Entrevista con Nothing
- Catalina Dávila
- 2 dic 2025
- 6 Min. de lectura

Con una trayectoria de alrededor de 15 años, Nothing nos ha demostrado que los géneros musicales no deben ser de culto ni estar bajo el gatekeeping de los más melómanos. La agrupación conformada por Dominic Palermo (voz), Doyle Martin (guitarra y coros), Zachary Jones (batería), Bobb Bruno (bajo) y Cam Smith (guitarra), originaria de Filadelfia, Estados Unidos, se tomó un tiempo para volver a sus raíces, a aquello que caracterizaba a Nothing en sus primeros años. Después de cinco años, regresan con ‘A Short History of Decay’, que será lanzado el próximo 27 de febrero de 2026.
Previo a su presentación en Slide Away, en el Foro Niebla, tuvimos la oportunidad de hablar con Dominic Palermo acerca de sus estancias en la Ciudad de México, su tiempo fuera de los escenarios, la creación de comunidades para bandas emergentes y, lo más importante: el amor por ser fiel a uno mismo.
Hola, es un gusto poder charlar contigo. Me gustaría empezar preguntándote: ¿cómo estás?
DP: Estoy cansado, si te soy honesto. Llevo todo el día resolviendo pendientes para el show de mañana. Anoche nos emborrachamos un poco y esta mañana tuvimos una sesión de fotos en el Espacio Escultórico de la UNAM; después, una entrevista en la radio. Pero la estoy pasando bien; es gratificante poder contarle a todos un poco de lo que Nothing tiene preparado.
Como mencionaste, llevan un par de días en la Ciudad de México. ¿Cómo te sientes de estar aquí una vez más?
DP: Amo la Ciudad de México. Quiero ver todo y a todos mis amigos que tengo aquí; quiero disfrutar de la comida, pero al mismo tiempo tengo algunos asuntos laborales que atender. Se vuelve complicado cuando quieres hacerlo todo a la vez. Normalmente solo venimos, tocamos y nos vamos de gira, pero esta vez, con todo lo que estoy haciendo con Slide Away y la sorpresa que tenemos, me hubiera gustado quedarme una semana más para disfrutar. Nos vamos el lunes; tenemos el domingo libre, pero estoy seguro de que estaré agotado después del show.
La primera vez que vinieron al país fue en 2016, en el Foro Indie Rocks!.
DP: Tal vez estoy confundiendo un poco las fechas, pero creo que una vez vinimos en 2013. Había alrededor de 30 personas dándolo todo por nosotros. No soy bueno con las fechas.
Han pasado diez años; imagino que las fechas deben ser difíciles de recordar. Pero, ¿cómo fue dar ese show en 2016?
DP: Fue genial, no tengo quejas. He estado unas quince veces en México, ya sea para tocar o solo de paseo. Siempre he amado el país, la gente, la cultura, la comida y la música local. Mis amigos a veces me hacen burla, dicen que soy un “apropiador cultural en potencia” [ríe]. Si mal no recuerdo, el show fue bastante alocado para lo que esperábamos. Nos emborrachamos y salimos de fiesta a un lugar famoso; llegamos como a las tres de la mañana y yo estaba en un estado crítico. Hemos tenido noches increíbles en esta ciudad.
En esa ocasión estaban promocionando su segundo álbum, ¿cierto?
DP: Tienes razón, esa fue la primera vez que vinimos como Nothing a tocar. Sabes más que yo [ríe].
Quiero hablar sobre su biografía en Spotify, donde se menciona: “Ahora Nothing se está relajando” (omitiendo las malas palabras). En lo personal, me parece valiente admitirlo, sobre todo en una industria que exige producir constantemente, tomar descansos cortos y repetir el éxito una y otra vez. Eso debe ser agotador y generar una presión abrumadora para ustedes.
DP: La presión sobre los artistas es muy insana, pero muchos viven para eso porque creen que es lo correcto. Cuando empezamos, me sentía culpable de todo y estaba exhausto. Por un lado, las disqueras grandes nos buscaban, teníamos publicistas y gente diciéndonos qué hacer y qué no. Empiezas a creer que lo estás logrando, que eso es por lo que luchaste, y naturalmente cambias tu actitud, aunque no sepas bien qué estás haciendo.
Básicamente, dimos un paso atrás. Hicimos un par de cosas vergonzosas con la prensa; tienes esa sensación de seguir al rebaño, desafortunadamente. Después de nuestro último álbum, nos convertimos en una banda antiindustria. Me di cuenta de que mucho de esto es una fachada y que no necesitas hacer tanto: solo ser honesto. Una de las razones por las que la gente nos sigue es precisamente nuestra honestidad. Y es sorprendente haber tenido una carrera de quince años solo por mantener eso.
Es muy importante para mí seguir siendo honesto; es un arte olvidado. Todo está lleno de pretensión; me atrevería a decir que el 90% de la industria se basa en aparentar. Cuando decimos que estamos relajados, es porque realmente lo estamos. Ya no siento la presión de antes, y por eso la nueva música fluyó naturalmente. No se trata de hacer un álbum cada dos años y medio como al principio. Llegué a la conclusión de que estaba evadiendo mi vida real: no pasaba suficiente tiempo con mi familia y amigos. Me era fácil esconderme detrás de Nothing, porque el proyecto era importante para todos. Necesitaba detenerme y dedicar tiempo a esas cosas de las que huía.
No es que pensara que nunca volveríamos a escribir otro álbum, pero quería hacerlo cuando tuviera sentido. Estar en casa me dio claridad y me ayudó a seguir con esa honestidad y vulnerabilidad que siempre nos ha definido. Siempre estoy escribiendo; algunas cosas se sienten importantes y mi mente me dice que deben tener música. Luego haces un demo y, antes de darte cuenta, ya estás escribiendo otro álbum. No hay presión; todo se siente natural, y así fue como empezó esta banda.
Me imagino que para ustedes se trata de crear algo natural, honesto y vulnerable, y eso es lo que quieren compartir con los fans de Nothing.
DP: Exactamente. ‘Guilty of Everything’ (2014) nació de eso: de no saber cómo lidiar con lo que sentía y vivía, y de usar la música como una forma de liberar eso. Perdimos amigos, tuvimos problemas con la ley, y eso me drenó mentalmente. Por eso lo llamamos así; fue casi una confesión. Me permitió ser vulnerable y poner toda mi pasión en la música. No queremos hacer el mismo disco dos veces; tomarnos un descanso nos permitió volver a ser quienes éramos al principio, sin presión.
Ahora, en 2025, forman parte de Slide Away. ¿Cómo ha sido integrarse a este proyecto que llega por primera vez a la Ciudad de México?
DP: Slide Away es algo que nunca imaginé que sucedería. Cuando me acerqué a mis pares y a las personas que admiraba, noté cierta ignorancia sobre lo que realmente estaba pasando en la industria. Para mí, es un milagro seguir tocando. Quería transformar ese rechazo y esa ignorancia en algo positivo, y me preguntaba: “¿cómo puedo hacerlo?”.
Cada vez hay más bandas haciendo ruido, y muchas lo están haciendo increíble [ríe]. No es que necesiten un “guardián”, pero sí creo que debemos tener una comunidad fuerte y comprometida. Empezamos en Filadelfia; al año siguiente lo hicimos en Nueva York y Los Ángeles. Para el próximo año, sumaremos Chicago. Los recintos son más grandes de lo que esperábamos; todo está creciendo muy rápido. Ahora tenemos un pequeño equipo que nos ayuda a manejar la carga y a nosotros nos quita un peso de encima. En Estados Unidos, estamos enfocados en dar visibilidad a bandas pequeñas que lo están haciendo muy bien.
Pero no queremos limitarnos a nuestro país. Parte de mi trabajo y pasión es escuchar más bandas, así que intento darles espacio también a proyectos de América Latina y Asia. Es genial poder decir: “traigamos un par de bandas a México” y, al mismo tiempo, dar visibilidad a grupos locales que son muy buenos, pero aún están creciendo.
Ha sido un trabajo arduo, pero ahora que Nothing participará en Slide Away en la Ciudad de México, ¿qué puede esperar la audiencia?
DP: Una mezcla de todo. No vamos a tocar material nuevo, queremos crear expectativa para las nuevas fechas. Pero sí vamos a tocar para la gente que nos ha acompañado desde el inicio. Será un set lleno de energía, ideal para preparar el ambiente antes de Whirr.
Fue un gusto hablar contigo, muchas gracias por tu tiempo.







