Entrevista con Sparklmami
- Lilith Jaime

- hace 1 día
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Sparklmami presenta ‘In This Body’, su álbum debut y su proyecto profundamente personal en el que explora la identidad, las raíces mexicoestadounidenses, la familia y la reconexión con su propia voz. A través de una mezcla de influencias que van desde el bolero, la cumbia y la música de figuras como Juan Gabriel, hasta sonidos contemporáneos y experimentales, la artista convierte sus experiencias de vida en un ejercicio de vulnerabilidad y memoria.
Tuvimos la oportunidad de conversar con Ariella Granados, la voz detrás de su proyecto, acerca del proceso creativo detrás del disco, el significado de cantar en español, la construcción de un hogar desde sus raíces culturales y la transformación de las heridas personales en una fuente de libertad y expresión artística.
‘In This Body’ es tu álbum debut y me parece realmente emocionante tener ese título en mente porque, al escuchar este disco, siento podemos ver qué hay dentro de ti. ¿Sabes? Como si todo lo que ocurre dentro de tu cuerpo, tus pensamientos y tus emociones, estuviera reflejado ahí. Aunque, no sé si estoy interpretando el concepto de manera equivocada. Así que me gustaría que nos contaras un poco más sobre la idea detrás del nombre.
AG: Creo que gran parte de lo que experimenté al hacer este disco tuvo que ver con recuperar mi voz y volver a cantar después de una década sin hacerlo y sin estar involucrada en la música. Y creo que, a través de ese proceso, pude enfrentarme a ciertas experiencias de mi infancia que quizá nunca había realmente abordado. Así que sí, tener la oportunidad de hacerlo a través de mi voz me permitió reconectar conmigo misma y creo que de una manera muy poderosa y de reafirmación personal.
Incluso ahora, al profundizar en mi práctica vocal y tomar clases de canto carnático, sigo ampliando mi comprensión de que cantar es, en realidad, una práctica completamente corporal. Incluso algo tan básico como la respiración, tener suficiente espacio en el diafragma o en la cabeza para respirar correctamente, requiere cierto nivel de presencia y conexión con el propio cuerpo. Para mí, el canto no solo ocurre con la voz, sino con todo el cuerpo; es una experiencia que exige estar completamente presente.
Para ti, ¿cuál etapa consideras fue la más compleja de hacer este álbum?
AG: La parte más difícil de hacer este disco, creo que fue simplemente atravesar mis propias dudas y permitirme asumir ese riesgo. Fue complicado porque, quiero decir, había pasado mucho tiempo desde la última vez que había hecho música de manera formal y, sobre todo, desde que había trabajado en un proyecto de esta magnitud. Creo que estaba lidiando con mucho del llamado síndrome del impostor. Pero, al mismo tiempo, decidí dejar que mi intuición tomara el control y guiara el proceso. Y creo que, aunque esos sentimientos estaban presentes en ese momento, el hecho de no saber exactamente qué estaba haciendo terminó jugando a mi favor. Me dio el espacio para explorar libremente, experimentar y tomar riesgos a nivel musical.
Hablando de exploración y experimentación, me preguntaba cuál fue la parte más interesante de adentrarse a diferentes influencias geográficas y culturales. Porque creo que en tu trabajo podemos encontrar, de alguna manera, elementos que reflejan influencias culturales de otros países.
AG: Sí. Creo que tiene que ver, en cierto modo, con esa caja de herramientas de referencias y con investigar. Aunque no era algo que estuviera haciendo de manera intencional o siguiendo un método específico. Creo que vivir tu propia vida es una forma de investigación tan importante como tomarte el tiempo para escuchar música nueva. Y creo que mi conexión con descubrir música nueva es muy intuitiva. Si algo despierta una emoción en mí, si algo me genera una sensación, eso ya es más que suficiente.
Muchas veces hablo de Flora Prime como una artista que realmente cambió mi manera de entender lo que puede ser la voz y el canto. Me impactó la forma en la que ella utiliza su voz completamente como un instrumento, cómo conversa con otros músicos y cómo se permite tener el espacio para explorar. Y, por supuesto, también está toda la música con la que crecí: mucho bolero, Juan Gabriel, cumbia, tango. Toda esa música tiene algo muy profundo, tiene alma. Así que sí, creo que sentir esa esencia, esa emoción dentro de la música, es lo que ha ido formando mi gusto y mi manera de crear.
Me da mucho gusto escuchar que también tienes influencias de la música mexicana. Creo que Juan Gabriel es una de esas referencias musicales y culturales fundamentales aquí en el país. Todas las mamás lo amas.
AG: Exactamente. De hecho, creo que también he hablado de eso. Es muy interesante. A las tías y a las mamás les encanta. El año pasado vi su documental y no conocía realmente su historia, su infancia ni todo lo que vivió durante su crecimiento. Pero creo que, de alguna manera, él representa un sentido de resiliencia, por supuesto, pero también una sensación de libertad. Tal vez una libertad que, culturalmente, muchas mujeres mexicanas sienten que no siempre pueden expresar o permitirse tener. Y creo que también es muy poderoso ver cómo él vivía su identidad y su forma de ser, con su propia manera de habitar su diversidad, sin sentir realmente la necesidad de explicarse a sí mismo o de tener que hacer una declaración pública sobre quién era.
Totalmente. Y también creo que es realmente increíble el hecho de que, aunque él falleció hace algunos años, sigue presente a través de la música de otras personas, ¿sabes? Un ejemplo muy claro es, precisamente, tu música. De alguna manera, tú también recibiste influencia de él. Me parece muy interesante cómo a veces transformamos la música y la convertimos en algo nuevo para que otras personas puedan recibirla y encontrar algo propio en ella.
AG: ¡Claro! Y, de hecho, incluso al ver ese documental, pude identificarme con muchos aspectos de su historia de vida. Cosas que creo que todavía no me he sentido completamente cómoda compartiendo y que quizá haga más adelante. Pero fue muy inspirador ver cómo transformó su dolor en una fuente de poder y cómo encontró libertad a través de tantas adversidades, especialmente considerando la época en la que vivió. Eso fue algo que realmente me impactó: ver la manera en la que convirtió sus experiencias difíciles en algo que le permitió expresarse y conectar con tantas personas.

Aprovechando que hablamos de este gran ícono musical y del hecho de que canta en español, también pude notar que en tu álbum tienes algunos títulos en español. Entonces me preguntaba: ¿crees que cantar en ese idioma te permite expresar ciertas cosas de una manera diferente? ¿Utilizas ambos idiomas por igual cuando compones o sientes que cada lengua tiene una forma distinta de transmitir emociones?
AG: Creo que cuando estaba haciendo este álbum recurrí al español porque se sentía como un lugar más seguro. Literalmente, por el hecho de que las personas que estaban en la sala no entendían lo que estaba diciendo. Y encontré, sí, una especie de refugio en eso. Recuerdo que, en ese momento, me sentía insegura o pensaba demasiado las cosas cuando intentaba escribir en inglés.
Entonces sentí que, al hablar desde el subconsciente, el inglés salía de una manera más natural, mientras que escribir letras en ese idioma implicaba una mayor exposición. Creo que "quisiera" probablemente es la canción más vulnerable y abierta del álbum, y pienso que eso se debe a que simplemente nació en español. Además, no escribí esa canción de la manera tradicional. Tuve una sesión de composición en la que el productor estaba tocando el piano y la canción simplemente empezó a fluir a través de mí. Fue como si surgiera de forma natural.
La canción “quisiera”, en particular, creo que está dirigida a tu madre. ¿Cómo fue escribirla para ella sabiendo que muchas más personas la escucharían?
AG: Creo que realmente no estaba pensando en las personas. No sé si en ese momento estaba pensando en cómo la gente iba a recibirla, pero siento que mi don está en mi vulnerabilidad. No tengo realmente problema en ser abierta y mostrarme tal como soy. Y creo que esa canción me acompañó durante una etapa en la que me sentía, quizá, desconectada o incomprendida. Además, ha conectado con otros jóvenes mexicoestadounidenses de primera generación, porque a veces existe esa sensación de distancia con los padres debido a las diferencias generacionales y a las experiencias de vida distintas. Así que creo que la canción habla de algo con lo que muchas personas pueden identificarse: esa complejidad de querer conectar con tus padres, pero al mismo tiempo sentir que hay barreras creadas por las circunstancias y las generaciones.
Hablando de esta influencia cultural mexicoestadounidense, tengo dos preguntas relacionadas con este tema. La primera es sobre la canción "Otra Vaga". Tiene esa frase tan común que muchas mamás nos decían, como una forma de referirse a que no podíamos quedarnos quietos porque nos gustaba andar por ahí, salir y explorar. ¿Esta canción está basada en tu propia personalidad o fue más una referencia cultural, algo relacionado con esa experiencia compartida de muchas familias mexicanas?
AG: Fue una combinación de ambas cosas. Siento que durante mucho tiempo asocié ser caótica con algo negativo, y además crecí escuchando ese tipo de comentarios. Pero, al mismo tiempo, yo solo estaba intentando ser yo misma. También soy la primera artista en mi familia, y creo que eso contribuyó a que en ciertos momentos me sintiera incomprendida, porque simplemente estaba tratando de explorar, de descubrir cosas y de permitirme vivir esas experiencias. Así que sí, creo que la canción nace tanto de algo personal como de esa experiencia de crecer dentro de un contexto cultural en el que a veces no es fácil encajar cuando eliges un camino diferente.
Me parece muy divertido y también realmente increíble que exista una canción que literalmente aborde esas quejas que las mamás latinas suelen hacerles a sus hijos.
AG: Y, en vivo, se ha convertido en algo muy divertido porque normalmente esa canción termina transformándose en una improvisación de unos 20 minutos durante mis presentaciones. Ahora ha evolucionado hasta convertirse como en una especie de sesión de terapia. Creé un personaje llamado Doctora Laura y, a través de cambiar mi voz, empiezo a hablar de cualquier cosa que tenga en la mente en ese momento. Pero creo que es algo muy interesante porque viene de un lugar de sentirme incomprendida por mi familia cuando era más joven, y ahora se transforma en este espacio imaginario donde puedo, de alguna manera, acudir a una terapeuta y expresarme.
Me gusta la idea de tener un personaje cuando tocas en vivo. ¿Consideras que el hecho de presentarte en un escenario y tocar en vivo influye posteriormente en la manera en la que haces música?
AG: 1000%. Absolutamente. Porque todo está en conversación con mis compañeros de banda y con los músicos con los que estoy trabajando. Y, de alguna manera, ese es precisamente el espíritu de cómo se interpreta esta música en vivo: todos estamos dialogando con nuestros instrumentos. Gran parte de la forma en la que se grabó el álbum fue tocándolo en directo, y muchas de las tomas vocales surgieron de las demos. Para mí, eso es importante porque permite capturar la crudeza, la energía y la esencia más auténtica de la música.

Ahora, regresando al primer tema, que son las influencias culturales, también quería hablar de la portada del álbum. Creo que tiene ciertos elementos que pueden resonar con referencias latinas. Profundicemos un poco más en ellos.
AG: Absolutamente. Creo que también estaba pensando en que ‘In This Body’ trata sobre imaginar qué significa para mí la idea de hogar y cómo se ve ese concepto. No solamente en relación con mi propio cuerpo, sino también en cómo quería hablar sobre el hogar y sobre la construcción de un espacio que se sienta como hogar. Originalmente quería hacer esta sesión de fotos en México, de hecho, en esos espacios interiores mexicanos familiares que, creo, también se reflejan en los hogares mexicoestadounidenses. Y creo que hay algo de eso en la portada. Yo no tengo acceso a una casa familiar en México, así que esto se convirtió en una oportunidad para reinterpretar esa idea y reconstruirla a través de la creación del escenario. La imagen también hace referencia a muchas fotografías familiares de mi familia de principios del siglo XX. Me inspiré en esos retratos antiguos donde las personas solían posar de una manera muy seria, muy rígida, con expresiones neutrales. Y quise añadir mi propio giro: aparecer sonriendo en esas fotografías, darles una nueva energía a esas imágenes y transformar esa tradición familiar desde mi propia perspectiva.
Pude percibir eso que mencionabas: una vibra vintage, pero al mismo tiempo un ambiente tradicional mexicano. Cuando vi la portada del disco pensé: “Sí, esto podría ser cualquier habitación de cualquier familia aquí en México”. Realmente lograste capturar esa esencia y transmitirla por completo en la identidad visual del álbum.
AG: ¡Gracias!
También quiero hablar de otra canción, y es precisamente la que lleva el mismo nombre que tu álbum. Esta cierra el álbum, así que me parece muy emotiva. Es como si estuviéramos concluyendo toda la historia. Para ti, ¿por qué decidiste colocarla específicamente al final del disco?
AG: Sí, creo que poner esta canción como cierre simplemente se sintió intuitivamente como lo correcto. Pienso que es la más vulnerable del disco en cuanto a su producción. Algunas personas podrían decir que es más sencilla o despojada, pero creo que, a lo largo del álbum, pude explorar muchas emociones diferentes e incluso momentos un poco caóticos. Entonces, terminar el disco con esta canción fue como encontrar un punto de llegada, un lugar de calma y de conexión con la tierra. Es como decir que, a pesar de todas esas emociones o de esos momentos en los que me sentí incomprendida, dentro de mi propio cuerpo sigo estando a salvo. Y también significa que puedo acercarme a esa idea desde un lugar de autonomía, teniendo poder y control sobre mí misma. Creo que, en cierto modo, también es una afirmación y un mantra para mí misma.
Creo que es un cierre realmente poderoso y muy significativo. Tengo dos preguntas más. Una es sobre tu carrera musical. Al lanzar y crear un álbum ahora, ¿crees que el proceso de hacer música ha cambiado en comparación a cuando sólo trabajas en sencillos?
AG: Absolutamente. Creo que hacer un álbum, al menos desde mi perspectiva, requiere más reflexión e investigación. Eso no significa que no sea divertido o intuitivo, pero creo que disfruto mucho enfocarme en proyectos de esta manera porque, nuevamente, me permite hacer esa investigación, dedicar tiempo y espacios específicos para experimentar y explorar. En cambio, cuando haces sencillos, a veces el proceso es diferente. No sé, siento que hay menos presión o menos expectativas. Puede ser simplemente algo que creaste, que te divierte y que quieres compartir con el mundo. Entonces, creo que trabajar en un álbum permite profundizar mucho más en las ideas y explorar un concepto de una manera más amplia.
¿Piensas en lo que otras personas podrían pensar de tu música, o simplemente no le das tanta importancia a eso?
AG: No, no lo hago. Pienso que, si algo me hace sentir algo y estoy disfrutando el proceso, o si está profundizando la exploración de mi propia forma de crear, eso es todo lo que necesito.
Me agrada tu forma de pensar. Me gusta terminar mis entrevistas con preguntas divertidas. Recuerdo que mencionaste que querías grabar este álbum en México. No sé exactamente en qué parte del país estabas pensando, pero si tuvieras la oportunidad de grabar un nuevo disco en el país, ¿en qué ciudad o estado te gustaría hacerlo?
AG: Tal vez Matamoros, Tamaulipas, simplemente porque de ahí es de donde viene mi familia, aunque no conozco demasiado ese lugar. Lo visité cuando era pequeña. Creo que quizá habría algo ancestral o intuitivo que surgiría al estar ahí, una conexión especial por el hecho de regresar a un lugar de donde provienen mis raíces. Pero también encuentro que la Ciudad de México es un lugar muy inspirador. Me encanta la Ciudad de México. He ido un par de veces y tiene una energía, una vibra muy especial.




