top of page

Entrevista con Oliver Tree


oliver-tree-love-you-madly-hate-you-badly-album-entrevista

Originario de Santa Cruz, California, Oliver Tree es un artista reconocido por su fusión de géneros como el pop alternativo, indie pop y electro pop. A lo largo de su carrera, el músico estadounidense ha construido un universo donde el humor absurdo, la sátira y la sensibilidad emocional conviven constantemente, lo que lo ha llevado a posicionarse como un fenómeno global de la cultura pop en la era del internet. Su propuesta artística no se pone límites ni se encierra en una sola etiqueta. Este año, Tree presenta ‘Love You Madly Hate You Badly’, su cuarto álbum de estudio y un proyecto ambicioso que amplía el alcance creativo de su obra. Concebido a través de un extenso recorrido global y completamente escrito y producido por él mismo, el material, compuesto por 17 tracks, incorpora nuevas texturas e influencias sonoras que expanden su propuesta hacia territorios más crudos, emocionales y experimentales. Paralelamente, también estrena un documental que retrata parte del proceso detrás del proyecto, reafirmando su interés por convertir cada lanzamiento en una experiencia artística mucho más amplia que un disco convencional. Durante una visita a la Ciudad de México, nos reunimos con Oliver Tree para conversar sobre la dualidad emocional que atraviesa el álbum, su relación con la música y la manera en que el arte puede convertirse en una herramienta para conectar con los demás y reencontrarse con uno mismo. ¿Cómo estás, Oliver? OT: ¡Me siento fantástico, gracias! ¿Qué es lo que más has disfrutado de tu tiempo en México hasta ahora? OT: Tuve la oportunidad de participar en un evento de boxeo y también grabé mucho contenido con influencers y artistas. Creo que pude conectar con muchísimas almas creativas increíbles, y eso ha sido asombroso. Además, conviví con muchos fans mexicanos, lo cual me hace muy feliz, porque es uno de mis públicos más grandes. De hecho, creo que la Ciudad de México está entre las ciudades donde más me escuchan. Cada vez que vengo aquí es muy bonito y me siento muy afortunado.

Eso es increíble. Aquí el público es muy apasionado y tiene muchísima energía. OT: Siento que las personas tienen un alma sumamente cálida, mucho más que en otros lugares. En México todo se siente más auténtico, y eso me ha hecho sentir muy bienvenido. Lo aprecio muchísimo. ¡Gracias! Además, tu nuevo álbum salió hace apenas un par de días, ¿cómo te sientes después del lanzamiento? OT: Me siento agradecido. La verdad es que todavía no he tenido tiempo de asimilarlo. Justo cuando salió el álbum también presenté, en un cine, mi nuevo documental sobre la Antártida, donde viví durante un año. Ha sido muchísimo, sin parar. Ni siquiera he empezado a procesar lo que significa que este proyecto finalmente se haya lanzado, pero me siento muy agradecido de que por fin sea así. Como artista, tal vez solo el 2% de lo que creo algún día llega a ver la luz, así que la verdadera victoria es que el arte finalmente pueda existir allá afuera, y eso es todo lo que podría pedir. Conforme pasen los días, poco a poco podrás asimilar todo lo que ocurra alrededor del material, ¿no? Me gustaría preguntarte sobre lo que significa para ti este álbum, comenzando por el título: ‘Love You Madly Hate You Badly’. Transmite una fuerte sensación de dualidad, ¿cuál fue la primera idea o emoción que dio origen a este proyecto? OT: Siento que siempre olvido plasmar en mis canciones el momento en el que me enamoro. Siempre termino retratando las rupturas, cuando me rompen el corazón o cuando estoy pasando por un mal momento. Esa es la razón por la que hago música: porque salvó mi vida, porque es una vía de escape. Puedo transformar toda esa energía negativa en algo positivo, en algo que me haga levantarme y querer bailar, o incluso en algo que me haga querer llorar. Pero me cuesta mucho más capturar el proceso de enamorarme, siempre lo olvido. En esos momentos me siento completamente inspirado y apasionado, y es hasta que todo se desmorona cuando recuerdo: “Necesito música que me ayude a atravesar esto”. Así que esta vez intenté capturar tanto el dolor de una ruptura como la alegría de enamorarse, y fue realmente hermoso hacerlo de una manera tan cruda. Tuve muchos altibajos al documentar toda esa montaña rusa de emociones, porque había mucho dolor y tristeza, pero también felicidad. Sin duda fue algo increíblemente especial poder registrar todo eso y compartir con el mundo esa energía transformada.

oliver-tree-love-you-madly-hate-you-badly-album-entrevista
Portada: ‘Love You Madly Hate You Badly’ de Oliver Tree

Me parece algo muy importante. A veces olvidamos las cosas buenas y nos enfocamos únicamente en las negativas. Pero la vida siempre es una dualidad: si hay dolor, también hay felicidad, y si hay tristeza, también existe alegría. Todo, en algún punto, termina por equilibrarse. Además, grabaste este álbum en distintos continentes y en más de 80 países, un viaje alucinante. ¿Cómo influyó toda esa travesía en el sonido y el tono emocional del álbum? OT: Diría que la música no necesariamente suena como la de los países en los que fue grabada, porque mi intención nunca fue tomar inspiración directamente de otras culturas. En realidad, lo que intentaba hacer era encontrar el ambiente adecuado para que Oliver Tree pudiera crear música y sentirse feliz haciéndola. Después del lanzamiento de mi álbum anterior, ‘Alone In A Crowd (2023)’, y de pasar tanto tiempo en Internet, me di cuenta de toda la negatividad, oscuridad y odio que existen. Claro, también hay mucho amor, pero al final las cosas negativas son las que más se quedan contigo. Eso me desilusionó un poco del proceso de hacer música como trabajo. Cuando cumplí 30 años pensé: “Ni siquiera sé si quiero seguir haciendo música”. Entonces, gran parte de este proceso fue separar a Oliver Tree, el artista, de mí como productor, porque produje el álbum completamente por mi cuenta. En el disco anterior trabajé con algunos de los productores más importantes del mundo, y aunque mucha de esa música nunca salió, sí me quedé con aprendizajes de cada uno de ellos. Cuando empecé este álbum tomé todo ese conocimiento, casi como si hubiera ido a la escuela [ríe]. Ahí entendí que una de las cosas más importantes que un productor puede hacer por un artista es crear el ambiente correcto. Así que esta vez hice dos cosas. Primero, crear el espacio adecuado para que Oliver, el artista, pudiera volver a enamorarse de la música. Y para lograrlo, simplemente me dejé hacer lo que quisiera: viajar a países al azar para explorar, tomar fotos de edificios brutalistas, probar comidas realmente extrañas… básicamente hacer cualquier cosa que me hiciera feliz. Una de las partes más importantes de todo eso fue la fotografía. De hecho, una de las primeras formas en las que conecté con la gente en internet fue gracias a eso. Así que volví a enamorarme de la fotografía, y a través de eso también pude reencontrarme con la música. Lo usé como una manera de despertar nuevamente mi alegría y mi amor por crear. Después, simplemente construí el espacio adecuado donde existiera una dualidad entre el artista y el productor, impulsándose mutuamente y tratando de sacar lo mejor el uno del otro. Fue una experiencia hermosa. Es una manera súper interesante de reconectar contigo mismo, y casi una especie de catarsis utilizar la fotografía como impulsora de la música. OT: Exacto. Además, todo ese proceso de estar conmigo mismo y con nadie más también fue muy importante. Tuve que aprender a apreciarme, a amarme y a construir una especie de amistad entre mi cuerpo y mi alma, porque durante todo este proceso pasé muchísimo tiempo solo. Y eso es algo bastante raro. Estuve en países donde nadie hablaba mi idioma y podía pasar varios días sin tener una conversación con alguien. Fue muy valioso aprender a disfrutar de mi propia compañía y poder crecer como persona. Me contabas que además del álbum también grabaste un documental en la Antártida. ¿Cuál fue el momento más desafiante o inolvidable durante el rodaje de esa parte del proyecto? OT: Estuve 12 meses en la Antártida y, honestamente, empecé a volverme un poco loco, así que mis padres tuvieron que ir por mí y sacarme de ahí. Fue una locura. También hubo un momento en el que me lancé al agua helada para hacer algo llamado ‘polar plunge’, y tuvieron que meterse al agua para sacarme. Al final terminé con hipotermia por eso [ríe]. Y hubo muchos momentos igual de extremos e inolvidables. Después de eso también grabé en todos los continentes. Hice música en Machu Picchu, en la Gran Muralla China y en el Cristo Redentor… llevaba conmigo un equipo con un piano, un pad de batería y una mesa de mezclas. Lo más difícil era que hacía todo eso sin permisos ni autorizaciones adecuadas para grabar en esos lugares. Hubo momentos en los que casi me arresta la policía. Probablemente una de las experiencias más desafiantes fue fotografiar la portada del álbum en Afganistán. Fue algo hermoso, pero también muy aterrador; probablemente una de las experiencias más aterradoras de mi vida.

Ahora que iniciarás la gira del nuevo álbum, tienes una fecha programada para el 30 de mayo en el Pabellón Oeste, en la Ciudad de México. ¿Qué tipo de experiencia estás preparando para este show? OT: Realmente quiero que todo gire alrededor de la música. Me encantaría tocar mucho más del nuevo material y, obviamente, también todos los éxitos, buscando un equilibrio entre las canciones nuevas y aquellas que han alcanzado muchísimas reproducciones. Tengo muchas ganas de complacer al público, darles todo lo que quieren escuchar y poder compartir esta música a la que le he dedicado toda mi alma. Así que será una mezcla muy especial de ambas cosas. Durante el proceso de creación de este álbum toqué unas seis veces en la Antártida y también di un concierto en Tanzania; fueron experiencias increíbles y surrealistas. Me encantaría incorporar parte de esa energía al show para hacerlo un poco más punk y crudo, sin sentir que necesito un espectáculo sobreproducido para conectar con otras personas. ¿Qué te enseñó este álbum sobre ti mismo que quizá no sabías antes? OT: Más que aprender sobre mí mismo, todo este trayecto se trató de aprender sobre los demás. A lo largo del proceso, una de las cosas más importantes que descubrí fue que ahora tengo mucha más confianza en la humanidad. Deposité una enorme confianza ciega en el mundo durante todo este proyecto, viajando a lugares extremos e incluso a sitios que muchas personas consideran inseguros. Y aunque existe muchísima propaganda y miedo inculcado en la gente, y quizá también tuve algo de suerte, pude darme cuenta de que, en el fondo, las personas son genuinamente buenas. Siempre es bueno intentar comprender y escuchar a los demás, simplemente para recordar que todos estamos atravesando distintas cosas, pero aun así seguimos esforzándonos por salir adelante. Si tuvieras que describir este álbum en unas cuantas palabras, ¿qué dirías? OT: Creo que se trata de aprender a disfrutar el presente y de sentir que podemos conectar con otra persona, como la conexión que estamos teniendo nosotros ahora mismo, por ejemplo.

oliver-tree-love-you-madly-hate-you-badly-album-entrevista

Muchas veces nos olvidamos del presente; nos pasamos preocupándonos por lo que va a pasar mañana o por lo que hicimos ayer, y el tiempo simplemente se nos va en eso. OT: O estamos demasiado preocupados por impresionar a los demás… Y para mí, el verdadero éxito tiene que ver con la libertad: poder tomar decisiones y hacer las cosas por elección propia, y no porque alguien más te diga lo que debes hacer. Definitivamente. Para cerrar la charla, ¿cuál es hasta ahora tu canción favorita del álbum? OT: Cualquier canción que tenga más éxito, esa siempre será mi favorita… porque me encanta poder tocarla y ver que el público la disfruta. Mi objetivo como artista es conectar y unir a las personas, además de aportar un poco de color a este mundo. Dentro de toda la oscuridad que existe, espero poder brindarles algo de luz. Así que, sea cual sea la canción que el universo decida que la gente quiere disfrutar y que les permita crear un pequeño momento de conexión, esa será mi favorita. Espero poder conectar de alguna manera con quienes escuchen el álbum y también con quienes lean esto. ¡Gracias por tu tiempo, Oliver! Te esperamos de vuelta para el concierto en la Ciudad de México. OT: Muchas gracias, ¡cuídate!


 
 
Facebook I Vibras Vol. 18.1.png

LEE NUESTRA REVISTA DIGITAL

bottom of page