Entrevista con Kokoshca


Kokoshca creó un nuevo álbum de estudio retacado de nostalgia, experimentos sonoros y armonías intrépidas que ejemplifican una fase distinta de esta banda española.


Tras dar vida así a su sexto material discográfico, en Vibras aprovechamos la oportunidad para platicar con el baterista Álex López sobre lo que la construcción de ‘Kokoshca’ significó, lo que habitó en sus letras antes de que fueran escritas y todos estos sentimientos encontrados al producir, lanzar y difundir un material en medio de un contexto tan extraño como el que la humanidad vive en estos días...


Comencemos con la pregunta obligada; ¿qué representa este disco para ustedes en este momento de su carrera?

Álex López: Hay algo utópico pero que es cierto con llamar al disco ‘KOKOSHCA’. Para nosotros es una especie de culminar algo porque llegamos al punto de que muchas de las ideas que hemos ido circulando en discos y singles anteriores las encontramos cómodamente aquí. Este es el disco en el que mejor las hemos plasmado y, en consecuencia, creo que nos encontramos en nuestro mejor momento o, al menos, en el de mayor autoconocimiento y auto reconocimiento… Quizá suena utópico, pero es así.


Desde el primer tema, que es “Asia (Canción para Iñaki Ochoa de Olza)” nos encontramos con una gran carga poética y sonora que nos acompañará a lo largo del álbum… ¿Qué emociones dirías que están presentes en cada track?

Álex López: Suelo decir, de repente a mis amigos o colegas que conocen al disco de cerca, que hay líneas musicales y líricas que se vienen trazando desde el primer disco… Hay reflexiones sobre cierta idea de La España, otras que dan un poco de vueltas a su historia trágica, horrible, pero a la vez graciosa, así como un disco por la emotividad, nunca por la épica, pero sí por las emociones más internas o cosas y situaciones que son ajenas, pero que nos afectan como la canción de Asia, que es muy inspiradora por esta parte de Iñaki Ochoa como montañero… Básicamente creemos que a lo largo de las canciones se establece y se dibuja un retrato bastante humano de lo que somos.



¿Cuáles dirías que fueron los momentos más complicados de producir este disco y cuáles los que más disfrutaste?

Álex López: El reto compositivo más grande creo que es evidente y sería “Himno de España” porque tiene una estructura musical compleja, casi de tres actos y nos metemos en lugares en los que sí habíamos tenido en mente era porque nos recordaba a los ritmos bailables… Está muy mezclado con rumba española, flamenco y rock and roll, entonces darle forma a todo ese viaje de casi seis minutos fue todo un reto para la banda… Lo demás es que ha sido un disco bastante directo, le hemos dado muchas vueltas a los estribillos, sí, pero recuerdo que estábamos recién salidos del confinamiento grande que hubo en España y con esto le dimos vueltas a la idea de llegar a la canción perfecta, a un puente o estribillo que fuera bueno, por otra parte no me acuerdo que tuviéramos un trabajo intelectual tan complejo como con “Himno…” es decir, disfrutamos todo.


Hablando sobre estas referencias sonoras y experiencias musicales, ¿cómo sientes que ha cambiado la música en España durante los últimos años? Es decir, ¿qué piensas sobre el boom que han tenido bandas y géneros con esta oleada de creatividad?

Álex López: ¿Ahora mismo en España? ¡Uff!... Yo escucho música y le dedicó gran parte a ella además de la banda y creo que es un momento muy excitante, diría que no he visto una eclosión de tanto artista joven como ahora, quizá es a nivel mundial, pero en España en concreto lo veo muy relacionado al regreso del pop, las guitarras y la influencia de la música urbana de los últimos años, entonces se hace dreampop mientras hay restos de banda como Cuco o Mac Demarco. No le quiero echar la culpa al neoliberalismo, pero ya casi todos son solistas, la gente no se junta a tocar, lo hacen solos en casa, aunque también hay muchos escarbando en el folklore de España… Asturias, Andalucía… Hay cosas muy guays y lo mejor es que está saliendo todo al mismo tiempo, es un gran boom español…


Y por otra parte tenemos a bandas como La Femme que están haciendo canciones en hablahispana y homenajeando a lugares como Sevilla… ¿Crees que hay una influencia de tu país hacia el resto del mundo?...

Álex López: ¿Tú crees que hay una influencia artística entre España con Latinoamérica más allá de lo que sabemos históricamente?... En México desde siempre ha habido un gran cariño por bandas de allá y también tenemos colaboraciones latinas como las de Él Mató con Carolina Durante, por ejemplo citar algunas… También hay una especie de comunicación creativa que resuena en ambos lados del Atlántico y está la esperanza de que pronto vengan ustedes, Marcos y Molduras, Mujeres, Cariño, Los Punsetes y otros más… Al menos así lo vivo a nivel escucha y como prensa… ¿Qué dirías tú desde la perspectiva artística?

Alex López: Creo que la música pop se ha dejado influenciar muy poco por la música Latinoamericana, pero sí vi una escena muy parecida a la que puede o podía haber aquí a todo lo que rodeaba a bandas como Él Mató o Las Ligas Menores… Sobre México no conozco tanto la parte pop y no entiendo cómo funciona tanto, pero me gustaría que hubiera influencia de aquí hacia aquí, es decir, de que se retomen los ritmos latinos a la par que surjan bandas como Los Planetas… Que pase algo como lo que sucedió con Bunbury, por supuesto en un contexto muy diferente, pero me gustaría eso… Por lo que veo con respecto a México efectivamente veo este interés, pero no logro identificar una influencia tan tangible… Me parece interesante que se mezcle el pop con las raíces españolas, aunque no sé si esto sea algo fácilmente exportable para grandes masas…


Portada: ‘KOKOSHCA’ de Kokoshca

Sobre la parte visual del disco, platícanos cómo llegaron a la decisión de colgar esta fotografía, quién se encargó de realizarla y qué elementos visuales pusieron allí…

Álex López: Al final están muy guay los accidentes y la serendipia, como se llama… La portada fue un accidente porque teníamos la idea de hacer una foto de estudio, algo diferente, hicimos las imágenes y no terminábamos la composición, decidimos dejarlas para foto promocional y nos quedaron tres días para tomar una decisión editorial… Era complicado porque era invierno, hacía bastante frío y teníamos que hacer la portada de un disco luminoso, bastante caluroso… Nos fuimos a recorrer la ciudad, a tomarnos fotos abrigados con este edificio en el barrio de San Sebastián con su estilo bastante soviético, comunista, y la foto terminó con un estilo de post-punk polaco (risas), pero gracias al diseño, la paleta de colores y la intervención de las letras resultó un disco de casi rumba de los setenta o algo africano estilo Fela Kuti… Creo que resignificamos algo como el edificio más feo de la ciudad, entonces funcionó...


Si de las diez canciones que tiene el disco tuvieras que elegir las más emblemáticas para la banda o aquellas que mejor representen su estilo musical y conceptual en este momento, ¿cuáles serían?

Álex López: “Asia…” por ser una de las más emocionantes y mejor esperadas… “Te Sigo Esperando” sería la segunda por tener un estilo muy enérgico y ser un boom dentro del estilo de Kokoshca y luego “Himno de España” por el reto compositivo y por todo lo que implicó su creación… Creo que terminará perdurando un poco…


¿Por qué hacer este juego sonoro con “Himno de España”? Me refiero a mezclar los versos, la música y los ritmos con la historia del país...

Álex López: Hay una cosa que se dice mucho en España desde la Segunda República (1931) y es esta idea que habla de “las dos Españas”... A partir de esto hay un dicho de que una de las dos te ganará el corazón… Los cuarenta años de dictadura se dedicaron casi a pisotear a la otra mitad y esta tracción, junto a la democracia actual, ha vuelto complejo el contexto porque digamos que se han maquillado las estructuras de poder… Este se representa de otra forma y sigue habiendo dos Españas… Bajo esa idea, la canción empieza solemne y trágica para apelar casi a la picaresca española, a la despreocupación como forma de vida, a buscarse las castañas, la fiesta y esto es un diálogo entre la primera parte del tema y la segunda, encontrándose al final con una jovialidad que recupera los acordes de forma solemne y reduce las diferencias de la primera parte para explotar en un segundo… Es decir, no es que esta canción esté reconciliando a las dos Españas, pero es un simbolismo, lo vemos en la letra y en la música, en todo lo que compone el track…



Todo el disco tiene un estilo un tanto diferente a lo que veníamos escuchando con Kokoshca, ¿cómo decidieron que estaba listo el resultado?, ¿qué les vino a la mente al momento de ver realizados?

Álex López: Había un pacto previo antes de empezar a componer. La idea era quitar guitarras, darle mucho más espacio a lo bailable, a la batería y al bajo, y acercarnos al funk. Después nos dimos cuenta que no sabíamos cómo iba a ser esto, pero vimos que podríamos ir tiñendo las partes de los tracks como queríamos, entonces esta idea de jugar con el silencio y darle paso a los instrumentos fue la premisa que nos permitió acomodarlo todo… Ver cómo sería el contexto imaginario del disco funk de Kokoshca.


Hay algo muy interesante en las letras de las canciones y es el contraste entre estos sentimientos romántico-amorosos y su contraparte histórica y, si no política, sí muy social de España… ¿Cómo lograron manejar estas temáticas dentro del material?

Álex López: Voy a hablar en boca de Iñaki y Amaya que son los compositores de las letras, pero el conocerlos bien me permite afirmar esto; diría que Amaya es más pasional y que ella compone letras que le salen desde muy adentro, casi de experiencias vividas y a corazón abierto casi todo el tiempo, mientras que Iñaki es más racional, se apoya más en evidencias culturales y/o estéticas, pero esta dualidad -que ya se ha visto con otros artistas- logra darle vida de forma muy única a la música… También se compensan tanto sus voces como la forma que tienen de llegar al mismo sentimiento y la emoción, lo que hace que desde 2007 o 2008 mantenga a la banda con su esencia y lo mejor es que les sale bastante natural... Es muy guay porque aunque han pasado los años es una química que no se acaba y pues nada, siguen siendo muy fructíferos.

Kokoshca es uno de esos casos extraordinarios que lleva a cuestas una gran trayectoria musical con una producción casi continua… ¿Cuál te gustaría que fuera su futuro, es decir, cómo imaginarías la utopía personal de la banda?

Álex López: Necesitamos, ya casi emocionalmente, salir a tocar. Tocamos en Madrid, fue muy guay, pero creo que nunca habíamos sacado un disco con tanta producción ni habíamos esperado tanto a lanzarlo… ‘KOKOSHCA’ comenzó a producirse en octubre de 2020 y también es un caso único porque nosotros no respetábamos estos “lapsos normales” para publicar un material, pero creo que el presentar conciertos con la gente sentada, distanciada y con mascarillas hace que falte algo… Como un drogadicto a su droga, necesitamos experimentar un concierto como los de antes… Por otro lado, uno de los objetivos claros que tenemos, es volver a Argentina e ir a México teniendo ya el disco… Esto es casi una necesidad vital… Después de una gira nos queda seguir grabando más música.



Para finalizar cerraremos con una pregunta clásica de Vibras… Si pudieras viajar al pasado qué preferirías; viajar al pasado y revivir algún momento icónico con la banda u opción dos, viajar al futuro y conocer cómo sería Kokoshca en ese momento...

Álex López: ¿De Kokoshca en concreto?...


O de tu vida personal con la banda…

Álex López: Me habría gustado estar en el momento en que Iñaki y Amaya se conocieron… Eso y estar en el primer concierto que dieron para ver cómo ha sido la evolución… Ahora si pensamos en el futuro me gustaría vernos dentro de treinta años para saber cómo ha ido nuestro compromiso con la banda y con la música.


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