Entrevista con Pottery


Parece difícil de creer que hace solo dos años, Pottery apenas era una idea en las mentes de Austin Boylan, Jacob Shepansky, Peter Baylis, Paul Jacobs, y Tom Gould. Su carrera inició formalmente a finales del 2018 con su canción debut días antes de abrir los conciertos de Parquet Courts en Toronto y Montreal.

Desde ese momento, Pottery no se había detenido para nada, tras una gira con Fontaines D.C., su EP debut y grabar su primer álbum, la pandemia los forzó a regresar a casa y tomar un descanso. Aprovechamos la oportunidad para hablar con el bajista Tom Gould sobre los inicios de la banda, sus mejores historias de gira y el face swap que inspiró su álbum.

Yéndonos al principio, ¿qué te hizo querer formar parte de una banda? ¿cómo se formó?

Tom: Todos estábamos tocando en diferentes proyectos en Montreal cuando empezamos. Cada uno tiene su propia historia pero yo comencé a tocar en bandas cuando tenía alrededor de 14 y vivía en Londres. Esta banda en realidad fue bastante espontánea, Jacob y Austin se conocieron en cuanto Austin se mudó aquí y comenzaron a escribir juntos. Los demás estaban tocando en el proyecto solista de Paul. Yo llegué un poco tarde, como un año después pero ya los había visto tocar un par de veces así que cuando me pidieron unirme dije que sí. En realidad no estaba tocando en una banda de rock en ese momento y así pude tocar el tipo de música que había querido tocar cuando era más joven y me inspiraba en bandas de los 70 y de los 80. Terminamos siendo un producto de nuestros alrededores en Montreal, todos tocan música y fue mucha suerte encontrarnos.


¿Por qué se pusieron Pottery?

Tom: En realidad yo no tuve nada que ver con eso, pero tuvo algo que ver con los papás de Jacob, nuestro guitarrista. Creo que su mamá estaba yendo a una clase de cerámica y su papá no quería ir porque no era cool pero lo convenció y tenía un talento nato, así que empezaron a hacer cerámica juntos. Pero no sé, tal vez lo imaginé. Era algo así.

Han sido unos meses muy raros, ¿Cuándo fue la última vez que viste a la banda? ¿Cómo fue su último concierto?

Tom: Nuestro último concierto de hecho fue bastante bueno. Tuvimos mucha suerte porque hicimos una mini gira de seis conciertos por Escandinavia y el Reino Unido, y fueron justamente a finales de febrero, así que fue justo a tiempo porque aunque ya estábamos tomando algunas precauciones seguíamos teniendo la oportunidad de tocar. Nuestro último concierto fue en el festival by:Larm de Oslo, fue muy divertido porque pudimos tocar algunas canciones nuevas por primera vez y la gente pereció disfrutarlas. Desearía poder haber hecho más, pero sí, esa fue la última vez.

¿Cómo fueron sus giras con Fontaines D.C., Parquet Courts y The Oh Sees? ¿Tienes alguna historia divertida de esos conciertos?

Tom: Sí, definitivamente. Cuando tocamos con The Oh Sees Jacob se puso muy borracho. Los chicos de The Oh Sees en realidad no toman mucho porque son profesionales y llevan muchos años de gira, pero nosotros estábamos en Montreal tocando con una de nuestras bandas favoritas, así que estábamos muy emocionados, como niños. Estábamos tomando mucho en el backstage, especialmente después del concierto, y Jacob estaba junto al escenario, y todos lo podíamos ver comiendo uno tras otro plátano. Fue muy gracioso. Terminó abriéndose la cabeza con un clavo, no recuerdo bien qué pasó pero tenía una cortada enorme en la cabeza. Entonces todos estábamos todos borrachos intentando curarlo y luego llegó John Dwyer y lo rescató. Fue bastante cool.

Luego con Parquet Courts… nuestro primer concierto con ellos lo hicimos gratis. En realidad solo teníamos muchas ganas de verlos tocar [ríe] y ellos son increíbles, definitivamente los admiramos mucho y nos apoyaron bastante. Encontramos a nuestro productor para Welcome to Bobby’s Motel a través de ellos.

El tour de Fontaines D.C. fue mucho más tranquilo, creo que es porque ellos ya son tan profesionales a estas alturas, el año pasado hicieron alrededor de 200 conciertos. No se me ocurre ninguna historia en particular, pero nuestro último show con ellos se terminó cancelando por una falla eléctrica en Los Ángeles. Todas las otras cuadras estaban bien pero justamente la calle que tenía el foro se quedó sin luz. Fue bastante anticlimático, pero ellos son increíbles.


¿Crees que estas historias y estar de gira en general haya inspirado Welcome to Bobby’s Motel?

Tom: Sí, totalmente. Teníamos algunas canciones viejas que ya llevábamos rato tocando que terminaron en el disco, pero la mayoría en realidad lo escribimos entre giras, después de nuestra primera gira por Norteamérica. No fue algo intencional, todo solo se acomodó por casualidad pero funcionaba con las ideas que teníamos para nuevas canciones de un cuarto de motel y un personaje que trabaja ahí. Hay una canción en particular, es un poco difícil darse cuenta pero trata de algo que pasó una noche en un motel cuando estábamos de gira.

¿Crees que vivir en Montreal ha inspirado su música?

Tom: Creo que nos ha permitido tener el tiempo para hacerlo pero no creo que haya tenido una influencia en la música como tal. No creo que haya un conjunto de bandas haciendo el mismo tipo de música o inspirando unos a los otros, y está bien. Hay tantas cosas ocurriendo a la vez y tantos tipos de música que sí nos inspiran indirectamente, pero no creo que se haya visto reflejado en nuestro sonido. Vamos a muchos conciertos y escuchamos cosas que tal vez no esperarías que nosotros como Pottery escuchemos así que en ese sentido supongo que sí lo ha formado pero no ha influido directamente.


Entonces, ¿qué sí los ha inspirado? ¿qué han estado escuchando últimamente?

Tom: No sé, siento que siempre nos comparan con las mismas bandas, lo cual está totalmente bien, obviamente, pero en este momento creo que he tenido cierta reacción al respecto. Y no es como que sea algo malo si nos comparan con Gang of Four o Talking Heads, esas son dos bandas que adoro y que sí nos inspiran. Pero ya van dos años y ahora que estamos escribiendo otra vez, definitivamente estamos reaccionando e intentando hacer que la gente diga algo más para poder hablar de lo que escribimos y no de cómo suena. Esa definitivamente es una meta nuestra.

Pero fuera de eso, no sé, últimamente no paro de escuchar The Cure, es extraño porque siempre los he amado pero no quiero escuchar nada más, así que he estado escuchando mucha de su discografía. También siento que recientemente nos ha inspirado ir de gira con ciertas bandas, verlas tocar todas las noches y poder hablar con ellos después, siento que su vibra definitivamente se nos pegó, no creo que lo puedan escuchar pero nos quedó cierta mentalidad de “menos es más”, y es algo que muy conscientemente hemos implementado en nuestra música. Con Fontaines DC nos aseguramos de volvernos un poco más ruidosos, no sé. Cate Le Bon es otra inspiración definitivamente, aunque nuestra música no se parece en nada. Nos la encontramos un par de veces en Europa y el disco que lanzó el año pasado definitivamente nos ha inspirado mucho.

Aplazaron su álbum del 10 de abril al 26 de junio, ¿cuáles han sido los retos de lanzar un disco en plena cuarentena?

Tom: Creo que personalmente para nosotros solo ha sido esperar. Este disco lleva listo mucho tiempo, algunas de estas canciones ya tienen tres años, así que sería bueno solo sacarlo para poder avanzar. Además, definitivamente queremos hacer una gira con él y, la fecha definitiva ya es el 26 de junio sin importar las circunstancias, pero teníamos un concierto para celebrar el lanzamiento planeado en Montreal a mediados de mayo y es muy frustrante porque nosotros somos una banda que se enfoca mucho en su actuación en vivo. Nos encanta grabar música pero para nosotros tocar en vivo lo es todo. Así queremos ser percibidos y así queremos ser escuchados. No poder hacer eso ha sido muy frustrante pero creo que todos ya lo superamos porque no hay mucho que podamos hacer al respecto. También nos ha permitido ponernos a escribir cosas nuevas, así que de cierta manera eso nos permitirá tocar más en el futuro.


Cuando llegaron al estudio a grabar Welcome to Bobby’s Motel, ¿ya sabían lo que querían que fuera?

Tom: Sí, algo que intentamos hacer es recrear lo que hacemos en vivo lo más posible y luego agregamos ciertos elementos como percusiones, pero en su mayoría solo hacemos eso. En teoría ya lo estábamos tocando prácticamente todo, excepto por un par de canciones que terminamos ahí mientras las grabábamos. El demo que teníamos para “Hot Like Jungle” sonaba completamente diferente. Así que creo que ya teníamos la idea bastante clara, aunque aún no teníamos un título ni un concepto hasta que terminamos las letras, lo cual pasó ahí. Supongo que lo más importante se formó mientras grabábamos pero la canciones ya estaban ahí.

Tuvieron 10 días para grabar Welcome to Bobby’s Motel, ¿crees que es bueno o malo para su creatividad? ¿Crees que tener tanta prisa los volvió más productivos?

Tom: De hecho sentimos que diez días fue muchísimo tiempo, porque estamos acostumbrados a hacerlo muy rápido. Solo podemos juntar cierta cantidad de dinero para pagarle a nuestros amigos para grabar, el primer EP lo grabamos en dos días, así que esta vez sentimos que diez días era una eternidad. Definitivamente aprovechamos todo el tiempo que tuvimos, y seguramente podríamos haber tenido un par de días más pero lo pudimos dejar terminado. Nuestro productor Jonathan Schenke definitivamente tuvo mucho trabajo y se tuvo que asegurar de que fuéramos eficientes haciendo el trabajo pero nunca nos sentimos apurados.


Tuvieron un dibujo de la cara de Bobby, hecho por su baterista Paul, por mucho tiempo antes del disco, ¿crees que ese dibujo inspiró el concepto de su álbum?

Tom: Creo que sí, de hecho salió de un face swap de Paul y Austin y lo tuvimos por un año o dos antes de siquiera grabar el álbum, pero al final encajó. Fue una casualidad porque nosotros estábamos en el estudio pensando en el concepto y cuando surgió la necesidad de un personaje ya teníamos esta maravillosa cara, basada en un face swap ridículo.

También me imagino que en sus giras no se quedaron en los lugares más elegantes del mundo.

Tom: No, definitivamente no. Nos estábamos quedando en los lugares más baratos, a veces nos acompaña nuestro amigo Luke para tomar fotos así que éramos 5 o 6 juntos en un solo cuarto. Así es como lo hemos hecho hasta ahora. No es bonito pero es divertido.


El álbum debut de Pottery, Welcome to Bobby’s Motel estará disponible el 26 de junio a través de Partisan Records.


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