Entrevista con Motorama


Foto: Alexey Trineev

Hace más de quince años una banda oriunda de Rostov-on-Don, Rusia, cambió el paradigma de la música que florecía en ese país y nos demostró que allí una nueva oleada artística estaba emergiendo de lo más profundo de sus entrañas.


Ahora, en el comienzo de una década extraña y turbulenta, Motorama regresa del estudio con un nuevo disco que integra siete canciones interesantes, oscuras, repletas de poesía y ritmos profundos que con su intensidad sonora nos arrullan y cautivan para alejarnos, con una armonía sublime, de las eternas noches del fin del mundo.


Y es que con ‘Before The Road’ los seguidores de esta banda, y quienes apenas se cruzan con ella, podrán encontrar una faceta más universal de Maxim Polivanov, Irene Parshina, Mikhail Nikulin y Vladislav Parshin, con quien tuvimos la oportunidad de charlar sobre los sucesos que marcan nuestra historia, el arte que nos inspira y la vida misma...


“Out of my hermetic life, all the stars aligned”


Hace unos días nos encontramos con el lanzamiento del nuevo disco de Motorama... Cuéntanos cuál fue tu momento favorito durante su producción. Vlad: Sin duda el día en que terminamos de grabar el disco fue mi favorito. Bebí una taza de té, apagué el computador y salí a caminar con mi esposa e hijo.


Han pasado tres años desde que la banda lanzó un disco, ¿qué hicieron durante este tiempo?

Vlad: Vivimos nuestras vidas, tocamos en conciertos, recopilamos ideas para las futuras canciones, y aprendíamos sobre nuevos efectos y equipo musical. Además estuve aprendiendo a tocar la batería.

‘Before The Road’ nos permite imaginar un espacio que transforma nuestra atmósfera y nos saca de la realidad... ¿Por qué decidieron nombrar al álbum así? Vlad: Porque tiene una imagen o significado simbólico y figurativo relacionado con la preparación para un viaje... Quizás no solo uno físico...

¿Y los nombres de las canciones? Creemos que son geniales y nos gustaría saber más sobre lo que los inspiró al momento de crearlas... Vlad: Prácticamente fue la vida que nos rodea.



Entre las siete canciones que encontramos en ‘Before The Road’ hay grandes composiciones como “Voyage”, “The Tower” o “Pole Star”... ¿Para ti cuáles son tus tres favoritos y por qué?

Vlad: No lo sé por el momento. Necesito esperar un tiempo porque me gustaba escribir canciones y estoy un poco sordo a causa de ellas...


¿Quién diseñó la portada del álbum y qué sentimientos logra transmitirte esa imagen?

Vlad: Es una foto tomada por Alexader Fedotov en las montañas de Siberia... Era un fotógrafo soviético de los años 50-60. No sé mucho sobre él, pero admiro esta foto y los hermosos tipos de flores. Siento que al mismo tiempo es como una foto bajo el agua.


Si en México echamos de menos algo de la época pre-pandémica son los conciertos y, sobra decir, que las presentaciones de Motorama eran algunas de las más celebradas entre la audiencia... ¿En qué escenario te gustaría presentar ‘Before The Road’ si esto fuera posible?

Vlad: Estaremos encantados de tocar en cualquier escenario que sea cómodo y seguro para los oyentes... También que cuente con buen sonido y acústica.

Portada: ‘Before The Road’ de Motorama

Motorama marcó una tendencia importante en el tipo de música producida en Rusia... ¿qué piensas de aquellos lejanos años en que nos entregaron ‘Horse’ o ‘Calendar’ en comparación con ‘Before The Road’?

Vlad: Tuvimos la suerte de tener la oportunidad de viajar mucho y estamos muy felices de tener tantos oyentes en Rusia y en el extranjero. Es un milagro y es lo que más nos sorprende del paso de los años...


Aunque estamos hablando de su nuevo álbum, nos gustaría saber si todavía recuerdas los otros discos de la banda de alguna forma especial... ¿Quizá con alguna emoción o nostalgia?

Vlad: Todos los álbumes están conectados con los períodos de nuestras vidas, nuestros familiares, amigos, viajes, viajes pequeños y circunstancias significativas. Y sí, suelo definir todas las canciones y álbumes con esos diferentes tiempos...


Para nosotros, ‘Before The Road’ es un disco donde se manifiestan situaciones como la unión, la esperanza y la fe... Considerando el contexto que el mundo ha vivido desde hace un año, ¿tienes alguna expectativa sobre el futuro o alguna utopía personal?

Vlad: Esa es una gran pregunta. Posiblemente la naturaleza humana se base en un conflicto interminable... Estoy buscando una respuesta a esta pregunta del mundo perfecto y descubrí que no la tengo en este momento. Tal vez todo se trate sobre la armonía entre tu mundo interior y la vida exterior, o quizá podemos saltar un poco de nuestra individualidad y ver el mundo como una conexión de nuestras generaciones, una fe, un sueño o un milagro... Es una pregunta filosófica, ¡cómo para una mesa redonda con té y panqueques!



Por último, y si te parece bien, siguen dos preguntas al azar que solemos hacer en Vibras para conocer un poco más el otro lado de nuestros entrevistados. La primera es cuándo es tu próximo cumpleaños y qué deseo te gustaría pedir para ese día tan especial...

Vlad: Es el 22 de noviembre y deseo que mis familiares y amigos se mantengan sanos y felices.


La última va en relación con lo que está escrito en las letras y melodías de Motorama, y es que ya que el proyecto nos ha conmovido y abrazado a muchos de los momentos más cruciales de nuestras vidas, quisiéramos saber a ti qué obras o que artistas han logrado inspirarte; ¿nos podrías recomendar alguno?

Vlad: Vean las pinturas de Akhip Kuindzhi. Esa sería mi recomendación.



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