The Offspring en el Pepsi Center WTC

Fotos: Alan Cortes | @alancortest

Después de una larga espera de más de 20 años sin pisar la Ciudad de México, llegó The Offspring a reventar el Pepsi Center WTC este domingo llenándolo por completo. Todo comenzó muy temprano, antes de las 8 de la noche ya teníamos arriba del escenario a la banda que le haría el honor de abrir su show, Chingadazo de Kung Fu. Presentándose ante el inmenso público que iba llenando más y más el venue y al ritmo de canciones como “Epitafio” y “No Te Voy A Regresar Tu Apple TV”, muchos de los fans de la banda californiana también coreaban fuerte junto a Marino, Ale y Beto. Nos presentaron a Lng/SHT como “el rapero más sexy del país” para interpretar en el bajo “No Me Importa”. Llegó el final para CHDKF mencionando que ellos ya también querían ver a The Offspring, que tenían influencia de su música junto con bandas de la misma oleada.


Llegó la hora más esperada por todos, el lugar se apagó y al sonido del mariachi la gente comenzó a gritar y de un segundo para otro “Americana” comenzó a sonar, bastaron los primeros segundos para que todos en el lugar perdieran la cabeza y comenzaran el slam en medio del lugar. Así sería el inicio de una noche llena de guitarrazos old school, empujones y sudor. Todo sucedió muy rápido, no hubo descanso entre canción y canción en más de una hora, hora y media en la que la banda encabezada por Dexter Holland nos llevaría por la nostalgia, los buenos recuerdos pero que también harían desatar la energía de todos a través del head banging y los brincos, a pesar del apretado espacio que había entre el público.

“Want You Bad” fue de las rolas más coreadas de la noche y “Staring At The Sun” en donde más nos volvimos locos en el mosh pit, seguida de un cover de AC/DC, donde posteriormente Dexter y Noodles tuvieron una buena conexión y un pequeño cotorreo con los fans, en el cual Kevin nos dijo que amaba la cerveza y el estar aquí en México, pero también resaltó que éramos “probablemente el público más sexy”.


Después de toda la descarga de adrenalina que se tuvo, Dexter utilizó únicamente un piano para poner a la gente en un mood de mucha nostalgia para interpretar “Gone Away”, mencionando que esa rola iba para todos aquellos quienes hemos perdido a un ser querido, con lámparas del celular arriba, las manos iban de un lado al otro al ritmo de la melodía. Volvieron a subir los ánimos y toda la energía del público cuando comenzó a sonar “Why Don’t You Get A Job?” al mismo tiempo que soltaron pelotas de distintos tamaños que recorrieron todo el lugar, de ahí para adelante todo se convertiría en un verdadero desorden, gritos, el doble de slam y chela volando por el lugar es lo que más caracterizó la recta final del show.

Sus más grandes éxitos como lo son “(Can’t Get My) Head Around You”, “The Kids Aren’t Alright” y “Pretty Fly (For A White Guy)”, en donde el “1,2,3,4,5,5,6” fue lo que más hizo retumbar el Pepsi Center, fueron las rolas en donde más se perdió la cabeza.


El show parecía haber terminado, las luces se apagaron, la banda salió del escenario, los fanáticos coreaban el clásico “olé olé olé.. Offspring.. Offspring”, pero a los pocos minutos volvieron, la gente gritó a más no poder y cerraron finalmente con “Go Far Kid” y “Self Esteem”. Toda esta energía y este amor que los fans mexicanos tienen por la banda se desató después de tanto tiempo de no verlos en un show en solitario en la ciudad. The Offspring nos regaló una noche llena de emociones de todo tipo, superaron las expectativas de la mayoría con la promesa de volver pronto.


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