Entrevista con Tourist


Comenzando en el 2010, con remixes de artistas indie como Ariel Pink y HEALTH rompieron el internet hasta recibir la atención de sitios online. Pero fue hasta 2012 que William Phillips debutó bajo el pseudónimo Tourist con un EP homónimo. Con una paleta de sonidos con sintetizadores de los ochentas y tempos suaves, nos lleva a un mundo lleno de paz y tranquilidad.

“Una canción de Massive Attack, “Unfinished Sympathy”, fue la primera que escuché y pensé: esta es la pieza de arte más hermosa que he escuchado… Cuando tenía 10 años, con una mente muy joven, la música electrónica tenía pocas voces, samples, eso me voló la cabeza, en específico esa canción y lo primero de Portishead, Garage, Jungle… Recuerdo que escuchaba su música y decía: ¡wow! Era realmente inspirador porque si esta gente podía hacerme sentir de esta manera, qué maravilloso sería si yo pudiera hacer que la gente se sintiera así con mi música”. William recuerda esos primeros instantes en donde la misma música lo inspiró para crear algo propio.

Las texturas ambientales y los cambios de ritmos, son la característica principal de Tourist, sonidos que no sólo nos relajan, sino que también nos hacen sentir un mar de emociones, algo inusual dentro de la música electrónica que es conocida para bailar y divertirse. “Lo veo como sacar mi espíritu, lo que me gusta. Con mi música siempre trato de cambiar los sonidos y ver si puedo llegar a ese mismo lugar. Trato de expresar algo que es realmente interno, la verdad no tengo palabras para eso, entonces uso sonidos para encontrar ese lugar en mi mismo, que cuando el público lo escucha, lo encuentre dentro de ellos también… No tengo una paleta de sonidos que siempre uso, estoy en constante cambio con cada sencillo”.

La experimentación y las emociones son ingredientes que ayudan a William para crear nuevas canciones, pero a veces, no todo es tan sencillo. “Cuando haces música por los primeros diez minutos es muy emocionante, pero después de esos minutos, la odias. Diez minutos más tarde, la amas, dos días pasan y sientes que tienes que abandonar la música, al menos así me pasa a mi… No hay una forma específica para crear, pienso que tienes que trabajar muy duro, y aún más si quieres hacer buena música… Ni yo considero que mi música sea buena, se que suena estúpido, pero es muy difícil crear. Siempre estoy más impresionado por lo que hace otra gente, que por mi propia creación… El saber que es un proceso difícil, se hace algo más fácil [ríe] Es como si viera una parte del mundo que nadie más ha visto y estoy tratando de convencerte de venir, eso es la música para mi”.


Para su último sencillo, “Siren”, William tuvo un proceso diferente, ya que se encontraba en confinamiento, además de que estaba atravesando por momentos personales muy desafiantes. “En realidad fue difícil porque no podía ir a mi estudio, traté de ser razonable y quedarme en casa… “Siren” la inicié en el estudio, en enero, junto con mucha más música. Para marzo, ya no fui al estudio en absoluto, lo único que tenía era mi laptop… Lo difícil de hacer música durante una pandemia fue que me sentía triste, no estaba preocupado por mi música, tenía una inquietud por la salud mundial, por la gente que me rodea… Fue algo muy raro, como te acostumbras a ver a todo el mundo con cubrebocas, señalización para mantener la distancia… Hace cinco años eso hubiera sido una buena historia para una película y creo que sí lo fue[ríe] Pensaban que como los músicos no teníamos shows, moriríamos de hambre, en realidad todo fue muy triste, pero después de algunos meses, la música me animó”. Tras sufrir la muerte repentina de un amigo muy cercano y muchos cambios en su vida personal, William volvió a crear música a pesar de la situación y nos deleitó los oídos con “Siren”.

Una canción que emana diferentes emociones, bastante profundas y que nos hacen sentir identificados, porque son sentimientos que hemos tenido durante estos días de estar en casa. “Las palabras nos hacen sentir cosas, pero también sensaciones como el calor, el gusto, la vista. El sonido lo logra de igual manera, la combinación de música ambiental, con samples, es algo que considero muy cinemático y personal. Como seres humanos, no sólo respondemos a palabras, también a tonos… Por esta razón no hago música de antro, no quiere decir que no sea buena, pero prefiero la música que causa algo dentro de mi mente, me lleva a otro mundo”. William no descarta la posibilidad de volver a incorporar letras en su música, porque disfruta escribir canciones, pero sin desenfocarse de lo principal para él, que es el sonido.

William decidió llamarse Tourist para representar la variedad de estilos que puede tener como músico y los viajes que hace a través de diferentes sonidos y texturas. Ha estado en México y considera que es un país con gente muy cálida y apasionada por la música. “La gente en México entiende lo que es importante en la vida, que es la comida, los que los rodean, bailar, cultura, arte… Eso me sorprende mucho de ustedes, porque en otras partes del mundo sólo piensan en dinero… Creo que sería un buen lugar para crear música”.

En lo que resta de este 2020, Torurist planea lanzar remixes de sus más recientes canciones, para que la espera por shows en vivo sea menor y pueda ver a su público emocionado y sintiendo su música mientras él está en el escenario.


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