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Entrevista con Louise Burns

Partirnos en el interior para afrontar al mundo junto a quienes nos importan.


Tras su paso por la banda de pop punk Lillix, la brújula artística de la cantante, instrumentista y productora, oriunda de Columbia Británica, Canadá, le empujaba hacia la promesa de una carrera en solitario. Intención consolidada vía Light Organ Records con el lanzamiento de ‘Mellow Drama’ (2010).

Tres álbumes después, presentaciones internacionales y una suerte de exploración entre géneros como indie synth pop, new wave, soft jazz y country, han posicionado a Louise Burns como una de las artistas a seguir entre el oleaje de sonidos contemporáneos.

Así, y con el reciente lanzamiento de su quinto material de estudio, nos dimos a la tarea de conversar con la artista sobre las situaciones anímicas alrededor del LP, los bemoles del proceso creativo, sus referentes sonoros y el impacto sensible tras los últimos años de confinamiento, impulso y creación.

Ha pasado un tiempo desde tu último material de estudio, ¿cómo te sientes en esta nueva etapa marcada por el lanzamiento de ‘Element’?

LB: ¡Me siento realmente bien! Este es mi quinto álbum en solitario y, bueno, han pasado poco más de tres años desde que publique algo, así que espero retomar el camino. Es un sonido genuinamente nuevo, más calmado de lo que acostumbro, algo más atmosférico, así que sí [ríe]. Me emociona ver si a la gente le agrada.

Supongo que fue un largo camino de preparación hasta dar con los nueve tracks finales, ¿cuándo comenzó a gestarse este LP?

LB: Empecé a trabajar en ‘Element’ en la primavera de 2020. Solía pasar mucho tiempo con algunos amigos en México, en Baja California Sur. Justo después de regresar a Canadá la pandemia explotó y pase de la vida de playa, montañas y desierto a estar atrapada en mi departamento de una habitación en Vancouver.

Suena a que la crisis social reflejada en lo anímico ocupó un lugar central de la conceptualización.

LB: Definitivamente, mi idea era dar todo de mí y lograr el mejor resultado posible para mi salud mental, así que empecé a trabajar en sonidos inspirados por el tiempo que pasé en México. Sensaciones oceánicas, de estar conectado con todo cuanto te rodea, eres uno con la naturaleza; desde la marea hasta el canto de las aves. Traté de dar forma a esos sentimientos con canciones que me hicieran sentir que podía escapar.


¿Cómo describirías tu estado emocional a lo largo del proceso creativo?

LB: Era… interesante; definitivamente no estaba en mi mejor momento [ríe]. Creo que me alineaba con lo que todos estábamos sintiendo, pero trataba de enfocarme en ser mentalmente fuerte. Muchas personas a mi alrededor estaban pasando por momentos realmente difíciles; quería estar ahí para ellos. Puse un rostro decididamente estoico, canalicé mi ansiedad y demás sentimientos negativos hacia la música, todo para poder estar presente.

Supongo que las personas alrededor de la creación de ‘Element’ jugaron un papel igual de importante.

LB: Sí, era muy extraño usar cubrebocas dentro de ese íntimo y pequeño estudio, toser un poco y pensar que habías enfermado. Tuve la suerte de trabajar con mi coproductor, Jason Corbett (ACTORS), quien fue un gran apoyo durante ese periodo; lo superamos juntos. Me siento agradecida de haber tenido a la música como válvula emocional, de haberme podido mantener durante el confinamiento, de poder estar para las personas que lo necesitaban. Debía mantenerme fuerte, pero por dentro no lo estaba tanto [ríe].

Es curioso pensar el origen del disco desde esta intención de empatía, contrasta con la percepción del disco como un viaje de autodescubrimiento e introspección.

LB: Me considero una persona introvertida, pero debo presentarme como alguien extrovertida porque soy una artista, doy clases, produzco, siempre voy de un lado a otro. Pero lo que realmente me mueve es esto, ser independiente y continuar haciendo música. El LP fue un camino terapéutico para relacionarme con todo esto. Quizá los escuchas introvertidos puedan relacionarse un poco más con ello, pero no quiero dejar de lado esta intención de ayudar a las personas, de asegurar que todos estén siendo cuidados. Es un balance a lo menos curioso; forzarte hacia el exterior cuando lo único que quieres, en secreto, es esconderte permanentemente.

Portada: ‘Element’ de Louise Burns

Respecto a lo instrumental, lograste dar un paso hacia terrenos poco explorados en tu discografía. ¿Cuáles fueron tus principales referentes al momento de aterrizar el carácter sonoro del material?

LB: Mucho trip hop, Massive Attack y Portishead han sido una gran influencia en mí desde el principio. También escuchaba un montón de música ambient, artistas como Brian Eno o Oneohtrix Point Never, además de soundtracks en general. Estuve completamente metida en esta película de los noventa con Leonardo DiCaprio, ‘The Beach’, sobre él viajando a Tailandia y creando una absurda cantidad de problemas. Hay una canción bellísima de Eno con John Cale en la banda sonora, ‘Spinning Away’, covereada por Sugar Ray para la película. Captura excepcionalmente ese sentimiento de eternidad y conexión con la naturaleza que yo estaba tratando de captar. Por otro lado, siempre he sido una gran fan de la música country, así que hay un poco de Townes Van Zandt por aquí y por allá. Y, honestamente, Enya. Crecí con ella, es como la madre de toda la música new age. Escucharle me reconforta, así que siempre me acompaña en esos momentos de fragilidad mental y ansiedad. Hay algo en sus letras, y la manera en que las canta, que hace todo mucho más exuberante sin perder humanidad. Y claro, el sonido del mundo natural a mi alrededor; llamados de ballena, el ruido de las olas. Lo sentía conectarse directamente a mi sentir. Con esta gran amalgama de figuras musicales, ¿cómo describirías el LP?

LB: Lo describiría como chill out pop con un giro de trip hop country [ríe]. Suena más que adecuado. ¿Cómo se traducen estas etiquetas a lo sensible? ¿Cómo te sientes al escuchar ‘Element’?

LB: Me hace sentir en calma, eso era a lo que apuntaba. Quería que fuera una escucha suave, gentil, la clase de música que pones al conducir o subirte a un avión; buena música de viaje. Debido a todo este tiempo lejos de escenarios, mi voz se encontraba bastante fuera de forma, traje a esta productora vocal, Carol-Lynne Quinn, para ayudarme a reentrenar mi voz y lograr las mejores tomas al momento de la grabación. Al escucharlo pienso en eso, “Uh, esta línea me tomó tres tomas, pero lo logré” [ríe]. Lo convierte en un punto de vista tan analítico como pacífico.

Tras todo lo que atravesaste, personal y artísticamente, ¿qué es diferente en ti?

LB: Bueno, no me siento como la persona que era antes de pandemia. Creo que este álbum direccionó mi camino positivamente. Me devolvió la confianza en mi escritura, en mi propia voz. Me recordó que lo único que realmente quiero hacer es componer canciones y hacer música. No es tan difícil, solo tienes que hacerlo y no preocuparte por lo que las personas piensen; hacerlo por ti, principalmente. Fue exactamente lo que hice para ‘Element’ y ahora me siento inspirada para seguir lanzando música en un futuro cercano, ya tengo otro en camino [ríe].


Me emociona pensar que volveremos a saber de ti en un futuro cercano.

LB: ¡Eso espero! Hasta ahora todas las nuevas canciones fueron escritas en México, espero que eso se refleje aunque sea un poco en lo instrumental.

¿Tienes algún plan para México respecto a presentaciones?

LB: Pasaré una temporada en Oaxaca; mi pareja y yo tenemos un lindo lugar ahí al que nos gusta ir. Viajaremos en primavera y, con suerte, volveremos en verano. Me encantaría tener algunos shows por allá, jamás lo he hecho pero mantengo los dedos cruzados.

Ha sido genial poder conversar contigo Louise, ¿algo más que quieras agregar para nuestros lectores?

LB: Muchas gracias por escucharme. Tengo un profundo cariño por México, así que significa mucho para que alguien allá ponga un poco de atención a mi música.


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