Jenny Lewis en El Plaza Condesa

Fotos: Óscar Villanueva Dorantes (Cortesía Plaza Condesa)

Jenny Lewis pisó tierras mexicanas el pasado jueves 18 de octubre para presentar su mas reciente material discográfico: On the Line. Este proyecto es su cuarto disco en solitario, después de haber sido integrante de la banda Rino Kiley.

Dejando de lado el género indie que caracterizaba a su ex banda, la cantautora de Las Vegas, Nevada en este material decidió acercarse al country pop y poner a bailar a todos sus fanáticos sin dejar de lado la madurez de sus letras.

El Plaza Condesa fue el lugar elegido para que el público mexicano disfrutara de una noche especial a lado de Jenny y sus músicos la noche del jueves que ni la lluvia ni el tráfico de la Ciudad de México impidieron que las personas llegaran al recinto.

El concierto inició poco después de las 9 de la noche; un juego de luces rosas, azules y moradas acompañaban la salida de los músicos, que se acomodaban con sus respectivos instrumentos, mientras los gritos de emoción del público no se hicieron esperar cuando una Jenny Lewis vistiendo un traje rosa brillante y tacones altos salió al escenario agitando la mano y sentándose detrás de su piano.

La primera canción "Heads Gonna Roll" hizo oscurecer todo el escenario, para permitirnos ver a Jenny gracias a la luz de su piano y disfrutar de una canción melancólica y tranquila en silencio admirando su voz.

En "Wasted Youth" también disfrutamos de ella en el piano, con luces azules y rosas en el fondo mientras que el público del Plaza tomaba cerveza y se animaba a cantar los coros. La nacida en la Vegas, Nevada dejó atrás su piano para darle paso a "Head Underwater" y así bailar por el escenario.


Fue después de "Happy" cuando la cantautora tomó una copa y brindó con sus fanáticos mexicanos, después de decir un "Gracias". "I love you Jenny" gritó un fanático en ese inter, "I love you too sir" respondió Jenny, provocando los gritos eufóricos en el recinto.

Para "Voyager" las luces se atenuaron y nos hicieron parte de un ambiente íntimo, momento en que la ex integrante de Rilo Kiley decidió encantar a los mexicanos utilizando unas claves durante el final de la canción. Siguieron "She's not me" y "On the line", que nos dejaron claro que si algo que Jenny Lewis no tiene es pena ni miedo, disfruta bailar al ritmo de sus canciones y se desenvuelve como nadie en el escenario.

El momento cumbre, fue cuando "Fernando" empezó a sonar, luces de colores en todo su esplendor, la gente no dejaba de bailar y corear esta canción con vibras country pop. Y para acompañar el ambiente se hicieron presentes unos globos gigantes de color azul y rosa que el público empezó a aventar por todos lados.


Después de un breve descanso en el que el público gritaba una y otra vez que querían otra canción, Jenny y sus músicos, todos vestidos de traje blanco y negro, regresaron al escenario para entonar "Dogwood", donde Lewis batalló con sus tacones al querer subir una plataforma y poder ver a todo su público.

Hubo un momento en "Party Clown", donde la estadounidense utilizó un pandero con luces y su bajista en el fondo un triángulo, para completar la canción.

Con "I never" sentíamos el final del show, pues los músicos dejaron sus instrumentos y se colocaron a lado de la cantante para juntos hacer los coros. El público de México estaba emocionado y no dejaban de aplaudir cada que el silencio estaba presente.

Jenny Lewis cerró su participación en el Plaza Condesa con una canción acústica en solitario, que cautivó y puso emocional a los presentes. "Eso fue una canción extra, aún no me quería ir", expresó la cantautora para hacer una reverencia y salir del escenario acompañada de la devoción del Plaza Condesa.


LEE NUESTRA REVISTA DIGITAL

Vibras 002 4_5.png