Entrevista con Confeti de Odio


Tragedia Española, el nuevo álbum de Lucas de la Iglesia, nos adentra a todos los sentimientos que vivimos y que muchas veces no somos capaces de aceptar y sobrellevarlos. “Realmente me apetecía hacer un disco muy personal… Me he dado cuenta que cuando mejor hago arte es cuando menos intento gustarle a otra persona… Me he centrado totalmente en mí para este disco, es muy personal… Creo que la gente lo valora cuando un artista es sincero…”. Expresar sentimientos de ansiedad, amor, tristeza y otros más puede suponer una tarea que lleva tiempo y reflexión personal, “en cuanto a letras es muy fácil cuando uno es sincero con uno mismo y sale solo, no hay que esforzarse, al revés, hay que liberarse un poco y soltar lo que estás pensando y creo que es cuando salen mis mejores letras…” Darse el tiempo para desarrollar sus ideas es importante para el artista, ya que trata de crear música muy profunda y sincera. “Yo siempre quiero hacer algo nuevo, no puedo estar mucho tiempo sin hacer una canción, porque es lo que hago y es a lo que me dedico… Todo parte de sentarme todos los días con la guitarra un rato o si no, trato de tocar otro instrumento… No digo que todos los días salgan canciones, al final del día me voy a la cama y digo: no hice nada… Pero yo creo que la inspiración llega trabajándola todos los días, y tal vez de ahí van saliendo ideas nuevas que te gusten y de repente te va a llegar... Me pasa de noche, a punto de dormir, me sale una frase que me gusta mucho y aunque me de muchísima pereza, cojo el móvil, lo escribo y al día siguiente, ya bien despierto veo si es una idea buena o no vale nada…”

Para la creación de una canción nueva, Lucas parte de un concepto, “casi siempre me llega una temática de una canción, luego cojo la guitarra y empiezo a hacer acorde. Ya por último, cuando ya tengo la melodía hecha, la tarareo y ahí es donde empiezo con la letra… Lo que si pasa es que antes de toda la música, siempre viene el tema, de qué voy a hablar…” Experimentando y probando con palabras es como Lucas logra llegar al producto final de su canción, asegurándose que las palabras describan a la perfección lo que el trataba de expresar. “Para este disco, en específico para la canción “Mi Funeral”, dije: voy a hacer una canción que hable de cómo sería un funeral, esa canción sí que es una historia… Pero eso va cambiando, cuando tengo los acordes que me gustan, toco la canción un montón de veces y canto sin sentido, cosas improvisadas, a veces ahí ya me sale alguna frase que luego se queda”.

Encontrar un estilo único, en este mundo lleno de propuestas musicales, es una tarea muy difícil para cualquier artista, pero todo reside en la pureza de su música. “siempre me podrás comparar con alguien, la gente puede decir que me parezco a uno u otro, eso es inevitable, pero como llevo mucho tiempo haciendo música, yo nunca he copiado a nadie, tampoco he intentado hacer algo que hace otra persona… Creo que siendo realmente sincero contigo mismo, que sea algo tuyo, muy personal, va a ser diferente a los demás, porque todo mundo es muy diferente, escuchamos la misma música, pero no tenemos la misma manera de expresarnos…” El compartir su música con un público en vivo es una experiencia que Lucas disfruta mucho porque trata de darle un nuevo sentido a lo que ya tiene grabado, además de sorprender a sus fans con algo nuevo, “yo intento separar mucho el concierto del disco, cada experiencia me parece diferente… Entonces a veces queda mejor que lo haga en acústico, a veces, aunque la canción en el disco sea muy tranquila, en el concierto la hago muy loca… Es un poco por el feeling que me dan las canciones, me encanta tocar en directo y probar cosas nuevas, que no sea exactamente igual que en el disco, entonces agarro una parte, hago un solo donde antes no lo había, empiezo a gritar [ríe]…” Para Lucas, un concierto es una experiencia donde el artista tiene que pensar en hacer cosas entretenidas y no solamente verse bien el escenario.

“Mis discos pueden ser muy tristes y también me gusta que la gente esté en sus casas tristes, escuchándolo y que lo sientan, pero un concierto es diferente, es entretenido, es emocional, es salvaje y creo que la gente no va a un concierto a escuchar lo mismo que si lo escuchara en su casa, por eso me parece importante diferenciar los dos mundos…” El estudio y el escenario son experiencias totalmente diferentes que te aportan una inmensidad de sentimientos, pero para el artista, el estudio es más cómodo, “yo en el estudio me siento más en casa, porque al final lo que más me importa es hacer buenos discos, porque los conciertos son circunstanciales, habrá gente que me verá, otra que nunca me verá en concierto… Al final, lo importante es que el disco sea bueno, es lo que va a ser inmortal”. Los conciertos por ahora están en pausa, pero la música sigue viva y Confeti de Odio continua en contacto con sus fans, recientemente realizó un vídeo con la ayuda de varios fans que enviaron un vídeo corto, vía Instagram, para acompañar su canción “Dale Una Oportunidad Al Amor”, que nos muestra a sus fans desde sus casas, demostrando su amor hacia una persona, animal o actividad. Este tipo de actividades hacen que el artista consolide un fan base y que a su vez sea más conocido alrededor del mundo.

Por ahora, Lucas se concentra en hacer promoción a su álbum Tragedia Española y disfrutar de este momento donde recibe comentarios sobre su música, pero no descarta experimentar con géneros diferentes en el futuro, “me apetece hacer cosas más orquestales, un poco más locas, a nivel de que quiero meter más pianos, violines, más trompetas… Salirme un poco del formato estándar de pop, pero por otra parte, en el mundo de la electrónica, me apetece hacer cosas de ese género”. Las posibilidades de nuevos ritmos son infinitas y tendremos que estar pendientes de Confeti de Odio para escuchar sus nuevas propuestas.


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