Entrevista con Valdivia


Foto: @zayas___

Valdivia es el proyecto solista de Irene López, una cantante madrileña que con su suave voz y guitarra, ha creado una propuesta interesante de pop que resuena en su país. Las letras sinceras, los acordes sin prisa y las historias que salen desde su corazón, la convierten en una artista que convirtió su música en una especie de diario personal.


Aunque la joven de España ya había lanzado algunos temas de su autoría y covers, fue en este año cuando publicó su primer EP llamado Cero. “Escala de Grises”, “Lejos” y “Desidia” son unos de los ocho temas que integran este material que, como ella explica, tiene pinceladas de slow pop, soft pop y neo folk.


Tras el debut de su disco y la presentación del videoclip de “Lejos”, Vibras se comunicó al otro lado del Atlántico para conocer más sobre Valdivia, sobre su EP, en cómo la música se volvió, para ella, un lugar cómodo para expresarse, y cómo sus melodías la hacen revivir pasajes y emociones de su vida.


Irene declaró que la verdad está muy contenta con Cero. Admitió que ha tenido buenas críticas pero que considera que este no está hecho para todo el mundo.


Desde el nombre, la compositora agregó que surge de una etapa íntima que vivió consigo: “Tuve que reencontrarme conmigo misma y volver a conocerme, o más bien, empezar a conocerme”.

La fotografía que se muestra en la carátula de su trabajo luce como una imagen del pasado; en blanco y negro. Valdivia aclaró que esa foto se capturó en Valencia en los años 60. “En ella aparecen mi padre y mi tío. Estuve revisando varios álbumes familiares y fue de las que más me gustaron. Son personas importantes en mi vida”, relató sobre esta.

Portada: ‘Cero’ de Valdivia

De las ocho canciones que forman parte de su EP, la artista comentó que con la que más conecta es “Lejos”.

“Me gustan mucho esos acordes, aunque en general la mayoría de acordes abiertos me transmiten mucho. Pero a mí, particularmente los de esa melodía, me parecen ambiguos. Es decir, no se sabe si transmiten alegría, nostalgia o tristeza… Por eso me gustan, porque creo que esto puede dar lugar a más interpretaciones por parte de quien lo escucha”.

Justamente de este tema se estrenó el video en su canal de YouTube. Para grabarlo, Irene contó que se llevaron seis días en el rodaje y filmaron en ocho sitios de España. Trabajó junto a Lenso, Aion Club y Mammut. El segundo se encargó de la idea creativa después de que ella les comentó sobre que retrataba la canción y luego hicieron magia con la cinta.

“Lo más difícil fue la escena del barco, porque estábamos todo el personal del equipo y yo muy mareados y costaba mantener la compostura. Además, fue grabado en película, entonces contamos con menos intentos para realizar la toma buena. Creo que compensa mucho por el resultado”.

Aunque su música puede orillarse hacia los tintes del pop y el neo folk, la verdad es que no fue a propósito que esta sonara así. La cantautora agregó que se dio de una forma natural. Ella tocaba lo que sentía y conforme los fue trabajando, se volvieron más sólidos los ritmos y de esta forma surgió el EP.


La música se volvió para Valdivia un lugar especial para expresar lo que sentía por dentro. “Hay cosas que no pueden expresarse con palabras o que te gustarían contar pero que no son fáciles de verbalizar”, explicó, “Me parece que es más fácil llegar al corazón de las personas con la música que con las palabras”.

Al mismo tiempo en que ella puede reflejar lo que siente, comentó que le es bastante gratificante cuando alguien más puede identificarse con alguna de sus frases. Admitió sentirse realizada cuando éstas le ayuda o sirve como consuelo a otra persona.

Cuando presenta sus melodías en plataformas digitales o frente a un público, revive algunos momentos que la llevaron a ese lugar.

“Las canciones me hacen mirar al pasado y ser más consciente del momento en el que estoy. En su día las hice para desahogarme y poder plasmar de alguna manera lo que sentía, pero, ahora, la distancia que me separa de ellas, me hace ver mi evolución y progreso como ser humano. Me hace estar orgullosa de mí”.

A pesar de que en la cuarentena no pudo escribir nuevas melodías, debido a que trabajó como enfermera en un hospital, ha dedicado su tiempo libre para estar tranquila.

Además de su cuarto, sitio en donde se siente cómoda y segura para componer, le gustaría hacerlo en cualquier lugar donde tenga al mar de cerca y estar con su guitarra. Aunque es un poco difícil esto en España, este sería una zona idónea para relucir sus ideas, tocar su instrumento y agregar su canto al ritmo de este.


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