Entrevista con Camera Obscura
- Jessica Campos

- hace 12 minutos
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Luego de largos años sin noticias, Camera Obscura por fin regresó en 2024 a los sets de grabación —y este 2026 a los escenarios— para ofrecer una serie de presentaciones, entre las que se encuentran un concierto en el Gran Forum Coyoacán de la Ciudad de México, que propició que pudiéramos tener una charla con el baterista Lee Thomson. En ella hablamos tanto de la experiencia de la banda dando conciertos a través del mundo, como de esa conexión particular entre la agrupación con su audiencia latina, y especialmente el público mexicano. También platicamos sobre el hecho particular de que la música nos ofrezca una manera de vivir, y lo maravilloso que resulta encontrar en ella un refugio que nos conecta con otras personas a través de una melodía…
Este año tendrán un concierto en la Ciudad de México, en donde previamente alcanzaron tres sold out. Por lo tanto, me gustaría que nos contaras si ya tienen algo preparado para este regreso…
LT: Para ser honesto yo no pude asistir a esas presentaciones, así es que no tengo mucho que decir [ríe]. No pude asistir porque bueno, trabajo como terapeuta y los horarios de mi trabajo con los de la banda sencillamente no coincidieron. Sin embargo, toqué previamente en México, en Guadalajara, y la experiencia fue grandiosa. Los conciertos que daremos este año serán ligeramente diferentes a los que presentamos la última vez, y ya que tocaremos nuestro último disco, también hemos pensado en aprovechar la oportunidad de tocar algunos de nuestros temas más antiguos… Además, yo sí asistiré esta vez, así es que eso es lo que me tiene más contento y emocionado [ríe].
Y ya que afortunadamente en esta ocasión sí podremos contar con tu presencia, cuéntanos qué es lo que más disfrutas de dar un concierto y cómo es esto desde tu perspectiva, siendo el baterista de la banda…
LT: Creo que hablo por todos en Camera Obscura al decir que dar un concierto en México es una de las experiencias más emocionantes, cautivadoras y extraordinarias que podrías vivir en la vida, gracias a su público. Incluso recuerdo una vez que toqué en el Lunario del Auditorio Nacional, y fue asombroso porque incluso después del show, las personas nos esperaron y se acercaron para pedirnos autógrafos. Llevaban sus discos, se sacaban fotografías, y sé que pudimos haber estado allí por horas… Es algo realmente hermoso y bonito porque la gente es muy amistosa y cariñosa. También pienso en una ocasión en que le comenté a Tracyanne que tocar en la Ciudad de México se sentía como recibir un cálido rayo de Sol —porque eso es para mí Mexico City [ríe]— así que creo que realmente son muy afortunadas las personas que nacieron allí. Es hermoso cuando las personas hablan así de México y de nosotros, así que abordando también el aspecto psicológico detrás de un concierto, me gustaría que me dijeras cómo crees tú que surge su conexión con sus fans mexicanos, y cómo explicarías su relación…
LT: Honestamente no lo sé [ríe], pero siento que es una relación muy hermosa, porque es como estar junto a una persona que es realmente buena para ti, que te llena de cariño, alegría, y que es alguien que sabes que te quiere y quiere estar contigo, porque te ofrece lo mejor de sí, su calidez, así que no lo sé. Hemos viajado por el mundo, hemos dado conciertos en muchas partes y vivo en Londres, sin embargo sé que mientras el público inglés puede ser frío y duro, o en Nueva York si bien disfrutan de tu show, también pueden ser fríos y un poco crueles, en México hay una calidez particular… No sé cómo es esta relación ni cómo funciona, pero sé que funciona. Viajo muchísimo por mi trabajo, y sé que es especial… Platicando con la banda también hubo una ocasión en que le hablé a Tracyanne sobre una canción inspirada en cómo era estar en México y surgió “Honey in the Sun”, que tocada en vivo allí es una locura, y algo increíble de presenciar.
Y sin mencionar que nuestros idiomas, culturas, tradiciones y hasta formas de ser son completamente distintas, así que creo que conectarnos en otro espacio más allá de nuestras diferencias, es parte esencial de la magia de la música…
LT: Y estás en lo correcto, porque a través del tiempo no importa si estás en Escocia (que es de donde somos nosotros), y que es un pedazo de tierra frío, con humedad y donde siempre llueve, y las personas realmente introvertidas, sé que al encontrarte con personas que se sienten como México, te hará descubrir a alguien con una llave especial para abrir tu corazón. Nos abren por completo.
Ya que estarán en México hasta el verano, me gustaría que nos compartieras en qué van a ocupar su tiempo durante los primeros meses del año…
LT: Revisaremos y nos aseguraremos de llevar suficiente bloqueador solar de alta calidad, también protectores faciales, sombreros… Hará una temperatura sumamente alta, por lo que los bloqueadores deberán rebasar los 50FPS, y también creo que tendré que hacer un poco de dieta para estar listo para esa comida tan deliciosa que preparan allá [ríe].
Cambiando el clima, quisiera saber si en ustedes aún persiste ese sentimiento o sensación de adrenalina y emoción, antes de subir al escenario o si ya es algo que han superado con el tiempo…
LT: Bien, no sé si conozcas a John Peel, pero era un DJ muy famoso e influenciable en Reino Unido, que se hizo aún más famoso por tocar en la radio a bandas que nadie más quería tocar… Así que aunque podías escucharnos en un set completo suyo, era improbable que alguien más lo hiciera, pero lo importante es que, pese a morir hace algunos años, aún recuerdo la vez en la que pudimos hacer una sesión con él, y nos dijo: “Si alguna vez dejo de sentirme nervioso o emocionado por presentar música en vivo, quizá eso signifique que ya no debería seguir haciéndolo”, y sinceramente creo que pasa lo mismo con nosotros… Él llevaba como 60 años en la industria, y creo que es correcto señalar que ese sentimiento persiste aunque pasen los años porque es algo que emocionalmente no cambia, siempre estará ahí y que si de pronto dejas de sentir, quizá es porque ya no debas estar allí…

Y como al inicio de la entrevista mencionabas que tu trabajo como terapeuta te había impedido ir de gira con la banda, me gustaría que nos contaras si piensas que hay algún equilibrio entre ambas vidas (la profesional y la de artista) al que llegues mediante la música, o si también tu vida como músico te da pistas o te ayuda a descifrar los problemas y dudas que surgen en tu entorno profesional…
LT: Soy psicoterapeuta y paso todo el día conviviendo con la gente. Trato de ser creativo y pensar en cómo abordar los problemas o cuestiones que ellos tienen porque así es la vida. Cuando hablo con Tracyanne descubro que ella me cuenta sus pensamientos, que en muchas de sus letras hay experiencias e inspiración de su propia vida, y aunque es extraño pensarnos a nosotros mismos como otras personas sobre un escenario tocando instrumentos frente a una multitud, creo que no hay una primera o segunda vida, ni una vida secreta u otra identidad, sino una delgada separación entre cada una de ellas.
Y ahondando en la cuestión de la multitud, me gustaría que nos compartieras cómo es el momento en el que dimensionan el punto en el que pasan de estar escribiendo o componiendo una canción, a estar siendo escuchados y vistos por millones o miles de personas, que conectan de una forma muy profunda, con aquellos momentos tan íntimos que ustedes sintieron y sencillamente decidieron compartirnos en una canción…
LT: Algo que amo sobre estar de gira y dar conciertos tiene mucho que ver con lo que estábamos mencionando sobre México. Sé que es regresar al tema, pero es que es una sensación muy cálida y satisfactoria, que te hace descubrir que esos encuentros —entre un músico y su audiencia— hacen que la vida sea mucho más rica, que incluso se sienta mejor. Es decir, sabes lo que está sucediendo en América del Norte y su situación política, en Reino Unido también tenemos demasiadas cosas pasando y generando una división que contrasta fuertemente con el hecho de viajar y encontrar a personas del mundo siendo cálidas, amables y cariñosas entre sí.
Creo que lo mejor es cuando te das cuenta de que hay una forma de ser que puede llevarte a sentirte siempre así, a ser amable y en la que, sin importar si hablas español, inglés o cualquier otro idioma, descubres que todos somos iguales y que todos podemos movernos armoniosamente alrededor de un sentimiento.
Por último, me gustaría que nos compartieras si piensas que existe algún tipo de lenguaje o comunicación especial entre ustedes y su audiencia, yendo más allá de todas esas sensaciones y emociones que nos da la música…
LT: Sí, todo viene en conjunto y no es solo una cuestión de los músicos en el escenario, sino de todos los que estamos allí presenciando un show. Es como lo que pasa en México y quizá por ello amamos ir de gira allá. Es como tener en la mano derecha a tu amigo extrovertido, en la izquierda a tu amigo introvertido, y la música y el entorno permiten una especie de feedback que nos empuja a salir de nosotros mismos, y tal vez por eso es que amamos tanto ir a visitarlos.




