‘Heavy Light’ de U.S. Girls

★★★★☆

Una introspección sobre el pasado que se teje entre diferentes géneros que van del pop, soul al funk y las críticas hacia el capitalismo y el patriarcado es lo que podemos encontrar en el nuevo material de larga duración de U.S. Girls, Heavy Light, se trata de un álbum muy personal en el que, a diferencia de los otros, la canadiense Meghan Remy es acompañada por 20 músicos.

Heavy Light comienza con “4 American Dollars”. Una canción fresca y bailable que hace una abierta crítica al capitalismo, en la que la voz de Remy es acompañada por vocales agudos que repiten una y otra vez “Rupees, and yen, and rubles, no dinero”, hasta que la canción finaliza.

Acompañada únicamente de las percusiones y un chasquido, “Overtime” da inicio. Luego de unos segundos la melodía se va haciendo cada vez más rápida, donde vocales graves repiten una y otra vez el título de la canción, mientras Meghan continúa cantando sobre un coro de voces y un saxo que se unen en una perfecta melodía.

Cambiando totalmente el tempo, llega “IOU”, una canción perfecta para escuchar acostado en tu habitación o conduciendo por la cuidad de noche; muy tranquila y relajante, en la que la voz de Remy es acompañada por la de otras mujeres y un piano, mientras el sonido de las maracas marca el ritmo.

“Advice To Teenage Self” es un interludio, muy breve de cincuenta y un segundos, en que voces graves y agudas se mezclan hablando, como el título lo indica, acerca de lo que le dirían a su yo adolescente: no hay por qué preocuparse por lo que digan los otros, todo estará bien, disfruta esta etapa porque pronto se irá y solo será un recuerdo.

Con un inicio que nos recuera a “Be My Baby”, una canción de los años 60 de The Ronettes, llega “State House”, que habla sobre el patriarcado. El ritmo de la batería se mantiene y se le une el sonido del sintetizador y un coro de voces de mujeres, que en la recta final la armonía se distorsiona y termina abruptamente. “Born to Lose” es una canción en la que se usan únicamente percusiones, mientras la voz de Meghan, que es acompañada por un coro de vocales agudos y graves, se alza sobre el sonido de las maracas. En la mitad de la melodía una marimba hace su aparición para luego dejar solo la voz de Remy a la que después se le une un coro.


“Nos mienten, sobre todo, ¿no? / Nos mienten sobre el ayer para que no entendamos el mañana” es lo primero que se escucha en “And Yet It Moves/ Y se mueve”, una canción con ritmos latinos en la que algunas partes son cantadas en español por un coro de mujeres.

“The most hurtful thing” es el octavo track del álbum en el que solo se pueden escuchar voces mezcladas que hablan sobre las cosas más dolorosas que les han dicho, muchas de ellas cuando eran niños, en este interludio podemos reflexionar sobre todo eso que nos lastimó, que cargamos desde pequeños, y que afecta nuestro presente.

Sobre una melodía en la marimba y las percusiones, que asemejan los truenos en la tormenta, la voz de Remy, tranquila como la calma en la tempestad, se eleva en “Denise, Don’t Wait” una canción que habla sobre una relación complicada entre madre e hija al igual que “Woodstock ‘99”, la décima canción del álbum.

El tercer y más corto interludio, “The Color Of Your Childhood Bedroom”, es un track en el que las voces graves y agudas mezcladas caminan por sus memorias y hablan sobre su niñez, en específico, el color de su habitación.

Con un piano marcando un ritmo mucho más rápido y un pandero que le da mucho brillo a la canción llega “The Quiver To The Bomb”, melodía que habla sobre cómo las piezas del pasado nos hacen construirnos en el presente.

“Red For Radio” una canción que ya había sido lanzada hace algunos años, es la mejor forma de cerrar un álbum que nos hace reflexionar sobre de la importancia del pasado, ya que nos ayuda a ser quienes somos, aún que queramos olvidarlo, siempre está ahí recordándonos quienes fuimos, nuestros fracasos y éxitos, somos gracias a él.


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