Entrevista con Costa de Ámbar


Cuando se mezcla el mar y las cervezas, todo puede pasar; desde historias de amor hasta rompimientos. Así sucedió con Costa de Ámbar, un grupo de Guadalajara, Jalisco, que llegó con su rock pop a cantar, ahora, a la desilusión y a los corazones rotos con su nuevo tema: “La amaba”.

Esta melodía es, literal, el amor no correspondido. El sentimiento de amar solo. “Es un punto en la relación donde puede ser que ya la hayas terminado o que sigas en ella, pero notas que la otra persona no te brinda lo mismo. No es recíproco”, explica Diego Colmenero, vocalista y guitarrista de la banda que unió lo tropical de la playa y lo degustable de dicha bebida.

En entrevista para Vibras, Diego nos relató de qué trata su nuevo lanzamiento, cómo avanza la composición de su futuro disco y cómo, ante la situación de emergencia sanitaria, vive la cuarentena y trabaja en dicho proyecto musical desde su casa. También, nos platicó qué es lo que echa de menos como artista y ser humano.

Tras el estreno de “La amaba”, Colmenero comentó que la agrupación está muy contenta por ello. Donde, a pesar de tener varios planes en puerta y que no se pudieron realizar por la pandemia del coronavirus, lo han resuelto de otras maneras y su público lo ha atendido muy bien. Asimismo, el viernes publicaron el lyric video de la canción. Él y los demás integrantes están felices y les fascinó la respuesta de los admiradores.


La melodía retrata cuando uno de los dos, en una relación, no se entrega plenamente al otro. Un vínculo que no es comprendido por ambos de la misma forma e intensidad. “Nosotros no somos expertos en el amor pero sentimos que podemos entenderlo al escribirlo. A todos nos llega a pasar que cuando nos rompen el corazón, y es algo que platicaba con un amigo, al final lo hacemos nosotros mismos”, agregó el cantante al respecto.

Cuando componen las letras no sólo lo hacen con el ánimo de explayar lo que sienten, sino que también buscan simpatizar con sus seguidores y, con “La amaba”, acudieron a ambas estrategias: “Ésta una canción muy personal. Es un tema que nadie quisiera que le dedicaran. Fue una experiencia real y quizás un poco exagerada, pero así sucedieron las cosas”.

Con su anterior EP, La Costumbre, crearon un concepto cíclico en la sucesión de las canciones. Esto porque la idea de ellas armaban las fases de una relación, del amor. Con el álbum que están construyendo pareciera que pudiese reincidir algo semejante de acuerdo con el músico. “Con ese EP fue accidental. Tomamos las canciones y vimos que conformaban una secuencia. Ahora lo hemos revisado y luego de sacar estos sencillos, vimos que podría repetirse. En “Miedos” menciona que la puerta está abierta y con “Lunar”, en cambio, dice que cierres la puerta tras de ti. Entonces empezamos a jugar otra vez sin planearlo.”

Aún faltan algunos títulos para el disco pero no descartan esa posibilidad.


Los fans son vitales para un grupo independiente, es por eso que Costa de Ámbar mantiene una relación muy cercana con ellos y disfruta de hacerlo. Diego platicó que normalmente después de un concierto, salen a platicar con el público, debido a que les gusta estar en contacto con ellos y le ayuda a empatizar con los chicos.

Por otro lado, la pandemia ha suspendido la mayoría de las actividades que antes se podían realizar con normalidad. Una de ellas fueron los eventos musicales en vivo y con espectadores presentes.

“De los conciertos extraño dos cosas: a los fans porque tenemos la fortuna de que en los shows normalmente cantan. Eso nos hace sentir muy bonito. Y, por otro lado, tocar. Me fascina hacerlo y creo que hablo por toda la banda. Nos encanta estar arriba del escenario y nos convertimos en otras personas. Es algo que me falta en este momento”, comunicó el vocalista.


Sin embargo, la vida del artista no sólo se limita a lo que presenta junto a sus compañeros de Costa de Ámbar. Diego expresó que cree extrañar todo de la vida cotidiana: “Soy una persona muy inquieta. Yo me muevo en tren ligero en Guadalajara y también en bicicleta, de modo que estar encerrado sí me vuelve loco. Necesito estar de un lado a otro.”

Mientras la situación se normaliza, el cantante agregó que ha estado trabajando con los demás chicos del grupo: Carlos, Orlando y Paulo. Cada uno desde sus casas pero con creando contenido que se puede realizar desde lejos, como el lyric video. “La banda no para. Aunque no haya conciertos, seguimos generando”, puntualizó.

La incógnita de ahora es ¿cómo serán los shows después de la pandemia?, un problema que cambiará la forma de organizarlos y vivirlos. Por su parte, el músico comentó que eso afectaría mucho a la industria, no sólo a los artistas chicos, sino también a los grandes. Aunque es temprano para descifrar este asunto, Colmenero mantiene la esperanza de que exista una solución y todo regrese a ser lo que conocíamos antes.


LEE NUESTRA REVISTA DIGITAL

Vibras 002 4_5.png