Entrevista con Róisín Murphy


Este año implicó muchos cambios en la industria musical, pero eso no fue motivo para que Róisín Murphy, quien a través de su música electrónica con tintes disco, nos expresa momentos de curiosidad, baile en discotecas y la vida nocturna de Inglaterra, nos regalara un nuevo disco: ‘Róisín Machine’. Diez canciones que nos llevan a mundos diferentes y nos hacen mover el cuerpo sin parar.


Después de cuatro años de su último disco, estuvimos escuchando algunos adelantos de lo que sería este nuevo material discográfico, que tiene una esencia más personal y vulnerable de parte de la artista. “Este es uno de los proyectos que me ha tomado más tiempo. Inicié ‘Róisín Machine’ hace diez años, lo empecé antes de tener a mi primer bebé y desde ahí las cosas tuvieron que ser más lentas… Lo volví a retomar después, pero tuve otro bebé, que lo volvió a retrasar… Pasaron muchas cosas en esos diez años, grabé otros dos discos, me enamoré de un italiano, pero seguía trabajando en este proyecto de fondo. Lo que hizo que finalmente lo terminara fue lanzar “Incapable” el año pasado, tuvimos propuestas para estar con algunas empresas, firmé con BMG y a pesar de la pandemia, trabajamos los detalles y salió”.


Debido a que pasó tanto tiempo desde la primera concepción de este disco hasta este año que salió al público, ‘Róisín Machine’ pasó por varias etapas de la artista, lo que implicaba cambios en las canciones. “Este disco atravesó por muchos estados de ánimo, pero desde un inicio, estábamos muy enfocados en hacer algo que fuera una mezcla de house y disco… A veces tienes una mente mucho más abierta cuando estás creando un disco, puedes incluir todo tipo de influencias, cosa que sí me pasó, pero nunca debes dejar de lado el tema principal, enfocarte en un mundo específico…” La complejidad de este disco nace de alargar el trabajo por un periodo de tiempo muy largo, sin desviarse del camino inicial y la idea que Róisín tenía desde que empezó con este proyecto.



“El tiempo más difícil que atravesé, creativamente hablando, fue en la época que saqué “Overpowered”, que fue mucho antes de tener a mis hijos. Leí un libro sobre el artista y cómo estimular tu creatividad a diario, escribiendo un diario, algo parecido a una dieta para componer… ¡Realmente funcionó! Lo que me enseñó es que si estás creando a diario, porque es algo que amas, la creatividad se estará alimentando por sí sola… En el momento que no se que hacer, es cuando me siento más perdida”. La tecnología ha ayudado a la compositora a plasmar la menor idea en un audio o un texto que posteriormente le ayuda a iniciar una canción.


Algo que caracteriza a la música electrónica es la duración de sus canciones, que tienden a ser más largas que en otros géneros, esto con la finalidad de explorar un poco más con sonidos y atmósferas sonoras, que pueden crear un sentimiento más poderoso en el escucha. “Es realmente difícil saber cuándo terminar, en especial cuando hay canciones más cortas, he visto productores que piensan mucho en eso y es en lo primero que se preocupan… Un productor alemán me explicaba que él cortaba una canción exactamente a los tres minutos, porque era como si sintieras una lluvia en tu cara y se para de pronto, vas a querer más. A veces esa es la decisión que debes tomar cuando estás creando. A mi me gusta trazar un viaje donde te adentras en la música disco, porque yo creo que la música realmente puede alegrarte”.


Un proyecto que refleja muchas facetas en la vida de Róisín, pero que también nos muestra su lado más personal. “Murphy’s Law inicialmente estaba en un tono diferente, pero había una nota en específico que no terminaba de gustarme, tal vez porque es una canción un poco anticuada, entonces tuve que hacerle algunos cambios para que sonara más moderna, intenté cambiar el tono de mi voz, pero por alguna razón no lo pudimos hacer, no pudimos cambiar ese tono deslavado y sobrio. Lo que hice fue poner algunas voces encima y por eso al inicio me escuchan como si les estuviera hablando al oído”. Los accidentes dentro del estudio son los que pueden marcar la diferencia de una canción a otra y darle un giro inesperado.



La clave de un buen disco es la forma en que cada tema se conecta con el otro, además de contarnos una historia global. ‘Róisín Machine’ nos sorprende con transiciones suaves entre cada canción que son casi imperceptibles. “Hubo un borrador para este disco, el cual nos ayudó para la coherencia y la visión del álbum… Cuando me salgo de mi zona de confort, ya sea cuando hago una melodía o estoy escribiendo una letra, es un proceso que va de la mano porque en mi mente se que ambos deben tener coherencia, pero muchas veces no puedo evitar lanzar algo más atrevido o diferente, pero a pesar de eso, no descarto esa idea, busco la forma en la que pueda conectarse con el resto”.


El próximo año es muy incierto, pero Róisín no descarta volver a los shows en vivo con público presente, además de visitar nuestro país.


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