Entrevista con Los Blenders


Mazunte 2016 es el álbum más ambicioso de Los Blenders hasta la fecha. A diferencia de los álbumes pasados, que recopilaban distintas visiones y etapas de la banda, el nuevo cuenta una historia completa y se centra en un solo concepto: el soñar despierto y la inevitable mutación de la memoria. La música se ha transformado, la mezcla de punk y surf ahora recibe con los brazos abiertos texturas psicodélicas y coros pop, la instrumentación se agarra de la ola del surf pero se acompaña de post-punk y la movida madrileña.


Las temáticas van de la playa a la ciudad, del amor a la depresión y de los buenos ratos hasta la violencia policiaca. Mazunte 2016 es un viaje en todos los sentidos; un torbellino de emociones que le abre a Los Blenders un nuevo portal a explorar. 


En Vibras hablamos con Alejandro Archundia “Archi” sobre las complicaciones al momento de crear este álbum, adaptarse a los nuevos cambios de alineación y sonidos, la madurez y los sueños. Además de la realidad y la experiencia inmersiva que promete ser Mazunte 3016, su próximo show vía streaming.


Con Mazunte 2016 le dan la vuelta a lo que habían hecho con sus discos pasados, ahora se centraron en contar una historia completa con un tema central el cual es los sueños y lo que es real. ¿Cómo fue hacer este disco?

Archi: La verdad si fue un largo y sinuoso camino como dice Paul McCartney, imagínate: “Ponte Punk” fue la primer canción que sacamos del disco y salió en marzo del 2019, la grabamos en enero del mismo año. La idea era grabar Mazunte 2016 en mayo para que saliera en noviembre, pero "Gordito" se salió de la banda, se retrasó todo y además lo grabamos en su casa y justo, mientras empezamos todo esto, inició una construcción, entonces solo podíamos grabar después de las 7, pero hasta antes de las 11, porque ahí vive más gente. Se volvió super largo y tedioso el proceso, yo me iba a su casa a grabar unas cosas a las 8, salía a las 11 y pues no podía grabar tantas cosas, fue muy largo, pero eso fue en la grabación, luego empezamos lo de la mezcla, ahí estuvo chido porque entró el "Woody" que es el nuevo bataco y nos ayudó mucho a que sonara mucho mejor. Teníamos todo para que el disco saliera el 20 de marzo de este año, pero se vino la pandemia. Tuvimos que retrasar todo al final, yo creo que nos salió mejor porque pudimos darle mucho mejor promoción e intención a todo lo que podíamos hacer. Siento que en marzo, como teníamos ya la gira encima, íbamos a estar medio apresurados ¿sabes? Pero al final parece ser que todo va a estar mejor porque justo vamos a poder hacer más cosas con el disco, con la pandemia habíamos perdido nuestra fuente principal de ingresos y financiamiento que son los shows y ya no íbamos a tener dinero para hacer nada, pero entró Devil In The Woods y nos empezó a apoyar, pudimos sacar el video de “Perdidos en Pantitlán” que es casi una película y también lo que estamos haciendo es la promo del show del 10 de octubre que también va a ser como otra película.


Originalmente el disco iba a salir en marzo, ¿Qué complicaciones encontraron al momento de grabarlo?, ¿Cuál fue su momento favorito al hacerlo?

Archi: Estábamos acostumbrados a grabar con "Gordito", que justo batallábamos un chingo más, pero ya que entró "Woody" es un super bataco, la neta. Me sorprendió verlo tocar y como, lo que normalmente nos tomaba una semana, nos tomó a lo mucho un día, entonces eso me motivó mucho porque yo si estaba bien agüitado de que todo me estaba saliendo mal, ahí volvimos a agarrar la pila. Justo "Woody" fue una fuente de energía muy importante y motivante porque él sí trae más ganas, entonces eso es contagioso. Sebas también ya se salió y es que la banda ya estaba muy cansada, ya llevábamos mucho tiempo tocando, todos mis amigos me han ayudado a lo largo del tiempo, pero obviamente las relaciones se van cansando y se van complicando con el paso de los años, cada quien ya va haciendo su pedo, justamente el mío es la música, el pedo de mis amigos ahora es otro y lo entiendo perfectamente, entonces Woody entró a inyectarnos de energía pues su pedo también es la música y creo que a partir de eso todo se volvió muy chido, porque a mí me gusta un chingo mezclar, volvimos a mezclar el disco nosotros; como que le volví agarrar el gusto a todo lo que es producir música, a todo lo que es mezclar, a volverla a promover porque ya me estaba dando un poco de hueva. Siento que también ya estaba un poco fatigado y la pandemia me cayó muy bien porque descansamos, ha estado bien la verdad. Nos pudimos tomar un tiempo que creo que era necesario porque luego es cansado estar toque y toque, la verdad se desgasta uno.


Soñar despierto y la inevitable mutación de la memoria, ¿Qué significa eso para ti?

Archi: Pues no se si has estado como muy deprimido y cuando accedes a tus memorias estando deprimidotambién se sienten más tristes. Igual cuando estás feliz las memorias se sienten más felices y creo que esa onda de acceder a tus memorias que, pues no son reales, ¿sabes? Depende cien por ciento de como estés en ese momento y que se vuelven una narrativa que tú te haces en tu cabeza, muchas cosas que realmente no pasaron luego te imaginas que si sucedieron o hasta te inventas que pasaron y te acuerdas de cosas que no fueron reales, además con la edad vas perdiendo el sentido de la memoria y cada vez todo es más falso, o sea es más vivido, tal vez no es tan falso porque se siente real y eso es como lo importante, justo esa es la idea de que se sienta real y eso siempre juega mucho con las sensaciones. Me gusta mucho como juega el bajo y la batería en las partes rítmicas, porque es cien por ciento sensaciones, es como que el bajo a veces va muy amarrado y la batería va con él. Por ejemplo, con “Perdidos en Pantitlán” tiene un momento que va como tucu-tucu-tucu-tucu-tu y todos los instrumentos se amarran a lo mismo, al mismo riff rítmico por decirlo de alguna forma que no va solamente con una guitarra, sino que va por todos los instrumentos, como que se amarran y se van arreglando entre sí y eso está chido; como esa sensación y lo que se intentó en el disco fue jugar con estas sensaciones, hay partes que están muy hi-fi, hay partes que están muy lo-fi y te quedas pensando de “¿esa guitarra si se escucha?, ¿si es así? Pareciera que la estoy escuchando dentro de un sueño” y hay guitarras que están muy atrás, otras que están delante; hay voces que están muy reverbeadas, otras que están mucho más adelante; justo es de que órale, si te concentras y te pones a viajar con el disco si te lleva a lugares distintos porque tiene texturas, unas que son mucho más de recuerdo, otras mucho más reales, mucho más encima, entonces esa es la idea un poco del disco.


¿Qué aspectos de su vida cotidiana los llevaron a interesaste en estos temas?

Archi: ¡La edad! Acabo de cumplir 31 años y ya cantar de que me gusta estar borracho todo el día, no es que no me represente, pero pues ya lo hice. Ya tenemos un disco que básicamente va de eso, conforme van pasando los años y vas viviendo te vas interesando más en otras cosas y creo que ese es el resultado, intentamos mantener la esencia para que no se sintiera… O más bien, a mí no me gustan los proyectos musicales que de pronto dan un "volantazo", que de pronto tocaban de una forma y se ve que les caga y al disco siguiente ya tocan algo que nada que ver, siento que es muy fácil dar esos "volantazos" y es mucho más complicado seguir desarrollando una idea y ver hasta donde la puedes llegar sin que suene cansada, ¿no? Entonces siento que el disco anterior, por ejemplo, se alejó mucho de lo que es el surf, de hecho, habíamos platicado que “Niña Surf” ya iba a ser la última canción de surf que íbamos a hacer y después me quede pensando en “¿Por qué?, ¿Por qué seria ese el caso?” Por lo que somos conocidos, por qué quererse alejar de esa esencia que es nuestra, que básicamente nosotros inventamos, no tiene mucho caso, entonces justo fue la idea de retomar esa esencia, pero ver hasta dónde y claro, que no podíamos estar haciendo las mismas letras que ant