Entrevista con Ruel
- Lilith Jaime

- 20 oct 2025
- 10 Min. de lectura

Ruel es un artista que ha redefinido lo que significa crecer bajo los reflectores sin perder autenticidad. Con apenas 15 años irrumpió en la escena internacional y, desde entonces, no ha dejado de sorprender con su capacidad para fusionar pop, soul y R&B en canciones que transmiten sensibilidad, fuerza y una madurez poco común. Su voz profunda, que contrasta con su juventud, se ha convertido en su sello distintivo y le ha permitido conectar con un público global que encuentra en su música emociones en común con el cantante. Además, a lo largo de su carrera, ha cosechado premios, colaboraciones con nombres de peso en la industria y giras que lo han llevado a escenarios de todo el mundo, posicionándolo como una de las figuras más prometedoras de su generación.
Este 2025, el artista australiano está de vuelta para volver a demostrar sus capacidad creativas y emotivas. Su segundo álbum ‘Kicking My Feet’ llega para mostrarnos un lado más sincero y vulnerable del artista, acompañado de diversos ritmos, pero siempre conservando su marca personal. Tuvimos la oportunidad de conversar con Ruel acerca de su nuevo material, el proceso emocional que conllevo crearlo, su autopercepción como artista y su querida comunidad de fans.
Hola, Ruel. ¿Es tu primera vez en México?
R: Esta es mi cuarta vez en la Ciudad de México y aún siento que no he visto nada. Siempre he estado entrando y saliendo. Ayer tuve todo el día para caminar, fui a un par de restaurantes, hice algunas cosas, vi varios lugares, lo cual estuvo bien. Pude ser un poco turista, pero sí, es mi cuarta vez viniendo aquí por trabajo.
¿Qué piensas del país?
R: Me encanta. Es muy divertido. Todos la están pasando bien de manera bastante relajada y constante. De alguna forma, me recuerda a Australia, en el sentido de que todos están un poco más tranquilos.
Tengo una amiga de Australia y, justamente, mencionó lo mismo sobre la vida allá. Ahora bien, esta entrevista es, principalmente, para hablar de tu nuevo álbum ‘Kicking My Feet’. Antes de su estreno, lanzaste, meses antes, dos singles de esta nueva era. ¿Crees que es un buen primer vistazo a los sonidos y conceptos que podemos encontrar en tu disco?
R: Sí, creo que conceptualmente, absolutamente, y también en lo sonoro. En la producción, el álbum pasa un poco por un viaje, pero pienso que estas canciones comparten un concepto similar: el de dejarse llevar por la idea del amor, no tener miedo y ser honestos al hablar de ello. Incluso si resulta un poco vergonzoso, como sentirse niño otra vez o con un poco de “vergüenza” de cierta manera. Me gusta la idea de abrazar eso, y de eso tratan esas canciones para mí. Pero también son un poco divertidas.
Antes de preguntarte sobre el contenido lírico, quiero que hablemos sobre el hecho de que ‘Kicking My Feet’ es tu segundo álbum. Hace un tiempo, un artista me comentó que, usualmente, el segundo disco es el más difícil de hacer porque ya hay una expectativa. Sin embargo, ¿tú cómo te sentiste en este proceso? ¿Estás de acuerdo con esta idea?
R: Sí y no, creo que en teoría debería serlo. Siento que este álbum fue mucho más fácil de escribir que mi primero, pero al mismo tiempo es como dicen: tienes toda tu vida para escribir el primero, y sólo un año o dos para escribir el segundo. No importa cuánto tiempo dejes pasar, para el primero, tuviste toda la vida para prepararlo, y después de ese, ya tienes que trabajar en el siguiente. Esa parte me parece interesante. Pero este me resultó más fácil de escribir porque tenía mucha más certeza de lo que quería lograr, es decir, cómo quería que sonara, con quién quería trabajar, y lo que quería decir. Entré con una visión muy clara, con referencias muy definidas, y me divertí mucho escribiéndolo porque lo hice con diferentes personas, tratando de mantenerlo interesante, nuevo y fresco. No me quedé atascado en las mismas canciones dedicándoles demasiado tiempo a terminar una sola cosa. Sólo quería escribir lo más posible, perderme en el proceso, incluso llegar a sentirme un poco iluso.
De hecho, escribí casi unas 150 o 200 canciones para este álbum. Obviamente, hay muchas malas ahí, pero también hubo momentos en los que después de una sesión, o tras uno o dos días de trabajo, decía: “esta, definitivamente, va a estar en el álbum”. Eso me pasó como diez veces, y fue ahí cuando dije: “perfecto, ya son diez canciones, este es el disco, vamos a empujarlo desde aquí”. Así que todo se fue acomodando como un rompecabezas mientras lo escribía. No fue como llegar al final y tener que escoger solo diez.
¿200 canciones? Me parece increíble. Creo que el hecho de que tuvieras una dirección definida ayudo a que el proceso fuera más guiado y de alguna manera, fácil. ¿En algún punto te sentiste con la presión de hacer algo innovador o revolucionario?
R: Sí, esa es una buena y graciosa pregunta, porque en realidad es algo que tengo en mente seguido, aunque no demasiado. Definitivamente, no pienso que esté haciendo algo como para decir en un comunicado de prensa: “estoy creando algo revolucionario”. Pero, en el fondo, después de una sesión, sí me digo: ¿cuál es el sentido de escribir música si no se siente al menos un poco innovadora? O sea, ¿qué sentido tiene terminar una canción que, en tu cabeza, no te parece que tenga algo rompedor? Obviamente, lo que es “revolucionario” para ti será algo completamente distinto para otro artista, pero yo sabía que tenía que ser algo innovador dentro de mi propia discografía.
No voy a compararlo con discos innovadores que han salido en los últimos 10, 20 o 30 años. No tendría sentido. Lo que sí tenía claro era que debía compararse con mis propios trabajos anteriores, que alguien pudiera decir: “wow, fue más allá, evolucionó, esto es una versión mejorada o distinta de lo anterior”. Quería que se sintiera como un paso claro hacia arriba, un “wow” evidente. Y eso es en lo único que pienso: cómo lograr que se sienta más grande y mejor que lo que vino antes.
Ya he escuchado el disco en su totalidad y puedo decirte que sí hay una clara vibra de revolución, conservando tu autenticidad. De hecho, pude notar que tu sonido se inclina mucho al pop, lo cual es algo que ya llevas haciendo en tus trabajos anteriores y ya se siente como una parte de tu identidad musical.
R: Creo que ese es simplemente mi instinto: el pop. Siempre termino regresando ahí, sin importar cuánto intente alejarme o adentrarme en otro género. Ya sea que quiera hacer soul, algo de cantautor, R&B o lo que sea, al final todo va a sentirse como pop. Pienso que es algo a lo que mi voz, naturalmente, dirige la música. Y sí, no me da miedo eso.

En este mismo sentido, ¿quiénes fueron tus inspiraciones musicales para la creación de este álbum?
R: Realmente, nunca fueron inspiraciones del pop como tal. Siento que, simplemente, es hacia donde mi voz lo lleva. Pero mis inspiraciones fueron, definitivamente, más del estilo de los 80s, como Tears for Fears —que supongo que sí era pop en esos años—, Johnny Marr, y Robert Palmer. También, estábamos metidos, para la parte más soul, en Little Feet. Y estuve escuchando bastante a Arthur Russell. Definitivamente, mucha música vieja de los 80s y 90s.
Me parece interesante que hayas revisitado el pasado. Ahora, adentrándonos en el contenido del disco, ¿por qué elegiste “Only Ever” para abrir tu álbum?
R: Estoy tratando de regresar al momento en que la escribimos. La hice junto a Lucy Healy, John Ryan y Julian Bunetta en Los Ángeles. Y lo primero que se escucha, ese coro y esa toma vocal, es literalmente la primera vez que lo canté. Hicimos la pista sin tener letras ni melodías, y agarré un micrófono viejísimo y malo, las bocinas estaban sonando a todo volumen, y, simplemente, grité en el micrófono algo como: “I only ever want you”, la letra más tonta de todas, sin razón detrás.
Usé una parte de mi voz que sonaba muy distinta y que no pude volver a recrear. Así que nos quedamos con toda esa toma del coro: “only ever want you, baby, want you, take me to where you are”. Es la línea más tonta del mundo, pero me encanta porque abre el disco de una forma totalmente descarada. Y me gusta cómo suena mi voz ahí. Cuando traté de regrabarlo, simplemente, no se sentía igual de bien. Así que usamos esa toma tal cual. Me encanta esa introducción porque siento que arranca el álbum con buen pie y con un tema que hace mover la cabeza.
Verdaderamente, una gran introducción con mucha presencia. También, noté que hay una canción que lleva el título del álbum. Estoy segura de que es una especial. ¿Qué nos puedes decir al respecto?
R: Esa es la canción que, de alguna manera, le dio nombre al álbum. Creo que estaba escribiendo muchas canciones de amor, como decía antes. Me estaba metiendo de lleno en eso, sin tratar de evitar ser sincero con mi situación. Y siento que esa canción lo resumió todo, sobre todo con esa frase. Es como una expresión que anda rondando en internet ahora mismo, pero capturó perfectamente lo que sentía que transmitía el álbum. “Kicking My Feet” [canción] se siente como una especie de dulce balada de amor, casi un vals de los 60s, incluso de los 50s. Muy honesta. Y simplemente me encantó ‘Kicking My Feet’ como título. Tenía muchas canciones con ese mismo sentimiento.
Como decías antes, escribiste un montón de canciones de amor. Al final, es como si estuviera escribiéndole una carta al mundo. ¿Te sientes listo para mostrar este lado vulnerable al público?
R: Siento que ahora tengo que hacerlo Ya es demasiado tarde para retroceder.
¿Tienes miedo?
R: No realmente. Creo que tengo la suficiente confianza en mi capacidad para manejar mi vida privada y decidir qué comparto con mi audiencia. Y este disco es bastante claro en cuanto a lo que estoy hablando. En realidad, ya no queda mucho más que decir.
Has mencionado, brevemente, a tu audiencia. ¿Crees que conoces a tus fans?
R: Sí, sí creo que les conozco. Principalmente, porque he ido creciendo con ellos. Siento que llevo casi ocho años haciendo esto, y todo ha pasado por fases muy similares. Al menos las personas que están en línea y a las que veo en la primera fila de los shows son las mismas que veía cuando tenía 16 años. Ahora que tengo 22, siento que todos hemos ido creciendo juntos. Por eso siento que tenemos una conexión que va más allá de fan y artista. Se ha convertido un poco en una comunidad.
Te pregunto esto porque quería saber cuál canción crees, de todas las nuevas, que será la favorita de tus fans.
R: Personalmente, creo que “Kicking My Feet” o “Not What’s Going On”.
Y para ti, personalmente, ¿con qué canción te sientes más conectado?
R: Tal vez “Even Angels Won’t”, la balada.

Pasemos a otro tema. Actualmente, tienes 22 años y has logrado muchas cosas, entre ellas, haber consolidado dos álbumes y el reconocimiento de marcas y personas importantes. ¿Cómo te sientes al respecto de tus logros a una edad temprana?
R: De alguna manera, me desconecto un poco de todo lo que va a pasar en mi carrera, incluso de lo positivo. No lo pienso demasiado. Obviamente, estoy muy agradecido y me siento extremadamente afortunado. Constantemente, me pellizco cuando pasan cosas increíbles. Pero, no sé, he crecido mucho en los últimos años y me he convertido en adulto, y siento que me he desconectado aún más de lo que hacía cuando era adolescente. Ahora siento que casi estoy empezando de nuevo. Así que sí, ahí es donde estoy.
Aprovechando el tema de tu edad, creo que creciste de la mano del internet. Tal vez no como los niños de ahora, pero sí se fue incorporando gradualmente, al punto de que ya es parte de todo. Tú como artista de una generación joven ¿qué opinas de las redes sociales y su papel en la industria musical?
R: Creo que esto le da a todos un terreno de juego más parejo, lo cual me parece genial. Los artistas nuevos, o personas que vienen de lugares donde no están firmados ni forman parte de la industria. ahora todo es muy amigable con el usuario en línea. Cualquiera puede intentarlo, ya sea haciendo una buena canción con GarageBand, con su teléfono o con cualquier herramienta. Cualquiera puede grabarse a sí mismo, y si hacen algo interesante, en cierto modo, la mejor canción gana. Me gusta ese aspecto.
Pero a mí, siempre me ha costado mantenerme al día con las redes sociales. Por mucho que pase tiempo desplazándome sin fin, no me obsesiona compartir cada parte de mi vida. Siento que eso a veces me juega en contra. Sé que muchos de mis amigos artistas son muy buenos simplemente caminando por su día y actualizando a sus fans sobre lo que hacen, y asumiendo que todo lo que hacen es interesante. Para mí eso es raro. Nunca asumiré que algo es interesante a menos que esté sacando una nueva canción, tocando en vivo, participando en algún evento o yendo a un lugar que nunca he visitado. Aunque, las personas que logran publicar sobre cosas mundanas de su día, y lo hacen bien, yo lo admiro y me enorgullece eso.
Finalmente, ¿qué significa este nuevo capítulo en tu vida?
R: Este nuevo capítulo es, simplemente, mi intento de expresarme de la manera más honesta posible, asegurándome de que eso esté al frente y dejando que la música hable por sí misma. No quiero tomar atajos ni decir algo solo por decirlo. Quiero que todo se sienta súper intencional, y aunque suene tonto o simple, que esa sencillez también sea deliberada.
Me gusta terminar mis entrevistas con una pregunta divertida. Si pudieras ser cualquier persona en el mundo por un día, ¿quién serías y por qué?
R: Puedo darte una respuesta muy de nicho. Sería Nathan Florence. Él es un surfista increíble, un free surfer. Viaja por el mundo buscando olas hermosas que nadie surfea, y no tiene la presión de estar en un torneo, ni de estar en un tour ni nada de eso. Me encantaría saber cómo se siente ser atrapado por una ola de 20 pies. Eso es en lo que he estado pensando últimamente. Y si pudiera vivir eso, aunque sea por un día, lo aprovecharía.
Va a sonar como una pregunta cliché, tomando en cuenta que eres de Australia, pero, me imagino que surfeas, ¿cierto?
R: Sí, creo que, si creces cerca del agua, es muy común. Yo he estado surfeando desde que era un niño y soy terrible. Entonces, lo único que quiero por un día es ser bueno en eso.

Me hiciste acordarme de las preguntas clichés que le hacía a mi amiga de Australia sobre el surf y los canguros. Cosas estereotípicas de allá.
R: Amo los canguros, son chistosos. Algunos de ellos se pueden asustar, pero no es como si estuvieran brincando por toda la ciudad. De hecho, tienes que ir y buscarlos tú mismo.
¿Es verdad que tienen animales que suelen ser peligrosos? ¿O sólo se exagera en internet?
R: Creo que es un poco. Definitivamente, le maquillamos algunas cosas para hacer que Australia suene más genial. O sea, sí, ustedes tienen arañas. Hay arañas por todas partes. Nosotros también tenemos algunas peligrosas, pero, nada de qué preocuparse demasiado. Claro que hay cosas de qué preocuparse, pero al mismo tiempo, si vas a Estados Unidos, tienen osos. Nosotros no tenemos osos, ni pumas, ni viudas negras, ni serpientes de cascabel. Tenemos otras serpientes y arañas pequeñas, pero siento que Australia, en cuanto a fauna, no es tan peligroso como todos piensan. Creo que un poco es porque está tan lejos, que nos gusta exagerarlo, diciendo que es realmente peligroso y duro.




