Entrevista con Blondshell
- Misael Hiram

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Con una voz que equilibra vulnerabilidad y fuerza, Sabrina Teitelbaum, mejor conocida como Blondshell, se ha consolidado como una de las cantautoras más incisivas de su generación. Tras su debut homónimo que la puso en el radar en 2023, regresa con ‘If You Asked a Picture’, un segundo álbum que no solo expande su paleta sonora, sino que también profundiza en sus inquietudes más personales. Tomando su título de un poema de Mary Oliver, este material explora temas como la identidad, la imagen corporal, el deseo, la familia, la ambivalencia emocional y el deseo de cuidado. Todo lo anterior atravesado por un lenguaje lírico que apuesta por lo mínimo como vehículo de lo profundo.
En esta entrevista, Blondshell reflexiona sobre su proceso de escritura, impulsado más por la necesidad de entenderse que por la búsqueda de un concepto, la evolución en su dinámica creativa, y cómo libros como Breasts and Eggs de Mieko Kawakami o la obra de Rachel Cusk y Dolly Alderton moldearon el tono del álbum. También nos habla sobre la complejidad de tomar decisiones, la manera en que el caos emocional ha dejado de ser su motor creativo y su deseo de hacer música que no oculte nada, pero que tampoco lo diga todo.
Lejos de entregar respuestas cerradas, ‘If You Asked a Picture’ se presenta como una serie de imágenes sonoras que, en apenas unos minutos, logran capturar una emoción entera. En esta conversación, Teitelbaum nos permite asomarnos a las capas de un disco tan íntimo como rotundo. Hola, te hablo desde la Ciudad de México para conversar sobre tu nuevo álbum. ¿Cómo te sientes al respecto? B: ¡Gracias! Sí, estoy superemocionada. Salió hace unos meses y estoy muy feliz, la verdad. Increíble. Ok, tengo algunas preguntas para esta entrevista. Me encantaría conocer tus respuestas. Así que, primero: Sé que el título del disco toma su nombre de un poema de Mary Oliver. Me gustaría saber qué fue lo que más resonó contigo de ese poema y cómo conectaste con el mundo a través de la escritura de este álbum.
B: Sí, me encanta Mary Oliver. Sus poemas me hacen sentir más tranquila y conectada con lo que es real. Creo que es porque significan mucho para mí y me ayudan a sentirme mejor con la vida. Pero también porque me encanta esta frase de “si pides una imagen”. Es como... para conectar con alguien, no tienes que contarle toda tu vida para que te entienda. Puedes simplemente darle una pequeña imagen, como una ventana a cómo es ser tú. Y solo con eso pueden entenderte. Creo que las canciones son así: duran tres o cuatro minutos, son muy breves, como una pequeña instantánea.
Justo el otro día estaba pensando en esas pequeñas ideas que te dicen muchísimo sobre una persona. Sí. También lo pensé en relación con la música y el sonido. Así que, hablando de canciones, ¿cuáles dirías que son las que más te definen?
B: Creo que “Model Rockets”, porque es la última canción del álbum y habla de esa sensación de que sin importar lo que estés haciendo, siempre te estás perdiendo de algo más. Y es verdad. Cada decisión que tomas significa que no puedes tomar otra. Como: si voy a este lugar, significa que no puedo ir a este otro. Así que, incluso si amas lo que estás haciendo y a las personas con las que estás, igual te estás perdiendo otras cosas. Siempre habrá algo que no estás viviendo. Y también está esa sensación molesta de que la vida es algo que estás esperando. Como si estuvieras esperando que, en algún momento, por fin te pase. Esa canción representa un sentimiento muy grande que tengo todo el tiempo.
También hay una canción que se llama “Arms”, me gusta mucho. Resume una gran parte del álbum. Es esta idea de lo que se espera de una mujer joven; siento que muchas veces la gente espera que seas una especie de cuidadora. Siento que, en gran medida, el disco trata justamente de decir: No. Voy a hacer lo que se sienta bien para mí, lo que me haga sentir cómoda y voy a priorizar cuidarme a mí misma. Así que esas dos canciones resumen bastante bien todo. Creo que el disco es intencionalmente más íntimo, y a veces incómodo. Habla de temas como la imagen corporal, la familia, muchas relaciones... ¿Dirías que esa era tu intención o simplemente fue un proceso natural? ¿Querías hablar de estos temas o fue simplemente lo que surgió?
B: Creo que nunca hay una intención cuando escribo, más allá de sentirme mejor. No pienso en que la gente va a escuchar lo que escribo, así que no es como: “Me voy a sentar a hacer un álbum sobre este tema o esta idea”. Simplemente escribo lo que se me ocurre. Es literalmente como una corriente de conciencia, lo que vaya saliendo. Así que no, no hubo una intención. Pero ahora que ya terminé el disco, puedo mirar hacia atrás y decir: “Ah, este álbum trata de esto y de esto otro”. Pero en el momento, solo estaba escribiendo lo que pensaba.
Mencionaste que el álbum se siente menos en blanco y negro que el primero. Hay más preguntas abiertas, por decirlo así. Me gustaría saber: ¿cuáles dirías que son esas preguntas? ¿O hacia dónde estás apuntando, sin tener necesariamente una respuesta concreta?
B: Sí, creo que las preguntas son como: ¿qué tipo de persona quiero ser?, ¿qué tipo de vida quiero tener?, ¿qué tipo de relaciones soy capaz de tener o quiero tener?, ¿cómo quiero que se vea mi vida?, ¿y quién soy? Creo que esas son las preguntas... ligeritas.
Sí...
B: Preguntas muy fáciles de responder. [ríe]

¿Tienes alguna respuesta? ¿Alguna idea de lo que querías?
B: Sí, creo que sí. Pero no a través de la música. Solo... viviendo. Sí. En paz.
¿Paz?
B: Paz y amabilidad. Estaba pensando en eso que dijiste: “Si elijo esto, no puedo elegir aquello”. Pero uno de mis problemas al tomar decisiones es que ni siquiera sé qué quiero hacer. Y no sé si lo he resuelto, pero sí puedo decir que no me arrepiento de nada. No sé si estoy completamente feliz con lo que estoy viviendo, pero sí estoy feliz con las decisiones que tomé. ¿Tú crees que te arrepientes de algo? ¿Harías algo diferente?
B: No lo creo. Pero creo que a veces puedes confundirte sobre cuáles decisiones fueron realmente tuyas y cuáles fueron las de alguien más. Como, si tuviste una infancia desorganizada de alguna forma, te puede quedar esa sensación de que las decisiones eran de otros. Y parte del álbum trata de eso también. Pero en cuanto a mis decisiones... no. Siento que me tomó tiempo saber qué quería, porque... no sé, simplemente necesitaba ese tiempo. Tengo 27 años, y me ha tomado hasta ahora saber lo que sé, obvio. Así que me siento bien con las decisiones que he tomado. No tengo arrepentimientos. Has hecho muchas cosas, especialmente en el sonido. ¿Qué estabas buscando? Hablando en términos sonoros, ¿Cómo querías que sonara el disco?
B: Tenía un par de ideas cuando llegué al estudio que quería que fueran las partes más importantes del disco. Sabía cómo quería que sonara la guitarra y quería que las voces de fondo fueran muy llenas, muy exuberantes, con muchos colores diferentes en las armonías. Así que esas eran dos piezas clave. También quería más rango en el álbum. Quería algunas canciones que sonaran como grandes temas de rock, con muchos tambores, guitarras, bajo y todo eso. Pero también quería balancear eso con canciones mucho más íntimas. No quería que todo fuera de un solo estilo. Quería que tuviera mucho rango.
¿Alguna referencia artística? Tal vez no solo músicos, sino grupos, sellos, libros o películas que te hayan guiado durante el proceso del disco.
B: Sí, siempre estoy leyendo, porque siento que estoy rodeada de pantallas todo el tiempo y ya estoy harta de Instagram y TikTok. Así que necesito leer libros. Estaba leyendo uno que se llama Breasts and Eggs de Mieko Kawakami, siento que ese libro tuvo un gran impacto en mí justo cuando empecé a escribir. Obviamente Mary Oliver fue una gran parte también. Hay una autora que se llama Rachel Cusk que me encanta, y siempre me siento influenciada por ella. Últimamente he estado leyendo a Dolly Alderton. Sí, los libros siempre son una gran influencia para mí.
Ahora, volviendo al proceso, me gustaría saber qué cambió en la dinámica entre ustedes.
B: ¿Qué cambió en la dinámica entre quiénes?
Entre tú y...
B: ¿Entre yo y el productor? Nos conocemos más, así que nos sentimos más cómodos. La primera vez, nunca había hecho un álbum, así que era un poco más tímida, creo. Bueno, nunca he sido tímida, pero tenía menos confianza para decir lo que quería porque no tenía tanto vocabulario para hablar de todo. No sabía tanto sobre grabación. Así que eso cambió un poco las cosas. Y ahora nos conocemos mejor, así que ambos nos sentimos cómodos diciendo: “No me gusta eso” o “sí, eso sí me gusta”. Eso hizo que fuera más fácil llegar a donde queríamos. ¿Qué dirías que cambió en ti desde el disco anterior hasta ahora?
B: ¿Con la música? ¿Qué cambió?

Más bien a nivel personal. ¿Cómo cambiaste tú como persona?
B: Bueno, simplemente pasaron un par de años, así que he tenido más experiencias en relaciones, más experiencias en amistades. Cada año que pasa, te conoces más. Siento que cada año aprendo mucho sobre mí y sobre cómo encontrar paz. Y creo que cuando era más joven me daba miedo que, si mi vida no era caótica, no tendría nada sobre qué escribir. Como que necesitaba tener problemas para escribir. Pero en los últimos años me he sentido más bien al revés. Siento que puedo escribir sobre lo que sea. La vida sigue pasando, y siempre hay cosas sobre las que escribir, así que no tienes que inventarte problemas. Puedes simplemente observar. Y creo que eso cambió entre el último álbum y este.
Creo que una de las principales razones por las que seguían entrando en estas experiencias problemáticas es porque los problemas son emocionantes. Tienes toda esta adrenalina corriendo por tus venas, comparado con una vida tranquila. ¿Qué dirías que es lo que más te emociona? Ya sea intentar...
B: Bueno, todavía tengo muchas cosas... Siempre surgen cosas, pase lo que pase. Incluso si no estás provocando los problemas tú mismo. Aún así, creo que hay muchas cosas emocionantes en mi vida: viajar, tocar, hacer música... todo eso me parece una locura. Es una locura ir de viaje y tocar en otros países, y voy a hacer eso durante los próximos meses. Así que siento que tengo muchas cosas en marcha. Increíble. Hablando del tracklist, ¿hay alguna canción en el álbum que sientas que es como el centro emocional, como la clave para entender el resto del disco?
B: Sí, hay una canción llamada “Event of a Fire” que creo que es como el corazón del álbum, porque toca muchos de los temas que se abordan en todo el disco. Así que sí, está justo en medio del álbum y es como... justo, el corazón del disco.
Hablas de cómo es estar roto y... ¿Cómo equilibras esta idea de mostrar demasiado de ti misma y... esto...?
B: Sí. Creo que no tienes control sobre eso. Nunca ocultaría partes de mí en mis canciones, porque para mí el punto de escribir canciones es ser honesta sobre las cosas que son más difíciles de decir con honestidad. Así que no podría escribir si estuviera tratando de controlar eso y esconder partes de mí. Y sí, me gustaría poder tener cosas que mantengo privadas, de hecho las tengo. Hay cosas que mantengo en privado, no voy a hablar de mi vida personal, ya sabes. Pero en cuanto a la música, todo está ahí. Todo está en la música.
¿Qué le dirías a tu yo más joven?
B: Lo estás haciendo muy bien.
¿Algún consejo?
B: ¿Consejo?
Sí.
B: Todos, cuando somos jóvenes, estamos tan preocupados por lo que los demás piensan de nosotros. Pero todos están pensando en sí mismos. Alguien me dijo una vez que nadie está pensando en ti porque todos están ocupados pensando en ellos mismos. Así que si dices algo tonto, si haces algo vergonzoso, en realidad no importa, porque nadie lo está pensando más que tú.

Hablas de ser joven. O sea, aún eres joven. Veintisiete.
B: Sí, lo sé, pero... todavía soy joven. Solo que cuando era más joven no sabía esas cosas.
Lo decía en el sentido de si eres consciente de tener una vida en el futuro. Algo así.
B: Sí. Porque creo que cuando tenga treinta y cinco, o cuando tenga cuarenta o cincuenta, miraré hacia atrás y pensaré: “No sabía nada”.
¿Te imaginas haciendo música a los cincuenta?
B: Sí, sí me lo imagino. Creo que siempre será parte de mi vida.







