Entrevista con Los Espíritus


Foto: Mathias Magritte | @mathmagritte

Los Espíritus tienen música nueva bajo el brazo y nos la están entregando mediante un increíble proyecto llamado Sancocho Stereo, una radio espiritual creada a través de canciones conocidas, temas inéditos e interesantes colaboraciones que fusionan el talento latino de una forma nunca antes vista en la historia de esta banda. En Vibras tuvimos la oportunidad de charlar con Maxi Prietto al respecto, así como de abordar las perspectivas sobre un mundo pandémico, las tradiciones que nos formaron y el camino que quedar por andar. Ojalá disfruten esta charla tanto como nosotros.


“Si cambian los colores del cielo, mis ojos seguros también cambian”


Maxi estamos muy emocionados al poder charlar contigo y saber que Los Espíritus traen un proyecto interesante entre las manos... Antes de hablar sobre ello, cuéntanos cómo han sido tus días en estos meses de pandemia...

Maxi: Pues con mucha incertidumbre a raíz de toda esta situación. No se sabe cuándo va a terminar y, al menos yo, al inicio lo aproveché para estar en casa, con mi hija, descansar, hacer todas esas cosas que nunca hice por falta de tiempo, pero ahora siento que ese tiempo ya duró, ya pasó de más, ¡quiero volver a tocar! (risas)... y en cuanto la banda estamos invirtiendo los días en ver las grabaciones pasadas que ya teníamos, en sacar las cosas que quedaron por allí olvidadas, en ver todo eso, porque a veces produces tanto que dejas de lado mucho material. Como no nos podemos juntar, empezamos a tomar grabaciones de demos y otros trabajos para producir cada uno en su casa e irle dando forma a esto, hacer algo de música, trabajar un poco, así han sido estos días...


¿Cuál es la diferencia principal entre la forma de componer antes de la pandemia a trabajar a la distancia?

Maxi: Este no es nuestro proceso creativo ideal, para nada, nosotros siempre estuvimos más vinculados con lo más lúdico y primario. Es como ser más parecidos a un niño que a un escritor de partituras... Cuando vamos tirando tomas y vamos respondiéndonos de ciertas formas, hacemos varias tomas, conectamos y esa es la esencia del grupo. Si bien nos adaptamos a los cambios nuevos o a la distancia, nunca vamos a dejar de tocar juntos, eso es una expresión de la vida.



Sancocho Stereo es las nueva producción de una serie de mezclas, versiones y algo muy parecido a un EP que están haciendo a través de plataformas digitales, ¿nos puedes contar un poco sobre el proyecto?

Maxi: Sí, de hecho un poco de todo esto que te mencionaba terminó transformándose en el Sancocho Stereo , que es una serie de grabaciones que estamos haciendo como en calidad EP, pero con formato serie. Es decir, vamos sacando capítulos de 15 minutos como si se tratara de una radio y hasta contamos con un anfitrión, así lo vamos desarrollando. En el primer capítulo todas las canciones fueron grabadas a la distancia en algo que se llama "Canciones por correo" porque fue un poco así, es en broma, pero los demás músicos me mandaron a mí el bajo, la guitarra, las percusiones y yo iba juntando el trabajo en mi compu. Lo iba mezclando todo y en fin... caí en un proceso que antes era muy natural, pero ahora cambió por completo. Nosotros somos mucho de grabar juntos, hacer pocas tomas y trabajar juntos... Ahora es todo lo contrario. Todo son archivos, datos, etcétera...


El capitulo 2 de Sancocho Stereo llega a Spotify estrenando “Buscando la Luz”, háblanos sobre esta canción y el trabajo junto a Melingo y Huaira...

Maxi: Sí, para esta emisión del Sancocho usamos canciones que teníamos por ahí demeadas para darle un poco más de dinámica e invitamos a Melingo. Nos llevamos la sorpresa de que además de oficiar como presentador se copó en cantar un tema y hacer toda esta producción. También contamos con Huaira como invitada, ella es de Ecuador y pues nada, el resultado fue algo bastante divertido. Ahora estamos trabajando en el tercer Sancocho y en esas estamos. En cuanto a 'Buscando la Luz' tenemos una canción bastante nueva, fue grabada este año y es un tema que se hizo en primera toma, es como una canción que hicimos en la sala, quedó grabada y aprovechamos para incluirla. Al inicio lo que queríamos hacer con el Sancocho eran versiones, pero también tuvo muy buena respuesta lo que hicimos con el episodio 1, entonces quisimos trabajar otros temas y esto fue lo que resultó. Melingo estaba invitado como presentador, pero en el medio del trabajo nos entusiasmamos y terminó cantando con nosotros algunas partes. Hubo una conexión natural que se tenía que dar. Para 'La Rueda que Mueve al Mundo', que está junto a algunas intervenciones de 'Vamos a la Luna' nos acordamos de que en la última gira Huaira se subió al escenario... Como el momento estuvo buenísimo quisimos recrearlo con las flautas y todo lo que ella utilizó allí y nada, se copó, nos mandó audios, grabaciones y el resultado se quedó. Estamos contentos porque a pesar de que por un lado estamos todos encerrados, por el otro también existe la posibilidad de hacer música a la distancia...

Foto: Mathias Magritte | @mathmagritte

Para ti, ¿cuál es la mejor parte de crear música en colaboración con otros artistas?

Maxi: Lo mejor es que cuando vos tenes una canción es como si tuvieras esos dibujos que son para colorear. Los que entretienen a los niños chiquitos, vaya. Vos siempre vas a ir a los colores que más te gustan, pero cuando haces una colaboración, siempre habrá otros tonos, todo será de otra forma. Si es un cantante va a frasear la canción de otra forma, lo hará diferente, aportará otras ideas y ahí es cuando aprendes un montón. En el disco de boleros, por ejemplo, donde está invitado Andrés Calamaro fue algo sorprendente. Cuando fuimos a su casa y grabó las voces fue como ir a una clase y ver que, una canción que yo daba por terminada, de pronto se convertía en otra cosa. Le armó una capa de tres o cuatro voces armonizada.... Detalles impensados para mí que me hicieron darme cuenta de que el tema tenía más y más lugares para seguir trabajándolo. Siempre es eso... Con Melingo pasó eso. Toda la dinámica fue cambiando. De puedo recitar esto a recitar lo otro, de pronto, de la nada, terminó cantando. Iba a presentar el Sancocho y terminó haciendo poesía... Quedó casi como un capítulo conceptual. Las flautas de Huaira, las armonías, son algo que jamás se me hubiera ocurrido... Lo inesperado y lo que se aprende siempre será lo mejor... Compartir música es compartir un momento.


“En Los Espíritus llegamos a una especie de fórmula al momento de componer que nos hace sentir muy cómodos; consiste en llegar, enchufar y tocar. El sonido que se logra, y al que llegamos, queda muy fiel cuando lo hacemos así... Curiosamente entre menos producción tiene, mejor queda. Parece un chiste, pero es así...”

Nos contabas que en cada entrega de Sancocho Stereo simulan la emisión de una radio espiritual. ¿Podrías hablarnos un poco sobre este concepto y cómo surgió la idea de crearlo?

Maxi: Queríamos hacer una especie de serie con elementos relacionados. Nos pareció divertido que fuera una especie de radio que tuviera un conductor y presentara canciones viejas, versiones y más de Los Espíritus. Toda esta mezcla nos pareció que era como un sancocho, que es un guiso colombiano que lleva un montón de cosas. En la gira estuvimos en Antioquia, Colombia, y allí el maestro Saúl nos hizo un sanchosazo enorme que nos inspiró. Cuando cerramos todo le dijimos a Saúl que nos mandara un audio, presentó las canciones, mandó el eslogan y así surgió todo el proyecto. Más tarde con nuestro diseñador, que es Santi Pozzi, se copó todo el arte y nada, se dio el sancocho.



Aprovechando que mencionaste la gira por Latinoamérica, quisiéramos preguntarte qué representa para ti ser un músico latino y qué piensas de las expresiones artísticas que surgen en esta región del mundo...

Maxi: Es hermoso, hay todo tipo de música... Colombia sola tiene más de mil ritmos, hay influencia afro en todas partes, Uruguay, Brasil... Es algo hermoso. Toda esa mezcla impresionante hizo que nos diéramos cuenta de que hay una esencia dentro del grupo que nos lleva a buscar la raíz, la raíz de la música... Por momentos te quedas con la novedad de la música, con lo más fresco, pero cuando empiezas a tocar y escuchar más, vas a esa raíz, a esa esencia donde también hay una especie de juego y cosas que te permiten improvisar... Llegar a cosas orgánicas y vivas... Todas las giras que nos han llevado a conocer otros países nos dan la oportunidad de enriquecernos más, culturalmente...


¿Y cómo es estar de gira con Los Espíritus?

Maxi: Te despiertas a la hora que no te despertarías nunca, comes a la hora que no comerías nunca (risas) pruebas sonido a una hora que no se te hubiera ocurrido probarlo y es todo como un caos, pero también es un caos que llevas con orgullo porque es nuestra profesión... Es bastante difícil ser músico independiente por la parte en que tienes que auto-producirte, tomar riesgos, invertir, hacerte responsable de las decisiones, los riesgos son como cuando vas a un campeonato o pelear algo... Siempre estás esperando, los vuelos salen a horas raras, pero al momento esperado que es enchufar y tocar, no tiene precio. A veces quisiera que hubiera más tiempo para conocer un lugar porque luego siento la sensación de "no, no me quiero ir de aquí, me quiero quedar más", pero pasa (risas)...


¿Qué es lo que más te gusta de Los Espíritus y del proyecto de Sancocho Stereo?, ¿dirías que es algo diferente a lo que han hecho antes?

Maxi: No es algo tan diferente, siendo honestos. Hay canciones nuevas y están las pasadas, Sancocho es un formato, pero el grupo es el mismo, la esencia es la misma... Pasó algo muy curioso conmigo y otros músicos que fue una reivindicación de lo que creía eran los clichés bajo los que tenía concebida la música; el tocar, presentarse en un show, interactuar el uno con el otro, toda la zapada de la improvisación que siempre disfrutamos, en fin... Todo cambió con la pandemia y a partir de allí nos dimos cuenta que ya no puedes juntarte a tocar, que ya no hay público, que el formato por streaming es distinto y que de verdad se extraña lo que había antes. Lo que creíamos cliché no era cliché, no es como un escritor que se sienta solo y escribe, es otra cosa, es un ritual que tiene muchos elementos... No le puede faltar nada a ese ritual. Extrañamos tocar en público, esa energía, esto es muy distinto... Me di cuenta que realmente necesito estar con la gente, tocar en directo, conectar con las personas, que te quede todo en el cuerpo, es un ritual... Lo más divertido para mí es cuando ensayamos y hay solos de guitarra que nos vamos contestando y son libres... A veces nos extendemos y nos quedamos tocando de más cuando nos vemos en la sala... Me gusta cantar, pero quedarme tocando la guitarra un rato, haciendo estas partes libres... Es lo mejor...


“En algún momento vamos a volver a tocar con público, espero que sea pronto... Todo eso de tocar con público y en directo, cuando ya lo perdiste, te das cuenta del valor que tiene...”

Foto: Mathias Magritte | @mathmagritte

Poniéndonos un poco nostálgicos, ¿qué escenario elegirías como el más icónico dentro de las presentaciones de Los Espíritus?

Maxi: El que sobresale por lejos es cuando tocamos acá, en el barrió de La Paternal. El escenario era una cancha de fútbol y me sorprendió porque nunca habíamos tocado para tanta gente en algo producido por nosotros y creo que fue el momento más alto de la banda. Fue muy significativo ver eso al provenir de un proyecto independiente porque cuando haces música así crees que nunca vas a llegar tan lejos y de pronto solo pasa. Es imposible no mencionar eso... Después me vienen imágenes de todo tipo, el haber tocado en Berlín, por ejemplo, fue algo que ni siquiera me podía imaginar hasta que vi a 400 personas saltando y cantando los temas... Muchas cosas. No creo que pueda clasificar por intensidad qué concierto es el mejor porque es parte del viaje del grupo, el tocar por todos lados, llevar ese ritual a todas partes siempre es algo espectacular.


Ahora mirando hacia el pasado, ¿qué canciones de la banda elegirías como tus predilectas o dirías que guardan la esencia de la música de Los Espíritus?

Maxi: Me gusta mucho cómo quedaron "Gratitud" y "Mares", que tiene un sampleo de Óscar Alemán, un guitarrista de acá del Charco, al norte de Argentina y una guagua muy única. Tiene rock psicodélico, es otra cosa... De Caldero yo diría que "Cigarros y Tragos" por lo mismo de las guitarras y los sampleos que se usaron al inicio... Creo que son de un audio de WhatsApp que nos mandó Pipe... En fin. También pasó algo interesante con Caldero porque es el disco más latino que tenemos y por donde quedó un sonido que hace rato estábamos buscando. Cada vez que lo escucho -con sus canciones- es como que me agarra mucha satisfacción de que llegamos a él. Entre nosotros lo hablábamos mucho; queríamos llegar a ese sonido, hacerlo real, pero no sabíamos cómo y al final todo el disco resultó un viaje. No diría que es la meta final de Los Espíritus, pero es un sonido que, en su momento, queríamos alcanzar, lo logramos y nos llevó a otra estancia en la que estamos volviendo a los géneros más bluseros y psicodélicos.


¿Y cuál es la que logra levantarte el ánimo o te saca de un apuro en días grises?

Maxi: "Destino", me gusta mucho "Destino" porque es una canción bien para adelante. Con mucho ritmo... Me quedo con ella. En tus propias palabras, ¿cómo es la música de Los Espíritus?

Maxi: Es una música que te invita a algo y es bastante participativa. Hay música que es más contemplativa, pero esta en particular termina siendo una fiesta. Lo vivimos y vemos mucho en los recitales; el cómo inicia una gente y cómo termina un recital... La gente termina contenta, bailando... Cuando compartimos música tratamos de que esté esa esencia. Se hace un calor, un fueguito muy particular que también surge cuando estamos en la sala. Ese fueguito para mí es la esencia del grupo.


¿Y qué animal crees que podría representarlos?

Maxi: Los Espíritus son un perro de estación (risas)... Un perro de esos que están ahí bromeando cuando la gente va a trabajar o que está echado ahí en la vereda tomando el Sol. Me siento identificado con eso (risas).


Conociendo un poco más a Maxi Prietto...


¿Cuándo es tu próximo cumpleaños y cómo te gustaría celebrarlo?

Maxi: El 17 de diciembre, soy de Sagitario. Del cómo me gustaría celebrarlo, por lo general te diría "que no venga nadie para quedarme con mi novia tomando cerveza en la terraza", pero por ser este año, ¡quiero ver a todos, a todos los que pueda! (risas)...


Aparte de que los Sagitario no son para estar encerrados... Si tuvieras que elegir un objeto que te representara, ¿cuál sería y por qué?

Maxi: Un vaso roto... Un vaso de vidrio roto. ¿Por qué?, no sé (risas)...


¿Qué libro y película nos recomendarías para vivir la cuarentena/pandemia?

Maxi: ¿Un libro? Cualquiera de John Fante. El primero, para empezar. Se llama "Pregúntale al polvo" y después de ahí pueden leer cualquier libro de John Fante, están todos buenísimos. Hay uno que se llama "Sueños de Bunker Hill", que es el último que escribió. Se lo dictó todo a su mujer porque el pobre ya estaba ciego y ella lo escribió todo así, de una... El libro es bueno, es muy gracioso y lo creó escribió su último año de vida. Para una película recomiendo "Mondo" de Tony Gatliff que es un director que me encanta.


¿Qué lugar en el mundo escogerías para morir y por qué?

Maxi: Estaría bueno México, cuando está toda la celebración del Día de Muertos, que bueno, es una tradición que espero no se termine nunca. La última vez que fui y cuanto había avanzado todo esto del Halloween, qué dolor, sentí tremendo. Vi mucho más eso que todo el folklore que había visto alguna vez en Puerto Escondido. Me gustó más la ceremonia de las tumbas con flores, las velas en la noche... Toda esa tertulia donde suenan las guitarras y los acordeones toda la noche. Me parece un lindo lugar para estar allí descansando.


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