Entrevista con Lorelle Meets The Obsolete


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Desde hace 10 años la escena underground en México ha sido sacudida constantemente por los guitarrazos y sintetizadores de Lorelle Meets The Obsolete. Durante una década creando canciones, el dúo tapatío ha volado muy lejos del nido, pues han sido reconocidos a nivel mundial gracias a sus ruidos espaciales y constante experimentación en cada una de sus producciones. El encierro para Alberto González y Lorena Quintanilla había sido complicado, ya que no podían realizar su trabajo: tocar en vivo. Por fortuna, estamos a días de que los festivales regresen en la capital del país, siendo la cuarta edición de Festival Hipnosis el primero de muchos. Durante esta edición veremos a Lorelle Meets The Obsolete presentándose en vivo y seremos testigos de la primera vez en que toquen las re grabaciones de sus primeras creaciones.

Previo a su presentación, hablamos con el dúo sobre su perspectiva sobre la escena musical actual, el apoyo que recibieron tras quedar varados en New York a inicios de la pandemia y la composición de su próximo disco.


Durante un tiempo se habló acerca de que no andaban muy activos, pero más bien era porque estaban de tour alrededor del mundo. Volaron lejos de tierras tapatías y como resultado han tenido shows sold-out en Europa. ¿Qué aprendizaje les deja todo esto?

A: Siempre nos hemos sentido parte de la escena mexicana, finalmente este chance que tenemos de poder tocar en el extranjero es una consecuencia de todo el trabajo que ha habido en la escena con bandas que han toureado desde antes que nosotros. Nuestra zona de colaboraciones ha sido de raíz en el under mexicano y por ese lado nos hemos mantenido igual desde que comenzó la banda.


L: Compartimos muchos lenguajes y símbolos con bandas mexicanas, definitivamente nos sentimos parte de todo ello. A lo mejor el ir de tour fue una manera de agrandar nuestra comunidad, porque en México ya tenemos nuestra red y, de alguna forma, el empezar a tocar en otros lados fue el proceso para extender eso, pero siempre nos conectamos por medio de ideales con las personas.


A: Acerca del aprendizaje, mucho tiene que ver con las partes técnicas. Antes de tener el chance de tocar en el extranjero, nuestros shows eran más escasos, no nos gustaba estar agotando al público. Nunca quisimos ser una banda que estuviera tocando todos los viernes en la misma zona y por varias razones en México es un poco más complicado el tocar de forma constante en distintos estados. El viajar nos hizo ejercitarnos como músicos, supongo que ahí fue cuando empezamos a funcionar como una banda de tiempo completo, algo que nos hizo entrar en una especie de ciclo en donde componíamos, tocábamos fuera, sacábamos un disco y así sucesivamente.



Les tocó pasar un momento bastante complicado a inicios de la pandemia: terminar varados en Nueva York. ¿Cómo sintieron el apoyo de la industria de la música, sus fans y en general, cualquiera que los ayudó a poder estar de vuelta en México?

A: Fue muy bonito saber que en un momento así, donde tantas cosas estaban pasando, se podía recibir todo este apoyo y cariño, te hace sentir un chingo de cosas. También, es una consecuencia de la escena, porque nuestra misma escena fue la que nos abrazó en ese momento. Fue una comunión que logras entre bandas, promotores, fanáticos. Es de esos momentos en donde todos se unen.


L: Es difícil ser músico, vivir de esto es complicado y siendo de México sabemos todo lo que implica. Muchas veces buscamos crear conexiones reales, tanto con la gente que nos escucha como con amigos que igual se dedican a esto, y eso es lo más importante para nosotros. Hay veces que esto se deja ver en los momentos difíciles, porque todos somos una comunidad ligada por algo más profundo que únicamente la música.


Y una vez de vuelta, ya más tranquilos y en sus casas. ¿Qué pensaron respecto a lo que ocurría en todo el mundo?

A: Estuvo chistoso que cuando logramos llegar a nuestra casa, que fue una semana después, llegamos súper paniqueados. El estar manejando y cruzando Estados Unidos nos hizo entrar en contacto con un chingo de personas, justo íbamos pasando por zonas donde las cosas estaban muy calientes. Cuando llegamos aún no se hacía ningún anuncio de quédate en casa, no existía el uso generalizado del cubrebocas y en general no se sentía que la pandemia hubiera golpeado al país, pero eso cambio a la semana. Como trabajamos en casa tuvimos el chance de guardarnos.


L: Fue complicado porque la pandemia nos agarró en medio del tour pero hay mucha gente que la estuvo y que la está pasando mucho peor, ese siempre era mí pensamiento. Tuvimos el privilegio de trabajar en casa y mantenernos refugiados.


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Están acostumbrados a tourear por distintas partes del globo, ¿cómo han sentido este tiempo fuera, por así decirse? ¿Qué nuevos procesos han descubierto para crear música?

L: Se mantiene igual, de alguna forma. Al momento de sentarnos a componer parece que siempre es lo mismo. Ahora hemos tenido mucho tiempo de componer como Lorelle, porque yo estuve trabajando en mi proyecto solista y Beto estuvo mezclando bandas porque es ingeniero de audio. Estuvimos ocupados cada quien por su lado y podríamos responderte esto de una mejor manera en un mes, porque vamos a arrancar las composiciones para nuestro nuevo disco y notar si algo cambio. Lo más seguro es que sí. No me siento igual que hace un año. El encierro sí movilizó un chingo de cosas por el hecho de que nos detuvimos y estuvimos en un mismo espacio por tanto tiempo. Siento que todos tenemos la sensación en general de que nos mantuvimos dentro de un capullo todos estos meses.

Oficialmente llevan poco más de 10 años tocando juntos bajo el nombre de Lorelle, ¿alguna celebración en mente por su primera década haciendo ruidos espaciales?

A: No fue algo que planeamos, pero nos dimos cuenta que este año cumplíamos 10 años y armamos unos videos por eso.


L: Re grabamos una canción de cada disco que hemos sacado y estuvo interesante. La mayoría de esos temas ya no los tocamos en vivo, casi siempre nos enfocamos a tocar el álbum nuevo. No somos muy nostálgicos con nuestra música, casi nunca regresamos a discos anteriores, pero estuvo interesante volver a como pensábamos y construíamos las canciones hace 10 años. Nos gustó mucho la experiencia de hacerlo, pero ahora con Festival Hipnosis nos será posible repasar canciones de otros discos.


‘Corruptible Faces’ es de los discos más importantes dentro de su discografía, retrata un México que desafortunadamente podría ambientarse en cualquier año. Pero quiero oírlo de ustedes, por ejemplo, en cuanto a la burbuja de los músicos defeños. ¿Sienten que la situación ha cambiado?

A: La veo más unida, creo.


L: En la escena underground yo si noto muchos cambios. De hecho, esto nos inspiró a crear una disquera, porque hay muchísima música que sale y que ya no llega a imprimirse en físico porque es muy caro, es complicado todo el proceso. En las cuestiones de género he notado estos cambios, ahora veo a muchas más mujeres tocando. En mi caso, cuando yo empecé a tocar, era la única mujer en conciertos donde todas las demás bandas estaban compuestas nada más por hombres.


A: Siempre va haber gente más interesada en trabajar tradicionalmente y de suplir unas cosas por otras. Quizá las disqueras grandes ya no tienen tanta relevancia, pero entran en juego las disqueras chicas operando con los mismos vicios. Pero esta parte del under, no importan las condiciones que haya, siempre funciona y siempre continúa habiendo música nueva. Algo que pienso ahorita es que hay mucha diversidad en los estilos musicales, coexisten muy bien. Lo que nos tocó vivir a nosotros, por ejemplo, era este choque entre géneros que no se llevaban muy bien. Ahora eso parece no importar y se hacen conexiones por ideas y el under siempre se va a mantener. No importa que ocurra, todo funciona a pesar de los obstáculos y las trabas.


L: Es una resistencia. Ha mutado muchísimo.

A: También hemos notado algo acerca de la centralización. Es interesante que ya hay bandas por todas partes.

L: En nuestra experiencia, cuando empezamos a tocar en Guadalajara había ciertos pasos a seguir de las bandas, y uno de ellos era mudarse al DF. Eso ha cambiado y ya hay muchas esferas en distintas ciudades.

A: No es como que ya no haya una centralización, al final muchas cosas tienen que pasar por el filtro de la CDMX, pero ya no es necesario.


El Festival Hipnosis está muy cerca y fue una grata sorpresa verlos dentro del line-up, el primer festival en la CDMX desde que arrancó la pandemia. ¿Cómo se sienten?

A: Estamos muy emocionados porque nos encanta ir a tocar a la CDMX, simplemente la conexión que hay cuando tocamos allá, nos reciben muy bien y también es un pretexto bien chingon para ver a un montón de amigos. L: Ya nos moríamos por tocar en vivo. Es raro porque somos músicos, pero no hemos podido hacer nuestro trabajo en mucho tiempo. El año pasado iba a ser muy activo para nosotros y que de repente ya no se armara fue muy extraño. Vamos a poder sacar toda la energía que tenemos atrapada.


¿Qué show esperan con muchas ganas de poder ver en Festival Hipnosis?

L: A los Dug’s Dug’s.

A: Sí, yo también los quiero ver.


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