Camilo Séptimo en el Auditorio Nacional

Fotos: Jiovanna Bellamy | @byjiovannabellamy

Camilo Séptimo @ Auditorio Nacional, 2019

Entre luces azules, los integrantes de Camilo Séptimo salieron al escenario. Todos portaban una chaqueta blanca como si estuvieran uniformados y, después de ver a la multitud en el Auditorio, empezaron a tocar “Contacto”, la primera canción de la mágica noche.

“No te puedo olvidar”, perteneciente a Óleos, su segundo álbum, revivió el pasado y para ésta, el público ya se encontraba de pie en el recinto. Había una pasarela en medio de la plataforma y Manuel Mendoza, el vocalista de la banda, se paseó en ella mientras interpretaba “Te veo en el 27”. Las luces intermitentes decoraron el lugar según el ritmo.

Antes de iniciar su cuarto tema, Manuel ofreció unas palabras a los fans. Agradeció su asistencia y admitió que llegar al coloso de Reforma era un sueño que tenían desde niños y que ahora lo estaban cumpliendo; además gritó un “¡Viva México!” que aplaudieron los espectadores.

Al entonar “Remordimiento”, el track #7 de Navegantes, disco que los llevó a tal foro, puso a bailar a los asistentes. Incluso los miembros del conjunto sacaron sus mejores pasos durante la parte instrumental de la canción. Con “Perdernos” se notó que cada tema tenía un fondo diferente que se adecuaba al sonido de éste.

Después de las primeras estrofas de “Ser humano”, una voz femenina entonó el estribillo y, de lado derecho del escenario, salió la primera invitada de la noche: Marcela Viejo. El dueto fue conmovedor sobre todo por los movimientos corporales que los intérpretes mostraron. En la tarima se observó una especia de performance que se adecuaba a la letra de dicho título.


“Inconsciente” también fue presentada en el show y, mientras sonaba, el vocalista se situó de espaldas al público. Su cara se reflejaba en la pantalla principal y la imagen que emitía era su rostro con un lente que lo enfocaba como un robot. Después, enfrente de él, se proyectó una nave espacial. Fue como si desde ella pudiéramos ver la Tierra desde el espacio.

Para la siguiente melodía, Mendoza tomó la guitarra y tocó junto a la banda “Me dejas caer”. Pese a llevar nueve temas interpretados, la banda aseguró que recién iban calentando. Seguido a esto salió Luis Jiménez, integrante de Los Mesoneros, el cual acompañó a Camilo Séptimo a cantar “Frecuencia”.

Aunque las revoluciones disminuyeron con “Amanecer”, el furor de los fans no se detuvo. Luego de ésta, la agrupación comentó que a través de su música, buscan dar un mensaje de paz, amor y evolución. Agregaron que cada vez son más navegantes y con la ayuda del amor, se pueden cambiar muchas mentes.

Entre las notas que caracterizan a “Fusión”, salió Santiago Casillas, vocalista de Little Jesus. Al término de ésta, el tercer invitado salió del escenario con un grito de “¡Arriba, locos!” que animó a la audiencia. Bajo la misma tendencia de “Óleos”, tocaron “Telepatía”, una de las canciones más clásicas de ellos pero que sigue agradando a todos.

Aunque la noche transcurrió pasiva y amenamente, lo mejor de ella sucedió cuando el Auditorio Nacional se iluminó con las luces de los celulares. La luz brilló tanto que la oscuridad no tuvo lugar en “Miénteme”, el tema que, sin duda, se llevó la noche. El recinto se unió en una sola voz y la interpretación de ésta se notó más sentimental de lo normal. Fue el momento más ilustrativo del concierto.


Lo nostálgico se desvanecía poco a poco y la agrupación entonó “Eres”. Los aplausos del público parecían ser parte de la misma melodía. “Fantasmas” sonó después y se convirtió en un momento muy íntimo. Debido dedicada a los padres de los integrantes de la banda.

Camilo Séptimo se despidió supuestamente con “Noche eterna” pero salieron a los pocos minutos para presentar títulos que aún les faltaban. La velada que lentamente avanzó, recibió entre luces de “Neón” a esta canción y, mientras era coreada, Manuel decidió tomar algunos celulares de los admiradores para grabar desde el escenario.

En las primeras palabras de “No confíes en mi”, el público se estremeció y comenzó a brincar en algunas localidades del lugar. Mientras que al sonar “Pulso”, una de sus más recientes melodías, las personas optaron por grabar y acompañar con la voz a CVII.

Antes de la canción que marcaría el fin de este concierto, el conjunto musical admitió que estaban filmando un DVD del show que después mostrarían. Y, aunque el cierre era inminente, “Vicio” fue la encargada de terminar el concierto. A la mitad de ella, los componentes de la banda se juntaron en el escenario mientras sonaban las últimas notas de ésta.

Camilo Séptimo agradeció al público por su asistencia, advirtieron que los verían pronto y llamaron a todo el staff a la pasarela. Agregaron que sin ellos no hubiese sido posible el evento y se tomaron fotos incluso con los artistas invitados. De esta forma, el grupo se despidió de una noche prodigiosa con sus románticos espaciales.


GALERÍA


LEE NUESTRA REVISTA DIGITAL

IG - Fontaines D.C..jpg