‘Tasmania’ de Pond: Un viaje imperdible a los adentros de la psicodelia

Pond nos sorprende con Tasmania, su octavo álbum, una entrega producida por Kevin Parker de Tame Impala a muy poco tiempo de haber lanzado The Weather. Un viaje psicodélico que nos muestra una clara evolución en sonidos y letras, fatalistas y políticas, tal y como se muestra la realidad del mundo en la actualidad.


“Daisy” abre poderosamente el disco. Inicia misteriosamente como si fuera la banda sonora de una película de ciencia ficción, para dar pie a un rock psicodélico digno del primer sencillo para después terminar con un ambiente desolador.

“Sixteen Days” nos saca del trance anterior y nos da un sonido más rebelde y atrevido, mientras “Tasmania”, la canción que da nombre al álbum, nos pone en un mood paradisiaco y romántico. Nos dan ganas de alejarnos de todo y cuando nos tiene a sus pies, el track termina poco a poco desvaneciéndose.

“The Boys Are Killing Me” juega con la voz seductora, rasposa, y con sonidos salidos de la ciencia ficción. “Hand Mouth Dancer” es una joya de los sintetizadores, tintes marcados de Kevin Parker y sutiles detalles ochenteros hacen de este track uno de los sobresalientes.

“Goodnight, P.C.C” es un viaje más profundo, donde la voz es más un complemento de los sonidos. Atmosférica, psicodélica. Hecha para escucharse de noche, con los ojos cerrados y con los sentidos bien dispuestos.


“Burnt Out Star” nos sorprende con sonidos más orgánicos, con ligeros guiños a Pink Floyd sin llegar a parecerse del todo. De nuevo la voz pierde protagonismo para fusionarse con el ambiente. El rock psicodélico clásico llega hacia el final de la canción.

“Selené” continúa con el jugueteo sensual recordándonos en ocasiones a Prince. “Shame” nos cambia un poco la perspectiva con una voz más armoniosa casi al punto de las más altas notas que hicieran famoso a Steve Perry de Journey. Podríamos destacar algunos elementos ochenteros, pero la combinación de sonidos nos distrae de ellos llevándonos a algo más actual.

“Doctor’s In” cierra de la misma manera que inició el disco: con sonidos sombríos que alteran el alma. Incertidumbre, oscuridad, frialdad. Como si quisieran echarnos un balde de agua fría después del viaje.

Tasmania es sin duda un recorrido sensorial, que te transporta a lugares inimaginables, si lo dejas. Para un viaje en carretera a todo volumen en el auto o en la intimidad de tu recámara con audífonos. No importa como lo escuches, la experiencia será totalmente personal, algo que pocos consiguen.

Escucha ‘Tasmania’ de Pond


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