‘Change in Diet’ de Elliot Moss


Las noches de insomnio pueden llegar a ser de las más complicadas, más aún cuando la ansiedad y la depresión rondan tus pensamientos. De estas reflexiones nocturnas y una ruptura amorosa nace A Change in Diet, el tercer álbum del cantante, compositor, multiinstrumentalista y productor neoyorquino Elliot Moss quien encontró una catarsis en la música, dejándose al descubierto y haciendo una introspección en su más reciente material.

El álbum comienza con “July 4”, una canción que pareciera estar entrecortada. Solo los sintetizadores y la batería, a los que después se une una guitarra acústica, acompañan la voz de Elliot. La melodía termina de forma repentina, dejando al escucha a la expectativa.

Con un sutil ritmo de batería y sintetizadores comienza la segunda canción del disco “Off by one”, en donde los pensamientos que invaden la mente en noches en las que no se concilia el sueño se hacen presentes. En la parte final de la melodía, como si de un climax se tratará una guitarra se hace oír en el fondo, a la que se unen diferentes voces para repetir una y otra vez “I count down sheep to sleep”, para después ir bajando la intensidad hasta dejar de ser perceptibles.

“Barricade” inicia con diferentes voces que a lo largo de la canción se unen entre sí, se separan y cada una enuncia algo diferente, pero a la vez forman parte de un todo en un perfecto equilibro y armonía.

Con un arpegio de guitarra “Smile in the Rain” una melancólica canción que habla sobre el dolor que, aunque se quiera dejar de sentir tiene que fluir, cambia un poco la forma en la que el álbum se iba desarrollando al disminuir la participación de los sintetizadores y los ritmos de batería para introducir una guitarra acústica acompañada de violines.

Después de esta llega “Bodyintoshapes” una melodía rítmica más al estilo de la electrónica, en donde el cantautor repite una y otra vez el título de la canción mientras los sintetizadores pulsan suavemente.

“Untrobled mind” vuelve a los ritmos de batería y sintetizadores que son acompañados por una guitarra eléctrica, mientras diferentes voces repiten “Is it looking at me, or is it looking at you?” por debajo de la voz de Elliot quien canta “If you woke up from a bad dream/ Would you even tell me?” provocando una sensación de paranoia y ansiedad similar a lo que se siente cunado se despierta de una pesadilla.


Los arpegios de guitarra se pueden oír en los primeros segundos de “Rabbit Roars” canción que después de los primeros cuarenta segundos cambia el ritmo por uno un poco rápido y marcado con estilo más hacia la electrónica acompañada de voces modificadas con autotune.

“In the same place” una canción tranquila y pegajosa es interpretada con guitarra mientras una pulsación en el fondo acompaña la voz de Moss que junto con la letra crea una sensación de que no hay una salida clara, después de todo se llega al mismo lugar.

Con una reflexión sobre las decisiones que se toman en la vida y a los caminos que nos llevan llega “Silver + Gold” en la que los sintetizadores crean una atmósfera en donde pareciera que el futuro se acerca de forma inminente.

“Dogcatcher” es la penúltima canción, donde una melodía tranquila con algunos detalles en piano acompaña al cantautor y provoca una sensación de melancolía.

La última canción “A Change in Diner” culmina el viaje de reflexiones nocturnas e introspección que plasma Elliot Moss en A Change in Diet, donde su voz es acompañada por arreglos en piano y sintetizadores mientras el ritmo de la batería se mantiene constante.

Este es un álbum en donde Elliot encuentra una catarsis en la música, temas como la ansiedad, angustia, la desmotivación, la depresión y el insomnio son abordados en las letras y se dejan sentir en la atmósfera que se crea con los sintetizadores cuando la lírica no es suficientemente clara.

A pesar de que todas las canciones se construyen hacia un clímax, terminan de una forma muy abrupta o se van apagando poco a poco dejando la sensación de que algo hace falta; sin embargo, la voz de Elliot Moss y toda la combinación de sonidos hacen que el álbum sea muy disfrutable. Sin duda vale la pena escucharlo.


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