The Joy Formidable en el Foro Indie Rocks!

Fotos x Carlos Oliva

Después de no haber estado en México casi siete años, la banda de rock de Gales, The Joy Formidable, por fin regresó para llenarnos de magia y recordarnos que son criaturas enérgicas. Después de su presentación en el Corona Capital de Guadalajara y acompañar a White Lies en Monterrey, nos dio la oportunidad de vivir una velada poderosa y completamente íntima en el Foro Indie Rocks!.

Las luces se apagaron y dejando escapar una que otra nota la canción encargada de abrir la noche fue “Y Bluen Eira”, The Joy Formidable no perdió tiempo en encender a la multitud, seguida por “I Don’t Want To See You Like This”, creo juego de melodías explosivas que combinaban un lirismo complejo con la intensidad de los gritos de guitarra, así fue “Little Blimp”, que con ritmos fuertes eran un fugaz escape de la realidad. El trabajo de guitarra de Ritzy Bryan, es especialmente agresivo e intrincado, es imposible no dejarte impresionar; junto con Rhydian Dafydd (bajista) y Matthew James (baterista), son tan conscientes del escenario que saben perfecto como hacerlo explotar.


El trío tomó un descanso de sus riffs electrizantes y llevó “A Heavy Abacus” a una versión acústica absolutamente encantadora. Con un ritmo palpitante hicieron volar la cabeza del público con “This Ladder is Ours” que catapultaron las voces con una batería tan potente, llevando el espectáculo a otro nivel entre saltos de intensidad, cortesía de “Cradle”, dejándose llevar al paso de “Y Garreg Ateb” y “The Greatest Light Is The Greatest Shade”.

The Joy Formidable es una banda con muy buen sentido del humor, es impresionante la conexión que tienen como grupo y la integran al público. Ritzy Bryan aprovechaba las pausas para platicarnos del significado de las canciones, sobre las complicaciones del idioma en México y un poco más sobre la historia de la banda; con respuestas concretas o solo gritos del público era la adrenalina que necesitaban para hacer una noche inolvidable.


Un encore de tres canciones, se convirtió en una pequeña montaña rusa. Bajando los decibeles, “The Last Drop” fue solicitada por alguien del público, The Joy Formidable bajo del escenario para reunirnos y tocar de manera tan espontánea, con instrumentos improvisados y coros en cascada. “Cicada (Land of your Back)” fue la fusión de un momento etéreo y gritos de una guitarra ondulante, para llegar a una acumulación hipnotizante con “Whirring”. Es un efecto muy peculiar, su música puede sentirse tan mística y oscura, pero en vivo puede hechizarte y convertirse en un fenómeno tan cálido y reconfortante, que te deja encantar fácilmente. The Joy Formidable presentó un increíble espectáculo enérgico con una intensidad que era magia y adrenalina pura, salpicado de momentos más tranquilos que continúan deslumbrando y nos dejan cruzando los dedos por un próximo regreso.


GALERÍA



LEE NUESTRA REVISTA DIGITAL

Vibras 002 4_5.png