‘Tonight: Franz Ferdinand’ de Franz Ferdinand


En enero de 2009, Franz Ferdinand, la banda escocesa que se abría paso en la escena musical del “nuevo rock” realizaba su tercera entrega discográfica con un material llamado Tonight: Franz Ferdinand. Éste era un trabajo conceptual bajo el sello de Domino.

A 10 años de aquel momento, y con el regreso de la banda a nuestro país por segundo año consecutivo para presentarse en la décima edición del Corona Capital, es posible decir que Tonight: Franz Ferdinand se ha convertido en uno de los discos más acogidos por los seguidores de la banda a pesar de las duras críticas recibidas.

Las principales razones por las que el tercer material de Franz no encantó los oídos de medios como The Guardian o Daily Mail, se debió a la plastificación de sus letras -según los expertos- quienes añadieron que las composiciones eran banales y burdas, de ese tipo de música que entra al cuerpo de las personas para hacer contonear sus caderas, pero no para conquistar sus corazones.

Los más severos dijeron que seguramente sería el último trabajo de la banda, quienes de seguir por el mismo camino pasarían a ser chicos pop que conseguirían algunos éxitos en las radiodifusoras comerciales, pero después pasarían al olvido. Por fortuna, la realidad fue otra.


Después de este disco, los integrantes de Franz Ferdinand se ausentaron doce años de los estudios y volvieron para entregar dos nuevos materiales junto a una colaboración con la banda estadounidense Sparks.


En Estados Unidos, Rolling Stone le dio una evaluación de nueve estrellas y Pitchfork Media de ocho, sin embargo, en nuestro país este material fue bien aceptado y, como pasa con la música que viene del otro lado del Pacífico, fue cobijado con todo y su “plastificación”.

Con la presentación de Franz Ferdinand en el Auditorio Nacional en 2010, se esperaba que los músicos trajeran temas del Tonight, pero ni un sola canción del disco sonó en Reforma aquella noche, sino hasta 2012, año en que durante la tercera edición del Corona Capital la banda se atrevió a probar suerte con tres temas del álbum: “Can’t Stop Feeling”, “No You Girls” y “Ulysses”

La respuesta del público fue obvia y las canciones fueron coreadas hasta que las gargantas quedaron afónicas. El último tema mencionado -Ulysses- es precisamente con el que abre el Tonight: Franz Ferdinand, y con él, la banda regresaba a uno de los aspectos más icónicos que conquistó el corazón de sus seguidores en sus primeros discos: los guiños y referencias a la cultura occidental y el mundo de las artes.



Tomando en cuenta sus orígenes, los músicos nos mostraron con “Ulysses” una de sus más profundas ambiciones, ya que mediante un guiño a la novela homónima del escritor irlandés, James Joyce, en su nueva producción integraron a las naciones constitutivas del Reino Unido para hacerlas parte de un libertinaje nocturno, en el que se daba pie al salvajismo humano sin mencionar la clara referencia a temas homéricos -la Odisea-. En ellos, un viajero contemporáneo se veía perdido entre drogas, alcohol y rock, y tenía que enfrentar peripecias introspectivas y amorosas para volver a casa.

En “Turn It On”, segundo track del disco, escuchamos a Kapranos declarase en medio de una situación desesperada en la que es necesaria una dosis de amor fugaz porque la soledad pesa y es difícil enfrentarla.

Para “No You Girls”, uno de los temas más populares de la banda, la desesperación va in crescendo y nos lleva al juego de seducción, que no viene bien si se busca obtener algo más que un encuentro pasajero en medio de una noche caótica.


La composición sonora de este track es enriquecedora, pegajosa y digna de un gran baile, aunque contrarresta con una letra que de a momentos se torna oscura y oculta un verdadero comportamiento social al que vale la pena poner atención.

Así, confundidos y embrutecidos, llegamos a “Send Him Away”, el track número cuatro en el que hay una melodía con claras influencias escocesas, además de una letra que aborda el desencanto y la frivolidad, pero se contradice por las experiencias pasajeras del corazón y la idealización romántica.

Con “Twilight Omens”, siguiente canción, tenemos la resolución del encuentro narrado en las canciones anteriores: el ocaso presagia la vida y adelanta la caída del sol para dar paso a la oscuridad, en donde las obsesiones suelen asomarse y perturbar el sueño.

A este punto, Tonight: Franz Ferdinand tiene un efecto reversivo en el que, si bien se está viviendo el desenfreno salvaje de la perdición, las viejas costumbres no desaparecen y la ilusión del amor ficticio -un tanto hollywoodense- se resiste a perecer. Por ello, en “Bite Hard” llega la violencia y el degenere psicótico de lo mundano; la desesperación provocada por una soledad obligada en la que no se sabe lo que está pasando, ni se permite que un gran encuentro termine en la nada.

Así es como viene “What She Came For”, un track donde lo mejor es la producción musical y la instrumentación, ya que los constantes balbuceos y la incertidumbre toman el control y nos pierden por completo.

“Live Alone” es la resolución honesta a este caos, ya que en esta octava canción, Ulysses ha descubierto que es mejor la soledad ante las peripecias, porque ella no violenta su fragilidad ni tranquilidad, pero tampoco es un terreno apto para permanecer en él por mucho tiempo.


Esto lo confirma “Can’t Stop Feeling”. Una canción de melodías armoniosa que está cargada de referencias hacia el new-wave y el funk-rock, donde una serie de reproches petrifican y confunden las emociones. La mezcla sonora es impecable y hace del tema un gran logro.

De forma abrupta llega “Lucid Dreams”, una explicación sosa para la historia del disco, pero uno de los mejores temas de Franz Ferdinand dentro de su producción musical.

Esta canción, con la que casi cierra el Tonight, se ha convertido en todo un himno que atestigua la grandeza musical de la banda, quienes para este punto del disco descubren la energía y mezcla que quizá debieron materializar antes; una la letra poética, ferviente y emotiva junto al rock puro.

Enlazando la letra con lo que se había narrado antes, vemos una una salida poética que rompe el escenario construido por la desesperación psicótica y ofrece la posibilidad de crear un universo distinto. Sus dos versiones, una para el disco y otra que acostumbran tocar en vivo, vuelan autónomas e independientes de todo el disco, y nos muestra la forma en la que mejor funcionan los tracks de Franz: por separado.

Tal como lo demuestra “Dream Again”. Un tema en el que regresamos del viaje sonoro y de los evidentes sueños lúcidos, así como de la fatalidad vivida en una anárquica y libertina noche.

Sin embargo, ya que la fatalidad forma parte de la condición humana, resulta imposible dejarla de lado, y por eso en esta canción, la historia obtiene el punto de giro hacia la esperanza y obstinación: después de todo, caer repetidas veces al abismo no puede ser tan malo y menos con una melodía de ensoñación que nos devuelve a la realidad onírica de luces neón.

Con un romántico y francamente inesperado cierre, “Katherine Kiss Me” pone alto al viaje del Ulysses, y en este tema, cuando en medio del amanecer Alex dice que necesita amar, comprendemos lo que nos llevó a entrometernos en una caótica experiencia: la necesidad humana de, en ocasiones, salir de la soledad.


Conclusión:


En resumidas cuentas, Tonight: Franz Ferdinand es el disco en el que aprendemos a desconfiar de la crítica y no porque ésta desconozca de lo que está hablando, sino porque el canon ha servido para corromperlo; al final, la música es el arte que diversifica opiniones y en ello radica su riqueza.

Si analizamos desde otra perspectiva las cargas simbólicas del material y sus composiciones sonoras, nos encontramos con un disco que sirvió para consagrar a una banda dentro de una vertiente distinta, en la que se probaron terrenos conceptuales para retratar una noche de fiesta, sexo, drogas y rock n’ roll como toda una epopeya.

No es lo mismo que en los dos discos anteriores, por supuesto, pero es un trabajo del que se rescata la grandeza musical y sonora de una banda escocesa que retoma los mejores elementos artísticos del mundo.

Felices 10 años, Tonight.


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