Entrevista con Rebe
- Jessica Campos

- hace 2 horas
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Tras una larga espera después del lanzamiento de ‘es que acaso no me oyes??’, Rebe está de regreso realizando una gira titánica —sostenida por las manos de dos personas— que próximamente hará una parada en la Ciudad de México. Esto propició que durante una entrevista que tuvimos con ella, la artista catalogada como “la princesa del dream pop español”, incluso nos contó que atravesar el Atlántico se siente como mirar la luz al final del camino, dentro de una importante travesía que la llevará a reencontrarse con su público en este lado del mundo.
También platicamos sobre la fantasía, las historias y los objetos que se albergan dentro de nuestra psique, así como de los símbolos que aparecen dentro de todo ese lenguaje creativo con el que Rebe logra plasmar su talento y sensibilidad, en disciplinas tan armónicas como lo son las artes visuales y la música.
Hola, Rebe, ¿cómo estás? Primero, háblanos de tu gira y qué es lo que más te emociona de venir acá a México en esta temporada.
R: Pues estoy a punto de salir a hacer mi gira europea, y tampoco es una cosa que me emocione profundamente porque me parece que todas las ciudades europeas son muy parecidas entre sí. Y México, sin embargo, es como la luz al final del camino y me paso todo el año pensando en que voy a regresar otra vez. Aparte estoy segura de que en algún momento voy a acabar viviendo una época allá porque me gusta mucho.
Y serás bienvenida con los brazos abiertos… Además, estás en el lanzamiento de más música en la que no solo vemos una imagen distinta como su carátula, sino una temática emocional y lírica completamente distinta, más madura y eso me hace pensar en qué fue lo que más disfrutaste tú de este proceso de producción…
R: Pues madura, no sé si tanto porque yo sigo siendo igual de estúpida que siempre, pero sí que pienso que es distinto… A mí me parece que este álbum es un álbum como transitorio, que mantiene de los álbumes anteriores una amalgama de canciones y de estéticas y géneros que me gustan, estando todas metidas en el mismo sitio. Sin embargo, también tiene algo un poco más cerrado, como una estética un poco más cerrada y conceptual, que se parece más a lo que yo quiero hacer a continuación… Me apetece hacer proyectos con fantasías mucho más específicas, y quizás proyectos cortos con alguna historia de algún personaje, y como con algún género musical más cerrado… Sobre qué fue lo que más disfruté del proceso de producción, no lo sé… ¿Puedo saltarme eso? [ríe].
Por supuesto… y de hecho me gusta mucho tu respuesta, porque hace algún tiempo, estaba leyendo Mujeres que corren con los lobos —de Clarissa Pinkola Estés—, quien es una psicoanalista que trabajó con Carl Jung, y en su trabajo compensa varios cuentos e historias con las que todos crecimos, pero dándoles un significado específico para la psique femenina… Entre estos cuentos está el cuento de La muñeca de Vasilisa, que a grandes rasgos es una muñeca mágica que salva a una niña que perdió a su mamá, y a través de este ejercicio, la psicoanalista nos explica cómo específicamente las mujeres logramos, como en esta psique femenina, transmutar partes de nosotras a objetos... Entonces, ya que has definido tu música con el arquetipo de la muñeca, me gustaría que nos contaras cómo fue que la elegiste y cómo fue que surgió esta conexión con ellas…
R: Vale, pues si te digo la verdad, nunca me he parado a pensar mucho en las muñecas ni en por qué me gustan tanto, pero yo siento una atracción fatal hacia todo lo femenino, tanto lo bueno como lo malo, y yo creo que las muñecas puede ser una mezcla de esas dos cosas, de lo bueno y de lo malo, porque son como hermosas, absolutamente hermosas, y tienen algo como de... o sea, como que creo que a las mujeres también nos atraen mucho, porque son tan bellas que nos gustaría ser como ellas… Sin embargo, en realidad no he pensado mucho sobre ellas, y esta pregunta me ha hecho darme cuenta de que tengo que hacerlo….
Sí, aparte en la propuesta de Clarisa, ella nos dice que las muñecas son como esa primera revelación precisamente femenina, en la al momento de crecer, nos permiten liberarnos de “lo que está prohibido” tanto creativa como sexual, amorosa y emocionalmente, entre nuestros entornos o normas sociales, por lo que seguramente todas tenemos recuerdos muy particulares con nuestras muñecas…
R: Qué bonito. Deberías responder tú la pregunta, porqué tu respuesta es mucho más interesante…

No, no, al contrario, toda tu música nos habla de un proyecto muy expansivo y creativo en el que, como tú mencionas, mientras México es esa luz al final del túnel, muchas veces tu música también lo ha sido para tus escuchas, y por eso mismo me gustaría que nos contaras cómo describes tú la importancia que tiene tu música en tu vida, fuera de toda esta parte escénica que te relaciona con la gente.
R: O sea, quieres decir como la música, para mí… Sí, en tu realidad…
R: …Mi relación con la música ha cambiado mucho desde que la hago, y me parece que ahora me he sensibilizado un montón con ella… Como que ahora escucho menos música que antes, y además como que la escucho mucho más activamente… Es más, me cuesta poner música de fondo porque siento que me afecta mucho emocionalmente, y muchas veces es más como si de pronto me obsesionara con un disco, y entonces me dedico a escucharlo, pero muy activamente... Igual me voy a dar un paseo y estoy escuchando una canción, pero me estoy fijando mucho en ella. Mi relación con la música en general ha cambiado mucho con el tiempo, pero también hay algo que he hablado muchas veces con mi novio y es que la música es mi arte favorito, por poder llamarle de alguna forma… Es algo que te acompaña en la vida… Si estás triste, escuchas una canción; si estás contento, escuchas una canción, ¿sabes? O sea, como que realmente contrario a lo que he dicho antes, me parece que es algo a lo que no tienes que prestarle mucha atención activamente. O sea, puedes hacerlo, puedes ser un friki de la música y que te paguen por investigar muchas cosas, teniendo un papel más activo dentro de ella, pero también puedes ser simplemente como una madre que escucha una balada mientras plancha…
Y justo me gusta que esa perspectiva nos conecta con la siguiente pregunta, en la que volviendo a esa cuestión simbólica en tus canciones, tenemos que sus letras también parten de situaciones y objetos cotidianos, que logran trazar un mapa y un panorama emocional impresionante que atraviesa a personas que tal vez nunca en su vida vayan a cruzar una palabra contigo, pero tu música está ahí, y por ello me gustaría que nos contaras cómo es para ti el proceso de componer un disco y en qué momento sabes que llegó la hora de volver al estudio…
R: Pues en realidad nunca llega el momento de ir al estudio porque mi estudio está en mi casa, entonces realmente cuando termino un disco, básicamente me pongo a hacer canciones nuevas, y durante el tiempo que pasa hasta que sale el disco, sigo haciendo más canciones nuevas hasta que siento que ya tengo una buena colección y la quiero sacar… Realmente siempre me estoy dedicando a hacer música, puede que en algunas épocas más activamente que en otras, y bueno, además eso yo no hago demos ni las llevo a grabar, sino que simplemente empiezo a construirlas hasta terminarlas, y como todo lo grabo en mi casa, al final lo termino yo… O sea, en ningún momento lo veo como un borrador que luego tiene que ser terminado en otro sitio. Lo que empieza va a ser el proyecto, va a ser más o menos el producto final, ¿sabes?
Y ahora yendo a la parte visual de tu música, me gustaría que nos contaras qué tanto te involucras —o qué tanto eres consciente de involucrarte— en la parte visual de tu música, ya que al ver tu discografía y sencillos, en lanzamientos como “Brilla el Sol” vemos que su carátula incluso parece danzar con la imagen de “Sobre tu ventana”…
R: Pues es verdad que últimamente estoy teniendo como lo que te decía al principio: una parte donde siento que antes todo era como una amalgama de todas las cosas que me gustaban, y allí estaban todas juntas en un mismo sitio, pero ahora siento que tengo ganas de centrarme en fantasías más concretas y más cerradas… “Brilla el Sol”, por ejemplo, pues viene un poco como de mi reciente obsesión con la estética de las mujeres de las décadas de los 50 y 60, que tienen el cabello muy grande y se hacían estas como beehives, que al final son cabellos muy estrambóticos… Además, tengo una amiga que me regaló un libro que se encontró en la basura, y precisamente es como, no sé cómo llamarlo, ¿un anuario? pero del año 1964 de Estados Unidos, y en él salen todas las adolescentes con unos peinados cada vez más estrambóticos que el anterior, y aunque parece que no soy capaz de entender cómo llegó el mundo a permitir que se pusiese tan de moda y se estandarizarse tanto ese estilo, que llegara a considerarse un cabello normal, me obsesiona… También en “Brilla el Sol” está la influencia de mi novio, quien está muy obsesionado con las estrellas y los planetas… Él me influyó mucho con su con sus fantasías sobre ellas…
Y ya que todo esto suele ser parte del proceso de lanzar nueva música, me gustaría que nos contaras ahora cómo llevas todo este universo creativo a los shows… ¿Te gusta involucrarte en la parte técnica o prefieres confiar en la gente, el equipo de montaje, y tú solamente enfocarte quizá a la música y lo demás?...
R: En absoluto le dejo la responsabilidad a otros. Yo soy muy controladora y en general tomo las decisiones de todo estéticamente… Además, me involucro mucho en el montaje, porque como también es un proyecto pequeño, cuando vamos a hacer giras, básicamente somos mi manager y yo. En algunos conciertos más grandes sí contamos con más equipo, pero en la mayoría de conciertos que damos, en realidad somos dos manos… Llevamos toda clase de materiales, vamos con cadenas, con hilo de pescar, vamos con tijeras y con herramientas para hacer el montaje nosotros ahí, mientras yo me involucro, me involucro mucho.




