Bastille en el Pepsi Center WTC

Fotos: Lulú Urdapilleta (Cortesía OCESA)

Bastille @ Pepsi Center WTC, 2019

Interrumpiendo la oscuridad que había invadido a Pepsi Centre WTC, con los gráficos proyectados sobre el escenario: un papel tapiz verde, un reloj en la parte superior izquierda, que marcaba 22:39 con números rojos, y una ventana sobre la que luego se proyectarían imágenes psicodélicas y del universo; Bastille, llegó al escenario entre aplausos y gritos, para presentar Still Avoiding Tomorow, el primer acto de la noche, segundos después la letra de “Quarter past of midnight” apareció en el fondo, mientras todos los fans cantaban la canción.

Así inició el concierto de Bastille, agrupación inglesa, que ofreció, por primera vez México, un concierto propio sin compañía de otras bandas. Su gira, con motivo de su último álbum Doom Days, culminó en nuestro país con la efusividad y emoción del "mejor y más ruidoso público".

“Send them of” encendió a todos los asistentes, quienes no dejaron de bailar y brincar desde las primeras notas de la noche. Dan Smith, vocalista, se paseaba de un lado al otro sobre el escenario con un gorra amarillo y una playera negra con una carita feliz, mientras Kyle Simmons, tecladista; Will Farquarson, guitarrista y bajista; y Chris “Woody” Wood, baterista, acompañaban a Dan y hacían a los fans gritar de emoción.

El concierto estuvo dividido por tres actos, al igual que una obra teatral. Still Avoiding Tomorow fue el primero y estuvo compuesto por ocho canciones, que en todo momento mantuvieron al público en sintonía y emoción. “Things we lost”, “The waves” y “1 Evil” fueron parte de esta primera división, durante esta última Dan cantó desde lo alto de una escalera que se encontraba en el escenario, mientras un rayo de luz blanca lo iluminaba y una luna llena y roja le hacía compañía; haciendo de esta una presentación nostálgica acorde a la letra de la canción.


“Hola Ciudad de México, nosotros somos Bastille, estamos felices de estar aquí” fue una de las frases pronunciadas en español por el vocalista de la banda, que no dejaba de agradecer la presencia de sus fans. “Happier”, uno de los más grandes éxitos de la banda, y “Bad decisions” hicieron temblar al recinto con los gritos de las personas que elevaban sus manos al cielo y cantaban la canción como un himno.

“Flaws” fue una canción especial para los asistentes, ya que Dan bajó del escenario y cantó entre el público. Los fans que estaban cerca se abrieron paso para poder convivir con el vocalista que los saludaba y les pedía que cantaran los coros de la canción. Luego de esto, la banda cerró el primer acto y comenzó con el segundo: Those Nights, compuesto por seis canciones.

Globos de colores comenzaron a flotar por encima de los fans, quienes los aventaban al aire, mientras “Weapon” era tocada por Bastille. Dan se sentó en el escenario, con un fondo del universo salpicado de estrellas, para interpretar “Those Nights” y “4AM”, donde las luces de los celulares, al igual que los astros en la obscuridad, se movían de un lado al otro mientras todos cantaban “you are my familiar”.

Con “Bad Bloom”, los asistentes comenzaron a aplaudir al ritmo de la batería, para luego cantar a todo pulmón, a petición de Dan —“canten esta canción con su mejor acento británico. Son increíblemente ruidosos”—, una de sus más recientes canciones “Doom Days”, donde triángulos se sucedían unos a otros al estilo de Seven Nation Army para después presentar la letra de la canción como si se tratara de un karaoke. Los ingleses continuaron con “Blame”, canción acompañada por un par de labios rojos, proyectados al fondo del escenario, que cuando se abrían dejaban ver globos oculares.


De esta manera, comenzó el tercer y último acto de la noche: The Morning Doesn’t Reach Us, compuesto por cinco canciones, que fueron las más bailadas y cantadas por los asistentes. “I can’t remember” abrió la recta final del concierto, seguida por “Joy”, “Another Place”, “Laura Palmer” y “Good Grief”. Luego de esta última, Bastille se retiró del escenario agradeciendo al público.

Los gritos de “oe, oe, oe, oe, Bastille, Bastille” se oían como ecos en todo el recinto, los fans pedían más canciones y aplaudían, primero de forma lenta y poco a poco más rápido, hasta que la agrupación volvió al escenario para tocar las tres últimas canciones. “Of the night”, inició con la proyección de una televisión antigua en la que se reproducía la letra de la canción que era cantada por todos, para continuar con “Million pieces”.

“Pompeii”, una de las canciones más conocidas de la agrupación, cerró con broche de oro el concierto. Un coro de voces, de todos los asistentes, acompañaban a Dan, mientras él brincaba enérgicamente sobre el escenario. Con una bandera que decía “Viva Bastille cabrones”, la banda se despidió con mucho afecto de su público mexicano, entre gritos de emoción y aplausos.

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