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Las canciones con las que más nos identificamos siempre son las más específicas. Este conocimiento es parte de la filosofía de Faye Webster, la cantante y fotógrafa de 23 años, que con su cuarto álbum ‘I Know I’m Funny haha’ parece haber perfeccionado el arte de la canción hiperespecífica.

Casi diez años después de su álbum debut (que ahora detesta), Webster presenta una colección de once canciones llenas de letras sobre los momentos y las emociones que le dan forma a nuestras vidas.
 

Más interesada en la honestidad que en la belleza, en sus últimos dos álbumes la cantante se ha asegurado de no limitarse en lo que comparte. “[Antes] no quería herir los sentimientos de nadie, pero al final eso le quita el propósito porque no estás diciendo lo que quieres decir. Ahora ya digo lo que quiero.”
 

Su título, tomado directamente de una canción en la que describe cómo la hermana de su novio le dijo que era graciosa alguna vez que salieron a cenar, es un claro ejemplo de cómo para Webster hasta el momento más insignificante es digno de su propia canción.

And let's cheers to you
And let's cheers to me
I like your songs even  though
They're not about me
- “Cheers”

 
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‘Atlanta Millionaires Club’ acaba de cumplir dos años, ¿cómo sientes que tu vida y tu música han cambiado en ese tiempo?

F: Siento que a pesar de que era mi tercer álbum, no mucha gente me conocía. Cuando salió sentí un gran cambio, antes solo era yo con muy poco dinero en mi ciudad natal haciendo música porque quería y de repente personas que no conocía empezaron a comentar en mis fotos y descubrí que ya no solo mis amigos escuchaban lo que hacía. Me encanta pero es una locura.
 

También creo que me sigue gustando bastante, cuando muchos músicos ven su trabajo viejo piensan “wow, odio esto”, pero yo siento que sigue siendo una muy buena representación de mi como persona.
 

No es tan viejo. Por ejemplo, ¿dirías lo mismo de tu primer álbum?

F: Odio mi primer álbum. [ríe] Lo detesto. Y también semi-odio mi segundo álbum. Pero a todos nos pasa.

Tu sonido ha evolucionado pero al mismo tiempo sigue teniendo las mismas raíces, ¿cómo te aseguras de que tu estilo se mantenga fresco? ¿Experimentas mucho o te apegas a lo que sabes?

F: Creo que eso le pasa a todos. No creo que sea una decisión consciente de decir “okay, vamos a experimentar con esto” ni nada así, más bien es cuestión de que siempre estoy escuchando cosas diferentes y me estoy inspirando con algo nuevo así que es un proceso natural. Lo que saque en dos años no va a sonar como este disco pero probablemente habrán canciones que queden bien en él, igual que algunas canciones de este disco quedan bien en ‘Atlanta Millionaires Club’.

I saw you last night in my dream
That's still the closest you and I have been
That's kind of sad, don't you think?
- “A Dream With a Baseball Player”

 
 
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¿Tuviste que encontrar nuevas maneras de trabajar y escribir en el último año dadas las circunstancias?

F: Sí, tuvimos que grabar todo en una sola sesión, nunca había hecho eso antes. Normalmente hago todo por separado y con algunos días de descanso. Fue muy difícil y no me gustó tanto como lo que hacía antes pero llevábamos ocho meses guardándonos esas canciones y tenían que salir.
 

¿Crees que eso cambió algo en el sonido del álbum?

F: En general no, pero sí pienso que cuando lo escuchas puedes darte cuenta de cuáles son las canciones viejas y cuáles son las nuevas. Las nuevas son mucho más alegres [ríe], estaba en un punto muy feliz y mi salud mental estaba mejor que en las canciones más viejas. También siento que todas las canciones funcionan muy bien en conjunto y que tienen su hogar en el disco.

El título es muy bueno, parece que intenta no tomarse tan en serio. ¿Por qué lo elegiste?

F: Cuando lo estaba escogiendo ya sabía que no necesariamente quería que fuera un ‘buen' título, siempre he admirado los nombres que son muy, muy largos con los que solo te preguntas “¿por qué le pondrían así?”. Eso me gusta, así que estaba buscando entre mis letras y decidí que esa era la mejor opción. Además, le quita mucha seriedad a la industria musical.


¿Tienes alguna canción favorita en el álbum?

F: Me encanta “Cheers”, es muy divertida de tocar. Pero también adoro “Sometimes” desde que la grabamos supe que iba a ser de mis favoritas.

But if I write about nothing,
then what would they say?
- “Sometimes”

 
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¿Por qué elegiste “Better Distractions” como el primer sencillo del álbum?

F: No había sacado nada en dos años y estaba intentando pensar en la canción que mejor me representaba en ese momento. Suena como yo, la letra soy yo, así que quería mostrar que eso era en lo que había estado trabajando. Algo así como decir “esto es lo que he estado haciendo, ¿ustedes cómo están?” Esa fue una decisión muy fácil, estaba recién grabada y todos estábamos obsesionados con ella.
 

Alguna vez dijiste que escribías sobre pensamientos que normalmente ignoramos porque no sentimos que vale la pena escribirlos, ¿de dónde surgió esta filosofía y por qué es importante para ti?

F: Siento que le damos muy poco valor a esos pensamientos que vemos como ‘inútiles’, en realidad son importantes porque todos estamos pensando lo mismo y nadie lo dice. Todos piensan que es una pérdida de tiempo compartir ese tipo de cosas pero creo que es lo que hace que se puedan relacionar conmigo. Están escuchando cosas que ya han pensado o que les han pasado, eso es algo que siempre he admirado en los compositores. Muchos de mis artistas favoritos hacen justamente eso. Pega mucho más, podrías decir el enunciado más emocional del mundo pero agregarle detalles es lo que lo vuelve hermoso.
 

¿Quiénes son algunos de tus artistas favoritos?

F: Adoro a Courtney Barnett, sus letras me inspiran muchísimo. Diría que ella y Adrianne Lenker son mi Top 2 en este momento.
 

¿Hay algún tema del que aún te cuesta trabajo escribir?

F: Sí, siento que me ha costado mucho trabajo ser honesta en mis letras. Antes de AMC no lo hacía porque no quería herir los sentimientos de nadie, pero al final eso le quita el propósito porque no estás diciendo lo que quieres decir. Ahora creo que oficialmente ya lo superé, ya digo lo que quiero. Es muy divertido. [ríe]