Entrevista con The Frights
- Lilith Jaime

- 24 jul
- 11 min de lectura

Diez años después de su lanzamiento, ‘You’re Gonna Hate This’ sigue siendo un punto de inflexión en la historia de The Frights. El álbum no solo marcó una nueva etapa para la banda de San Diego, sino que también representó el momento en que comenzaron a llevar su música a nuevos escenarios y a consolidar una conexión especial con sus seguidores.
Tuvimos la oportunidad de conversar con Jordan Clark (guitarrista), Mikey Carnevale (vocalista) y Marc Finn (baterista), en donde recuerdan la energía de aquellos primeros años, la transformación de su sonido con el paso del tiempo y su reflexión sobre lo que significa volver a un disco que capturó una etapa irrepetible de su carrera. Todo esto mientras se preparan para encontrarse por primera vez con el público mexicano en la capital del país.
Están celebrando diez años de su álbum ‘You’re Gonna Hate This’. ¿Cómo se siente al respecto?
MC: Viejos. Nos hace sentir viejos, pero al mismo tiempo es increíble, porque hemos podido hacer esto durante más de diez años. Y el hecho de que un álbum que hicimos hace una década todavía le guste a la gente es algo muy bonito. Creo que sigue siendo, probablemente, nuestro disco más popular, lo cual es una locura y, al mismo tiempo, muy, muy lindo. Así que se siente bien. Se siente realmente genial.
MF: Sí, volver a escucharlo para ensayar las canciones y decidir cómo las íbamos a tocar también ha sido muy divertido. Ha sido como un viaje por los recuerdos, y esa parte la hemos disfrutado muchísimo.
JC: Sí, iba a decir que no solo por el álbum, sino por todo el camino que hemos recorrido juntos durante estos últimos diez años. Me ha hecho mirar atrás, hacer una pausa y darme cuenta de todo lo que hemos logrado como banda en este tiempo. Es increíble todo lo que hemos vivido juntos y lo rápido que ha pasado el tiempo.
Entonces, si pudieran volver en el tiempo, ¿cambiarían algo del proceso de creación y lanzamiento del disco? Desde la escritura de las letras hasta la grabación y en su publicación, ¿hay algo que harían de manera diferente?
MF: Sí, creo que habría estado bien que vendiera un millón de copias en la primera semana y llegara al número uno. Pero tuvimos una reunión de la banda y decidimos no hacerlo. Siempre me pregunto por qué tomamos esa decisión.
MC: Habría tenido mucho más sentido vender más discos. Pero nosotros decidimos ir en la dirección contraria. No, pero ya en serio, como en esta gira estamos tocando el álbum completo, lo hemos estado escuchando mucho para volver a aprendernos las canciones. La mayor parte del tiempo ha sido bastante agradable y creo que el disco sigue sonando bien. Sin embargo, hay algunas tomas de voz que, en lo personal, me cuesta mucho escuchar porque no me parecen muy buenas. Me habría gustado volver a grabar algunas de esas partes.
Al mismo tiempo, me gusta que el disco exista como un retrato de cómo sonábamos en ese momento. Y la realidad es que, por aquel entonces, yo todavía no cantaba muy bien. Había momentos en los que mi voz sonaba un poco áspera, y está bien que eso haya quedado registrado. Así que sí, cambiaría algunas cosas, pero también no. Al final, el disco es como es por alguna razón, supongo.
JC: Es una fotografía de un momento en el tiempo.
En lo personal, ¿sientes que el disco ha cambiado de significado con el paso de los años o sigue teniendo el mismo significado que cuando lo lanzaron?
MC: Sí, porque ahora, al mirar atrás, ese disco representa un momento muy importante para nosotros. Antes de lanzarlo nunca habíamos hecho una gira nacional por Estados Unidos, solo habíamos tocado en la Costa Oeste. Cuando salió el álbum, inmediatamente nos fuimos de gira por todo el país. Así que hoy lo veo como un verdadero punto de inflexión para la banda, y eso ha cambiado el significado que tiene para mí. Fue un momento en el que las cosas realmente empezaron a cambiar.
MF: Yo lo veo como uno de los primeros pasos —no el primero, pero sí uno de los más importantes— para que todos empezáramos a sentirnos más cómodos como músicos. Mikey como compositor, nosotros encontrando el sonido que buscábamos y descubriendo qué cosas estábamos dispuestos a hacer como banda. Fue una etapa en la que dimos un paso adelante.
Después de ese disco, sentí que, durante el resto de nuestra carrera, realmente tuvimos la libertad de hacer lo que queríamos. Por eso, para mí, ese momento sigue significando exactamente eso. En ese sentido, su significado no ha cambiado, aunque estoy seguro de que seguirá evolucionando conforme pasen los años y yo también cambie la forma de valorar esa etapa. La verdad es que no he vuelto a sentir miedo antes del lanzamiento de un disco desde que salió ese álbum. Sabía que algunos podían dividir opiniones.
MC: Definitivamente sabíamos que a nuestros fans de ese momento les iba a costar conectar con el disco. Por eso lo llamamos ‘You’re Gonna Hate This’, porque pensamos que, si nos adelantábamos y se los decíamos nosotros primero, cuando respondieran: “Oye, odio este disco”, podríamos contestarles: “Sí, ya lo sabemos. Les dijimos que lo iban a odiar”. Pero, desde que salió ese álbum, esa fue la última vez que realmente estuve nervioso por publicar un disco. Así que, supongo, esa también es una de las cosas que ha cambiado con el tiempo.
¿Suelen volver a este disco en busca de inspiración para crear nueva música o sienten que simplemente representa una etapa de cómo sonaban en ese momento y que ahora están explorando nuevos sonidos?
MC: Sí, con el paso de los años he vuelto a escucharlo de vez en cuando, o al menos algunas canciones, ya sea por nostalgia o para escuchar algún tema que vamos a tocar en vivo y sacar ideas sobre cómo interpretarlo en el escenario. Pero, respondiendo a tu pregunta, no lo uso como referencia para escribir o producir música nueva, ni para definir cómo tocamos ahora.
De hecho, he hablado de esto varias veces con Zac Carper, quien produjo el disco. Él siempre me cuenta que hay muchas bandas que lo buscan y le dicen: “Nos encanta el álbum de The Frights, ¿podemos hacer algo parecido?”. Y él les responde que sería imposible volver a hacer ese disco, porque nació en un momento muy específico de su vida y también de la nuestra. Esa sensación ya no se puede recrear. Así que, por mucho que quisiera volver a escucharlo con la intención de que influyera en un nuevo álbum, simplemente no funcionaría. Ya no tengo 18 años, como cuando hicimos ese disco. Ahora tengo 31… bueno, 32, lo que sea, ya han pasado 10 años.
MF: No, no lo tomo como referencia cuando pienso en canciones nuevas ni durante el proceso de composición.

Llevan juntos más de diez años. Me gustaría saber qué hace tan especial la energía que hay entre ustedes después de todo este tiempo.
MF: Creo que puedo responder un poco a eso, porque yo no estuve en la banda desde el principio. Pero una de las cosas que siempre distinguió a Mike, Richard y Adam de muchas otras bandas que intentaban hacer algo parecido era la energía que transmitían en esos primeros años. Sé que en esa época —y creo que Mike estará de acuerdo— todavía estaban encontrando su identidad, tanto como compositores como musicalmente. Pero había una esencia muy especial. De hecho, creo que esa es la verdadera razón por la que tanta gente sigue conectando con ese disco: tiene una energía muy intensa y auténtica.
Desde entonces, con cada álbum hemos intentado estar a la altura de eso. No se trata de hacer el mismo disco una y otra vez, sino de alcanzar ese mismo nivel de compromiso, tanto en lo creativo como en la forma de interpretar la música. Y lo digo también desde mi experiencia, porque este fue el primer disco que grabé con ellos. Aunque el proceso de grabación fue completamente distinto al de aquel álbum, siempre nos hacíamos la misma pregunta: “¿Qué hace que esto siga siendo auténtico para nosotros?”. Y la respuesta siempre era la misma: la energía. En este disco esa energía se canalizó de una forma diferente, y por eso suena tan distinto. Y, por supuesto, Zach también tuvo mucho que ver con eso.
MC: Sí, y creo que eso también tiene que ver con lo que decías sobre la energía y lo intenso que era ese disco. Fue el primer álbum con el que, una vez que salió, vimos resultados realmente importantes. La banda empezó a crecer de verdad. Por eso, fue el último disco que pudimos hacer casi únicamente por diversión. A partir de ahí, cada álbum se sintió como si tuviéramos algo que demostrar.
MF: Todo pasó muy rápido. Todo empezó cuando Zac nos dijo: “Oigan, ¿quieren hacer una canción?”. Antes de que yo entrara a la banda, ellos habían abierto un concierto y esa idea de grabar un tema se convirtió casi de inmediato en la propuesta de hacer un disco completo. En ese momento yo todavía estaba estudiando, así que hubo que improvisar mucho y hacer todo a las carreras para poder terminar el álbum. Después de grabarlo pasó bastante tiempo antes de que finalmente saliera, y recuerdo que ese periodo fue muy extraño. De hecho, con el tiempo casi olvidé cómo había sido todo ese proceso y lo que vino después.
Ahora que hemos vuelto a ese disco, siento que estamos recordándolo mucho mejor. También nos ha llevado a preguntarnos por qué ese sonido era tan importante y por qué todavía nos interesa recuperar algo de esa esencia o reinterpretarla hoy. No lo sé... pero sigue provocándonos sensaciones muy parecidas a las de entonces. Esa ha sido una de las partes más divertidas de volver a este álbum, y nos sentimos muy afortunados de tener la oportunidad de hacerlo.
JC: Aunque, pensándolo bien, creo que esa fue probablemente la última vez que pasó algo así. Y lo digo solo como una especulación, porque, ya sabes...
MF: Hipocondriaco, tenías qué.
JC: Todo lo demás es como... ya sabes, estás viendo años de material previo que finalmente culminan en una declaración, en una especie de manifiesto. Y después de eso, estás hablando de meses de trabajo que terminan en eso.
MF: Es interesante en ese sentido. ¿Crees que hay alguna canción que represente mejor la esencia del álbum, también desde una perspectiva personal para ti?
MC: Sé que mis fans probablemente responderían mejor esta pregunta, pero para mí, “Of Age” representa mejor la esencia de este álbum. Si alguien quisiera saber cómo nos sentíamos en ese momento de nuestras vidas, esa canción captura exactamente lo que estábamos viviendo.
Y creo que eso puede tener que ver con lo que dijo Jordan: muchas de estas canciones fueron escritas durante el año o año y medio previo a la grabación del disco, mientras que “Of Age” fue escrita específicamente para este álbum. Así que diría que “Of Age”. Aunque también entiendo que hay un argumento muy fuerte a favor de “Kids”
JC: Es curioso para mí, porque desde afuera quizá se ve diferente. Yo apenas empezaba a conocer a estos chicos en ese momento. Y ‘You’re Gonna Hate This’ siempre me lleva de vuelta a esa primera impresión, a ese momento de decir: “Wow, aquí está”. Podía sentir la energía y la trayectoria que esta banda estaba a punto de tomar, como si estuviera despegando.
Lo escuché en nuestra estación de radio local y recuerdo haber pensado: “Aquí está”. Me quedé preguntándome: “¿Quiénes son? ¿Quiénes son estos tipos?”.
MF: Y sí, después empezaron a sonar The Frights.
JC: Yo estaba como: “Dios mío, lo lograron. Miren esto”. Recuerdo perfectamente a estos chicos. Porque el guitarrista de mi antigua banda había grabado su primer álbum en nuestro espacio de ensayo, así que ese era mi punto de referencia. Pensaba: “Ah, estos chicos jóvenes vinieron y grabaron su disco en un espacio de ensayo, de manera totalmente DIY”. Y después ver cómo llegaron hasta ese nivel y escuchar esa canción... esa canción inmediatamente siempre me transporta a esa época, a ese momento específico.
MF: Creo que pasó aproximadamente un año después de que salió el disco, lo cual tiene sentido porque estuvimos de gira muchísimo. Pero después de ese tiempo recuerdo haber pensado: “Ah, está bien”. Como que tomamos una dirección un poco arriesgada y, de alguna manera, estaba funcionando. A la gente le estaba gustando. Así que eso fue realmente genial.

Tengo dos preguntas más. Una es sobre la evolución de su sonido. ¿Podrían contarnos cómo ha evolucionado su música y de qué manera ha cambiado a lo largo de los años?
MC: Definitivamente ha evolucionado. Creo que puedo hablar desde el punto de vista de la composición: simplemente creces, te haces mayor y empiezas a tener nuevos intereses. Descubres música nueva que te influye de una manera u otra. En cuanto a la evolución de nuestro sonido, creo que viene de algo muy simple: nos gusta la música, nos gusta el arte y estamos abiertos a todo aquello que nos haga felices o que despierte nuestro interés.
En mi caso, para ser más específico, con el paso del tiempo quise profundizar más en letras que sintiera más reflexivas. Así que empecé a escuchar más bandas que escribían letras más elaboradas o profundas que las que escuchaba en esa época. Normalmente llevo mis influencias muy a la vista; a veces se reflejan directamente en la composición y otras veces no. Pero espero que el resultado suene como una mezcla de muchas influencias, porque eso es justamente lo que es.
Con nosotros, muchos fans siempre nos han preguntado: “¿Por qué este disco suena así?” o “¿Por qué este otro álbum suena diferente?”. Y la respuesta es: porque queríamos que sonara así. Nunca hemos hecho un disco que no nos gustara. Entonces, todo aquello que nos interesaba y nos parecía increíble en el momento en que estábamos creando esos álbumes fue lo que nos guió. Y si a alguien no le gustó, lo entendemos, pero esa fue nuestra dirección: hacer lo que se sintiera bien para nosotros. Creo que, en el fondo, esa es la razón principal detrás de nuestra evolución sonora.
MF: Creo que, parafraseando un poco lo que decías, con el tiempo aprendes muchísimo. Y no sé... no quieres presumir de eso, pero sí quieres demostrar lo que has aprendido, y estar en una banda te da la oportunidad de hacerlo de una manera muy particular. Hay cosas que ahora valoro mucho más en una canción que antes. Hace diez años no pensaba así. Hace cinco años tampoco tenía la misma perspectiva, y probablemente dentro de otros diez años vuelva a cambiar de opinión sobre algunas de estas cosas.
Y eso es lo increíble: poder vivir esa evolución, compartir esa experiencia con los demás y ver cómo todos vamos creciendo a medida que pasa el tiempo. Siento que, si quieres seguir haciendo esto, tienes que exigirte más y más. Y eso crea una especie de ciclo positivo: cuanto más te esfuerzas, más motivación tienes para continuar. Me gustan los ciclos positivos. Es algo genial.
JC: Para mí también. Es curioso porque incluso podrías aplicar ese viejo dicho de que: “mientras más cambian las cosas, más permanecen iguales”. Creo que se pueden encontrar muchos hilos conductores a lo largo de nuestra música. Quizá en ese momento algunos cambios parecían una ruptura enorme con lo que habíamos hecho antes, pero con el paso de los años, cuando todo empieza a mezclarse, realmente puedes ver cómo ciertas cosas vuelven a aparecer. Incluso con las letras de Mikey y, ya sabes, con algunos cambios más drásticos en las decisiones sonoras de cada disco.
Es increíble cómo, con el paso del tiempo, cuando incluyes canciones de diferentes etapas en el mismo set, todo termina encajando. Canciones que quizá fueron creadas hace años se sienten como si fueran de ayer. Cuando las mezclas dentro del repertorio, de alguna manera todo tiene sentido dentro de la historia completa de la banda. Se siente como si siempre hubieran estado ahí. Incluso en nuestro disco más reciente, siento que hay pequeños elementos tomados del pasado, aunque quizá no haya sido algo intencional, sino simplemente porque ya forman parte de nuestro ADN. Son cosas a las que ahora podemos recurrir, como parte de nuestra propia caja de herramientas creativa, por decirlo de alguna manera.
Mi última pregunta es sobre su primer concierto en la Ciudad de México. ¿Cómo se sienten al respecto? ¿Tienen alguna expectativa sobre el país, el público y sobre cómo creen que será la experiencia aquí?
MC: No, estamos súper emocionados. Es una locura. Vivimos en San Diego y nunca habíamos tocado en México. Es absurdo. Todo empezó simplemente porque nos sentamos a hablar y dijimos: "Estaría divertido tocar en México". Entonces pensamos: "Deberíamos preguntarle a nuestro agente si podríamos hacerlo". Y él respondió: "Sí, ¿quieren hacerlo?". Y nosotros: "Sí". Así que lo organizó. Probablemente podríamos haberlo hecho hace mucho tiempo, pero decidimos hacerlo ahora y estamos realmente emocionados.
No tenemos expectativas específicas para el concierto. Espero que sea increíble. Estoy seguro de que será una gran experiencia. Sé que durante toda nuestra carrera la gente nos ha pedido que vayamos a México, y especialmente a la Ciudad de México, así que estamos muy emocionados de finalmente poder ir. De verdad estoy súper emocionado. He estado investigando bastante porque nos gusta mucho la comida, comemos muchísimo. Así que vamos a estar buscando recomendaciones de lugares para comer. Pero sí, estamos muy emocionados.
MF: Sí, siempre he querido ir. Va a ser increíble poder hacerlo y después tocar para todas las personas que se presenten. Va a ser una experiencia increíble.




