Entrevista con Broken Social Scene
- Lilith Jaime

- hace 3 horas
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Conformada a inicios de los años 2000 en Toronto, Broken Social Scene se posicionó como uno de los colectivos más influyentes del indie rock contemporáneo. Más que una banda tradicional, el proyecto funciona como una comunidad musical en constante cambio, donde decenas de integrantes han dado forma a un sonido expansivo, emotivo y profundamente colaborativo. Su propuesta mezcla capas de guitarras, arreglos orquestales y una sensibilidad colectiva que desafía las estructuras convencionales de la música de banda.
A lo largo de su trayectoria, Broken Social Scene ha construido una identidad basada en la confianza, la experimentación y el espíritu comunitario, tanto dentro como fuera del escenario. Sus conciertos, que pueden reunir desde unos pocos hasta más de una decena de músicos. Derivado de esto, este año presentan una recopilación de su historia en la industria de la música a través de un documental de nombre ‘It’s All Gonna Break’. Adicionalmente, dieron un adelanto de su tan esperado nuevo álbum titulado ‘Remember The Humans’, después de casi 10 años. Tuvimos la oportunidad de hablar con Evan Cranley acerca de ambos materiales y los valores que han regido al proyecto por más de dos décadas.
Estamos muy emocionados de hablar con ustedes hoy sobre su documental ‘It’s All Gonna Break’ y el nuevo álbum que se aproxima después de casi 10 años.
EC: Es un momento emocionante para la banda.
‘It’s All Gonna Break’ fue una idea que surgió en los 2000’s, sin embargo, se pudo concretar hasta este año. ¿Cómo reflexionan su historia como banda, tomando en cuenta que el documental retrata algunos momentos de su trayectoria?
EC: Steven Chung, que está aquí, seguramente estaría encantado de sentarse contigo a hablar sobre la película. Él tiene mucho material de archivo desde finales de los 90’s hasta 2006. Así que capturó una época en la que la banda apenas era una idea, y dejó de filmar justo cuando la banda ya estaba tocando como acto principal en Estados Unidos. Entonces, ver la evolución de algo que no existía a algo completamente formado fue realmente impresionante. Yo tuve la oportunidad de estar en el público en Toronto y verla junto con todos los involucrados, en la ciudad de donde todos son originarios, y fue una experiencia muy emotiva, como mirar hacia atrás a todo lo que logramos.
Y, en honor a Steven Chung, el director de la película siempre fue muy bueno manteniéndose en un rincón con su cámara o en un costado del escenario durante los shows. Nunca se convirtió en el centro de atención. Era increíble cómo se mantenía en las sombras capturando el momento. Así que solo puedo hablar desde mi lugar como observador.
¿Y qué hay de su carrera en la música? ¿Cómo sienten que se proyectó?
EC: Bueno, el recorrido musical fue algo realmente intenso de presenciar porque, como mencioné, todo empezó con un grupo de personas que se querían y que confiaban entre sí musicalmente. Era como si todos se tomaran de la mano y saltaran juntos del mismo puente. Veías a la gente confiar unos en otros, probar las ideas de los demás, pero siempre con ese apoyo mutuo, con la mano del otro sosteniéndote. Fue un momento muy amoroso y creativo, una etapa muy especial en la ciudad de Toronto.
Creo que algo que es muy característico de la banda es que la comunidad y la confianza son una parte muy esencial en todo lo que hacen. ¿Cómo esto se ve reflejado en su material?
EC: Bueno, la banda a veces puede ser de cuatro personas o de catorce. Entonces hay una confianza muy fuerte cuando se trata de tocar en vivo, de apoyarse unos a otros en una presentación. Pero también surgimos en una época en Toronto donde había muchas comunidades afines, familias, barrios muy conectados, y además existía bastante apoyo económico para las artes en los años ochenta y noventa. Vivíamos en un país donde construir cultura en una nación joven realmente importaba.
Creo que fue un momento muy especial, donde el arte tenía un valor que quizá ha cambiado con los años, pero que en ese entonces era fundamental. Y fue increíble poder atravesar esa etapa juntos. De verdad siento que fue una especie de momento perfecto: la gente estaba abierta al arte y nosotros estábamos abiertos a las ideas de los demás. Fue como capturar un rayo en una botella.
Durante el proceso de reunir todas las piezas del documental, armarlo, acabarlo y verlo, ¿cuál emoción crees que permaneció más?
EC: Amor y confianza. Y cuando veas la película —o si alguien la ve el sábado— notarás que todos se están tocando, agarrando, abrazando constantemente. Era una historia de amor total, y también de libertad. Creo que se pueden aceptar ambas cosas.

Me da gusto que solo haya sentimientos positivos en el material. Siguiendo el tema, ¿hubo algo de lo cual no se sintieron seguros sobre el documental al momento de armarlo?
EC: Yo solo vi la película cuando ya estaba terminada. Así que no tuve realmente la oportunidad de procesar muchas emociones durante el proceso. Lo interesante del documental es que salta al presente: hay toda una etapa desde finales de los 90’s hasta 2006 donde se filmó el material, y luego nos muestran esas imágenes y nos entrevistan reaccionando a ellas.
Entonces, mucho de lo que ves son las reacciones de la gente al verse en ese archivo antiguo, con emociones muy a flor de piel, teniendo que comentar sobre esos momentos. Así que no tuve tiempo de sentirme inseguro ni nada por el estilo. Simplemente estaba reaccionando.
Acompañado de este material, también anunciaron un nuevo disco llamado ‘Remember The Humans’. El título me parece muy interesante relacionándolo con el contexto global en el que vivimos. Cuéntanos más al respecto.
EC: Claro. Creo que en este momento de nuestras vidas, en el que todos estamos viviendo, hay muchísima desinformación. Lo que ves no necesariamente es lo que obtienes. Hay muchas cosas falsas allá afuera, y para nosotros era muy importante hacer algo que, cuando lo escuches, sepas que fueron seres humanos quienes lo hicieron. Que puedas notar que había personas en la sala, que estaban juntas tocando sus instrumentos. Que puedas oír los instrumentos, los errores, incluso la respiración cuando alguien se acerca al micrófono.
Era importante recordarle a la gente que los humanos no pueden ser reemplazados cuando se trata de hacer arte.
Esto me hace pensar en la inteligencia artificial.
EC: Hablé mucho con Kevin antes de entrar al estudio, y tengo que decir que soy solo una de muchas personas que pusieron energía en este disco. Así que es un álbum anti-IA. Esa es su postura, y eso es lo que estamos tratando de decir.
También siento que también es una manera de hacer una declaración a través de un álbum, lo cual es increíble. Además, tienen un sencillo —creo que es de los primeros que han sacado ahora— que se llama “Not Around Anymore”. ¿Por qué decidieron lanzar este primero?
EC: Bueno, he estado haciendo prensa con Kevin todo el día, así que tuve la suerte de formar parte de esa canción. Hicimos unos arreglos de metales muy interesantes para el tema, pero creo que es una canción sobre soltar aquello a lo que te has aferrado, para poder seguir adelante con tu vida. Y creo que tiene una temática lírica muy interesante, que está perfectamente acompañada por una instrumentación muy orgánica: muchos metales, muchas cosas que no están perfectamente afinadas. Hay como una especie de vibración natural en el sonido que me parece realmente hermosa.
¿Este nuevo material sonoro está relacionado con el documental?
EC: Esa es la primera vez que alguien hace esa pregunta, así que es muy interesante. No lo había pensado así. Creo que no. Al menos solo puedo hablar por mí, porque hay como diez personas más a las que podrías preguntarles. Pero siento que esto trata más sobre otro momento y sobre avanzar. Han pasado ocho años desde que hicimos un disco juntos, y en ese tiempo han pasado muchísimas cosas en nuestras vidas personales. Hemos perdido a muchos amigos, a mucha familia, entre aquel disco y este.
Así que no puedo evitar responder que no, que no está necesariamente influenciado por el pasado. Diría que es completamente sobre seguir adelante y abrazar las pérdidas que has tenido. Y este momento de la banda es muy interesante porque está la película, que mira hacia atrás, y luego está el álbum, que creo que mira hacia adelante.
¿Como un antes y un después?
EC: Sí.

Y ahora que sacarán una nueva canción, ¿qué podemos esperar de ella?
EC: La nueva canción se llama “Hey, Amanda” y es otra canción que me parece muy interesante. Yo llegué un poco tarde al proceso de las canciones, pero desde el inicio había muchas capas de voces, muy apiladas. Y sé que Charles Spearin, que fue una parte fundamental de este disco, quería que hubiera un momento en el que todos cantaran juntos. Creo que hay cosas nuevas a nivel sonoro que no habíamos hecho antes, como esas voces que se superponen entre sí. También hay temas líricos muy interesantes.
A mí me recuerda como a un sueño febril de la preparatoria, algo medio difuso pero muy vívido. Y me parece realmente hermosa. Y David Newfeld, de quien podemos hablar si tienes más preguntas, hizo un trabajo muy bonito produciendo el disco.
Se escucha como una evolución con un enfoque maduro. Al igual que su música, sus fans han ido creciendo con ustedes. En ese sentido, y retomando el concepto central de la banda el cual se basa en la comunidad, ¿cómo es su relación con sus fans?
EC: Yo, en realidad, no interactúo mucho. Tengo otro proyecto que se llama Stars, que es mi banda, y ahí sí somos muy cercanos con nuestros fans. Tenemos un Patreon donde nos comunicamos bastante con ellos. Pero creo que Broken Social Scene se comunica mejor con su público cuando está sobre el escenario. Es una experiencia completamente compartida: la energía que ocurre en el escenario y la que viene del público. Así que cada vez que la banda toca en vivo es cuando realmente sucede esa conexión.
Y, bueno, hay bandas a las que no les gusta sobrecomunicarse con su audiencia, pero creo que esta banda tiene una mezcla perfecta entre misterio y comunicación en el momento. Diría que esta banda es muy buena en entregarlo todo en vivo, en ese instante.
Tengo dos preguntas más. ¿Creen que la manera en la que justamente se presentan en vivo repercute en su manera de componer?
EC: Creo que empezamos como una banda en vivo y lo que pasa en el escenario implica mucha confianza. Mientras todos estemos comunicándonos y esa confianza esté presente cuando estamos juntos haciendo música, eso nos hace sentir que podemos seguir adelante. Entonces quizá podemos hacer música nueva juntos, pensar en escribir otro disco. Cuando lo colectivo es fuerte, es cuando creo que la banda está en su mejor momento.
¡Eso es genial! Creo que su música transmite bien el sentimiento de unidad. Para concluir esta entrevista, haré una pregunta divertida. ¿Qué es lo que más te gusta de México?
EC: Debo decir que hemos estado muy emocionados por venir aquí desde hace mucho tiempo. No habíamos venido en bastante ya, y yo personalmente no venía desde hace más de diez años que fue la última vez que Stars estuvo aquí.
Kevin lo ha dicho mucho en entrevistas, y coincido completamente: hay una especie de magia cultural aquí, en la música y en el arte, que, si no eres de aquí y vienes, la sientes de inmediato. Estar rodeados de ese misticismo, del arte, de las canciones, de esta cultura, es algo muy, muy especial para nosotros.
Ojalá viniéramos más seguido. Ojalá, Canadá y México, pudieran estar más cerca, como si pudiéramos simplemente extender la mano y tocarnos un poco más. De verdad hay un misticismo aquí que no tenemos en el norte, ¿sabes? Es algo muy atractivo, muy romántico para nosotros. Así que sí, nos sentimos muy afortunados de estar aquí.




