Entrevista con Erik Canales


Esta cuarentena nos ha vuelvo más reflexivos y más consientes de lo que sucede a nuestro alrededor, especialmente de cómo podemos sobrellevar las situaciones que, en definitiva, están fuera de nuestro control. Tuvimos una plática sobre esto con Erik Canales, vocalista de Allison, quien ahora está emprendiendo un nuevo viaje en solitario, bueno, técnicamente en solitario, porque ha contado con el apoyo creativo de colegas como Andrés Canalla, Nico Orozco y Juanito El Cantor para el compilado Nadar Adentro, el cual está próximo a lanzarse, y que ya cuenta con dos sencillos liberados.



¿Cómo has sobrevivido al encierro?

Erik: Ha sido muy fuerte. Me he enfocado a aceptar la realidad. He estado en mi casa encerrado porque no hay mucho qué hacer. Tuve una separación amorosa en medio de esta pandemia y eso me ha llevado a una introspección superfuerte, a tomar conciencia de las cosas que están pasando y por qué están pasando; esto conlleva a hacerte cuestionamientos a nivel superior para tratar de entender todo a tu alrededor. Sin duda. Estos tiempos libres “involuntarios” nos han servido para reflexionar muchísimo. En tu caso, por ejemplo, gracias a estas reflexiones que has tenido, ¿has utilizado tu tiempo libre para dedicárselo a la música o para hacer cosas que antes no podías hacer?

Erik: Este tiempo creo que ha sido un potenciador de mi creatividad. He estado componiendo mucho y teniendo muchas ideas. Creo que a veces a la gente se le olvida que el artista necesita consumir, además de música, otras artes como la literatura y demás temas que nos nutran como artistas. Y, si lo vemos desde otra perspectiva, los artistas siempre estamos “en cuarentena” porque al vivir del arte (en este caso, nuestra música) siempre estamos vulnerables ante cualquier situación sin saber qué pasará. Fuera de todo esto, creo que estos tiempos son una invitación general a la autorreflexión, al indagar y hacernos una introspección fuerte porque nuestra mente necesita mantenimiento, así como la madre Tierra necesitaba que estuviéramos encerrados por 3 meses para así tener un respiro. Nosotros también necesitamos autocuidado, como una buena alimentación para nutrir al alma y al mismo cuerpo, porque es en estos dos donde radica nuestra fuerza espiritual: al estar sanos, es mucho más difícil que te doblegue alguna cuestión psicológica. Ahora que mencionas a la alimentación, además de músico y productor, sé que te encanta cocinar y que eres bueno en ello. ¿Cómo fue este acercamiento y cómo lo has balanceado con tu vida musical?

Erik: Justo la vida musical fue la que me desató esa parte culinaria. Yo siempre había estado en la cocina con mi madre, pero nunca lo hice. No fue sino hasta hace unos seis o siete años que un amigo me enseñó a hacer Asado Argentino y eso me desató el gusto por la gastronomía. Lamentablemente, cuando eres músico y haces giras no puedes darte el lujo de conocer los lugares que visitas pero creo que la mejor manera de conocer un lugar es por su comida; siento que ahí van inmersas la idiosincrasia, musicalidad, cultura, etc. Eso fue lo que hice, cultivarme al comer. Así fue como empecé a cocinar cada vez más hasta que un amigo me invitó a cocinar a un restaurante en la Juárez que se llama Lucio. Ellos tienen un día del taco al que llaman "Taco Tuesday" y me aventé a hacer uno y me fue increíble. De ese mismo grupo de chefs conocí a Miguel Sánchez Navarro y a Ricardo Verdejo, me junté con ellos e hicimos un "crew" de chefs, se llama Maestraza. Estos días hemos estado haciendo lives sobre cómo hacer ceviche y otras recetas. La verdad me encanta, es pura pasión.

Eso está increíble porque es como tener otra parte de ti que también te da satisfacción al igual que la música. Hablando más de este tema, hemos sido testigos del montón de éxitos que Allison ha venido cosechando a lo largo de estos años, nos queda muy claro con su primer Auditorio Nacional programado para noviembre. También, se ha visto un trabajo impecable tuyo como productor apoyando en proyectos como el de Say Ocean. Pero ahora es el turno de Erik Canales por sí solo. ¿Cómo se ha sentido tomar este viaje por tu cuenta?

Erik: Yo doy una conferencia que se llama Obedece la Pasión que habla de todo eso, de cómo canalizar la energía creativa y primordial de cada persona en lo que verdad se disfruta hacer aunque a veces no se reciba un sueldo por realizarlo. Entonces, se me hacía muy hipócrita de mi parte estar predicando a todos que sigan sus sueños, y uno de mis sueños era hacer música en solitario -más que nada por mera exploración personal en la cuestión musical- yo ya llevo 17 años de trayectoria con Allison, y creo que uno de los principios fundamentales de la vida es aprender a abrazar a los cambios. Obviamente, mi cabeza ya me había pedido hacer cosas diferentes desde hace mucho tiempo pero por una u otra razón no lo había hecho; especialmente porque no quería pisarle la energía a Allison. Pero ya con un Auditorio en puerta y con mis compañeros de banda más estables en muchos aspectos de su vida -Fear embarazado, a unos días de convertirse en papá- y todos los demás canalizando su energía en otros proyectos, sentí que era el momento perfecto para hacerlo. Decidí soltar un track llamado “El Sonido del Desierto” y el que acaba de lanzarse se llama “Olvídate de Mí”.


¿Cómo fue el proceso creativo de Nadar Adentro?

Erik: Este compilado de canciones lo grabé junto a otros 3 artistas: Andrés Canalla, Nico Orozco y un cantautor argentino llamado Juanito El Cantor. Todo nació desde que empezamos a compartir música en un circuito de cantautores latinoamericanos que están haciendo base en la Ciudad de México. Nos empezamos a juntar en mi casa para comer, yo cocinaba y todos nos íbamos pasando la guitarra de mano en mano hasta que me di cuenta que estaba listo para emprender este viaje y ahí fue donde lanzó “El Sonido del Desierto”. Este disco va a ser un vinilo de 7”, la fábrica está en República Checa y lamentablemente ahora no está en funcionamiento debido al covid-19. Esto estaba pensado en ser un disco nada más pero ahora ya se volvió una gira y próximamente se volverá festival a final de este año. Así es como le hemos ido dando forma a esta energía y estamos muy emocionados. Hablando de Nadar Adentro supe que realizaste un show benéfico vía streaming titulado Mis Otros Yo para apoyar con equipo médico a doctores debido a la situación del coronavirus. ¿Cómo se sintió ser parte de esta causa y cómo fue la respuesta de tu público?

Erik: Yo hablo mucho de que todos como personas tenemos una responsabilidad social. Si bien, como país tenemos un gobierno, pero no toda la responsabilidad debería recaer en ellos. Creo que en todos estos años nos ha quedado claro que para hacer cambios importantes, debemos responder como sociedad, porque el gobierno no da respuestas ni soluciones eficientes. En mi caso, lo único que tengo como arma para luchar es la música. A mis fans que me escribían que no tenían dinero para ver mi concierto en streaming, yo les hacía ver que nuestra lucha es directamente proporcional a nuestra realidad y bajo nuestras posibilidades; entonces, si no puedes comprar un boleto para mi show, si alguien te toca la puerta y te pide dinero dale una torta o lo que puedas. Todos tenemos esa posibilidad de actuar. En mi caso, yo me sentía impotente de no poder hacer algo y en ese momento me cayó el veinte de que, de hecho, sí podía. Me quedé pensando que a todo el personal de salud lo mínimo que se les debería garantizar es cuidar su integridad ya que están expuestos ante esta lucha así que me di a la tarea de, creativamente, montar algo desde mi casa que fuera diferente y así pedir ayuda con donaciones para que estas personas puedan estar equipadas.


Justamente con esto del covid-19 he visto un gran giro que tomó por sorpresa a la industria musical y del entretenimiento, y cómo los ha llevado a idear nuevas maneras de seguir generando ingresos. Cursos online, clases personalizadas, conciertos en vivo desde casa o incluso los mismos venues. ¿Crees que esta situación del coronavirus ha sembrado en la industria musical ganas de buscar más alternativas ante contingencias y situaciones extremas como ésta?

Erik: Creo que “la crisis es la bendición del ser humano” lo decía Albert Einstein. Y creo que siempre el ser humano ante la adversidad se reinventa y se regenera. Así que esta es una invitación, no solo para el rubro artístico, sino para la humanidad en general, para poder darnos cuenta de que como individuos no somos nada, pero juntos podemos hacer grandes cambios incluso a nivel global. Esto nos ha servido para darnos cuenta que tenemos que evolucionar en muchos aspectos. En el rubro artístico, esta situación ha cambiado mucho el rumbo de todo; es maravilloso cómo desde casa y a través del streaming podemos dar un show para cualquier parte del mundo. Obviamente hay dos caras de la moneda y podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío, nada más es una cuestión de enfoque y de no quedarnos clavados con el pasado.


“Se trata de siempre estar inhalando futuro para exhalar pasado”

Ahora que hablas de percepciones, ¿cómo tomaron tu decisión de crear música en solitario tus compañeros de banda y tu público?

Erik: Obviamente yo sé perfecto que a mucha gente le gusta Allison por el sonido enérgico y la cuestión generacional, y la verdad no espero que a todos los que les gusta Allison también les guste mi música. Esto para mí en realidad es como una ventana para depositar pasión y lo más importante para mí es sentirme bien. Yo sé que Allison está presente y no es algo que yo quiera desarmar, siempre voy a tener a esa banda porque es increíble. En este preciso momento de mi vida lo más importante para mí es sentirme realizado como persona, sentirme tranquilo y que no estoy frustrado artísticamente. No me importa si me van a ver 50 personas, porque esas 50 personas verán lo mejor de mí.


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