Entrevista con Helado Negro


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Foto: Nathan Bajar

Hablar de Helado Negro es hacerlo a través de la nostalgia, del miedo y la emoción de superarlo, de abrazos envolventes entre melodías ambivalentes, capaces de provocar una atmósfera onírica con una calidez ilimitada. Roberto Carlos Lange es un soñador con los pies en la Tierra, su música es un arrullo de nubes, estrellas y sonidos experimentales, de energía celestial que emulan lo que podría ser una magia perfecta. Con más de seis álbumes de estudio y cinco EPs, ha reunido sintetizadores lunares, combinado un folk-freak electrónico con un avant-pop político distorsionando ráfagas y bucles en una suave fusión marciana que reflexiona sobre la identidad, ansiedades terrenales, bellezas cotidianas y el Latin Pride. Ahora con ‘Far In’ (2021), Lange juega con colores y texturas, ritmos y memorias, pinta en el sonido las divagaciones mentales y las baña de una maravilla flotante.

Sin temor a reinventarse, aprender de las experiencias y nunca despegarse de su esencia, Helado Negro es un rayito de Sol para los días complicados; un antídoto para bailar, reflexionar o simplemente contemplar cuando es necesario. ‘Far In’ puede ser su álbum más ambicioso hasta la fecha, con nuevas ideas e inspiraciones entretejidas, pero Roberto Lange hace sentir bienvenido a cualquiera que se anime a escuchar lo que tiene que decir. En una conversación que te lleva de la mano a través de sus anécdotas, su pasión por la música, su filosofía colectiva y encontrar la esperanza en uno mismo.

Desde que conozco a Helado Negro siempre ha existido una relación bonita con la música, cargada de recuerdos e historias, está en las fotos nostálgicas o, ahora en el video de “Outside the Outside”. ¿Cuál es tu memoria favorita de la infancia?

RL: Hay cómo demasiados recuerdos, ¿no? Pero una de esas memorias que siempre he grabado en mi mente es cuando fui por primera vez a Ecuador, fue 1988 y tenía como 8 años. Fue increíble porque toda mi vida, hasta ese momento, solo sabía de lo que estar, vivir en los Estados Unidos y luego, ir a Sudamérica me cambió por completo, me cambió la mente, yo no sabía lo que estaba pasando, ni a dónde íbamos y lo que me esperaba. Mi papá alquiló un jeep y nos fuimos para las montañas, visitamos todos los lados y fue algo que me impactó bastante, me cambió el cerebro. Me reprogramó todo. Y lo bonito de esa historia, es que la portada de ‘Far In’ sale de uno de los videos que tomamos, probablemente en la casa de un tío, en el Ecuador, en una de las primeras veces que fuimos.


Hay una magia detrás de cada una de tus canciones, se sienten honestas, provocan escalofríos, puedo sentir las emociones… ¿Cómo logras transmitir eso? ¿Cuál es el ingrediente secreto?

RL: Es que es algo que me gusta. Me gusta muchísimo hacer música, lo disfruto, pero a la vez, es algo que tengo que hacer porque es parte de mí: lo necesito sacar. Y lo hago todos los días, porque es lo quiero hacer. No es un trabajo, no lo veo para nada así, aunque tengo la buena fortuna de poder vivir de ello. Con un sello o no, estando en una disquera o no, aunque no tuviera las oportunidades que ahora tengo… pasé lo que pasé, aun así continuaría haciendo música, porque es algo que mi cuerpo me pide, y viene de un lugar dentro de mí que está lleno de curiosidades, que busca crear algo desde cero, explorar nuevos sonidos y hacer nuevas canciones. Eso es lo que busco, y creo que es por eso que en mi música sale esa magia que dices, porque siempre hay una intención detrás de cada canción.

En tus líricas hablas de ojos, nubes, fantasmas, o las texturas de las sábanas. Hay una línea entre la fantasía y las cosas bonitas de la realidad, ¿cómo encuentras esa belleza en lo cotidiano?

RL: Es fácil perdednos en la fantasía, pero también hay que recordar que hay cosas que son reales, que son parte de nuestro mundo, parte de nuestras vidas. Tenemos momentos grandes, memorias que nos marcan, sentimos el dolor y las cosas buenas de la vida, siempre hay un poco de todo. Hay fantasmas del pasado, hay ojos que ven el ahora. Tenemos más momentos de eso, ¿no?, de lo cotidiano pero a la vez, recordando mucho. Creo que “esa belleza en lo cotidiano” es cómo un tejido entre la fantasía y la realidad, es algo que conecta al músculo con el hueso y hace que todo funcione.

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Portada: ‘Far in’ de Helado Negro

‘Far In’ es un álbum precioso, se presta a nuevos sonidos, colaboraciones e inspiraciones, pero igual está lleno de emociones. ¿Cómo fue trabajar con este álbum? ¿De dónde viene?

RL: Fue algo bien bonito, porque lo empecé cuando ya estaba terminando ‘This Is How You Smile’, y en ese entonces, ya sabía que quería hacer otro álbum. A la semana de terminar el álbum, empecé a grabar como cuatro o cinco canciones más, y me dije a mí mismo -tienes que parar y terminar el primer álbum-. No estaba harto, ni buscaba cambiar por completo, pero había algo diferente en mí, después de finalmente haber sacado todo lo que estaba pensando, quería ya empezar otro, inaugurar una nueva época. En ese entonces las grabé solo para mí, y así empezó. De hecho, la última canción de ‘Far In’, “Mirror Talk”, fue una de las canciones que hice durante esa época, finales del 2018, sabía que quería que ese próximo álbum explorará su paleta de sonidos, que fuera la estrella que me iba a guiar un poco.

Luego en 2019 anduvimos un montón de gira y tocamos casi 100 shows, pero cuando terminamos, yo ya sabía que quería regresar al estudio y grabar más canciones, hacerlo con bastante amigos, invitarlos a mi estudio para sembrar nuevas ideas, explorar y buscar cosas, pasar tiempo con ellos. Después surgió un proyecto con mi esposa, de ahí salió otra obra musical, pero durante ese tiempo tenía acceso a otro estudio y se abrió una nueva fuente de inspiración. Durante todo este tiempo, continuaron salieron más y más canciones. Sabía que ya podía formar un álbum, regresar a Brooklyn, grabar y terminar ese algo que había empezado hace años. Fue muy bonito porque es un álbum que viene con inspiraciones de todos lados.

De las canciones que más llamaron mi atención, una fue “Brown Fluorescence” y creo que habla un poco de ese Latin Pride de una manera más abstracta, ¿cómo fue darle vida y moldear los sonidos?

RL: Súper simple, la verdad. Son unas grabaciones que hice en el exterior, de unas voces que encontré y empecé a manipularlas en la computadora para qué sonarán así. Fue un proceso largo, porque jugaba con la mezcla en el estudio, lo dejaba y me quedaba acostado en el sofá escuchándola por horas. Y me puse a pensar en bastantes cosas, en los lugares, ¿de dónde es esta canción?, ¿qué es lo que representa? Yo no tengo vocabulario de músico, no fui a la escuela de música, ni nada por el estilo, así que uso los conceptos que aprendí en la escuela de arte, hablo de la música en texturas, en colores y formas. En eso estaba pensando cuando escribí esta canción, en que es un café fluorescente, como una piedra que podías encontrar en el medio del desierto, que brillaba y podría ser algo bien raro e increíble. Alguien siempre podrá sentirse identificado.


Otra canción que también me atrapó fue “Purple Tones” y fue por la frase ‘we grow younger to stay strong’, que juega bastante con mi cabeza. ¿Qué significa?

RL: Es muy interesante lo que sucedió con esa canción. Fue una de las primeras que escribí en él 2019 y yo tenía este mindset de que no quería escribir nada sobre el tour, de lo que es estar viajando a una ciudad y después a otra. Porque todo ese año, esa fue mi principal experiencia, estar en aviones, buses, trenes, como 200 días de puro viaje. Pero “Purple Tones” fue la única canción que escribí sobre eso, él despertarse en un avión, quedarse dormido en un tren, y volverlo a repetir. La idea de esa frase es porque, ahora tengo 40 años, digo 41, y a veces te cuesta trabajo recuperar esa inocencia que has perdido, más durante esos momentos en los que se te agota la energía, de estar en un trabajo constante, no estar durmiendo, pero a la vez, darte cuenta de que estás haciendo lo que más quieres. Es un dilema bien difícil, en el que tienes que volver a crecer en tu juventud, reconocer dónde estás ahora y cómo buscar esa inocencia, esa fortaleza. Crecer y ser más fuerte como acostumbrabas a serlo.

‘This Is How You Smile’ fue un álbum muy introspectivo, me rompe cada vez que lo escucho; pero ‘Far In’ termina con ruido y un suspiro, tiene su lado introspectivo, por supuesto, pero, ¿dirías que es un disco aún más íntimo o uno más esperanzador?

RL: Es una esperanza, totalmente. Y regresando a lo que dijiste, de lo cotidiano, hablando de esas ideas, recordando los momentos, yo soy una persona súper curiosa y disfruto de explorar cosas nuevas. Pienso en mí, en esa idea de la juventud, en los cambios, y yo no quiero regresar, soy quien soy ahora porque tengo más de experiencias. No quiero perder eso. Lo que busco siempre, en las cosas que hago, es tener ese yo, algo como mi esencia. Por eso en “Mirror Talk”, la canción dice:

“You’ve changed”, that’s what they’ll say, even though the don’t know where you been”

El cambio no es que sea algo malo, has cambiado porque tiene una experiencia nueva, pero tú sabes quieres eres, y lo sabes más que nada. Estás más cómodo contigo después todos esos “cambios”. Es introspectivo, ¿no?, porque es algo súper personal, pero también es esperanzador porque sentirse como tú yo más completo, de ahí sale el ‘Far In’ porque es conocerte un cada vez un poco más.

Foto: Nathan Bajar

Conociendo más a Roberto Lange…

Si fueras un animal, ¿qué animal serías?:

Un pájaro, para poder volar.

¿Qué necesitas para convertir tu habitación en una pista de baile?:

No necesitas modificar nada, tu ponte a bailar.

Un consejo para los outsiders:

Stay weird.


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