Lindsey Stirling en el Palacio de los Deportes

Fotos: Toni François | @tonifrancois

El sábado por la noche se presentó en el Palacio de los Deportes, Lindsey Stirling, y no hay otra forma de describir su presentacíon más que asombrosa.

La violinista de 32 años pisó tierras mexicanas para presentar su nuevo álbum Artemis, después de dos años de ausencia.

Junto con un equipo de 4 bailarinas, un baterista, un pianista, muchos cambios de vestuario y un show de luces totalmente hipnotizante, Lindsay nos mantuvo atentos y al borde del asiento a cada segundo.

A las casi 8:00 p.m. el Palacio de los Deportes se encontraba casi lleno. El público estaba listo y cuando de pronto las luces se apagaron, comenzó a escucharse la primera muy suavemente, “The arena”.

Con una serie de destellosen la proyección del fondo, y una luz roja iluminando al pianista, luego al baterista y tiene halo blanco a Lindsey, la emoción en los asistentes no pudo contenerse más.

Lo que antes era un foro en silencio se llenó con el eco de los gritos de casi 10, 000 personas, que no pudieron contenerse al verla. Desde el primer momento, una tormenta invadió al público hasta transformarse en un mar de sensaciones orquestado por la violinista.

La segunda canción fue "Master of tides” del álbum Shatter me, la cual dedicó a todos los piratas, porque la violinista es fanática de lo fantástico, y así con un vestuario de Capitán, nos transportó a otro mundo, haciéndonos ver el mar, a sirenas, las olas, los tritones, krakens, y una silueta de México sobre el mapa de un tesoro.

Siguió "Shadows" uno de sus primeros temas de su álbum homónimo, para continuar con “Shatter me”, del disco homónimo. Para este momento, Lindsay uso un vestido de ballet con bellos tonos pastel, quedando a juego con sus bailarinas, mostrando gran parte de su versatilidad y dinamismo en el escenario.

Ni por un momento su cuerpo cedió ante la quietud o el cansancio, pues nos regaló una presentación llena de bailes que lo combinaban de todo, desde jazz, contemporáneo, hasta ballet, absorbiéndonos con los sonidos que emitían las cuerdas de su violín.

Luego de unos temas, Lindsay pidió una pausa y comentó que ella y su compañero, quien se le unió al momento, habían trabajado en algo muy especial para el público mexicano, un pequeño regalo para nosotros que se convirtió en un popurrí de “Como te voy a olvidar”, de Los Ángeles Azules y “Cielito Lindo”, con lo que se ganó el corazón de todos los asistentes.

Para volver a sus inicios, la violinista nos presentó “Elements”, regresándonos nostálgicamente a una época diferente, donde el dubstep era mucho mas marcado en su música, y apenas comenzaba a hacerse famosa.

Mientras las luces se fundieron ente la euforia y el climax del popurrí, llegó "Take flight” de su disco “Shatter me”, con la que escucharon muchos gritos de los fanáticos entre los que destacó un “Te amo”. Lindsey lo respondió con calidez, y dijo que ella también en un gran esfuerzo por hablar español.

En este idioma mencionó que era el primer show que daba de su tour Artemis, y prosiguió tocando una canción que nos contó le emocionaba mucho:“Hallelujah”. Aquí Lindsay nos confesó que creía en Dios, y que para ella, él nos cuida al igual que los ángeles.

Cuando el tema terminó, la gente comenzó a corear su nombre, y en ese momento se le unió el otro violinista, que con mucha ternura siguió interpretando la canción.

En el Palacio, una serie de luces provenientes de los teléfonos de los presentes inundó el ambiente, emocionando a Lindsey a tal grado que la artistas creó una conexión única con su audiencia.

Pasada la euforia, la violinista se tomó otro tiempo para contarnos parte de su historia,l; sobre cómo empezó en un programa de talentos para seguir con Youtube, y luego aprovechó la ocasión para decir que México era uno los países que siempre la apoyó, desde los inicios de su carrera hasta ahora.

Continuando con el tema que la lanzó a la fama, “Crystalized”, Lindsay habló del poder de la decisión y dijo que al empezar, ella ni siquiera sabía bailar, pero aseguró que a veces solo se tiene que decidir por empezar a hacer algo para lograrlo.

"No esperes, porque las cosas no llegan cuando esperas, si no, cuando las haces suceder”, dijo a su público, que con un golpe de emoción la vio interpretar esta canción entre castillos de hielo que se formaban en el aire.

Después de una pausa vino “Rountable Rival”, la cual nos transportó al salvaje viejo oeste, para seguir con algo más popero como “Hold my heart” del álbum Brave enough.

Muy orgullosa de su nuevo “bebé”, e interpretándolo por primera vez en vivo, Lindsay presentó “Guardian”, a la par que una rosa iluminó la pantalla del escenario para explotar en mil colores junto a la canción, Lindsey puso nuestros sentimientos a flor de piel, y bailó emocionada junto con a sus compañeras por la pista.

Dando las gracias a su equipo, Drew Steen (baterista), Kit Nolan (tecladista sampleador), y a sus 4 bailarinas. Lindsay se encaminó hacia “The upside”, la última canción con la que el público le pidió más.

Siendo obediente con su audiencia, la violinista interpretó un mashup de “The phantom of the Opera” y después salió del escenario.

Durante todo el espectáculo, Lindsay Stirling nos cautivó con su energía, nos contagió su alegría y nos hizo no querer apartar la vista de ella ni un segundo.

Para cerrar, podemos decir que este show nos dejó inundados en sentimientos, emociones y claramente, con ansias de su regreso.


NOVEDADES x VIBRAS