‘Circles’ de Mac Miller


El viernes 17 de enero de este 2020, se quedara en mi memoria por ser una fecha triste para los fans de Mac Miller el cual, hubiera cumplido ayer 19 de enero, 28 años. El rapero originario de Pittsburgh, murió el pasado 7 de septiembre del 2018, pero todo apunta a que nos dejó un último regalo.

La Warner (disquera a la que pertenecía) a través de un comunicado del propio Mac, nos contó que al mismo tiempo en que se grababa ‘Swimming’, también se grababan los temas que conforman ‘Circles’ algo así como una especie de cara B para formar un álbum de dos discos llamado ‘Swimming in Circles’.

Así la disquera y su familia lanzaron este álbum póstumo como homenaje y a modo de despedida, quizás con la esperanza de cerrar el duelo que dejó su partida. En el ‘Swimming’ (2018), Malcolm James McCormick expuso los problemas provocados por la depresión, que al final le causaron ese triste desenlace. Aquí pareciera que a pesar del estancamiento, el buen Mac sabia que hacer…como sea, lo cierto es que tenemos un disco que conmueve, que duele pero que también sana y consuela.


Así se presenta “Circles” tema homónimo que abre la propuesta desde la interiorización de sus problemas y la resolución de ellos, o al menos el inicio del proceso de sanación. “¿A quién le echo la culpa? ¿A quién le echo la culpa? Y no puedo cambiar, no puedo cambiar, no, confía en mí, lo he intentado Acabo justo al comienzo de la línea, dibujando círculos, mmm…” que mal que no pudimos ver florecer al rapero por más tiempo.


“Complicated” inicia con una base de sampleos en los que Mac nos narra que está un poco cansado “Algunas personas dicen que quieren vivir para siempre. Eso es demasiado tiempo, yo voy a terminar hoy”... No quiero ser paranoico pero, parece que él sabía que pasaría de algún modo ¿no? Continuamos con “Blue world” tema más movido, que se desliza en una base de neo-funk super popero, pero que tiene una de las letras más duras que demuestran que, si bien el originario de pittsburgh estaba mejor, salir de la depresión requiere bastante tiempo.


Llega la pieza central del álbum el primer sencillo liberado. Un golpe directo al corazón y es que no, nadie, nadie podrá escuchar esto sin quebrarse, carajo, hay 3 líneas directas que bien serían suficientes para definir todo el tema pero ya todos hablan de ellas, yo me quiero centrar a la parte final del mismo:


“Hay mucho más para mí esperando del otro lado, Siempre me pregunto si se sentirá como el verano. Sé que tal vez sea demasiado tarde, podría llegar allí en otro momento. Finalmente descubriré que hay mucho más para mí esperando, que hay mucho más para mí esperando. Sé que tal vez sea demasiado tarde, podría llegar allí en otro momento. Y luego finalmente descubriré, que no es tan malo, no es tan malo. Bueno, no es tan malo, mm. Al menos no tiene que serlo nunca más, nunca más, nunca más, nunca más, nunca más.No, no, no, no, no, no, no, no. Hey, hey Mmm, hey, mmm, mmm, mmm”

¿Qué rayos significa esto? No lo se, solo se que no estoy llorando, tu estas llorando…



Por otro lado “I Can See” es un delicioso tema muy cercano al R&B con letra optimista en la que el rapero camina fresco y nos suelta algunas verdades tales como: “Supongo que nada se compara con la sensación de sentirse increíble. Ahora estoy cambiando de ubicación. Porque el cielo está muy lejos cuando vives en un sótano. Estoy buscando el equilibrio, estoy en un oasis. Bueno, necesito a alguien que me salve antes de volverme loco, y todo lo que sé es que si vivir es un sueño, entonces nosotros también”


El siguiente track en la lista es “Everybody” la batería muy al estilo de un smooth jazz nos lleva de la mano por una extraña atmósfera de aceptación: “Todos tienen que vivir, todos morirán, sí. Todos tratarán de pasar un buen rato. Creo que sabes la razón de esto, sí” Gracias Mac, tu eres la razón. Pasamos a “Woods” el más Lo-Fi de todos en este trabajo, romántico y muy old skool. Miller cabalga con mucho estilo sobre tenues acentos de controlador que le dan frescura y lo hacen tierno, cute y hasta meloso, pero no menos introspectivo ni existencial.


Con “Hand Me Downs” Malcolm nada en una base de 3 instrumentos que continúa con esta trágica atmósfera romántica. Pero aquí también se acentúa la otra gran parte importante de este disco, si, esa que trabaja desde las sombras. Jon Brion tuvo la difícil tarea de darle forma (y en algunas veces voz, como en este tema.) a un proyecto que haría que Miller viviera por 48 minutos en la eternidad… supo conectar a la perfección las ideas del poeta contemporáneo de pittsburgh.


“That's On Me” me parece un vals actualizado en el que siento que Mac está contento y me hace sentir bien pensar eso, la letra parte de la justa sensación de asfixia que a veces trae consigo la saturación emocional. Por su parte “Hands” te hará bailar, es un tema muy al estilo clásico del buen Mac, los dotes líricos y de MC de una calidad prominente salen en un tema con una letra optimista, sincera y cruda. Son fuertes declaraciones de un Miller concentrado, filoso; y si por que no, mamón e inalcanzable. Como cuando te habla tu ex que ya superaste y estás listo para decirle que se vaya al diablo.


“Surf” una estimulante base en una guitarra nos encamina acompañados de una madura letra de aceptación y posterior liberación del duelo. Para rematar con un ácido solo psicodélico y un coro que dice “Déjalo ir, déjalo ser. Somos todo lo que necesitamos hoy. Déjalo ir, déjalo ser”... “Once A Day” cierra la herida, completa el ciclo, nos abraza y nos despide por última vez de este bello y sensible ser humano, por que si, realmente Malcolm James McCormick se despide, y a pesar de que nunca sabremos si es de Ariana, de su familia, de sus fans, de alguien más… A mi en lo personal, me basta para cerrar la historia y comenzar la leyenda de esta estrella que se apagó muy pronto pero que brilló mucho y muy fuerte. Buena suerte, gracias y hasta pronto Mac...


Conclusión: Buen álbum, balanceado entre el R&B, el jazz y el smooth, popero por momentos, pero fresco, dinámico y diverso en emociones, potenciadas además por la melódica voz de Miller que más que rapear expresa y crea la atmósfera pertinente para empatizar con los fans. Más allá del contexto, que lo convierte por antonomasia en una joya. Es un buen trabajo de gran calidad y un auténtico feeling armado gracias a Jon Brion, ahi nomas pa’ que no se les olvide. 10/10 como buen fan 9.5/10 objetivamente… De cualquier forma, gracias de nuevo Malcolm.


ENTREVISTA DEL MES

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