Entrevista con Carmen Costa


Desde los seis años, a Manu le surgió la conexión por tocar canciones, por las melodías, por cantar, “el ver a gente que hacía música también me fue generando ganas de querer hacer lo mismo… Uno de los sentimientos más lindos es cuando termino de hacer una canción, ese punto en el que antes no había nada, pero ahora hay una canción que tú creaste, que es una historia…” Con una trayectoria de más de diez años, Carmen Costa se ha posicionado como una banda referente del indie rock mexicano, con un sonido rasposo, veloz pero bailable. Su proceso de composición no es tan usual como el de la mayoría, “al momento de escribir, lo hago de una forma muy poco racional y con los pocos elementos que tienes… Vas llegando a donde te lo permiten tus propias capacidades y a medida que pasa el tiempo, vas tocando mejor y llevas tiempo experimentando haciendo rolas, empiezas a tener otras herramientas… Hay una parte que se empieza hacer más difícil, porque como has hecho música por muchos años, empiezas a tener la vara más alta, cuando sacas una rola nueva estás esperando que sea mejor que la anterior… No es fácil superarte, aunque pasen los años y tengas más herramientas.” No todo momento se tiene una necesidad para escribir o crear música nueva, Manu ha pasado por todos los escenarios posibles para componer una canción, “cuando era más chico la inspiración absoluta del momento, mucho sentimiento y eso era lo que me conectaba para escribir cosas con cierta cadencia, con ciertos tipos de temáticas… Con el correr de los años me empezaron a interesar otras cosas, me empezaron a mover otras cosas…” Las ideas y sentimientos cambian con lo que vive el compositor y así su forma de crear música nueva, pero nunca dejando de lado los sentimientos que tiene a flor de piel.

“En “100 años”, nuestro más reciente sencillo, lo hemos compuesto de una manera muy distinta a toda la música que ha hecho la banda… Se trató de armar una playlist con un montón de canciones que nosotros considerábamos que eran el sonido que tenía que tener la banda para el nuevo material… En función de eso, nos pusimos a hacer jams, toda la banda junta, sin realmente tocar necesariamente el instrumento que cada quien toca en la banda… Por ejemplo, el baterista no estaba tocando nada y cantaba conmigo…” Esta libertad en la composición le permitió a la banda fluir de una mejor manera, basándose en el groove de sus bandas favoritas. Ya con el mood en el estudio, Manu pudo explorar otra forma de escribir canciones y basarse en el sentimiento del momento. Para su nuevo álbum, la playlist antes mencionada incluye a bandas como The Rapture, Franz Ferdinand, Gang of Four, Wire, LCD Soundsystem tratando de tener un rock más del lado groovy. “El rock que te hace mover los pies… Buscábamos una estética un poco funk… En específico 100 años tiene unos homenajes muy claros a LCD Soundsystem, también hay una guitarra que hemos tomado de homenaje a Wire y algunas guitarras con el mood de Lenny kravitz…” Con esta declaración de Manu, podemos darnos una mejor idea de lo que se viene en el nuevo álbum de Carmen Costa. En la actualidad, los vídeos y el arte visual de una canción son de suma importancia para los artistas, porque es el primer acercamiento que tienen con el público y es una de las formas en las que pueden llamar su atención, sin antes haber escuchado su música, “a mi normalmente me gusta interpretar los videos, esto quiere decir que el videoclip tenga una nueva interpretación sobre la letra… Buscamos que vaya más allá de lo que fue la canción… Con “100 años” nos llevaba hacia una temática de como en la vida cotidiana queremos salirnos siempre con la nuestra y que al final es un sentimiento muy egoísta, ya con esa idea en mente, la llevamos a un juego de cartas en el video, donde todo mundo está haciendo trampa…” El arte de la portada del sencillo también está relacionado con el tema de la canción y el video, mostrando un collage con elementos como cartas, instrumentos, la ropa, etc.

El escenario es el lugar donde la banda se siente más alegre, ya que, dentro de un estudio, a pesar de estar haciendo lo que más les gusta, es un lugar más solitario y no les permite la interacción con un público, “un concierto es un ida y vuelta con el público… Estar tocando con la gente, transmitir esa energía y que la gente lo reciba.” Con shows en Europa y Latinoamérica, el cambio de público no ha sido un obstáculo para la banda, porque se han llevado sorpresas en el camino, “en España, nos ha tocado ir a tourear y la primera vez que fuimos a tocar, la gente se volvió loca… Estuvo increíble.” En tiempos de quedarse en casa, la banda no puede tener una rutina, pero ya tienen algunos planes de shows y participaciones en festivales de México, pero que pronto se irán dando a conocer.


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