Entrevista con Balthazar


El tiempo se ha vuelto nuestro amigo en estos días, la espera un antídoto para soportar la ansiedad y así vamos replanteando nuestro día a día con cierta incertidumbre de lo que pasará en el futuro. Balthazar habla de todos estos sentimientos en su quinto material discográfico ‘Sand’, donde podemos distinguir una mezcla de sonidos y géneros que hacen este, un disco muy particular.


“El coronavirus cambió completamente nuestra forma de trabajo porque pensábamos grabarlo de una manera muy recreativa, en un estudio, tocando juntos, porque las canciones las compusimos en el tour de Fever, queríamos capturar esa energía, pero debido a la cuarentena no pudimos hacerlo. Empezamos trabajando desde casa, con un acercamiento más electrónico porque utilizamos samples de batería… Fue un accidente bueno, porque eso nos forzó a ser creativos, para nosotros fue muy emocionante hacerlo de esta manera y empujarnos en este terreno que no conocíamos… Las canciones que son más electrónicas nos gustaron mucho más que como las habíamos pensado en un inicio”. Maarten hace énfasis en el mayor reto que afrontaron debido a la situación mundial, pero que finalmente resultó en un disco muy orgánico.


Debido a la naturaleza del proceso creativo del disco, cada canción tiene una sensibilidad muy especial y única, pero sin dejar atrás la esencia de la banda. “El jazz, todos los arreglos y las cuerdas fue un poco como un juego, no estábamos realmente convencidos. Todo lo que escuchan en este disco es todo lo que hemos aprendido a lo largo de nuestra carrera, incluso ideas que teníamos de nuestros proyectos solistas… Cuando estás creando un disco no lo piensas, simplemente aparece en tu mente y haces una nueva mezcla de sonidos, es como si estuvieras documentando un tiempo específico con música… Nunca pensamos en un concepto para el disco, a veces sólo tratamos que una o dos canciones suenen coherentes con el resto, pero lo demás sale de forma muy natural.”



Con la producción iniciada en casa, las ideas fueron mayores, muchas de ellas quedaron descartadas hasta elegir las mejores. “¡Claro que hacemos un buen número de canciones! Pero escogemos las mejores, por ejemplo, “I Want You” tenía un estilo muy rockero, pero como nos gustaba la canción y la energía que tenía, la convertimos en algo más electrónico y con más groove, para que pudiera ser parte de ‘Sand’… Al pasar el tiempo te das cuenta que canciones son buenas y cuales no… Algo muy interesante sobre este álbum es que la referencia que se hace al tiempo, a la impaciencia y la inquietud, nunca hablamos de eso mientras creamos las canciones… Realmente no cantamos sobre la pandemia o la cuarentena, pero terminó siendo un disco profético, “Hourglass” haciendo hincapié en no querer esperar más, pero en realidad ‘Sand’ es un disco sobre nosotros como artistas, sintiéndonos inquietos y queriendo hacer un nuevo álbum…”. Es realmente una coincidencia que las emociones descritas en este disco sean tan similares a las que creó la pandemia.


“Las fechas límite y la alegría de que la gente escuché lo nuevo es lo que nos empuja a terminar una canción. Cuando estás trabajando en una melodía y empiezas a perder algunas cosas, sientes que se está perdiendo la magia y tienes que tomar un paso atrás, esa es nuestra señal de que no debemos hacer nada más y la canción se queda así… En mi caso, yo pasé por una ruptura amorosa y ese fue el principal motor que me llevó a escribir “I Want You” que es sobre una noche en la que salimos y me sentí celosa. Trabajamos con un buen catálogo de emociones”. Y es por esto que cada canción nos transmite tanto sentimiento y honestidad, con un toque de frescura por el groove y la combinación de instrumentos.


Portada: ‘Sand’ de Balthazar

Además de contar con once canciones que nos mantienen en una montaña rusa de emociones, la portada del álbum es una imagen de una escultura realizada por Margriet Van Breevort con un realismo muy bizarro, pero que representa perfectamente el mensaje de ‘Sand’. “De hecho esa escultura la encontramos en internet, en una foto. La primera vez que la vi, no pude evitar reírme, pero después me intrigó porque considero que es una escultura muy icónica, porque cuando la miras a detalle te preguntas: ¿qué carajo es esto? Como sabíamos que el álbum hablaba de la inquietud y no querer esperar, e investigando un poco sobre la escultura, descubrimos que se llama “El hombre que espera”, así que nos pareció perfecto para el tema del disco”.


A pesar de lanzar un disco nuevo aún en pandemia, Balthazar continúa sorprendiendo a los fans, esta vez será una sesión en vivo donde podrán escuchar las nuevas canciones en un formato que dará una idea de cómo se vivirán los shows en vivo. Además, en la segunda mitad del año, la banda tiene programadas algunas fechas en Europa para iniciar el tour de ‘Sand’.


Por ahora, la banda se concentra en disfrutar el tiempo en sus hogares y reencontrándose con actividades que anteriormente no tenían el tiempo para realizar, pero que los ha ayudado a fortalecer la relación que tienen consigo mismos. La música ha quedado en espera de que las ideas fluyan y los integrantes vuelvan al ritmo de producción y tour.


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