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Entrevista con DIIV

Piezas de arte y esperanzas en un mundo en destrucción, la construcción de ‘Frog In Boiling Water’

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Foto: Louie Kovatch

DIIV lanzó su cuarto álbum de estudio titulado ‘Frog In Boiling Water’, un material que recoge una colección de sonidos que emulan pensamientos complejos: la modernidad, el dolor, el miedo, la resiliencia y la esperanza. A través de diez canciones, la banda de Brooklyn, conformada por Zachary Cole Smith (voz, guitarra), Andrew Bailey (guitarra), Colin Caulfield (bajo, teclados) y Ben Newman (batería), nos deja entrar a su propia introspección desde su lugar en el mundo, entre sonidos de shoegaze y un proceso creativo diferente a todo lo anterior.

Basado en el cuento ‘The Boiling Frog’ del escritor estadounidense Daniel Quinn, nos presentan un concepto: la rana morirá en paz si el agua se calienta poco a poco, en un espacio tan plácido en donde ya no nota el dolor. A partir de esta idea nace un disco único, aún en contraste con la misma discografía de DIIV. Platicamos con la banda para conocer más sobre este mundo, la creación del concepto y sus retos, así como su visita al Foro Indie Rocks! de la Ciudad de México el próximo 20 de septiembre. Esto fue lo que nos contaron.

Me gustaría comenzar por hablar del gran concepto que hay detrás de este álbum, ‘The Boiling Frog’ de Daniel Quinn es un texto que disfruto mucho, que además han utilizado para construir algo más allá en este disco. ¿Cómo fue que conectaron con el texto? ¿Cómo moldearon el concepto a través de él?

AB: Cole fue quien puso el texto sobre la mesa, para él solo era un libro que leyó en la preparatoria porque se lo asignaron y parte de la alegoría de la rana en agua hirviendo se quedó con él. Pensó que era muy adecuado para pensar el mundo moderno, en especial algunas cosas que están en el álbum, pero yo he sido aficionado de Daniel Quinn desde que era más joven, cuando era más impresionable que él [Cole]. Esos libros realmente cambiaron mi vida cuando era joven, posiblemente para mal, pero me gustan muchísimo. [El texto] viene del segundo libro de una trilogía, del que también existió un cuarto libro llamado ‘Beyond Civilization’, en el que contestaba todo el fanmail que recibió [el autor]; era como: “Ok, el mundo se está destruyendo, elegimos la civilización incorrecta, ¿ahora qué?”. El autor respondió: “No lo sé, debemos hacer algo diferente, somos seres humanos, hay que resolverlo”, eso para mí ha sido una misión de vida, intentar resolver lo que haremos cuando este mundo se desmorone.

Creo que en muchas de las canciones es posible ver eso, la búsqueda de una nueva perspectiva del mundo que se destruye. En el sonido, especialmente, se aprecia un reflejo de esas preocupaciones, el enojo, la confusión, ¿sienten que fue así? Considerando el ámbito sonoro en conjunto con el concepto del texto de Daniel Quinn.

ZC: El sonido del álbum vino primero, de alguna forma, realmente disfrutamos escribir canciones que son emocionalmente complejas. En géneros que nos influencian, como el shoegaze, existe un mundo emocional que no necesariamente te dice cómo sentirte, eso es sumamente interesante para nosotros, canciones que son felices y tristes. Así que, en cuanto tuvimos la música, construyó una buena base para letras que tienen una mayor variedad de matices emocionales.

CC: Mientras escribíamos y grabábamos estos temas se pusieron sobre la mesa, estas son cosas de las que hablamos en nuestro día a día. Es genial pensar que el aspecto musical del álbum se convirtió en la expresión subconsciente de todos los temas que terminaron en él. Para mí se siente unificado, porque sí he escuchado álbumes en donde las letras se sienten separadas de la música, en este álbum [‘Frog In Boiling Water’] se sienten entrelazadas, que se alimentan la una a la otra.



Además de que es posible ver un hilo que conecta todas las canciones, hay familiaridad y claridad de cómo el sonido se une a la letra. En este sentido, creo que hay un aire de experimentación en el disco, poniéndolo en contraste con sus otros álbumes, ¿sí hubo experimentación en él? De ser así, ¿era algo que necesitaban hacer por el mismo proceso del disco?

CC: Creo que previamente teníamos muchas reglas, sobre cómo se hace una canción de DIIV. Me parece que Andrew fue quien dijo anteriormente que en este álbum todo mejoró en términos de qué color podíamos usar en cada canción. Cada una se convirtió en su propio mundo, aunque sí existía un marco para el lenguaje del álbum, pero definitivamente se sintió expandido. Si alguien tenía una idea, por ejemplo, Cole quería usar un sample del Kaoss Pad en “Somber The Drums”, aunque nunca habíamos usado algo así y ahora es algo que le pertenece al lenguaje de la banda en vivo. Hay muchas cosas individuales que implementamos así, se basaba en la fuerza o la ejecución de la idea si funcionaba o no. En el pasado era como: “No, no podemos hacer eso”, no era cómo lo hacíamos.

Es como tomar un riesgo, es interesante cuando las bandas se retan a sí mismas para probar algo nuevo. En este álbum, además, construyeron un mundo más allá del sonido, con los videos musicales, sitios en internet, que cuentan una historia distinta. ¿Cómo fue que llegaron a pensar en crear un mundo como este? Que amplificara lo que el mismo álbum dice.

ZC: Eso fue algo de lo que hablamos mucho al hacer un álbum. Somos una banda de álbumes, amamos el álbum como formato, por eso es importante para nosotros hacerlos cohesivos, ¿sabes? Hay muchas canciones que escribimos que no encajaban, no fue necesariamente por ser malas, simplemente no eran parte de. Mientras hacíamos el álbum liberamos este mundo, cuando lo terminamos teníamos un montón de oportunidades para expandirlo, ahí está el arte del álbum, los vídeos y todo el contenido alrededor de él. Para ese punto el disco estaba terminado, podíamos tomar una canción y explorar su área un poco más en los videos y lo demás. Definitivamente queríamos crear un proyecto de arte multimedia mucho mayor, fue muy divertido para nosotros, mucho nació como respuesta al disco terminado.

BN: Fue algo orgánico, que sucedió en partes, siempre que teníamos una buena idea construíamos en ella. “Soulnet” o el sitio web fueron las primeras piezas de arte que hicimos para el álbum, fue tan divertido que a partir de ahí nacieron un montón de ideas. Queríamos hacer algo para cada canción del álbum, así que tuvimos que pensar en lo que significaban las canciones o de lo que trataban, los sentimientos que evocaban… Fue mucho trabajo, pero era disfrutable, seguimos trabajando en ello.

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Portada: ‘Frog In Boiling Water’ de DIIV

Todo este mundo también cambió mucho la forma en que estamos acostumbrados a experimentar un disco. En este punto en particular, pensando en ‘The Boiling Frog’, toman mucho sobre el mundo moderno, su cualidad líquida y cambiante, con la propuesta de que la resistencia termina en libertad. Me pregunto si fue sencillo hacer esta propuesta o pensaban en crear una nueva perspectiva, como hacer arte a partir de algo que es complicado de pensar y vivir, esta transformación en música.

CC: Pienso que hay un entendimiento compartido entre nosotros de que rendirse o no hablar de algo, incluso cuando se trata de un problema político o social que no tiene una solución evidente, es lo peor que puedes hacer. Creo que lo más esperanzador que puedes hacer es reconocer que no hay tal sentimiento, solo hablarlo e imaginar una solución o una forma de vivir en medio de un sistema que nos jode a todos. Intentar imaginar que algo puede ser diferente. Quieres creer que esta es solo la forma en que las cosas son ¿sabes? De ahí nace, es parte de la razón por la que hay tanta esperanza en el álbum, porque estamos hablando de estas ideas destinadas al fracaso, pero que, al final del día, todavía somos personas con esperanza.

Eso es precisamente lo que me hizo conectar con el disco, la esperanza y en ella la idea de libertad. Para terminar, me gustaría saber si están emocionados de visitar la Ciudad de México.

AB: Oh sí, estamos extremadamente emocionados. La Ciudad de México es nuestra ciudad favorita en el mundo.

Tienen una gran comunidad de fans aquí y eso nos dará un gran show próximamente.

AB: Es por lo que nos gusta tanto, solo bromeo [ríe].

ZC: La misma emoción que tienen por nosotros es recíproca, sin exagerar, es nuestro lugar favorito para tocar en el mundo.

CC: Siento que es uno de los mejores lugares para visitar y tan solo caminar, todo sobre él, la cultura es rica, hay algo muy mágico sobre esa ciudad, además de que es donde nuestros fans tienen más energía, notamos que están felices de que estamos ahí. Es un poco lo mejor de ambos mundos, siempre es un momento surreal tocar en la Ciudad de México.



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