Entrevista con Momma
- Lilith Jaime

- 8 jul
- 14 Min. de lectura

En toda historia de vida, siempre habrá un desamor que lo cambie todo. Algunas personas lloran, otras se enojan y otras simplemente hacen música para procesar sus sentimientos y recuerdos. Ese fue el caso de la banda estadounidense Momma. Etta Friedman y Allegra Weingarten se dedicaron a escribir sobre el lado más personal de su vida privada y convertirlo en un disco de 12 tracks que narran desde una perspectiva autobiográfica su duelo con determinadas personas. Sin duda, una dirección creativa compleja de afrontar, aunque bastante firme.
‘Welcome to My Blue Sky’ no sólo ofrece un avistamiento a sus corazones, sino una propuesta de indie rock que es bastante fácil de digerir y autentica en ciertos puntos. La combinación de una buena amistad entre el dueto y sus ganas de seguir explorando su capacidad sónica resultaron en un gran álbum que las llevo a otro nivel en su carrera. Tuvimos la oportunidad de conversar con ellas acerca de su proceso de escritura, la relación que tienen con su público y lo importantes que son los lazos afectivos para crear.
Hola, Etta y Allegra. Gracias por hablar con nosotros hoy.
Ambas: Muchas gracias por invitarnos.
Hace poco lanzaron su álbum ‘Welcome to My Blue Sky’. Este me parece muy interesante, pues creo que habla de dos temas muy emocionales. Por un lado, es un material que se escribió entorno a una ruptura, y por el otro, es muy autobiográfico. Tomando esto en cuenta, ¿recuerdan el momento exacto que las llevó a hacer este disco con esas temáticas?
EF: Sí, hay muchos. El contenido sobre el que escribimos el álbum proviene de tantos recuerdos que probablemente serían demasiados para contarlos todos, pero todo ocurrió, más o menos, durante una gira que hicimos en el verano de 2022. Duró dos meses, así que pasaron muchas cosas locas durante ese tiempo. Pero, supongo que lo que más recuerdo es el día en que decidimos que íbamos a escribir una canción llamada “Welcome to My Blue Sky”, o más bien, el día que la escribimos y luego la nombramos así. Y luego, nos miramos entre nosotras y fue como: “Ese es un título genial para un álbum”. Una vez que tuvimos ese título claro, siento que la idea de un nuevo disco se volvió real para nosotros, y empezó a emocionarnos. De alguna manera, ya teníamos el concepto en mente, así que eso es lo que más se me quedó grabado.
AW: Siguiendo con eso también, al principio sólo estábamos escribiendo y simplemente intentábamos componer algunas canciones porque sabíamos que queríamos hacer un disco. Y creo que ese es un punto importante, porque fue hasta que nos sentamos a escribir “Welcome to My Blue Sky” —que en realidad no nos tomó tanto tiempo— que, al terminarla y mirarnos entre nosotras, fue: “ahora sí vamos a comprometernos de verdad con este concepto de seguir esos recuerdos del pasado”, o más bien, de seguir lo que fueron esos dos meses. Todas las canciones que veníamos escribiendo hasta ese momento trataban, de una u otra forma, sobre ese período. No podíamos escapar de eso y siento que fue la canción que lo unió todo.
Al escribir sobre esos dos meses y lo personal que eran para ustedes, ¿se sintieron mentalmente preparadas para compartir esta parte intima al mundo?
EF: Estaba preparada, pero también asustada.
AW: Nunca le puse la canción a la persona sobre la que trata la mayoría de todo esto. O sea, la persona que probablemente se vería más afectada por estas canciones, nunca se las mostré. Así que, al publicarla, sabía que él la iba a escuchar. Eso fue realmente aterrador, pero también emocionante.
EF: Creo que nunca antes habíamos sido tan personales, ¿sabes? Y si lo habíamos sido, era de una forma muy críptica. Así que creo que esa es la parte aterradora: entrar realmente en un mundo autobiográfico, más que en un mundo puramente conceptual.
¿Creen que navegar todos estos recuerdos fue terapéutico para sus procesos creativos y emocionales?
AW: Para mí personalmente —y puede que Etta tenga una experiencia diferente con esto— el proceso de grabación es algo muy enfocado, y realmente se siente como si estuvieras trabajando. Hay un objetivo muy específico que tienes que cumplir cada día y estás contra el tiempo. Así que, en mi caso, no fue realmente el proceso de grabación lo que me hizo volver a esos recuerdos o sentirme sentimental. Para mí, fue más bien la última gira que hicimos, al tocar las canciones en vivo. Ahí fue cuando empecé a sentir como: “Dios mío… la persona que era cuando escribí estas canciones, ya no es la misma persona que soy hoy”. Y ahora hay gente que me canta esas letras de vuelta, y eso fue una experiencia muy emocional para mí.
EF: Totalmente. Esta última gira fue bastante especial en ese sentido. Se sintió realmente gratificante. Pero creo que sí estoy de acuerdo. No pienso que el proceso de grabación haya sido realmente tan terapéutico. Escribir las canciones juntos sí lo fue, y poder procesar todo eso en conjunto también. Aunque, cuando se trata de grabar, nuestra forma de trabajar es que ya tenemos casi todo planeado y hecho en demos antes de entrar al estudio. Así que cuando llegamos al lugar, ya sabemos exactamente qué vamos a hacer. Y el proceso de hacer los demos también es más como armar un rompecabezas que reflexionar sobre lo que habíamos vivido.
Otra cosa es que hay ciertas canciones que escribimos ya hacia el final, que igual estaban conectadas con este concepto, pero como lo que habíamos vivido ya había pasado quizá un año antes o algo así, se sentía un poco más difícil entrar en ese estado emocional. Pero, ya sabes, al escribir algunas de las canciones más recientes era como: “Espera, tenemos que volver a meternos en ese estado mental en el que estábamos cuando vivimos todo eso”. Y eso fue, diría yo, un poco desafiante, pero no fue tan difícil. Sólo fue una forma distinta de acercarnos al proceso de composición.
Hablando de lidiar con emociones, ¿cuál creen que fue la que más prevaleció en todo el proceso de grabación?
AW: Supongo que la nostalgia es un tema muy importante para mí, porque Etta y yo tuvimos experiencias muy distintas. La persona sobre la que escribí muchas de estas canciones ya no forma parte de mi vida. Y para Etta, esa persona todavía está muy presente. Así que yo me sentía un poco melancólica por eso, pero también, agradecida de haber podido vivir experiencias tan bonitas. Y aunque sean efímeras, y no duren para siempre, siempre se quedarán contigo. Y, con suerte, también se quedarán con esa otra persona.
EF: Sí. Creo que sentí como una especie extraña de conexión, de unión, en muchos sentidos. Como poder expresar todo esto y atravesarlo junto a Allegra, ¿sabes? Y ella conmigo. Eso fue algo muy fuerte, como un: “Qué bien, siempre vamos a tener este lazo”, y eso nunca va a desaparecer. Esa fue una de las cosas más bonitas que me dejó todo esto. Pero también, el poder tomar un poco de distancia y decir: “Wow, creo que ahora sé un poco más quién soy después de todo esto”. Siento que eso me hizo sentir que, por fin, estaba empezando a unirme conmigo misma. Como juntar dos partes distintas en una sola.
Definitivamente, suena como una travesía emocional de autodescubrimiento y sobre todo de aceptación. Dejando de lado por un momento las preguntas nostálgicas, ahora me gustaría concentrarme en la parte musical de su trabajo. Leí en Apple Music que con ‘Welcome to My Blue Sky’, ustedes querían hacer algo distinto a sus obras anteriores. ¿qué fue lo que hicieron diferente, en términos sónicos, en esta entrega?
AW: Muchas cosas. Creo que hay break beats y muestras de batería raras a lo largo de este disco, cosas que hicimos un poco en nuestro anterior álbum, ‘Household Name’, pero no con tanta frecuencia. Y todo eso lo programó Aaron, así que definitivamente fue algo nuevo para nosotras. Una canción como “Bottle Blonde” probablemente no habría tenido cabida en ‘Household Name’, y siempre habíamos querido hacer una canción de ese estilo. Así que eso fue súper novedoso. Y para mí, lo que más resalta son varios de los hooks que hay en este disco, que no necesariamente son ganchos vocales o líricos. Por ejemplo, en “I Want You (Fever)”, la intro es el gancho de la canción, y no está basado en la letra. Y luego en “Ohio All The Time”, la parte vocal al inicio también es un gancho, pero sin letra. Eso es lo que más me llama la atención.
EF: Estoy de acuerdo. Creo que, en términos de composición también, tomamos un enfoque diferente. No estábamos tan concentradas en crear “algo” en particular. Siento que el sonido vino después de haber construido la estructura de las canciones. Así que, realmente trabajamos juntas para crear algo básico, sin sobre pensarlo tanto. Creo que esa es la mayor evolución que diría que nos llevamos de este disco en comparación con el anterior.

Ahora que mencionan algunas canciones como ejemplos, ¿cuál fue la más difícil de grabar?
EF: Esa es una buena pregunta. Diría que “Take Me With You”.
AW: Iba a decir lo mismo. Esa fue una toma en vivo en estudio de Etta y yo tocando juntas al mismo tiempo. Hay algunas sobregrabaciones, como de piano y esas cosas, pero las guitarras y las voces son todas de una sola toma, y eso es algo que nunca habíamos hecho antes. Y fue algo que nos dio un poco de miedo, pero creo que la segunda toma fue la que terminamos usando. Así que, sinceramente, fue algo muy bonito, porque de alguna forma nos confirmó que sí podemos hacerlo.
EF: También fue muy difícil confiar en eso, porque grabamos en Nueva York y en Los Ángeles, y esa grabación la hicimos en una sala en vivo en Nueva York, en el estudio donde estábamos trabajando. Recuerdo que tratábamos de que sonara lo mejor posible, queríamos que realmente se escuchara como una versión grabada, pero sabiendo que lo hicimos en vivo. No pudimos oírla hasta que estuvimos en Los Ángeles y recuerdo a Aron [Kobayashi Ritch] diciendo que todo estaría bien y que podíamos trabajarlo si hacía falta. Y yo estaba como: “¿Podemos por favor hacer una toma donde solo toquemos la guitarra en vivo o algo así, y después cantamos encima si no funciona?”. Y él decía: “Va a salir bien, no te preocupes”. Y yo solo pensaba: “Te voy a matar, esto es demasiado estresante”. Pero al final, funcionó.
AW: Escuchamos esas tomas y fue como: “Esto está mucho mejor de lo que esperaba”. Así que sí, creo que esa canción es bastante única y definitivamente un reto, no tanto por tocarla, sino por convencernos de que estaba bien hacerla así. Como decir: “está bien, podemos hacerlo de esta manera”.
Por el otro lado, ¿hay alguna canción con la que sientan una conexión especial? ¿Alguna que realmente les guste y disfruten tocar en vivo?
AW: Me encanta tocar “Rodeo” en vivo. Esa canción es súper divertida, puedes simplemente volverte loca. Y “Last Kiss” también lo es en vivo.
EF: A mí me gusta mucho tocar “How to Breathe” en vivo. Es mi favorita. Lo mismo con “New Friend”.
Ahora bien, hablemos de la música que las acompañó en este proceso. ¿Qué estaban escuchando en su playlist cuando grababan el álbum?
AW: Otra buena pregunta. Las dos, creo, estábamos escuchando mucho a Hovvdy. Es una de nuestras bandas favoritas actualmente, y fueron una gran fuente de inspiración para nosotras.
EF: Durante el proceso de escritura, yo estaba escuchando mucho a una artista llamada Kaki King, que me gusta mucho. Aya Phan y Alex G, siempre Alex G.
Es curioso, porque hablando justamente de entrar al proceso de grabación —que creo que en realidad podría ser algo interesante—, hay momentos en los que estoy escuchando cosas y pienso: “Oh, sería genial si pudiéramos llevar esto en otra dirección”, o algo así. Pero veo que tengo en mi playlist a Neil Young, Paul Simon y Teenage Fanclub. Por alguna razón, tengo mucho de The Jesus and Mary Chain.
¿Hay algún artista que siempre sea una fuerte fuente de inspiración para ustedes?
EF: Hemos recibido algunas críticas por esto, pero para mí Alex G es alguien increíblemente inspirador. Lo que más admiro de él, sin duda, es su rango. Si ves su discografía, sus primeros demos no suenan nada como lo que está haciendo ahora, y todo es igual de brillante. Creo que es un gran ejemplo de cómo no complicarse demasiado, especialmente cuando se trata de lo esencial de una canción. Pero siempre es tan innovador con los detalles que agrega, que hace que cada uno de sus discos suene diferente.
AW: Siento que tiene un sentido de identidad artística muy fuerte. O sea, tiene un sello tan claro que puede moverse por cualquier dirección y no se siente forzado, simplemente se percibe como que está experimentando. Hay muchos artistas que hemos visto pasar por distintas etapas, y es como: “Ah, claramente estás en tu etapa X ahora”, o “Está en tu fase country”, “En tu fase pop”, o lo que sea. Aunque puedas escuchar algunos discos de Alex G y decir: “Esto es más un disco country” o algo así, sigue siendo muy é l. Es como si tomara el country a su manera y creo que eso es lo que resulta inspirador: poder tener tu propio sello.
¿A ustedes les gustaría tener etapas así? Es decir, ¿qué género musical les gustaría explorar en el futuro?
AW: He estado escuchando tanta música de los ochenta que no sé cómo la incorporaríamos, pero me encantaría. Realmente no sé qué haríamos con eso, pero los 80’s góticos son uno de mis géneros favoritos. Así que estaría súper feliz si pudiéramos encontrar la manera de que eso sonara a Momma.
EF: La verdad es que me encantaría experimentar con eso. Es curioso porque en la última gira empecé escuchando mucho Radiohead y me metí en esos sonidos raros que hacen, y es una buena banda como ejemplo, porque empezaron como una banda de rock y luego se aventuraron en algo más ambiental, con mucho ruido, pero sigue siendo muy Radiohead. Sólo quiero probar cosas con las que nunca habíamos experimentado antes, y siento que enfocarnos en un género así también estaría genial.
Volvamos al tema de su álbum. Tras haber dicho lo que implicó grabarlo, ¿qué representa para ustedes en carrera?
AW: Para mí, representa un giro en nuestra carrera musical. Siento que, es como si finalmente hubiéramos logrado avanzar de verdad, de alguna manera, dentro de una escena pequeña a la que siempre hemos querido llegar.
EF: No damos por sentado ninguna de las oportunidades que se nos presentan, y estamos muy agradecidas por todo eso. Y siento que finalmente estamos haciendo cosas que realmente queremos hacer. No sólo ser una banda de apoyo. Así que para mí significa finalmente dar el paso de ser esa banda principal en las giras.

¿Aún se consideran una banda emergente?
AW: Supongo que sí. Creo que en este punto sentimos que hemos creado nuestro propio espacio. Especialmente después de esta última gira, la gente sabe quiénes somos, y me siento más segura al saber que podemos vender boletos y que las personas está interesada en lo que hacemos, lo cual se siente realmente bien.
Cuando recién empezaban con su proyecto, ¿qué fue lo más difícil de afrontar?
AW: Etta y yo no estuvimos en la misma ciudad durante cuatro años, así que eso obviamente fue muy difícil, porque yo estaba en la universidad en Nueva Orleans y ella en Nueva York. Así que navegar esa situación y seguir intentando escribir, y luego finalmente estar en la misma ciudad fue complicado. Después, llegó el COVID y no podíamos tocar ni hacer nada. Finalmente pudimos hacerlo y después perdimos a un miembro de la banda. Hemos pasado por mucho, realmente mucho. EF: De verdad no quiero invocar nada, estoy tocando madera ahora mismo, pero juro que este es el primer ciclo de disco que hemos podido vivir completo. Este es nuestro cuarto disco, pero es el primero que hemos vivido donde no creo que haya pasado nada traumático. Ha sido todo como un viaje tranquilo hasta ahora, y se siente genial. Pero en cada ciclo anterior nos enfrentamos a cosas muy raras que intentaban interferir con lo que estábamos haciendo. Creo que eso fue lo más difícil, tener que lidiar cada año con algo que básicamente amenazaba con quitarnos lo que queríamos. Y me alegra que ahora no tengamos eso.
También me alegra mucho que ya no tengan impedimentos para hacer lo que más les gusta. Hablemos de su tiempo en tour. ¿Qué es lo que más disfrutan de este?
AW: Me encanta ir a una ciudad nueva y reencontrarme con amigos que viven ahí. Siempre es emocionante recibir ese mensaje que dice: “¡Oh, por Dios! Van a venir. ¿Puedo ir? Quiero verlos”. Me encanta eso. Y después del show, ya sea volver al hotel y pedir McDonald’s, o salir a ver gente y pasar el rato. Sé que siempre hay buenos momentos por venir. Y, obviamente, también hacer el concierto. Aunque, creo que a veces, cuando llevas haciéndolo por mucho tiempo, puedes llegar a pensar: “Dios mío, estoy tan cansada”. Pero si el público es bueno y estás pasando un buen rato con las personas que te rodean, entonces cualquier cosa puede ser divertida.
¿Cómo es su relación con sus fans ya sea en los shows o en línea?
EF: Es genial. No siento que tengamos una relación súper social con nuestros fans. No creo que sientan que realmente nos conocen, como pasa con algunos artistas que son muy buenos generando eso. Pero creo que está genial. En esta gira hemos visto a mucha más gente joven, y eso nos hace muy felices.Y también nos gusta mucho que alguien se nos Es una de las partes más gratificantes. Recuerdo que, en la última gira, estábamos en Canadá y una chica nos encontró después del concierto y simplemente nos dijo cosas súper lindas, y fue increíble.
He estado en esa posición con otros artistas antes, y se siente realmente especial y gratificante que alguien te diga: “Realmente escribiste algo que significa mucho para mí, y te lo agradezco”. La cantidad de veces que siento que hice eso cuando era adolescente con algún artista, esperando el momento para decirle algo y ahora se siente muy lindo porque puedo identificarme con lo que está pasando. Pero creo que a nosotras sí nos gusta, al menos la mayoría del tiempo y si estamos con energía, hablar con la gente y escuchar lo que tienen que decir, mientras no sean raros.
En esta misma línea de escuchar lo que la gente tiene que decir, ¿usualmente leen reseñas u opiniones emitidas por el internet sobre ustedes?
AW: Sí, es difícil para mí. Soy muy autocrítica, así que los comentarios o reseñas negativas sí me afectan bastante. Pero diría que, definitivamente, hay muchos más comentarios positivos que superan a los negativos, y eso siempre es bueno. Y también, sin ánimo de ofender, pero no estoy muy de acuerdo con gran parte del periodismo musical en general. Siento que hay ciertas publicaciones que, si no tengo a ese escritor en alta estima o si simplemente no estoy de acuerdo con lo que dice, soy bastante buena en decir: “Bueno, esa es su opinión, pero yo no pienso igual”. Simplemente tienen mal gusto.
EF: Siento que trato de mantenerme alejada de los comentarios. Ahora mismo hay algo que me ha estado afectando mucho de ellos, y por eso estoy intentando mantenerme fuera de Instagram. Pero, fuera de eso, tiendo a olvidarme de que eso pasa, a menos que sea algún artículo o algo así. La gente comenta en nuestros videos de YouTube o cosas así. Aunque, de vez en cuando, me da curiosidad, me meto a revisar.
Verdaderamente Instagram puede ser un monstruo virtual. Sin embargo, a veces es visto como una fuente de retroalimentación. Siempre es bueno preguntarles a ustedes, los artistas, cómo se sienten con ello. Tengo dos preguntas más para ustedes. La primera es: ¿cuál es la enseñanza que les ha dejado su carrera musical?
AW: Yo diría que te rodees de personas en las que confíes y que seas implacable cuando se trata de comportamientos dudosos. Al final del día, si estás en una banda, también estás dirigiendo un negocio, y hay que tratarlo como un trabajo y asumir el rol de líder si es necesario. Y si hay algo que no te hace sentir cómoda, o si ves actitudes que no te gustan, es importante enfrentarlo y hacer lo que tengas que hacer para proteger tu arte.
EF: Totalmente. Estoy completamente de acuerdo con eso. Y si tuviera que decir algo diferente, creo que —aunque lo he dicho varias veces— en cuanto al tema de las giras, he aprendido que realmente todo se reduce a tratar a los demás como te gustaría que te trataran a ti. Porque te puedes encontrar con personas que quizás no están en la misma sintonía que tú o que simplemente no son muy consideradas. Y creo que nosotras somos personas que intentamos ser lo más consideradas posible.
Con suerte, logramos crear un ambiente seguro para las demás personas. Esta fue apenas nuestra segunda gira como banda principal, y realmente espero que hayamos cultivado un entorno en el que los actos de apertura se hayan sentido felices de estar ahí. Nos gusta ser amigas de las personas con las que salimos de gira, o al menos intentarlo. Así que sí, yo diría que, sobre todo, se trata de ser consideradas con los demás.
Sin duda, una actitud muy sana y honesta de su parte. Ya estamos llegando al final de nuestra entrevista. La siguiente pregunta es algo divertida. ¿En qué ciudad les gustaría tocar que no lo hayan hecho ya antes?
AW: Tokio. De hecho, cualquier lugar en Japón. Es ahí a donde quiero ir después.
EF: Japón es increíble. También me gusta mucho. Y me encantaría tocar en México. Nunca hemos tocado en el país, en ningún país de Latinoamérica y siento que sería una locura. Así que me encantaría hacerlo, sería súper divertido.
Nos encantaría verlas en un show en la CDMX. Siempre siéntanse bienvenidas. Muchas gracias por su tiempo. Esperamos verlas pronto.
Ambas: Fue genial, gracias a ti.







