Elbow en El Plaza Condesa

Fotos: Juan Zarate | @juanzaratephoto

Elbow @ El Plaza Condesa, 2020

Ayer por la noche, El Plaza Condesa recibió por primera vez a Elbow como artista principal en un show íntimo y lleno de emociones encontradas.

Gracias a las casi dos horas de duración del show, el recinto de la colonia Condesa fue testigo de cómo se conmovieron los corazones de aproximadamente 900 personas que recibieron a Guy, Craig, Mark, Richard y Pete con muchísimo cariño. Como era de esperarse, a lo largo del encuentro el corazón se nos fue arremolinando a medida que nos hicimos uno con la banda.

Jesca Hoop fue la artista invitada para abrir los telones de la noche y, con un atuendo centelleante en tonos celeste, nos preparó para la presentación de los británicos interpretando canciones bonitas que colisionaron en nuestros cuerpos dándonos un abrazo directo al espíritu.

Con puntualidad inglesa, los británicos aparecieron sobre el escenario para interpretar 'Dexter and Sinister' y 'Fly Boy Blue/Lunette' como primera entrega, no sin antes ser ovacionados por un público que los espero así, en privado, por más de 20 años.

El eco en el Plaza creció después de que Guy y compañía se tomaran el tiempo para mirarnos de cerca, con calma y detenimiento en medio de saludos y sonrisas. A estos siguió toda una misiva en español que el vocalista leyó auxiliado con una hoja de papel para dejarnos en claro el sueño que la agrupación cumplía al estar en esta ciudad y frente a nosotros.

Luego de la transparencia afectiva de Guy y la felicidad del reencuentro (tras la breve presentación que el grupo tuvo en una edición del Corona Capital) llegaron los temas 'Mirrorball', 'Station Approach' y 'Empires', entre los que se filtraron más demostraciones de cariño y la presentación de cada uno de los miembros de la banda.



A la llegada de 'My Sad Captains' pudimos vivir uno de los momentos más emotivos de la noche, pues la magia que surgió de los coros, los movimientos y la maravillosa música de Elbow, no tuvo comparación con ningún tipo de armonía que alguno de los presentes hayamos vivido antes. La conquista de nuestros corazones estaba hecha y juntos comenzamos a navegar hacia el universo magnífico que la banda crea día a día de forma magistral. Por supuesto que muchas lágrimas se juntaron en nuestros ojos, pero las sonrisas de la fraternidad pudieron arrullarlas para que todo lo gobernara la calma y la infinita felicidad.

Al ecléctico momento siguió 'White Noise White Heat' filtrando de paso 'Little Fictions', un tema del nuevo disco y otro de su producción homónima de 2017 que nos regresó a la realidad cercana de Elbow. Cabe mencionar que las dinámicas improvisadas por Guy como antesala de casi todas las canciones nos divirtieron muchísimo e inyectaron la energía necesaria para seguir expandiendo la noche tan mágica hacia el infinito.

En esta prolongación siguieron 'Magnificent (She Says)', la grandiosa 'Kidling (Fickle Fame)' y 'The Bones of You', un combo en el que las poéticas letras de Elbow, junto a la particular personalidad y alegría de cada uno de los integrantes, nos demostraron que la agrupación transpira arte puro a cada paso que da sin necesitar más que sus instrumentos y creatividad para transformarnos.


La complicada situación mundial también estuvo presente en el concierto, pues Guy, como muy pocos artistas lo hacen, encaró en este espacio que la problemática global que aqueja al planeta es grave, pues tanto Estados Unidos, con una ambición imparable, el Brexit, con una polémica separación y millones de personas enfrentando un caos rutinario y enloquecedor, aquejan tanto al corazón como las cercanas pérdidas personales.

La muerte del padre de Guy, hace unos meses, y el nacimiento de su primer hijo en fechas similares, llevaron al músico a componer 'Weightless', un tema que, con esta antesala, fue interpretado en medio del silencio absoluto y con una carga emotiva gigantesca que nos demostró que la talla artística de Garvey y Elbow alcanzaron su punto máximo hace muchos años y desde entonces no han hecho más que crecer hacia el cielo.

La profunda contemplación de la banda por los asistentes solo se quebró entre gritos de apoyo y aplausos cuando Guy se tambaleó sobre el escenario y en sus ojos se acumularon algunas lágrimas, pero volvió a ser plena cuando el artista llegó a un punto de entrega tan inquebrantable que se filtró en nuestra memoria para siempre.

El levantón emocional nos lo dió 'Grounds for Divorce' con el que siguió el término del setlist original y la primera despedida de banda. Tras unos minutos, Elbow volvió abriéndose paso entre aplausos para un encore donde tuvimos 'Lippy Kids' y 'One Day Like This', el maravilloso tema que dejó más viva que nunca la promesa de un regreso y puso punto final a una grandiosa noche donde ese sentimiento indescriptible de solidaridad se mantuvo flotando en el viento.


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