Jorge Drexler en el Teatro Metropólitan

Fotos: Liliana Estrada (Cortesía OCESA)

Jorge Drexler @ Teatro Metropólitan, 2019

Una guitarra y un micrófono es lo único que Jorge Drexler necesitó para interpretar algunos de sus éxitos en una noche donde el silencio fue la materia prima del espectáculo. Al salir al escenario en el Teatro Metropólitan, el cantautor uruguayo se hincó y extendió sus brazos en muestra de agradecimiento antes de interpretar el primer tema: “Transporte”.

La presentación como parte de la gira Saliente, con motivo de su más reciente disco Salvavidas de hielo, agotó las entradas del show que “no debía de suceder”, ya que inicialmente se había anunciado sólo una fecha. Jorge Drexler, antes médico y ahora músico ganador de un Oscar, logró dar un concierto en el que más de 3,000 personas guardaron silencio para escuchar sus canciones y las anécdotas que les dieron vida.

Una luz blanca cubría al cantante y mientras la oscuridad invadía el recinto, la segunda canción fue cantada, casi en susurros, por parte de los fans, quienes repetían algunas palabras después de Drexler formando un auténtico “Eco”. “Estalactitas”, “Deseo” y “Mi guitarra y vos” fueron las canciones siguientes que Jorge cantó de pie antes de tomar asiento.

El cantautor continúo con “La aparecida”, tema que no había sido interpretado en México y que tomó nueve meses en ser compuesto. Al terminar ésta, Jorge dedicó “Salvapantallas” a su familia y a todos los asistentes en el Teatro Metropólitan, para continuar con “Don de fluir”.

Con la compañía de un péndulo de Newton, que llevaba el ritmo de la canción, Drexler interpretó Abracadabra. Al terminar, pidió a sus fans explicaciones sobre el funcionamiento del péndulo y explicó leyes de la física mediante Galileo Galilei y Antoine Lavoisier, para llegar a la Ley de la conservación de la materia: nada se destruye, nada se pierde “Todo se transforma”.


Durante “Disneylandia” se proyectaron gráficos que simulaban la sombra de un móvil, que se pone en el techo para los bebés, con un signo de pesos, la cabeza de Mickey Mouse y el logo de McDonald’s. En esta canción el cantante jugó con la letra “turista francesa fotografiada/ semidesnuda con su novio árabe (quizás en la condesa)”. “Asilo”, “La vida es más compleja de lo que parece” y “Soledad” fueron acompañadas por la voz del público.

Durante “La edad del cielo”, una luz amarilla que fue colocada frente al micrófono se prendía con mayor o menor intensidad dependiendo la fuerza con la que el Drexler entonaba la canción. Con “A la sombra del ceibal” el uruguayo aprovechó para contar la primera vez que estuvo en México, a los cinco años, y dedicó a sus abuelos, ambos maestros, la melodía inédita compuesta para la escuela pública de Uruguay.

“Pongamos que hablo de Martínez” y “Sea” fueron las dos últimas canciones antes de que Jorge se retirara del escenario. Con la primera Drexler honró a Joaquín Sabina quién le aconsejó mudarse a España, dedicarse a la música y dejar la medicina.

Entre aplausos y gritos, que rompieron el silencio que había dominado durante todo el concierto, los fans pidieron que el cantautor volviera al escenario. Con una sonrisa Drexler volvió para cantar “Movimiento” y “Silencio”. Durante esta última el escenario, que estaba a oscuras durante las estrofas, se iluminaba con una luz blanca resplandeciente y permanecía así unos segundos hasta que el cantante decía “silencio”; la última vez dijo “buenas noches” y salió corriendo.

Los aplausos y gritos no se hicieron esperar. Apenas se había cerrado el telón cuando los fans pidieron que el cantante regresara al escenario y tocara otra canción. Entre la expectación Jorge Drexler salió con su guitarra y agradeciendo tocó el último tema de la noche “Telefonía”.


NOVEDADES x VIBRAS