Force Fest 2018

Fotos x Alan Cortes

El jugar una carta tan grande como la de crear un inmenso festival siendo una promotora independiente puede ponerte en la mira de todo el mundo, más cuando tu cartel ha generado altas expectativas. Desafortunadamente, fue en su mayoría las personas que sintieron descontento y decepción total ante este festival por múltiples razones. Eso fue lo que se vivió en el Force Fest 2018.

El acceso al festival se convirtió en un completo caos ya que la gente reportaba que llegaron a esperar para entrar hasta dos horas solamente para ingresar. Sin embargo, la fila no resultó ser el mayor problema del acceso sino que la seguridad no se dio a la tarea de corroborar que los boletos eran auténticos. Aquí es donde surge el primer descontento del público, ya que existieron demasiadas quejas acerca de que muchas personas fácilmente podían colarse a la fila sin ser siquiera notados cuando la mayoría había pagado una generosa cantidad por tener acceso al evento. No solo eso, sino que también muchas personas con entrada general lograr acceder a preferente, otro detalle que molestó a bastantes de los asistentes.

El sistema cashless consiste en recibir una pulsera donde digitalmente se cargará el monto de efectivo que se deseé depositar para adquirir productos y servicios dentro del festival sin la necesidad de usar dinero en efectivo. Es un sistema que es muy común a nivel internacional pero realmente lleva escaso tiempo funcionando en México. Force Fest implementó este sistema donde es lamentable decir que no funcionó: largas filas de espera para cargar dinero, vendedores que por su cuenta cobraban en efectivo. El sistema fracasó el día sábado al nivel en el que para el domingo se restableció el método de hacer compras por medio de efectivo, si a la gente le parecía más cómodo.

Por la tarde de ambos días se desataría un imprevisto que terminaría por cambiar la dinámica del evento: la lluvia. No hay otra palabra para describirlo más que como un imprevisto, ya que (aunque eso no es culpa directamente de la promotora del evento) no se previó el hecho de que esto pudiera suceder, causando un movimiento de horarios de las bandas y además que todo el terreno del Campo de Golf Teotihuacán se inundara en lodo, terminando en varios accidentes (algunos de mayor gravedad que otros), así como ocasionando daños a automóviles en el estacionamiento y en la zona de camping.

Pero vamos a lo que pudo ser el mayor problema y el que más causo ira: “Lamentamos informar que por problemas de logística tendremos que cancelar”. Fue una frase que en el Force Fest 2018 no se leyó ni una ni dos veces; alrededor de siete bandas y artistas cancelaron un día antes e incluso el mismo día del evento, entre ellas bandas estelares y co-estelares como Rob Zombie, Lamb Of God, Exodus, Testament, DevilDriver y Senses Fail. Por otro lado, la banda co-estelar Danzig tampoco salió a presentarse al evento, se dice que Slayer unilateralmente optó hacer un “mal movimiento”: salir a escenario antes que ellos debido a que tenían la intención de salir del lugar al menos una hora antes de la estimada, sin embargo Danzig tenían ya un vuelo programado y eso les afectó su itinerario. Así reportó el manager de Glenn Danzig.

Esto genera un gran problema ya que al haber bandas y artistas de renombre involucrados en las cancelaciones significa que gran parte del público que adquirió su entrada lo hizo con la esperanza de ver a alguna de estas bandas en vivo. Muchos se han manifestado en forma negativa ante este suceso (lo cual es completamente entendible), expresando que tienen la intención de reportar el evento con quienes corresponde realizar la denuncia.

Como si aún no fuera suficiente, el domingo 7 de octubre autoridades llegaron al evento para clausurar la zona de Food Trucks que se localizaba en el centro del campo de golf, dejando a los visitantes sin muchas opciones para adquirir alimentos y bebidas para sobrevivir a las largas horas de lluvia y espera en el festival.

A pesar de tantas cosas decepcionantes, no todo estuvo perdido. Stone Temple Pilots, Bush, Alice In Chains encendieron los escenarios el sábado 6 de octubre.

Mientras que Antrax, Scars On Broadway, Philip H. Anselmo & The Illegals y Millencollin fueron encargados de brindar una gran experiencia musical el domingo 7.

Y no podemos quedarnos sin mencionar a las dos bandas que fueron las grandes salvadoras del festival: System Of A Down y Slayer.

Con un setlist de 32 canciones llenas de recuerdos, una energía impresionante en el escenario y un público en llamas, System Of A Down se encargó de salvar el día sábado. Después de 24 años de trayectoria y con cinco álbumes de estudio oficiales no han perdido su esencia. El público se encendió al compás de “Innversion” y “Prison Song”, donde después de un día largo y desesperante, estas canciones dieron introducción a lo que se convertiría en la mejor parte de la noche. El moshpit no se hizo esperar desde el momento en que la guitarra de “B.Y.O.B.” retumbó en todo el Campo de Golf Teotihuacán. El sonido del canto de la audiencia inundó el lugar cuando “Aerials” sonó, pero sin duda uno de los momentos más emocionantes fue cuando interpretaron la famosa “Chop Suey!” Una nostalgia invadió al público cuando Serj Tankian nos deleitó cantando “Lonely Day” y “Spiders”. Y cuando Daron Malakian hizo mención en que la siguiente canción la consideraban con la peor lírica, “Cigaro” comenzó y en definitiva la lírica no le fue de importancia a la audiencia, pues todos la disfrutaron completamente. La mejor manera de cerrar un concierto de System Of A Down es con dos clásicos tales como “Toxicity” y “Sugar”, donde instrumentos, voces y público se fundieron un uno mismo dándole a la noche un cierre excepcional.

A pesar de que Slayer tocó una hora antes de la programada en el horario (por las razones que se mencionan anteriormente), introdujeron su Final World Tour en México con el instrumental “Delusions of Saviour” para después hacer explotar el recinto con “Repentless”. A partir de ahí, por un instante, se olvidó de todas las cosas trágicas que habían sucedido anteriormente en el evento. Con toda la energía en el escenario, el público cantó y gritó al compás de canciones como; “Mandatory Suicide”, “War Ensemble”, “Postmortem” y “Payback”. Entrar en sintonía con “Seasons In The Abyss” y disfrutar un momento de relajación al son del metal era lo que la audiencia ovacionaba de la banda estadounidense. “South Of Heaven” sonó, los head bangings abundaron. La gente estalló cuando la gran “Raining Blood” se escuchó, sus famosísimos y excepcionales riffs de guitarra hicieron que el público enloqueciera. Y con “Angel Of Death” fue como no solo la noche culminó, sino también el Force Fest 2018 y la última presentación de Slayer en tierras mexicanas ya que este fue su adiós definitivo a nuestro país.

Bandas fenomenales como; P.O.D., Code Orange, Pop Evil y Hatebreed tuvieron presentaciones inolvidables, lograron que la audiencia liberara todo su estrés al ritmo de su música, se olvidaran por un momento de la lluvia y los infortunios. Un line up de bandas gigantescas que cancelaron de último minuto, un clima nada favorecedor, una organización deplorable y seguridad irresponsable.


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