas mucho mejores de lo que podríamos hacer por separado. Y es muy bonito, ver cómo una idea que surgió en un momento cualquiera de pronto crece y se transforma. Ver a Adam expresarse con las letras, o a Hunter embellecer una pista. Fue un proceso realmente hermoso.

Hablando más a profundidad de su música, su acercamiento a esta fue minimalista y experimental, combinado con vibras oscuras. Durante su composición, ¿qué cosas nuevas descubrieron que podían aplicar en el futuro?

AI: Fue muy divertido. Siento que a veces es fácil caer en los mismos sonidos de siempre o en cosas más antiguas sólo por quedarte en lo cómodo. Pero agregar un montón de distorsión y simplemente rockearla fue divertido. Es emocionante. Es como volver a ese yo de 14 o 15 años que estaba súper emocionado tocando la guitarra en su cuarto. Así que de verdad amé ese aspecto del proceso. Incluso, cuando ya estábamos a punto de entregar el álbum, uno de mis momentos favoritos fue precisamente ese. Literal, ya teníamos que entregarlo, y la canción “Down” fue una decisión de último minuto —como de “hagámosla más ruidosa, más potente”—, y le metimos distorsión. Estábamos todos en el cuarto de Hunter, y nos estábamos emocionando muchísimo por hacer ese track más eléctrico y explosivo. Fue un momento muy especial. Y es que nunca habíamos abordado un disco así antes. Normalmente lo hacíamos todo un poco más limpio, más meticuloso. Pero esta vez decidimos tomar más riesgos y, sobre todo, divertirnos con el proceso.

CC: Empezó de una manera bastante minimalista, porque en el pasado solíamos apilar un montón de ideas y luego volver atrás para refinarlas. Pero este álbum se sintió diferente. Fue más minimalista, más estricto desde el inicio, y eso nos permitió detenernos y pensar qué más se podía sumar, en lugar de saturar desde el principio. Algunas canciones empezaron como esqueletos muy simples, y después fuimos acentuando ciertos elementos, como las guitarras distorsionadas o llevando la canción hacia lugares más únicos. Fue muy interesante acercarnos al álbum desde ese lugar, sin sentir que íbamos a perder el control, y dejar que las cosas cayeran en su sitio de forma más orgánica, haciendo que cada tema encontrara su espacio propio y resaltara por sí solo.

HJ: Como decía Chad, el álbum anterior fue súper maximalista. Teníamos acceso a tantos instrumentos que queríamos usarlos todos en cada canción. Pero esta vez fue más como: “Si una canción no está funcionando, tal vez la solución no sea agregar más cosas”. Era más bien preguntarnos: “¿Por qué no está funcionando?” Y ese contraste fue clave. Antes poníamos capas y capas de sonidos. Ahora nos preguntábamos: “¿Y si solo hay un Mellotron y una guitarra? ¿Puede funcionar así?” Y hay algo muy hermoso en ese minimalismo. Porque cuando hay momentos en el disco donde sí ocurre una explosión sonora, el contraste se vuelve mucho más poderoso, más emocionante.

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Portada: Funeral Music de Trathalon

Leí que algunas canciones se grabaron en recámaras y otras en el estudio—, y aunque no soy experto técnico, definitivamente creo que eso le da una esencia distinta a cada tema. Entonces, ¿cómo es el proceso de grabación en el estudio a diferencia de en su cuarto?

HJ: Es interesante porque todas las canciones comenzaron más o menos al mismo tiempo. No fue como que una se grabó en un lugar y otra en otro completamente distinto. Más bien, todas pasaron por el mismo viaje, pero desde distintos espacios. Y sí, definitivamente eso le añade un tipo de “sazón” a cada canción. Por ejemplo, si Adam estaba grabando sus voces mientras nosotros dos lo mirábamos, ¿hubiera sido la misma interpretación que si lo grababa solo a las dos de la mañana en su cuarto? Yo creo que no. Así que sí, el entorno definitivamente influye en lo que terminas obteniendo. Muchas de esas decisiones fueron una mezcla entre elección y necesidad.

CC: Y eso también le aportó a esa vulnerabilidad de la que hablábamos antes. El hecho de poder hacer las cosas cada uno por su cuenta y en espacios privados, fue muy valioso. Nunca hemos grabado un disco de una sola manera. Algunos los hicimos en vivo, otros en estudios más formales, otros en casa, o mezclando todo. Y este fue similar. Hicimos todo nosotros mismos, combinando momentos más formales con sesiones en nuestras casas y departamentos. Creo que lo más interesante fue eso: poder estar en casa, dejarnos ser, experimentar, sin sentir que el álbum tenía que encajar en una sola caja. Yo mismo, admito que muchas veces pienso que lo ideal es ir a un estudio, grabar todas las voces de una sola manera, todas las baterías iguales, para que todo suene cohesivo. Y aunque intentamos eso en algunos momentos, también fue bueno dejar ir esa idea y permitir que cada uno hiciera lo que le funcionara y lo que le hiciera sentir bien. Y creo que eso, justamente, es lo que le da esa “sazón”, esa singularidad y vulnerabilidad al disco: que cada quien pudo hacer las cosas a su manera, sin preocuparse tanto por si era la forma más técnica o si iba a encajar. Simplemente lo hicimos y luego vimos cómo todo tomaba forma.

Adentrémonos a un sencillo en particular de esta nueva era, el cual es “Salt”. Antes esta canción era un demo olvidado. Sin embargo, este año propiamente lo convirtieron en un track de su disco. ¿Les suele pasar esto con algunos materiales viejos? Es decir, revisitarlos y usarlos para contenido nuevo.

AI: Sí y no. Un poco de ambos. Siento que la vida se interpone. Todos tenemos trabajos, pasan cosas, y no siempre tenemos el privilegio de trabajar en música cuando queremos. Salt comenzó hace mucho tiempo y, honestamente, sentía que no podía descifrarla. No sabía hacia dónde podía ir. Empezó solo como un beat, y me encantaban los acordes y la sensación que tenía, pero era como un rompecabezas. O más bien, no podía descubrir qué seguía. Tuve que sentarme con ella por mucho tiempo, luego la olvidaba, perdía el archivo, me preguntaba “¿Dónde está?”, lo volvía a encontrar, y empezaba de nuevo. Intenté resolverla por mi cuenta, pero no podía. Y cuando la llevé con la banda, Hunter retomó los teclados que había hecho originalmente y le puso el bajo y eso la transformó, la trajo a la vida. Pero eso fue como un año y medio después de crear el demo.

Así que, a veces siento que simplemente hay que dejar que las cosas respiren. Y tal vez no sea la forma más productiva de hacer arte —sobre todo cuando tienes un sello que te está pidiendo música— pero por suerte ellos han sido muy pacientes con nosotros. Es curioso hablar de eso ahora, porque creé un sonido que me encantaba, pero no tenía idea de a dónde llevarlo. Y con el tiempo, todo fue tomando forma de una manera muy natural y bonita. Que, siendo honestos, creo que es la única forma real en la que el arte puede tomar forma. Así que estoy muy agradecido por todo el tiempo que tomó esa canción.

CC: Sí, creo que empezó muy básica. Recuerdo que Adam la puso en varios demos que estábamos escuchando, y ya había resuelto el patrón de batería electrónica y los teclados. Durante mucho tiempo hacía hincapié en la canción y yo no entendía bien qué era lo que veía en ella, porque se sentía más minimalista que otras, ya que eran solo acordes y batería. Sentía que estaba esperando a que él le agregara algo más para entenderla. Pero después de un tiempo me di cuenta de que no tenía por qué esperarlo. Y cuando realmente empezamos a trabajarla de nuevo, creo que pasó de ser esa idea general de canción, a convertirse en algo mucho más grande, casi cinematográfico.

Le agregamos el bajo, que quedó increíble. Pusimos una guitarra acústica, y de pronto fue como esta colección de sonidos que tal vez en otro contexto no combinarían, pero que funcionaban perfecto. Recuerdo estar en el estudio, jugando con ella, empujándola y jalándola, porque durante mucho tiempo era más bien un loop, todo sonaba al mismo tiempo. Y fue muy divertido regresar y empezar a esculpir esos espacios. Ahí es cuando realmente se volvió algo especial. Es como este empuje y retroceso delicado entre el bajo súper presente y la guitarra acústica muy suave y vulnerable. Y luego cambia a ese outro más rockero. Es como si se convirtiera en “La canción donde todo puede pasar”. Así que, fue muy genial verla transformarse de algo que no me preocupaba tanto a algo muy único y especial.


La transformación musical y conceptual de la canción es, sin duda, un momento de inflexión en su proceso. Pasemos con el siguiente single el cual es “RIP”. Su inspiración para esta fueron bandas Pixies, Nirvana y Deftones. Personalmente, ¿creen que esta canción es un renacimiento al grunge y rock de los 90’s?

AI: Tienes buenas preguntas. Creo que es más un sentimiento nostálgico. Todos crecimos en los 90’s, así que realmente pudimos rockear con algunas de esas bandas legendarias. Pero creo que, obviamente, aunque estamos inspirados por ellos, también crecimos en una época en la que muchos grupos posteriores a los 90’s estaban rockeando de una manera muy distinta. Todos crecimos escuchando metal, emo, y esa especie de siguiente fase. Y siento que combinamos esos dos sentimientos. Todos solíamos ir a conciertos de metal, de hardcore, y nos encanta rockear. Así que esa es una buena pregunta. No sé si se trata tanto de ser una especie de renacimiento del sonido de los 90’s, sino más bien de una evocación nostálgica de lo que escuchábamos cuando éramos más jóvenes o de lo que nos impulsaba en esa época.

CC: Sí, creo que eso también ha vuelto para mí últimamente. Algunos sonidos que disfrutaba cuando era más joven, como mencionaba Adam, creo que han regresado en popularidad o simplemente la gente está escuchando cosas con esa vibra más de los 90’s: guitarras pesadas, grunge, un sonido más directo. Y fue interesante abordar las canciones de manera más minimalista y luego acentuarlas con ese estilo. Y como todos aquí son tan talentosos, fue genial poder captar ese sentimiento en una canción y probar cosas. Creo que eso fue de lo más emocionante. Una canción como “RIP”, por ejemplo, tiene ese teclado brillante y suave, pero al mismo tiempo está acompañado por una guitarra muy pesada y disonante. Eso fue lo más genial para mí: ver cómo podíamos llegar ahí, usar esos acordes y sonidos, pero también mantener ese lado más suave, más ligero, que también es parte de Triathalon o la esencia del álbum, en cierto sentido. Recuerdo incluso que hablábamos de cómo la batería en esa canción se siente tan relajada, pero aun así sonaba como una canción de rock porque las guitarras son simplemente una locura.

HJ: Sí, esa canción también solía ser mucho más tranquila. Creo que fue otra que pasó por un gran proceso hasta llegar a donde terminó. Y eso es algo que refleja cómo hicimos este disco. Muchas de las ideas y cosas que exploramos surgieron simplemente por diversión, por entretenernos entre nosotros y decir cosas como: “¿Y si hubiera una guitarra distorsionada en el verso? Sería ridículo, pero probémoslo”. Y resulta que quedaba genial, así que decidimos profundizar en eso. Y creo que en álbumes anteriores no habríamos estado tan cómodos con y entre nosotros mismos como para probar algo así. Tal vez nos habríamos preguntado: “¿Qué es esto?” Pero esta vez fue como: “¿A quién le importa? Dejémoslo ser lo que es”. No necesitamos una razón para hacerlo, simplemente nos gusta.

De acuerdo con cada uno de ustedes, ¿Qué canción representa mejor el mensaje detrás de Funeral Music?

CC: Buena pregunta. No quiero robarles alguna respuesta, pero tal vez ya lo saben. Me gusta mencionar “Clover” a la gente porque creo que es un buen punto medio en cuanto a sonido, sentimiento y tempo dentro del álbum. Tiene buena energía, y aunque no llega necesariamente a esos momentos más rockeros o que destacan tanto, lírica y conceptualmente siento que funciona como una especie de tesis del disco. Tiene este lado vulnerable, inseguro y lleno de dudas, pero también está mirando hacia el futuro, y transmite que todo va a estar bien, que todo es parte de un proceso. Así que esa canción me parece muy especial.

Y en términos del disco, a veces pienso en Funeral Music y en la clase de melancolía que hemos logrado construir con ese sonido, y esa canción destaca dentro de eso. Si escuchas la letra, Adam está hablando del concepto de un trébol de cuatro hojas, y como en medio de toda esta oscuridad o muerte, hay una planta creciendo desde el suelo. Eso es lo que representa esa canción para mí: que incluso cuando todo se siente mal, siempre puedes encontrar un renacer o un nuevo comienzo.

¿Los demás están de acuerdo con eso?

AI: Estoy de acuerdo con Chad. En lo personal, para mí, “Wall” tiene una sensación que ninguna otra del disco tiene, y es muy única. Además, fue la única canción que realmente tocamos todos juntos para crearla en este álbum. Y el sentimiento general y el contenido lírico siento que realmente encapsulan de qué trata el disco, sin depender demasiado de otros temas que suenan parecido. Siento que “Wall” realmente destaca por sí sola, y es una de esas canciones ocultas que o conectas profundamente con ella o no.

Pero para mí, cuando la escucho, realmente hace que todo el álbum cobre sentido. Y esa sensación que transmite es justo lo que quería que sintiera todo el disco. Estoy muy feliz con cómo quedó, porque he intentado articular ese sentimiento durante mucho tiempo en nuestro material. Así que es muy especial escucharla, sentirme orgulloso de ella y pensar: “Esto es lo que representa el disco para mí”. Aunque esté hacia el final, y tal vez algunas personas no la noten o no les llame tanto la atención, creo que justo por eso me gusta.

CC: Esa es una gran respuesta, totalmente. Además, creo que la posición de la canción en el tracklist está perfecta, porque se siente como un momento de realización, como una especie de soltarlo todo. Una parte del álbum donde todo empieza a tener sentido, ¿sabes? Esa canción también es genial porque fue muy mínima en cómo la grabamos, pero el resultado final fue muy divertido, por cómo se procesaron algunas baterías, o por cómo Adam animó a que simplemente dejáramos caer ese bajo que se mantiene sonando por un buen rato, junto con las voces.

HJ: Esa es una buena elección. Para mí, creo que siempre ha sido “See You Smile”. No sabría decir exactamente por qué, más allá de la sensación que me da esa canción desde que la hicimos. Y también creo que me gusta mucho cómo surgió. Hay algo en ella que se siente como una especie de tesis, pero no tanto por la letra, sino por el sentimiento general, como el hablar sobre la muerte, el renacimiento y esas cosas. Como cuando todo parece perdido, pero igual el mañana trae una nueva oportunidad. Ese es el tipo de sentimiento que me transmite esa canción. Y sí, creo que siempre ha sido un tema que destaca para mí o, al menos, como el eje central del disco cuando lo escucho.

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Gracias por compartir sus elecciones. Así los fans sabrán mejor qué canciones son especiales para ustedes y lograrán entenderlas con otro enfoque. Estamos por terminar la entrevista. Me gustaría hacerles una pregunta divertida y aprovechando que su álbum se llama Funeral Music, ¿Qué canción pedirían que fuese tocada en su funeral?

AI: Hay tantas para elegir. En mi funeral, pondría “Let’s Go Away for a While” de los Beach Boys. Es del álbum Pet Sounds. Es una pista instrumental de ese disco, pero es muy positiva y, ya sabes, esperanzadora. Me encanta. Siento que quedaría bien mientras me bajan al suelo.

HJ: Creo que a mí me bastaría con que pusieran “Highway to Hell” de AC/DC, ¿sabes? No creo que a mi mamá le gustara eso.

CC: Esa sí sería una elección loca. Siento que ustedes eligieron algunas bastante interesantes, como cosas que uno no esperaría, y eso está cool. Estoy atascado. Diría que, así de intuición, iría con algo de Bill Evans. No tengo claro cuál exactamente, pero siento que siempre regreso a él. Hay algo tan simple y agridulce en sus acordes que se siente como una buena despedida. Es triste, pero está bien. Puedes simplemente quedarte en ese espacio y contemplar.

Esto ha sido todo por nuestra parte. ¡Esperamos verlos este 12 de septiembre en el Foro Indie Rocks! Gracias por su tiempo.

AI: Gracias por tenernos. Esta fue una gran entrevista. Me encantaron todas tus preguntas, fueron increíbles. Gracias por tomarte el tiempo de pensarlas con tanto cuidado. Estamos muy emocionados y no podemos esperar para estar allá. Justo vi un TikTok de la Ciudad de México y pensé: tengo que vivir ahí. Se ve tan hermoso. ¡Muchísimas gracias!


 
 
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