Mon Laferte en el Auditorio Nacional

Fotos x José Jorge Carreón | Cortesía OCESA


La segunda fecha de la Gira de Norma de Mon Laferte en el Auditorio Nacional es una para recordar: emotiva, cariñosa y guapachosa. Fue un abrazo cálido para todos los fans que no dejaron de corear sus éxitos.

La noche del miércoles sorprendió a los capitalinos con una torrencial lluvia, pero eso no quito la la emoción a los fans de la chilena, algunas de ellas con coronas de rosas, quienes abarrotaron la segunda fecha en el Auditorio. Una calidez que se extendió al acto abridor: Daniella Spalla.

La cantante argentina logró domar a los impacientes fans que desde las 8 de la noche estaban esperando desde sus asientos. Con un glamoroso abrigo de plumas blancas, unas exóticas palmeras decorativas y su gran voz logró contagiar a los asistentes y mantener viva la expectativa por el acto principal.

Visiblemente emocionada, Spalla compartió su logro de haber anunciado su primer Teatro Metropólitan, y el público regresó el cariño. Un gesto que sería recompensado más adelante.

Un poco antes de las 9 pm, las luces se apagan y el Auditorio enloquece. Aparecen unas escalinatas rojas, combinando con la decoración del escenario. Mon Laferte y sus músicos vestidos de gala salen al escenario, la chilena con un vestido rosa, muy al estilo Marilyn Monroe y Madonna pero con su sello propio.


Se escuchan las primeras notas de “Tormento” y la gente explota. Mon de inmediato conecta con el público, les envía besos, les sonríe, baila y los seduce. “Por qué me fui a enamorar” fijó la bara muy alta. Los fans no dejaban de corear, y de repente, lluvia de papel que coloreó un ambiente al que no le sobraba nada. “Ronroneo” siguió con la euforia en alto y la complacencia del público, que no dejaba de imitar los movimientos de la chilena.

La primera sorpresa de la noche fue la incursión de “Bonita” en el setlist, canción que la misma Mon señaló que apenas la habían ensayado ese día para incluirla, ya que fue muy pedida en redes sociales.

La segunda fue “Cielito” cantada desde uno de los balcones del Auditorio generando una ola de celulares grabando para captar a la chilena lo más cerca posible.


La tercera y más aplaudida fue la aparición de Natalia Lafourcade, quien subió al escenario para interpretar “Trenza”. Toda una montaña rusa de emociones, desde las canciones más emotivas hasta las más bailables, los fans se paraban de sus asientos, cantaban a todo pulmón ese mal de amores y bailaban en los espacios más pequeños.


Mon Laferte complació su público con dos encores y sus temas más coreados: “Amárrame”, “Tu falta de querer” y “Mi Buen Amor”.

La segunda noche del Auditorio fue la muestra perfecta del amor recíproco entre el artista y su público. Mon Laferte no dejaba de sonreir, de mandar besos y de agradecer a todos y cada uno de los presentes. Reconoció que no es fácil comprar un boleto ni mercancía oficial (o pirata), y regresó tal amor con lo mejor que sabe hacer: cautivar a sus seguidores.


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