Entrevista con Chubby and the Gang


Chubby and the Gang The Mutt’s Nuts Album

Conformada a partir de la unión de miembros pertenecientes a distintas bandas de la escena hardcore punk en Londres, Chubby and the Gang traza un vínculo entre la energía visceral del punk y las raíces del rock n’ roll moderno como lo son el blues y el rockabilly de los años cincuentas. Su segundo disco de estudio ‘The Mutt’s Nuts’ está recién salido del horno y es, quizá, el material perfecto para adentrarse por primera vez en esta banda. El álbum cuenta con temas característicos de su estilo distorsionado, rápido y crudo, pero también con la incorporación de baladas alternativas que resultan más digeribles para tener un acercamiento con su música.

Charlie “Chubby Charles” Manning-Walker (voz), Tom “Razor” Hardwick y Ethan Stahl (guitarras), Maegan Brooks Mills (bajo) y Joe McMahon (batería) están a cargo de este proyecto que ha tomado fuerza a lo largo del último año. Para esta ocasión platicamos con Charlie y con Tom acerca del proceso de grabación del disco, de la relevancia del blues estadounidense para el rock n’ roll británico, de la circunstancia pandémica y su incidencia en la música, así como de la estética caricaturesca que emplean en sus portadas y videos musicales.

Antes de adentrarnos al nuevo disco, quisiera preguntarles acerca de la tradición del punk en Londres. Yo creo que siempre ha habido una gran variedad dentro del género y cada quién se ha apropiado de ese sonido crudo y explosivo incorporando estilos que van desde el blues y el reggae, hasta cosas más pesadas como el hardcore. ¿Qué opinan de esto y cómo se perciben ustedes dentro de esta tradición?

Charlie: Creo que lo veo más como las personas que estuvieron tocando punk por mucho tiempo y después intentaron hacer algo más popero y pegajoso. El punk del Reino Unido, y no sólo de Londres, ha sido bueno durante muchos años y continúa siendo así. Hay bandas increíbles, así que sí… no sé.


Felicidades por el estreno de ‘The Mutt’s Nuts’. El disco logra mostrarnos una cara más melódica y tranquila de la banda, sobre todo en canciones como “Life’s Lemons” y “Take Me Home To London”. ¿Dirían que este cambio respecto al álbum anterior, ‘Speed Kills’, fue deliberado o más bien producto de sus propias experiencias?

Charlie: Cuando eres una banda te toma tiempo encontrarte a ti mismo. Todo sucedió de manera natural: pasamos tiempo juntos ensayando y enviándonos ideas. Aprendimos a ser una banda y a hacer un disco más reflexivo y cohesivo, tuvimos tiempo de pensar qué queríamos decir y cómo decirlo, hubo mucha comunicación entre la banda. Como teníamos tiempo libre, no fue como si estuviéramos batallando con el trabajo, el compromiso y toda esa mierda. Fue como de: “Tenemos estas seis semanas para hacer lo que queramos, hagamos un disco”.

Ya que son una de las bandas que adquirieron mayor difusión durante esta pandemia, ¿cómo han sentido la relación entre esta circunstancia y el momento musical, artístico en general, que estamos viviendo?

Charlie: No lo había pensado antes, es una pregunta difícil.

Tom: Creo que sólo tomamos las cosas como vienen y si tenemos planes nos la ingeniamos para hacerlos de la mejor manera, de acuerdo con las circunstancias y a nuestras posibilidades. Estamos haciendo cosas más importantes como banda, pero también videos musicales y cosas así en dónde hemos tratado de incorporar la idea del distanciamiento social. Pienso que las personas son resilientes y siempre encuentran una forma de seguir adelante. No creo que si tenemos que encerrarnos de nuevo, eso detendría a alguien de seguir creando. No es como el fuego que eventualmente se apaga, siempre seguimos adelante y encontramos la manera de hacer que las cosas funcionen.

Charlie: También, acerca de cómo superar psicológicamente los obstáculos que se van presentando, creo que sin importar que los tiempos sean difíciles la gente continuará siendo creativa. No me gustaría llamar a nuestra música arte porque suena muy complejo. La gente es creativa incluso en los peores momentos.

Chubby and the Gang The Mutt’s Nuts Album
Portada: ‘The Mutt’s Nuts’ de Chubby and the Gang

Leí que tratan de trasmitir la energía de sus shows en vivo a la hora de grabar en el estudio. ¿Cómo se da ese proceso?

Charlie: Para empezar, nunca tocamos con metrónomo.

Tom: Básicamente seguimos a Joe, con lo que sea que toque. Él tiende a acelerar el tiempo desde el principio hasta el final de las canciones. En el estudio generalmente somos Joe y yo, grabamos su batería y un borrador de mi parte de guitarra. Para el final de la canción solemos doblar el tiempo inicial, así que tenemos que volver a grabarla- ríe-. Pero en cuanto a la energía en vivo, nunca grabamos con metrónomo y tratamos de no retocar las tomas grabadas.

Charlie: Me parece que, respecto al proceso de hacer un disco, muchas personas cometen el error de confundir lo que suena bien con lo que es técnicamente perfecto. En ‘Speed Kills’ hay partes con notas desafinadas y un montón de cosas que están desparramadas, pero eso es lo que queríamos. Cuando escuchas un viejo álbum de soul puedes darte cuenta de que el tiempo se mueve y no sigue completamente un solo ritmo, ese tipo de cosas hacen que se sienta orgánico y natural. Algunas personas cometieron el error de hacer discos queriendo seguir siempre al metrónomo y no teniendo ningún tipo de errores o fallas. La gente no quiere escuchar música que suene a que un robot la hizo, quieren escuchar música que suene a que una persona la hizo.

Tom: La música así de pulida no tiene alma.

Charlie: La gente puede escuchar las cien tomas detrás de la canción, ¿por qué no quedarse con la primera o la segunda? Algo que también me llama la atención son las personas que emplean noise gates para eliminar el ruido de sus instrumentos eléctricos, en forma de pedales. “¿Por qué carajo harías eso?”, no lo entiendo, no sé por qué querías hacer algo así. No deberías de tratar de sonar perfecto, porque la perfección no existe, no es un concepto real. Prefiero hacer algo divertido y feo, que algo limpio y perfecto.

Tom: Al final lo que importa es tocar en vivo, así que si te la pasas días perfeccionando algo que ni siquiera puedes tocar bien dos veces en la guitarra, ¿cuál es el punto? Porque no puedes tocarlo en vivo de todos modos.

Siguiendo con el disco, me llamó la atención la vibra blusera y pesada de “White Rags”, así como el uso de la guitarra con slide en “Lighting Don’t Strike Twice”. ¿Pueden contarme un poco acerca de su relación personal con el blues?

Charlie: El rock n’ roll británico siempre ha tenido una relación con el blues de Estados Unidos. Los Rolling Stones lo hicieron y también puedes escucharlo en The Animals, por ejemplo. Toman ese blues y le agregan su propio estilo, muy británico. Cuando era niño tocaba mucho la guitarra con slide y la harmónica porque me gustan muchas bandas de blues. Ahora, con la grabación del disco, pensamos: “¿Por qué no incorporamos esto en las canciones?”. Pero, más bien, nos dimos cuenta de que ya teníamos ese trasfondo musical y queríamos incorporarlo en el disco, en vez de juntarnos como banda y decir: “Hagamos que este disco suene más blusero”. Ya sabemos cómo tocar blues y rock n’ roll, así que ese estilo sale naturalmente en nuestra música.

Tom: Yo también crecí escuchando música así, por las recomendaciones de mi papá. Cuando empecé a tocar la guitarra estaba escuchando bandas como Free, Bad Company, Cream. Todo ese tipo de cosas, después AC/DC y Motörhead. Creo que es una combinación de todo eso, y siempre han estado ahí. Como dice Charlie, nunca nos hemos sentado a componer y conscientemente decir que queremos incorporar este estilo en nuestras canciones, solo salen así.

Charlie: Es difícil estar en esto del rock n’ roll y no entender que básicamente todo sale del blues. No puedes ser una banda de rock y no tener nada de blues, ¿sabes?


Me gusta el enfoque caricaturesco que le dan a sus portadas, así como en el video de “All Along The Uxbridge Road”. Me recuerda a la estética del rockabilly y a los flyers que se hacían para anunciar toquines de esos grupos. ¿Por qué decidieron emplear este enfoque para el diseño de la portada de ‘The Mutt’s Nuts’?

Charlie: Cuando empezábamos a tener tocadas, todas las demás bandas de nuestra zona tenían portadas o flyers a blanco y negro. Quisimos hacer algo un poco distinto a eso porque se supone que nuestra banda es divertida y nuestra música también. Queríamos tener una portada divertida para asegurarnos que todos supieran que nuestra banda es así y que no tratamos de ser serios.

Tom: Y se distingue desde muy lejos en los shows.

Sus letras versan sobre el amor pero también podemos encontrar un discurso social y político. ¿Estos temas están relacionados con sus propias experiencias personales?

Charlie: Sí, canto acerca de mis experiencias de vida, no me gusta inventarme cosas. Cada persona tiene sus altos y bajos, así que eso se refleja en las canciones. No creo que ningún ser humano sea cien por ciento agresivo todo el tiempo o cien por siento triste, ¿sabes? Cuando se trata de escribir letras las vivencias personales se reflejan de esa manera.

Acaban de firmar con Partisan Records y creo que la posibilidad de convertirse en músicos de tiempo completo se acerca cada vez más. ¿Les gustaría que eso sucediera?

Charlie: Si pasa, pasa. Pero no creo que puedas preverlo por completo… aunque sería lindo.

Tom: A mí sí me gustaría que pasara.


Para el video de “I Hate The Radio” trabajaste con tu mamá y tu hermana, siendo la editora y la directora, respectivamente. ¿Crees que esta cercanía le dio un significado más personal al video o algo por el estilo?

Charlie: No creo que le haya dado otro significado más que son mi familia y las amo. Quisieron colaborar y a mi me gustó la idea. No sé si el resultado hubiera sido diferente sin ellas, fue muy de último minuto: mi hermana me dijo: “Vayamos al centro de Londres y juguemos con la cámara”. Así fue como lo hicimos.

Finalmente, ¿pueden decirme cuáles son algunas de las bandas que les han llamado la atención recientemente?

Tom: Section Hate.

Charlie: Sí, Section Hate son muy buenos. Si fuera a recomendarle a alguien que quiere escuchar punk, le diría que escuchara las listas hechas por disqueras. Como las de Static Shock o Toxic State Records, hay tantas cosas buenas que resulta difícil para nosotros reducirlo a un par de bandas.