Entrevista con Portugal. The Man
- Paola Moyado

- hace 3 horas
- 7 Min. de lectura

Originarios de Alaska, Portugal. The Man es una banda que ha construido su identidad a partir del movimiento constante, tanto sonoro como ideológico. Con más de dos décadas de trayectoria, el proyecto liderado por John Gourley transita entre el rock alternativo, la psicodelia y el pop experimental, acompañado de una postura crítica y consciente frente al mundo que les rodea. Su música ha crecido al mismo tiempo que su compromiso social, haciendo del cruce entre arte y activismo un eje fundamental de su camino. Con lanzamientos como ‘Woodstock’ (2017) ampliaron su alcance a nivel global, consolidando un mensaje y una carrera marcada por la exploración, la evolución constante y la conexión con su audiencia. En los últimos meses de 2025, la banda presentó ‘SHISH’, su décimo álbum de estudio, lanzado bajo su propio sello KINK/Thirty Tigers y que se articula como una pieza clave dentro de su discografía. A lo largo del álbum, Portugal. The Man se adentra en la vulnerabilidad, la incomodidad y la incertidumbre del mundo que nos rodea, construyendo una narrativa que oscila entre la contemplación y la intensidad, y que refleja un momento de transición y profundidad dentro de su trayectoria. En esta charla, John Gourley reflexiona sobre el presente de Portugal. The Man, el proceso creativo detrás de ‘SHISH’ y el valor de seguir construyendo desde una mirada colectiva. Hola John, ¿cómo estás? JG: Estoy muy bien, ¿tú que tal? Muy bien, disfrutando el poquito sol que hubo hoy. ¿Qué tal ha sido el cierre de 2025?
JG: Ha sido increíble. Acabamos de lanzar, para mí, el disco más divertido y creativo que hemos hecho en toda nuestra carrera. Honestamente, ha sido una experiencia muy emocionante, explosiva y realmente especial para todos nosotros.
Me alegra mucho que sea así. Además del lanzamiento de ‘SHISH’, cerraron también con una gira en Estados Unidos, ¿cómo te sientes al respecto?
JG: ¡Oh, se siente muy bien! Creo que a veces los artistas se ponen muy nerviosos con el tema de salir de gira. Y ya que tengo canas en la barba [ríe], me gustaría darles un consejo a los artistas jóvenes… y a los veteranos también [ríen].
Siento que muchos artistas quieren salir de gira solo por periodos muy cortos, como dos semanas máximo, y luego detenerse otras dos. Pero creo que, para ser una gran banda, tienes que hacerlo al menos tres semanas seguidas. Toma ese tiempo para que la gente siquiera se dé cuenta de que estás de gira, de que algo está pasando. Es una regla muy importante para mí, y este cierre de año la ha reafirmado por completo. También es un ejercicio de humildad darte cuenta de que, en realidad, a nadie le importa hasta que estás ahí, haciéndolo. Así que se trata de presentarte, de tocar, de seguir avanzando. Es como cualquier otro trabajo, se necesita mucha constancia y presencia.
Y también se siente muy bien disfrutar esa parte del proyecto, no solo hacer música en el estudio, sino llevarla al escenario y compartirla con personas alrededor del mundo.
JG: Sí, exactamente. Es muy divertido.
Este es el décimo álbum de estudio de la banda. ¿Cómo se siente haber llegado a este punto de su carrera y de qué manera crees que ‘SHISH’ refleja el momento actual de Portugal. The Man?
JG: Creo que el álbum es muy representativo de cómo percibo el mundo actualmente. Es ese caos que ves cuando tomas el teléfono: abres las noticias, revisas redes sociales y piensas: “Dios mío, todo se está quemando, todo está en llamas”. Pero luego dejas el teléfono y haces justo lo que estás haciendo ahora mismo: disfrutar el último rayo de sol que te queda antes de volver al trabajo o a la rutina. Eso significa capturar un momento en el tiempo, y siento que este álbum lo logra muy bien.
‘SHISH’ habla sobre pertenecer a un lugar, construir comunidad y, como mencionaste, resistir en medio del caos. ¿Qué significa personalmente este título para ti y por qué decidiste que representara estas ideas?
JG: ‘SHISH’ lleva el nombre de una isla frente a la costa noroeste de Alaska llamada Shishmaref. Es una isla construida sobre permafrost, es decir, tierra congelada que se derrite en verano y vuelve a congelarse en invierno. Es un lugar aislado, entre Rusia y Alaska, y está completamente construido alrededor de la comunidad. Depende del apoyo colectivo y del apoyo externo. Las personas dependen unas de otras para pescar salmón, cazar focas o bueyes almizcleros. Para mí, eso representa el mundo en el que vivimos hoy.
La portada del álbum también habla de eso. Es fácil verla y pensar inmediatamente en la muerte; muchas personas reaccionan diciendo: “pobres focas”. Pero si das un paso atrás, entiendes que eso es parte del ciclo natural: la foca también caza, también toma vida para sostener la suya. La imagen representa a un cazador llevando alimento a su comunidad, a una aldea que existe en un entorno hostil y frío. Habla de la necesidad del apoyo colectivo y de las relaciones recíprocas, tanto en la naturaleza como en nuestro mundo.
Todos vivimos dentro de relaciones recíprocas. La forma en que tratas a los animales que crías, a los cultivos que produces, importa; de ahí vienen los nutrientes que alimentan a todos. En Estados Unidos, por ejemplo, creamos zonas completamente estériles, los ‘dust bowls’, por no entender la relación entre la tierra y lo que se siembra en ella. Eso pudo haberse evitado si hubiéramos escuchado el conocimiento indígena generaciones atrás.

Totalmente. Creo que esa parte del álbum es muy importante, porque a veces es fácil simplemente atravesar el mundo sin pensar en lo que ocurre fuera de tu propia burbuja. Pero mirar más a fondo ayuda a entender qué está pasando y por qué todo y todas las personas importan.
JG: Este sería un lugar muy frío sin el arte. Veo al mundo atrapado en el egoísmo, y no hay lugar para eso. Vivimos en una época en la que es muy fácil crear burbujas: rodearte solo de personas que piensan como tú, seguir únicamente a quienes refuerzan tus ideas. Y eso es peligroso, porque como mínimo te hace perder la capacidad de entender cómo piensa el otro. Yo defiendo mis ideales, pero aun así creo que es importante escuchar lo que otros dicen y tratar de entender de dónde vienen, incluso cuando están equivocados.
Exacto. Y creo que el arte tiene la capacidad de expresar todo lo que está pasando en el mundo de una forma más accesible, lo cual abre la puerta a muchas ideas.
JG: Estoy completamente de acuerdo con eso.
Hablando ahora del sonido de este nuevo álbum, ‘SHISH’ se mueve entre pasajes muy calmados, pero también tiene momentos intensos y explosivos. ¿Cómo abordaron ese contraste al momento de construir el disco?
JG: Al inicio, pensaba que entraríamos al estudio directo a escribir un montón de canciones geniales. Pero no fue así. Entré al estudio y sentí que pasaban demasiadas cosas en el mundo. Sucedía tanto allá afuera, como para estar sujeto a cualquier tipo de estructura o fundamento de composición. Me parecía que era necesario improvisar, tocar más fuerte e intenso. Y creo que es algo que seguiré haciendo; amo escribir canciones, estar en el estudio, conectar y ver como todos esos momentos terminan por unirse.
Es también una buena forma de explorar sonidos distintos, incluso cosas a las que quizá no estaban acostumbrados. Ahora que trabajan bajo su propio sello, ¿cambió algo en la energía al hacer ‘SHISH’ desde esa independencia?
JG: Definitivamente cambiaron ciertas cosas. No siempre me gusta decirlo, porque uno quiere sentir que ya era independiente antes. Además, tuve una muy buena relación con Atlantic Records; no fue una relación conflictiva. Pero siempre existen pequeñas presiones, expectativas que uno mismo se impone al trabajar con un equipo grande, metas que no necesariamente son personales. Quitarte eso de encima es liberador. Viéndolo en retrospectiva, ‘SHISH’ es un disco distinto al que habría hecho en ese contexto; simplemente lo es, y me alegra mucho al resultado que llegamos.
De las 10 canciones que conforman ‘SHISH’, ¿cuál tiene un valor especial para ti?
JG: “Knik” es probablemente mi favorita. Aunque he disfrutado muchísimo tocar “Shish” en vivo, es una canción muy divertida e inesperada. Honestamente, pensaba que sería la menos divertida del set. Jugué con algunos sonidos tan agudos, casi de caricatura, que no sabía como funcionarían en vivo; pero terminó siendo mucho más pesada y divertida de lo que imaginaba. Es curioso ver cómo lo que menos esperas, se convierte en momentos increíbles.
Cuando la escuché, justo me puse a pensar como sonaría en un concierto, porque es completamente diferente escucharlo con audífonos que estar en una sala llena de gente, con instrumentos y voces resonando.
JG: ¡Así es! Aún me parece extraño que terminara siendo tan buena en directo [ríen].

Me gustaría saber qué es algo fuera de la música que sigue inspirando tu arte y la identidad de Portugal. The Man.
JG: Mi hija, Frances. Definitivamente ella. Me siento muy afortunado de ser papá de una niña; ver su emoción, alegría y capacidad de descubrimiento es profundamente inspirador. Estar cerca de los niños te recuerda lo que significa descubrir el mundo por primera vez. Y esa es, para mí, la parte más emocionante de crear música y arte: encontrar algo que no sabías que estaba ahí, algo que no sabías que estabas buscando, y escucharlo con oídos frescos, verlo con ojos nuevos. Nuestra hija vive con una enfermedad muy rara, así que forma parte de la comunidad de necesidades especiales. Hacemos mucho por ella, y de ahí nació nuestra fundación ‘Frances Changed My Life’. En esta comunidad, veo a niños enfrentar desafíos mucho más grandes de los que yo tendré jamás, y aun así salir adelante. Eso es una fuente de inspiración inagotable. Totalmente de acuerdo. Creo que superar este tipo de dificultades es lo que nos empuja a seguir adelante y a intentar ser mejores personas, mejores artistas, mejores seres humanos. JG: Exactamente. No me canso de ver a los niños disfrutar las cosas, descubrirlas. Es algo muy, muy hermoso. John, muchas gracias por el tiempo para esta charla, fue muy linda. ¡Ojalá podamos verlos pronto en México!
JG: ¡Muchas gracias! Justo ahora estamos intentando regresar, ojalá sea muy pronto.







